jueves, 27 de noviembre de 2014

Desayunos saludables en el cole, ¿os gustan?


En el curso pasado el colegio de mi hijo se sumo a la moda de los Desayunos Saludables. Sabía que en muchos colegios era una práctica habitual, pero confieso que no me gustó mucho la idea de incorporarlo a nuestra rutina. 

La dinámica es sencilla, te entregan un calendario semanal de propuestas para que los niños traigan a la hora del recreo. El nuestro es el siguiente: 

Lunes: fruta o zumo.

Martes: bocadillo o sándwich variado.

Miércoles: lácteos.

Jueves: bocadillo o sándwich variado.

Viernes: galletas y zumo. 

He de decir que no me gusta la propuesta porque condiciona no sólo a los niños sino también a las familias. No es tan fácil conseguir que un niño de 7 años coma algo tan preestablecido en la media hora de recreo disponible. El descanso es de treinta minutos y como podréis suponer ellos están deseando salir al patio a jugar. ¿Adivináis donde van algunos de los bocadillos de martes y jueves?, ¿o qué pasa con el plátano del lunes?, ¿o con esa manzana pelada y ya oxidada a la hora que salen a jugar? 

Mi hijo come variado y quiero creer que sano pero me resulta complicado cumplir con este calendario de desayunos. Por ejemplo, el lunes tenemos fruta. En el colegio de Rayo hay jornada intensiva con lo que una pieza de fruta les sabe a poco a algunos niños. Sin contar con que no es fácil elegir aquella fruta que aguante bien. Los plátanos acaban poniéndose negros en la mochila y acaban tirándolos. La fruta pelada y cortada acaba oxidada y en la misma papelera. No todos los niños gustan de comerse fruta a bocados. En nuestro caso, algunos días se lleva una manzana entera, pero me confiesa que la mitad no se la come porque ¡quiere irse a jugar! Rayo come muy bien la fruta pero le gusta tomarla después de las comidas o como complemento de la merienda, en las mañanas no es muy frutero. 

Los martes y jueves tenemos bocadillo o sándwich. Estamos en las mismas. A veces se lo ha comido, pero muchos días me ha traído medio bocata a casa porque o ya no tenía más hambre o bien estaba pendiente del juego y los amigos. 

Los miércoles tenemos lácteos. Aquí sin problemas, una bebida láctea es fácil de encontrar en el mercado y supone una opción cómoda y rápida para los pequeños. 

Y los viernes tenemos galletas y zumo. Obviamente es su día preferido, raro es el niño que no acepta unas galletas. Aunque el zumo podemos obviarlo, los pediatras están hartos de repetirnos que hay que limitar su consumo por el alto contenido en azúcares. Con lo que incluirlo en una lista de desayunos saludables clama al cielo. 

Al final el calendario ha ido a parar a la papelera, porque la mitad de los días mi hijo no tomaba un tentempié en condiciones a la hora del recreo. Comprendo que desde el colegio quieran orientar o sugerir cómo mejorar la alimentación de nuestros hijos (a aquellas familias que lo necesiten), pero en nuestro caso lo único que ha hecho ha sido entorpecer y hacer que el niño coma peor. Además considero que no se respeta una máxima básica: cada niño es diferente y como tal tiene unos gustos o preferencias. Sí, a mi hijo le gusta la fruta por ejemplo y la come, pero no por las mañanas. Sí, come buenos bocadillos pero mejor por la tarde. Creo que es importante tener esto en cuenta y por eso creo que establecer estos desayunos no es una buena idea.

Así que Rayo lleva al colegio desayunos que sí come: galletas o barritas de cereales, lácteos, tortas de maíz o arroz, bollería casera, mandarinas (ahora que estamos en temporada, es una fruta muy cómoda para ellos que casi siempre gusta). No se trata de que quiera yo incumplir las pautas o normas dadas por el colegio. Simplemente sino se adaptan al bienestar de mi hijo, no me parece bien seguir con ello.

¿Qué opináis de los desayunos saludables? ¿En el colegio de vuestros hijos siguen esta moda? ¿Los cumplís?

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Ganador concierto María Parrado #DeConciertoconNancy


Como ya os anunciaba, el próximo 29 de noviembre la pequeña María Parrado, ganadora de La Voz Kids, dará un concierto gratuito exclusivo en el Teatro Lope de Vega de Madrid.

