viernes, 21 de noviembre de 2014

Prepara el cupcake más divertido y gana un taller de repostería con Alma Obregón

¿Te gusta cocinar con tu hij@? A mi me divierte mucho cocinar con Rayo, y como es tan teatrero cuando tenemos tiempo y se mete a la cocina conmigo, se pone su gorro de cocinero y su delantal a juego. ¡Os prometo que es verdad! Y así, de lo más propio, va directo a meter las manos en la masa J

Lo que más nos gusta hacer juntos son dulces. Cuando digo que le chifla meter las manos en la masa es literal. Le pirra preparar galletas, bizcochos y magdalenas. Harina hasta las pestañas, masa por el delantal, y el suelo,…, mejor no os cuento como queda el suelo. Pero después comer lo que él mismo ha elaborado es una recompensa sin igual. Nuestras famosas magdalenas no saben igual sin el toque de Rayo J

Si os he convencido y ya estáis buscando receta para preparar en compañía de los peques de la casa, ¡tengo algo que proponeros! ¿Y si te animas con una receta de cupcakes? ¿Y si te digo que puedes ganar un taller de repostería para tu hij@ y para ti con Alma Obregón? Ya sabía yo que te iba a picar la curiosidad, ¡te cuento!

Con motivo del lanzamiento del nuevo juguete de NenucoLa Tienda de Cupcakes’, la firma nos invita a elaborar un delicioso cupcake con nuestros hijos. Lo bueno de estas magdalenitas especiales es que podemos decorarlas de mil maneras, y como imaginación no les falta a los más pequeños, seguro que pueden quedar realmente graciosas.


 ¿Cómo participar?

-         Accede al perfil de Facebook de Nenuco pinchando aquí.
-         Sube una foto y la receta del cupcake que hayáis elaborado.
-         Tenéis de plazo hasta el 9 de diciembre.

El premio será un taller de repostería impartido por Alma Obregón para seis mamás (o papás, faltaría más) con sus peques. Será una experiencia única para los niños, de eso no me cabe duda.


¿Participamos? Se lo voy a contar a Rayo cuando vuelva del cole, a ver qué opina ;) 

jueves, 20 de noviembre de 2014

Mujeres blanditas y mujeres todoterreno


Tengo la firme creencia que las mujeres somos unas lobas, fuertes, feroces y hasta despiadadas. No está mal cuando el tema lo enfocamos a defender lo que es nuestro, proteger a nuestras crías, etc, etc. El problema es que, a veces, también nos comportamos como unas auténticas lobas con otras mujeres. 

La empatía brilla por su ausencia en ciertas ocasiones. Ayer mismo al finalizar mi tarde de amigas y café una de ellas me contaba de su sobrina. La muchacha, después de mucho esperar, está embarazada. Y, como a tantas mujeres le sucede, tiene unas horribles náuseas que no logra controlar ni tan siquiera con medicación. Y por ello ha cogido unos días de baja, porque la chica no debe encontrarse muy allá. Las palabras de mi amiga fueron: "me parece a mi que esta niña es muy blandita". 

Mi amiga es un cielo y yo sé que no lo dijo con mala intención. Pero ella está dentro de la categoría que yo denomino mujeres todoterreno: aquellas que no piensan mucho en sí mismas, y todo lo que les pase a ellas puede esperar. Mujeres que cuidan de los suyos sin pensar en nada más, relegando incluso su bienestar. Será por eso, digo yo, que piensa que su sobrina es blandita por coger unos días de reposo hasta encontrarse mejor. 

Pero esto es algo muy habitual que las mujeres, todas en algún momento, hacemos. Por norma general solemos ser muy fuertes, rudas a veces. Aunque cierto es que no todas somos iguales. Y entre nuestro género es muy habitual el "y yo más". Y después de ser madres, ¡mucho más!

Es como si la maternidad nos concediera un postgrado en la vida por el que nos sentimos capaces de juzgar a las demás mujeres. Muchas, de hecho, si han tenido un horrible embarazo, un mal parto, una tremenda cesárea, una lactancia del infierno, una crianza dura, etc, etc, etc, se ven en la necesidad de restregar en los morros sus desgracias y su aguante a las demás. Y tienen preferencia por aquellas mujeres que han tenido la fortuna de tener maternidades más relajadas o sosegadas. 

