martes, 21 de mayo de 2013

La matrona

Estamos en la Semana Mundial del Parto Respetado, y me parece un buen momento para sacar a la luz un escrito de una matrona, figura fundamental cuando de nacimientos se habla. Os invito a leer este texto escrito por Sara Cañamero, matrona, enfermera pediátrica y mamá de dos niños.

Aunque cada vez hay más mujeres que consideran el parto en casa como una opción segura y deseable, la mayoría de las mujeres en España aun siguen sintiéndose más seguras dando a luz a sus hijos en un medio hospitalario. Sin embargo no quieren renuncias a tener partos no intervenidos, respetados y humanos. Ellas sueñan con un parto bonito, íntimo, único, con epidural... o sin ella. 

Está demostrado que las mujeres que cuentan con un soporte emocional continuo y profesional experimentan su parto de manera más confiada y con menos intervenciones, logrando en mayor porcentaje un parto natural. Lo que además de facilitarles todas las etapas de la maternidad, les brinda un sentimiento mayor de logro y empoderamiento que hace del nacimiento de sus hijos la mejor experiencias de sus vidas. 

Existen estudios como el realizado por la prestigiosa Cochrane Collaboration llamado "Apoyo continuo proporcionado a las mujeres durante el parto" del cuál pueden extraerse interesantes conclusiones. Aquellas mujeres que reciben un acompañamiento continuo durante el parto presentan: 
* Menor necesidad de uso de analgesia de cualquier tipo.
* Menor índice de cesáreas.
* Menor índice de partos instrumentales (fórceps, ventosa, espátulas).
* Mayor satisfacción con su experiencia de parto. 

Los autores llegaron a la conclusión de que todas las mujeres deberían recibir apoyo para el parto y el nacimiento

El acompañamiento domiciliario profesional por parte de las matronas es una opción, el vacío que hasta ahora estaba sin cubrir. La matrona está disponible para las parejas antes del parto y así despejar dudas, temores, inquietudes. Durante el parto es capaz de quedarse en segundo plano, dando el protagonismo a los futuros padres pero velando para que la fisiología siga su curso. Controlando el bienestar fetal y el bienestar de la madre interviniendo lo estrictamente necesario. 

Además la matrona puede ofrecer recursos alternativos a la anestesia epidural para el manejo del dolor (agua, masajes, punción en el rombo de michaelis, posturas,....) y así facilitar el encajamiento del bebé. 

En el acompañamiento la dilatación se puede realizar en casa de la pareja, en sus espacios, con las personas que ellos quieran que les acompañen, donde todo fluye con más naturalidad. La matrona podrá indicarles cuándo es el mejor momento para acudir al hospital, haciendo de esta experiencia algo hermoso, natural y poco traumático. 


Sara Cañamero

miércoles, 15 de mayo de 2013

Por favor, en rojo NO #enrojoNO


Vivimos en un país donde se estila mucho el refrán: "cuando seas padre comerás huevos". O también aquel que dice: "haz lo que yo diga pero no lo que yo haga". Y así muchos educan a sus hijos.... 

Los semáforos tanto para coches como para peatones forman parte de la educación vial tan necesaria de enseñar a los más pequeños, por su propia seguridad. Pero son muchos los adultos que se ponen el mundo por montera y cruzan a diario semáforos en rojo incluso poniendo en peligro su integridad. Tendrán mucha prisa.... 

Rayo es un niño que distingue desde hace mucho tiempo lo que está bien y lo que está mal. Y los temas relacionados con semáforos son de sus favoritos. Desde muy chiquitín su padre y yo hemos permanecido como estatuas delante del semáforo rojo esperando que se pusiera verde, explicándole no solo con palabras sino con nuestros actos el significado de este gesto. 

Ahora que es más mayorcito este sencillo acto lo tiene interiorizado y no es necesario recordárselo. Eso sí, si ve a alguien, adulto o niño, saltarse el rojo, lo increpa y lo dice bien alto. Yo, por supuesto, no le recrimino por ello. Y han sido varias veces las que hemos recibido alguna mirada reprobatoria, no creáis. 

Recuerdo una vez que estábamos esperando a cruzar, no venía ningún coche, pero el semáforo estaba en rojo, y hablábamos de la necesidad de respetar las normas aún en ese caso donde no se veía ningún coche en la calle. Una señora que estaba a nuestro lado se acercó a mi y en voz baja me dijo "me voy a esperar porque no quiero que el niño vea que un adulto cruza la calle indebidamente". Agradecí su empatía, la verdad. 