La ganadora de tres invitaciones para poder asistir a este precioso  espectáculo ha sido:


¡Enhorabuena María Isabel! Espero que lo disfrutes en familia y me cuentes cómo lo habéis pasado #DeConciertoconNancy.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Prepara el cupcake más divertido y gana un taller de repostería con Alma Obregón

¿Te gusta cocinar con tu hij@? A mi me divierte mucho cocinar con Rayo, y como es tan teatrero cuando tenemos tiempo y se mete a la cocina conmigo, se pone su gorro de cocinero y su delantal a juego. ¡Os prometo que es verdad! Y así, de lo más propio, va directo a meter las manos en la masa J

Lo que más nos gusta hacer juntos son dulces. Cuando digo que le chifla meter las manos en la masa es literal. Le pirra preparar galletas, bizcochos y magdalenas. Harina hasta las pestañas, masa por el delantal, y el suelo,…, mejor no os cuento como queda el suelo. Pero después comer lo que él mismo ha elaborado es una recompensa sin igual. Nuestras famosas magdalenas no saben igual sin el toque de Rayo J

Si os he convencido y ya estáis buscando receta para preparar en compañía de los peques de la casa, ¡tengo algo que proponeros! ¿Y si te animas con una receta de cupcakes? ¿Y si te digo que puedes ganar un taller de repostería para tu hij@ y para ti con Alma Obregón? Ya sabía yo que te iba a picar la curiosidad, ¡te cuento!

Con motivo del lanzamiento del nuevo juguete de NenucoLa Tienda de Cupcakes’, la firma nos invita a elaborar un delicioso cupcake con nuestros hijos. Lo bueno de estas magdalenitas especiales es que podemos decorarlas de mil maneras, y como imaginación no les falta a los más pequeños, seguro que pueden quedar realmente graciosas.


 ¿Cómo participar?

-         Accede al perfil de Facebook de Nenuco pinchando aquí.
-         Sube una foto y la receta del cupcake que hayáis elaborado.
-         Tenéis de plazo hasta el 9 de diciembre.

El premio será un taller de repostería impartido por Alma Obregón para seis mamás (o papás, faltaría más) con sus peques. Será una experiencia única para los niños, de eso no me cabe duda.


¿Participamos? Se lo voy a contar a Rayo cuando vuelva del cole, a ver qué opina ;) 

jueves, 20 de noviembre de 2014

Mujeres blanditas y mujeres todoterreno


Tengo la firme creencia que las mujeres somos unas lobas, fuertes, feroces y hasta despiadadas. No está mal cuando el tema lo enfocamos a defender lo que es nuestro, proteger a nuestras crías, etc, etc. El problema es que, a veces, también nos comportamos como unas auténticas lobas con otras mujeres. 

La empatía brilla por su ausencia en ciertas ocasiones. Ayer mismo al finalizar mi tarde de amigas y café una de ellas me contaba de su sobrina. La muchacha, después de mucho esperar, está embarazada. Y, como a tantas mujeres le sucede, tiene unas horribles náuseas que no logra controlar ni tan siquiera con medicación. Y por ello ha cogido unos días de baja, porque la chica no debe encontrarse muy allá. Las palabras de mi amiga fueron: "me parece a mi que esta niña es muy blandita". 

Mi amiga es un cielo y yo sé que no lo dijo con mala intención. Pero ella está dentro de la categoría que yo denomino mujeres todoterreno: aquellas que no piensan mucho en sí mismas, y todo lo que les pase a ellas puede esperar. Mujeres que cuidan de los suyos sin pensar en nada más, relegando incluso su bienestar. Será por eso, digo yo, que piensa que su sobrina es blandita por coger unos días de reposo hasta encontrarse mejor. 

Pero esto es algo muy habitual que las mujeres, todas en algún momento, hacemos. Por norma general solemos ser muy fuertes, rudas a veces. Aunque cierto es que no todas somos iguales. Y entre nuestro género es muy habitual el "y yo más". Y después de ser madres, ¡mucho más!

Es como si la maternidad nos concediera un postgrado en la vida por el que nos sentimos capaces de juzgar a las demás mujeres. Muchas, de hecho, si han tenido un horrible embarazo, un mal parto, una tremenda cesárea, una lactancia del infierno, una crianza dura, etc, etc, etc, se ven en la necesidad de restregar en los morros sus desgracias y su aguante a las demás. Y tienen preferencia por aquellas mujeres que han tenido la fortuna de tener maternidades más relajadas o sosegadas. 

Por suerte, no se puede generalizar pero no son pocos los casos con los que me he topado. Creo que somos muy duras a la hora de juzgar a nuestro género, ¿no os parece? Quizá mi amiga podría haber empatizado más con su sobrina, hablar con ella para saber qué síntomas tiene, si puede comer, si se marea, si quiere que le lleve algún tupper con comidita casera o darla algún consejo para intentar mejorar su malestar. En lugar de eso, la juzga y da por hecho que quizá la maternidad le viene grande. 