Por suerte, no se puede generalizar pero no son pocos los casos con los que me he topado. Creo que somos muy duras a la hora de juzgar a nuestro género, ¿no os parece? Quizá mi amiga podría haber empatizado más con su sobrina, hablar con ella para saber qué síntomas tiene, si puede comer, si se marea, si quiere que le lleve algún tupper con comidita casera o darla algún consejo para intentar mejorar su malestar. En lugar de eso, la juzga y da por hecho que quizá la maternidad le viene grande. 

¿Somos las mujeres muy duras con nosotras mismas? ¿Has recibido la dura crítica de otra mujer? ¿Cómo te has sentido?

Os propongo un ejercicio para hacer con otras mujeres, amigas, conocidas, vecinas, familia. Cuando sintamos la necesidad de juzgar hagamos un corazón como en el de la imagen del post. ¿Os atrevéis? :)

miércoles, 19 de noviembre de 2014

De concierto con Nancy: gana tres invitaciones para ver a María Parrado


Si sois seguidores de La Voz Kids este concurso os encantará. Y si no lo sois es una buena oportunidad para descubrir una de las mejores voces infantiles del momento. María Parrado, a sus 12 años fue la ganadora del prestigioso concurso de televisión y desde entonces no ha parado.

Nancy nos brinda la oportunidad de poder disfrutar de un precioso espectáculo en compañía de nuestros peques y ha organizado un concierto gratuito exclusivo, pero para el que hace falta invitación. Tendrá lugar el próximo 29 de noviembre en el Teatro Lope de Vega de Madrid.

¿Quieres venir?

En el blog te tienes la oportunidad de conseguir tres invitaciones, para ello debes seguir los siguientes pasos:

1. Deja un comentario en este post contándome por qué te gusta María Parrado y con quién irías al concierto. 
2. Indica en el comentario un correo de contacto para poder enviarte las entradas. 

Tenéis de plazo hasta el 25 de noviembre para participar.



Pero podéis conseguir también entradas de otras maneras, ¡os cuento!: 

¿Eres una fan incondicional de María Parrado? Demuestra lo que sabes pinchando aquí: De concierto con Nancy.

Sigue atent@ al Facebook y Twitter de Nancy porque están sorteando más invitaciones.

Para estar informados de cualquier novedad, no perdáis de vista el hashtag #DeConciertoconNancy.

¡Mucha suerte a todos!

martes, 18 de noviembre de 2014

Sueño infantil o la tortura de las madres


Hace algo más de 7 años me encantaba dormir, acostarme plácidamente en mi cama, disfrutar del tacto cálido de mis sábanas y sumergirme en un profundo y placentero sueño. Qué bien me levantaba: cero ojeras, piel tersa, sonrisa incorporada. Después llegó el embarazo, las náuseas, la barriga, el dolor de espalda, las contracciones,..., En definitiva, llegó el insomnio. Y esa falta de sueño dejó paso al tsunami que llegó después: mi bebé. Noches interminables, capítulos de series varias, canales de pago que me vieron de perlas, desayunos y redesayunos de madrugada y mucho sueño. Lactancia y bebé demandante, la ecuación perfecta para que una madre se arrastre por la mañana y sobreviva dando cabezazos en cualquier esquina. 

Así pasé los primeros tres años de mi vida, no vayáis a creer que esa falta de sueño fue cosa de unos meses. Después él comenzó a dormir, pero yo no. El Sr. Insomnio junto con la Sra. Mala Leche porque no duermo se metían conmigo en la cama cada noche. Y mientras mi niño dormía a pierna suelta en su cama, servidora se paseaba para mirar si aquello de dormir del tirón era de verdad o un simple espejismo. 

Cuando ya me hice a la idea y confirmé -después de muchas noches de paseo- que aquello iba en serio, opté por quedarme en mi cama pero nada, los despertares se sucedían, la más mínima tos, ruido o similar me hacían estar alerta. Mis ojeras seguían siendo mis fieles amigas ante el espejo cada mañana. 

Y los años pasaron y poco a poco fui recuperando un sueño reparador, tranquilo. Hasta tal punto he recuperado el sueño que ahora es papá quien se levanta si oye al niño toser, moverse o patear la pared (una afición muy habitual en Rayo). Pero aún tengo noches de despertares varios, de perder el tan buscado sueño y no poder recuperarle. Gajes del oficio de ser madre, supongo. 