Educar, educamos todos, tanto a nuestros hijos como a los ajenos. Y por eso me sumo a esta campaña que La Orquidea Dichosa ha puesto en marcha. ¡Bravo por ti! 

Y tú, ¿te unes?

martes, 7 de mayo de 2013

Horarios que facilitan la vida a madres e hijos


Soy una persona muy organizada, ordenada hasta casi la obsesión, que le vamos a hacer, nadie es perfecto. Y cuando el pequeño Rayo llegó a esta familia me descolocó todo mi orden.   No era el desorden del hogar –que lo había y mucho-, la locura de comidas o hasta la higiene personal –qué difícil era ducharse en aquel entonces-. Es que confundía la noche y el día. Igual daba que luciera el sol o la luna, porque nuestros horarios eran los mismos. Teteando día y noche, se fueron pasando las semanas y hasta los primeros meses. Sigue leyendo

lunes, 6 de mayo de 2013

La crianza con apego, ¿una alternativa o una necesidad?




Estos días donde me he puesto el amor por montera no me canso de repetir frases como El amor es mi manera de cambiar el mundo. Pero aunque parezca que esto es nuevo, lo llevo predicando desde hace mucho tiempo, y más desde que soy madre. Sigue leyendo.

martes, 30 de abril de 2013

Cerrado por mini vacaciones

Pues eso, que nos vamos unos días. Ya que Rayo está de vacaciones hasta el lunes, ¿qué pintamos aquí? Poca cosa, así que nos vamos a disfrutar de un poquito de solete, a respirar la brisa del mar, comer pescadito y disfrutar en familia. Para quien tenga puente, ¡disfrutad! Para quien no, a recargar mañana que es festivo y aguantar hasta el viernes.


lunes, 29 de abril de 2013

Cerrando un ciclo

Recién llegada de la última reunión trimestral de tercero de Educación Infantil, puedo afirmar que hemos empezado a cerrar una importante etapa. Tres años que han pasado en un suspiro, tres cursos donde he visto a mi hijo crecer, desarrollarse y madurar. Qué distinto era mi pequeño cuando comenzó su aventura escolar, casi un bebé. El colegio nos ha hecho madurar a todos en esta familia, y a pesar de que a veces no hemos estado de acuerdo en algunos puntos, hoy al acabar la reunión sólo se me viene una palabra para resumir este ciclo: gracias


Isabel, su profesora, esa persona maravillosa que nos ha acompañado este tiempo se ha convertido casi en parte de esta familia. Ha ayudado a Rayo a integrarse, a adaptarse, a amar el colegio. Entre todos, ella incluída, le hemos enseñado que aprender es divertido, emocionante, que cada día depara algo nuevo por saber. Creo que gracias a eso su curiosidad es infinita, devoradora y absolutamente apasionante. 

Dejé a mi niño en sus manos, confiando pero temiendo y hoy sé que mi hijo no pudo estar en otro sitio mejor. Y eso me hace seguir confiando para comenzar una nueva aventura completamente diferente y al tiempo motivadora: Educación Primaria.

Se me hace un pequeño nudo en el estómago y mis ojos se llenan de lágrimas. Mi gratitud es muy grande, casi tanto como mi pena por perder a Isabel. Ella ha sabido entender a Rayo a la perfección, le ha transmitido su seguridad, su serenidad y su paciencia. Sé que vendrán otros a los que mi hijo adorará, pero ella tendrá siempre su pequeño hueco en mi corazón y en esta familia porque nos ayudó a comenzar. 

Cuento esto en un momento donde muchos padres y madres estáis esperando saber el colegio donde vuestros hijos empezarán su vida escolar. Y sé de vuestros miedos, de vuestro temor a equivocaros. Sé la de vueltas que se dan a la cabeza, cuantos pensamientos relativos a ese día de septiembre donde se quedarán en el centro. Y ahora que finalizamos este primer ciclo os animo y os intento transmitir la seguridad que quizá en muchos momentos os faltará. 