¿Somos las mujeres muy duras con nosotras mismas? ¿Has recibido la dura crítica de otra mujer? ¿Cómo te has sentido?

Os propongo un ejercicio para hacer con otras mujeres, amigas, conocidas, vecinas, familia. Cuando sintamos la necesidad de juzgar hagamos un corazón como en el de la imagen del post. ¿Os atrevéis? :)

miércoles, 19 de noviembre de 2014

De concierto con Nancy: gana tres invitaciones para ver a María Parrado


Si sois seguidores de La Voz Kids este concurso os encantará. Y si no lo sois es una buena oportunidad para descubrir una de las mejores voces infantiles del momento. María Parrado, a sus 12 años fue la ganadora del prestigioso concurso de televisión y desde entonces no ha parado.

Nancy nos brinda la oportunidad de poder disfrutar de un precioso espectáculo en compañía de nuestros peques y ha organizado un concierto gratuito exclusivo, pero para el que hace falta invitación. Tendrá lugar el próximo 29 de noviembre en el Teatro Lope de Vega de Madrid.

¿Quieres venir?

En el blog te tienes la oportunidad de conseguir tres invitaciones, para ello debes seguir los siguientes pasos:

1. Deja un comentario en este post contándome por qué te gusta María Parrado y con quién irías al concierto. 
2. Indica en el comentario un correo de contacto para poder enviarte las entradas. 

Tenéis de plazo hasta el 25 de noviembre para participar.



Pero podéis conseguir también entradas de otras maneras, ¡os cuento!: 

¿Eres una fan incondicional de María Parrado? Demuestra lo que sabes pinchando aquí: De concierto con Nancy.

Sigue atent@ al Facebook y Twitter de Nancy porque están sorteando más invitaciones.

Para estar informados de cualquier novedad, no perdáis de vista el hashtag #DeConciertoconNancy.

¡Mucha suerte a todos!

martes, 18 de noviembre de 2014

Sueño infantil o la tortura de las madres


Hace algo más de 7 años me encantaba dormir, acostarme plácidamente en mi cama, disfrutar del tacto cálido de mis sábanas y sumergirme en un profundo y placentero sueño. Qué bien me levantaba: cero ojeras, piel tersa, sonrisa incorporada. Después llegó el embarazo, las náuseas, la barriga, el dolor de espalda, las contracciones,..., En definitiva, llegó el insomnio. Y esa falta de sueño dejó paso al tsunami que llegó después: mi bebé. Noches interminables, capítulos de series varias, canales de pago que me vieron de perlas, desayunos y redesayunos de madrugada y mucho sueño. Lactancia y bebé demandante, la ecuación perfecta para que una madre se arrastre por la mañana y sobreviva dando cabezazos en cualquier esquina. 

Así pasé los primeros tres años de mi vida, no vayáis a creer que esa falta de sueño fue cosa de unos meses. Después él comenzó a dormir, pero yo no. El Sr. Insomnio junto con la Sra. Mala Leche porque no duermo se metían conmigo en la cama cada noche. Y mientras mi niño dormía a pierna suelta en su cama, servidora se paseaba para mirar si aquello de dormir del tirón era de verdad o un simple espejismo. 

Cuando ya me hice a la idea y confirmé -después de muchas noches de paseo- que aquello iba en serio, opté por quedarme en mi cama pero nada, los despertares se sucedían, la más mínima tos, ruido o similar me hacían estar alerta. Mis ojeras seguían siendo mis fieles amigas ante el espejo cada mañana. 

Y los años pasaron y poco a poco fui recuperando un sueño reparador, tranquilo. Hasta tal punto he recuperado el sueño que ahora es papá quien se levanta si oye al niño toser, moverse o patear la pared (una afición muy habitual en Rayo). Pero aún tengo noches de despertares varios, de perder el tan buscado sueño y no poder recuperarle. Gajes del oficio de ser madre, supongo. 

Y mi niño duerme sí, a pesar de que se acuesta bastante temprano, cada mañana tengo que levantarle de su cama casi ayudada por poleas. Pereza y más pereza rodea su despertar cada día. Pero llega el sábado y, ¡oh milagro! El niño decide levantarse antes que si fuera al colegio, él solito, sin despertador, sin pereza, sin "mamá déjame un minutito más". Y como un fantasmilla se acerca a mi lado de la cama y me mira.... hasta que yo doy un bote en la cama asustada al verle ahí parado. "Mamáaaaaaa, tengo pis" Le doy mi móvil, activa la linterna y se va al baño. Sábados, domingos y fiestas de guardar repetimos la misma operación. Después se mete en mi cama, pero se acabó el seguir durmiendo. Déjame hueco, no te cojas toda la almohada abusona, tengo los pies fríos, hacemos guerra de pulgares, bajamos a comprar churros y mil y una cosa más se escapan de esa boquita mientras seguimos a oscuras. Y al final opto por levantarme enfadiscada y somnolienta. 