Y mi niño duerme sí, a pesar de que se acuesta bastante temprano, cada mañana tengo que levantarle de su cama casi ayudada por poleas. Pereza y más pereza rodea su despertar cada día. Pero llega el sábado y, ¡oh milagro! El niño decide levantarse antes que si fuera al colegio, él solito, sin despertador, sin pereza, sin "mamá déjame un minutito más". Y como un fantasmilla se acerca a mi lado de la cama y me mira.... hasta que yo doy un bote en la cama asustada al verle ahí parado. "Mamáaaaaaa, tengo pis" Le doy mi móvil, activa la linterna y se va al baño. Sábados, domingos y fiestas de guardar repetimos la misma operación. Después se mete en mi cama, pero se acabó el seguir durmiendo. Déjame hueco, no te cojas toda la almohada abusona, tengo los pies fríos, hacemos guerra de pulgares, bajamos a comprar churros y mil y una cosa más se escapan de esa boquita mientras seguimos a oscuras. Y al final opto por levantarme enfadiscada y somnolienta. 

¿Esto es una broma?, ¿es una venganza?, ¿hice algo mal en otra vida? Ya me contaréis, porque esto de tener un patrón de sueño de lunes a viernes diferente del de sábado y domingo es como llamar a Iker Jiménez, ¿o no? 

¿Vuestros hijos hacen igual? ¿Hay alguna explicación coherente del por qué en fin de semana se despierte antes que entre semana? Y sí, hemos probado de todo: 

- Acostarle más tarde la noche de los viernes y/o sábados.
- Hacer que cene algo antes y no muy pesado para que la digestión no le interrumpa el sueño.
- Hacer pis justo antes de irse a dormir.
- No contarle los planes que haremos durante el fin de semana para que no esté ansioso o pendiente.
- Quitarle el reloj de su cuarto para evitar que mire la hora. 
- Ponerle una linterna en su mesilla.
- Sugerirle que lea cuando se levante o juegue en su cuarto.
- Amenazarle, sí hasta eso he llegado a hacer, lo confieso.

¿Algún truco o consejo que podáis dar a esta pobre madre? Si yo sólo ansío dormir un par de horitas más los días libres, descansar, perecear en la camita debajo del edredón calentita. ¿Vuestros hijos duermen bien el fin de semana? ¿Alguna teoría que explique este extraño comportamiento en un niño de 7 años? 

Se admiten todo tipo de ideas y sugerencias. 

lunes, 17 de noviembre de 2014

No hay excusa para no sonreír: Felices por Narices

Por muchos golpes que la vida te dé, por muchos tropiezos o por muchos problemas que te toque superar, nunca debemos perder la sonrisa. Sobre todo si hay niños. Sonreír es lo único que te ayuda a veces a dar el siguiente paso. Sonreír es la gasolina que puede impulsarte en un día especialmente duro. Sonreír es lo que hace a un niño olvidar todo lo malo que pueda sucederle. 

Fundación Theodora es, entre otras cosas, una fábrica de sonrisas para quienes más las necesitan: los niños enfermos. Rayo y yo conocimos a los Doctores Sonrisa hace unos años, en una de nuestras visitas al Hospital. Nos hemos encontrado varias veces con ellos. Doctores cuyo único tratamiento y recomendación es la sonrisa en la cara del niño y de sus padres. Son Doctores de la felicidad, la mejor terapia del mundo. 


Ayer tuvimos la suerte de disfrutar del espectáculo Felices por Narices gracias a las entradas que me tocaron en el concurso que Madresfera celebró. Me hizo muchísima ilusión ya que, por primera vez, podríamos disfrutar de los Doctores Sonrisas fuera del hospital. Y eso, para nosotros, suponía un regalo muy grande. Sin vías, sin pijama verde, sin camas, sin olor a medicina. Esta vez los tres, vestidos de calle, sonrientes y felices íbamos a ver a los Doctores, íbamos a disfrutar. Y así fue. 

Rayo se carcajeó desde el minuto uno. Y, por qué no decirlo, papá sin complejos y yo también. Y de repente, entraron en el teatro todos los Doctores Sonrisas y le vimos. Aquel hombre grandote, con un huevo frito en la cabeza y una bata llena de soles, ¡¡era el doctor que nos visitó en verano!! Aquel que nos hizo sonreír aquella tarde de julio después de la última operación. Aquel con quien Rayo se quedó encandilado. Allí estaba, haciendo lo que mejor sabe hacer: haciéndonos felices. 