Cuando todo comenzó nunca imaginé que llegadas estas fechas pudiera hacer un balance tan positivo. Sólo tengo que mirar a Rayo para saber que mi elección fue buena. Es un niño absolutamente feliz en el colegio. Además su nivel de aprendizaje es fantástico, sus relaciones sociales y otros aspectos trabajados en el colegio son estupendos. No olvidemos que el ciclo de infantil, todo entero, es una adaptación a la vida escolar. Así que, sin lugar a dudas, ¡misión cumplida! 

Lo bueno está por llegar.

lunes, 22 de abril de 2013

El amor es mi forma de cambiar el mundo

El amor es mi forma de cambiar el mundo. Con esta frase tan contundente y al mismo tiempo tan cargada de verdad empecé y acabé el fin de semana. Un fin de semana de retiro, de introspección, dedicado a mi misma. Por mi, para mi y en consecuencia para todos los que me rodean. Porque hay una máxima que todos deberíamos aplicarnos y en raras ocasiones lo hacemos: Para cuidar, hay que cuidarse. Y yo hoy me siento más viva que ayer y se me nota en la sonrisa, en mi mirada, en mis ganas de dar y por supuesto en mi deseo de recibir.

Es extraño que un retiro de dos días te haga despertar tantas sensaciones, tantas conexiones, pero lo ha hecho. Es curioso poder llegar a compartir tanta intimidad con personas absolutamente desconocidas, pero lo he conseguido.

El taller al que he asistido consigue a través de la meditación recuperar el equilibrio perdido, gracias a la energía del amor. Esta energía proviene de una fuente inagotable de bienestar a la que siempre estamos (o deberíamos estar) conectados. Si la aceptamos y la dejamos fluir, nos conducirá a una conexión con elementos tan fundamentales como son la tierra o el universo. El problema viene cuando la rechazamos, la rehuímos, nos enfrentamos a ella o no queremos aceptarla.

La meditación es un camino interesante y que desde aquí recomiendo. Un camino que me ha llevado hacia un objetivo sin marcar. No voy sin rumbo, pero sí sin expectativas, sin metas y sin pretensiones. Mi único fin es el conocimiento de mi misma gracias al sentimiento más puro, el amor.

Si habéis leído hasta aquí podéis pensar: qué friki, qué rara, alucino, etc, etc, etc..... ¿A qué sí? ;) Pero vamos a ponerle un contexto. Transformemos mi primera frase El amor es mi forma de cambiar el mundo. ¿Habéis visto la frase que luce en el margen izquierdo del blog junto a la imagen de unos huevitos en una cama? La crianza con apego es mi forma de cambiar el mundo. ¿Os vais situando?

¿Qué hacemos en la crianza con apego? ¡Dar amor! Sin más, darlo a mansalva, sin límites ni condiciones. Pero si esa misma filosofía y propósito lo trasladamos a nuestra vida adulta, suena raro. Me encantaría que reflexionarais en este punto.

Una de las meditaciones más intensas que he llevado a cabo estos días me ha permitido visualizar que soy la pieza de un puzzle perfecto, que es la vida. Soy un árbol, que se nutre de la energía de la tierra y se beneficia del beneplácito del sol y el universo para crear, para dar vida al igual que la propia naturaleza hace. En un ejercicio debíamos encontrar y escribir aquello que nos gustaba de nosotros mismos. Mi primer punto fue: Amo ser madre. Y a lo largo del fin de semana he visto que la naturaleza, la tierra tienen, han tenido y tendrán la misma función que tengo yo aquí y ahora: dar vida. Esa conexión, esa unión que sentí en ese momento me hizo llegar a esa fuente inagotable de bienestar. La he reconocido y aceptado. Y me siento bien por ello.

Esto es sólo un pequeño matiz de todo lo que llegué a experimentar y sentir en dos días intensos donde he estado mirando hacia dentro de mi en lugar de hacia fuera. Todos podemos dar amor y en consecuencia recibirlo. He sentido amor por esas mujeres que me han acompañado en esta aventura. Y me sentido querida, arropada y protegida por ellas. Hemos formado un círculo de mujeres y me han entregado un pedacito de su alma que guardo y guardaré en un cofre precioso. Ellas también se han llevado un trocito de la mía, entregado con toda mi gratitud.

Gracias Alicia, por hacerlo posible, por acompañarme, por descubrirme esta felicidad. Tenías razón, el efecto secundario de la realización de este taller es el síndrome de abstinencia. El amor genera adicción.