¿Esto es una broma?, ¿es una venganza?, ¿hice algo mal en otra vida? Ya me contaréis, porque esto de tener un patrón de sueño de lunes a viernes diferente del de sábado y domingo es como llamar a Iker Jiménez, ¿o no? 

¿Vuestros hijos hacen igual? ¿Hay alguna explicación coherente del por qué en fin de semana se despierte antes que entre semana? Y sí, hemos probado de todo: 

- Acostarle más tarde la noche de los viernes y/o sábados.
- Hacer que cene algo antes y no muy pesado para que la digestión no le interrumpa el sueño.
- Hacer pis justo antes de irse a dormir.
- No contarle los planes que haremos durante el fin de semana para que no esté ansioso o pendiente.
- Quitarle el reloj de su cuarto para evitar que mire la hora. 
- Ponerle una linterna en su mesilla.
- Sugerirle que lea cuando se levante o juegue en su cuarto.
- Amenazarle, sí hasta eso he llegado a hacer, lo confieso.

¿Algún truco o consejo que podáis dar a esta pobre madre? Si yo sólo ansío dormir un par de horitas más los días libres, descansar, perecear en la camita debajo del edredón calentita. ¿Vuestros hijos duermen bien el fin de semana? ¿Alguna teoría que explique este extraño comportamiento en un niño de 7 años? 

Se admiten todo tipo de ideas y sugerencias. 

lunes, 17 de noviembre de 2014

No hay excusa para no sonreír: Felices por Narices

Por muchos golpes que la vida te dé, por muchos tropiezos o por muchos problemas que te toque superar, nunca debemos perder la sonrisa. Sobre todo si hay niños. Sonreír es lo único que te ayuda a veces a dar el siguiente paso. Sonreír es la gasolina que puede impulsarte en un día especialmente duro. Sonreír es lo que hace a un niño olvidar todo lo malo que pueda sucederle. 

Fundación Theodora es, entre otras cosas, una fábrica de sonrisas para quienes más las necesitan: los niños enfermos. Rayo y yo conocimos a los Doctores Sonrisa hace unos años, en una de nuestras visitas al Hospital. Nos hemos encontrado varias veces con ellos. Doctores cuyo único tratamiento y recomendación es la sonrisa en la cara del niño y de sus padres. Son Doctores de la felicidad, la mejor terapia del mundo. 


Ayer tuvimos la suerte de disfrutar del espectáculo Felices por Narices gracias a las entradas que me tocaron en el concurso que Madresfera celebró. Me hizo muchísima ilusión ya que, por primera vez, podríamos disfrutar de los Doctores Sonrisas fuera del hospital. Y eso, para nosotros, suponía un regalo muy grande. Sin vías, sin pijama verde, sin camas, sin olor a medicina. Esta vez los tres, vestidos de calle, sonrientes y felices íbamos a ver a los Doctores, íbamos a disfrutar. Y así fue. 

Rayo se carcajeó desde el minuto uno. Y, por qué no decirlo, papá sin complejos y yo también. Y de repente, entraron en el teatro todos los Doctores Sonrisas y le vimos. Aquel hombre grandote, con un huevo frito en la cabeza y una bata llena de soles, ¡¡era el doctor que nos visitó en verano!! Aquel que nos hizo sonreír aquella tarde de julio después de la última operación. Aquel con quien Rayo se quedó encandilado. Allí estaba, haciendo lo que mejor sabe hacer: haciéndonos felices. 

El espectáculo duró algo más de una hora y Rayo ni se meneó de su asiento. Rió, disfrutó y lo vivió intensamente. Le dio pena que terminara y a nosotros también. A la salida todos los Doctores Sonrisas saludaban pacientemente a niños y padres. Nos encontramos con nuestro Doctor y quise agradecerle su visita del verano, me dio un abrazo y me emocioné. Ellos saben lo importantes que son para quienes tenemos que visitar el hospital, saben que sus terapias nos reconfortan y nos ayudan. 


Desde aquí quiero agradecer a Fundación Theodora su labor, su esfuerzo y su dedicación. Gracias por hacernos felices en los momentos difíciles que nos toca vivir cuando nuestros hijos enferman. Gracias por hacernos Felices por Narices