El espectáculo duró algo más de una hora y Rayo ni se meneó de su asiento. Rió, disfrutó y lo vivió intensamente. Le dio pena que terminara y a nosotros también. A la salida todos los Doctores Sonrisas saludaban pacientemente a niños y padres. Nos encontramos con nuestro Doctor y quise agradecerle su visita del verano, me dio un abrazo y me emocioné. Ellos saben lo importantes que son para quienes tenemos que visitar el hospital, saben que sus terapias nos reconfortan y nos ayudan. 


Desde aquí quiero agradecer a Fundación Theodora su labor, su esfuerzo y su dedicación. Gracias por hacernos felices en los momentos difíciles que nos toca vivir cuando nuestros hijos enferman. Gracias por hacernos Felices por Narices

viernes, 14 de noviembre de 2014

Por la seguridad familiar

Recuerdo que hace años mi padre tuvo un problema con una herencia familiar, esas cosas que ocurren en tantas familias. Por un mal asesoramiento de inicio, todo se complicó muchísimo y lo que podía haberse arreglado mejor se solucionó por la peor vía posible.

Recientemente hemos realizado unos cambios en la escritura de nuestra casa, la casa familiar. Hemos tenido que acudir a un notario y dar mil vueltas para poder solucionar todo satisfactoriamente. He echado en falta un poco de orientación e información clara.

Hace unas semanas una amiga me contaba de sus problemas con una vecina. Las cosas empezaron como una simple discusión por ruidos y ahora mismo está dudando si denunciarla debido a que la situación se ha convertido en insostenible. Desde luego, un poco de información y asesoramiento no le vendría mal.

Llevo con mi compañía telefónica más de diez años, siempre al corriente de pago. En los últimos dos años su servicio de adsl es lamentable. Yo sigo pagando cada mes, pero tengo continuos cortes de la línea y de Internet, con lo que eso supone para una persona autónoma que trabaja desde casa. No puedo portarme o darme de baja ahora porque tengo compromiso de permanencia. Quizá alguien experto en la materia podría informarme si esto es legal o no.

Estos son ejemplos reales de mi vida, situaciones cotidianas que se presentan y para las cuales no tenemos respuesta o nos surgen cientos de dudas. Pero podemos contar con esa ayuda que tantas veces se necesita gracias a Legálitas Protección Familiar. Casos de herencias, reclamaciones o problemas vecinales, divorcios, relaciones de pareja, problemas con la vivienda, reclamaciones como consumidor pueden tener una respuesta rápida. Para situaciones de nuestro día a día que pueden convertirse en dificultad, podemos tener una ayuda asequible y efectiva.


Si te interesa tener más información acerca de la nueva protección familiar de Legálitas, pincha aquí. Ofrece defensa gratuita en todos los juicios, incluido procurador, abogado, tasas y costas. Nunca viene mal tener las espaldas cubiertas, ¿no os parece?

jueves, 6 de noviembre de 2014

La pesadilla de las madres: ¡los piojos!


Si tienes hijos en edad escolar este post te interesa, porque quiero hablar del azote de las madres, de la pesadilla que muchas temen: los piojos. No te rías no, porque si te ríes es que tus churumbeles nunca los han tenido. ¿Te rascas? Buena señal, ¡hay que temerles! Porque solo así podremos proteger las lindas cabecitas de nuestros hijos. 

Yo pequé de ingenua y de confiada. Sí, yo que lo quiero controlar todo, pequé y lo pagué, vaya si lo pagué. En 7 años de vida, 4 de ellos escolarizados jamás de lo jamases tuvo Rayo piojos. Y como ni mi hermana ni yo los tuvimos de niñas, me creí ese cuento de que hay cabecitas que no atraen a los piojos. Esto como los mosquistos, que a unos pican y otros no. ¡Pues no! No os creáis esas viles mentiras.

Ahí me las daba yo de chulita por el parque, compadeciendo a fulana y mengana por el nido en que las cabezas de sus hijas se habían convertido. Y una mañana de primavera el niño se levanto cual perro pulgoso, venga a rascarse. Como tantas otras veces hice el ademán de mirarle, rascarle un poquito y que se quedara tranquilo. Y en una de esas rascadas maternas llenas de amor, ¡zas! un piojo, no, ¡¡dos!! se cayeron de la que yo creía impoluta cabellera de mi niño. Yo, que he soportado carros y carretas, que he curado a este niño puntos de sutura que más parecían zurcidos de calcetín, que no soy impresionable, casi me caigo de culo cuando vi aquellos piojos -que parecían mosquitos de grandes que eran- saltando del pelo de mi chico. 

Reíros, reíros, pero os prometo que por unos instantes me quedé paralizada. "¿¿Y ahora qué hago??", el niño se empezó a asustar, yo creo que me debí quedar pálida. Menos mal que ese kit de supervivencia que las madres llevamos grabado a sangre y fuego en nuestros genes hizo acto de presencia. Rápidamente recordé que me habían enviado un champú antipiojos (bendiciones de ser madre bloguera), lo busqué, leí las instrucciones y le embardurné a Rayo la cabeza con el potingue. Después de esperar los minutos indicados que se me hicieron eternos a la ducha lendrera en mano. ¡Menos mal que el champú la incluía! 

Puedo prometer y prometo que si no saqué de la cabeza de mi niño decenas y decena y decenas de piojos grandes, negros y asquerosos, no saqué ninguno. ¡¡Pero cómo pudo suceder aquello!! ¿¿Cómo se le pudo llenar la cabeza de piojos sin darnos cuenta?? (confieso que según escribo esto la cabeza me pica cosa mala, siento si te está pasando lo mismo). 

Por esta experiencia y porque parece que muchos colegios están sufriendo el azote de estos insectos tan sociables, os doy algunas recomendaciones que espero os sirvan. 


Hayan tenido tus niños piojos o no te recomiendo que no te falte en casa lo siguiente: 

- Lendrera.
- Champú antipiojos a usar sólo en caso de detectar piojo o liendre. 


Cosas que pueden ser de utilidad aunque es más cuestión de fe: 

- Aceite de árbol de té. Esto es como todo, unos dicen que les funciona y a otros no. ¿Funciona y previene los piojos? Según mi amiga Boticaria García el aceite de árbol de té no sirve para matar a los piojos. ¿Sirve para repelerlos? Hay opiniones para todos los gustos. Os diré que yo jamás usé ni esto ni nada y en sus 7 años una sóla vez tuvo piojos. 

- Vinagre. De toda la vida -ya mi madre me embadurnaba bien la cabeza después del baño- nos han echado vinagre para prevenir que el piojo se hiciera un chalet adosado en nuestra melena. Realmente el vinagre no previene, no espanta y no repele. Eso sí, es buenísimo para despegar la liendre y encima te deja un brillo en el pelo estupendo. Ahora además tenemos en los supermercados unos vinagres con aroma de frambuesa que huelen genial, por si no os gusta el olor a ensalada convencional ;) 

- Suavizante o acondicionador por kilos. Hay un truco que es embadurnar la cabeza del niñ@ de suavizante, pero bien bien embadurnada, y en el baño con la lendrera ir peinando una y otra vez la cabeza. Aclarar y secar. Te puedo garantizar suavidad por doquier y creo que unas cuantas liendres menos en el caso de que las hubiera. Pero no es un método científico, así que como lo anterior a gusto del consumidor. 

Después de exterminar las decenas y decenas de piojos de la cabeza de mi niño tuvimos que estar pasando lendrera un par de semanas largas hasta que nos aseguramos que no quedaba rastro de vida en sus cabellos.


¿Qué he aprendido de esta experiencia?

- La lendrera es nuestra mejor amiga, y mejor pasarla una vez en semana como mínimo. Si sabes de amiguitos o compañeros que hayan tenido piojos o en el cole pasan la típica circular informativa, que sean dos las veces que la lendrera peina el cabello de tu churumbel. 

- Hay que tener siempre en casa un bote de champú antipiojos. Te recomiendo leer este post de Boticaria García para saber qué producto aplicar: Cómo matar piojos

- Si no hay piojo no usar el champú antipiojos pues podemos crear resistencia del bicho. Por mucho que le lavemos al niño la cabeza con estos productos no evitaremos que se contagie.

- Usar repelentes de piojos sólo en casos de extrema necesidad. Para cualquier duda consulta con tu farmacéutico. Si no hay extrema necesidad, el mejor repelente serán tus manitas. Mucha lendrera y si ves algo eliminarlo al modo tradicional: aplastando con las uñas. 

- Mi peluquera me recomendó tener un spray con vinagre de vino (el de las ensaladas de toda la vida) y pulverizar al niño por las mañanas antes de ir al cole. Ojo, pulverizar no atufar. Echarle lo que viene a ser un fus fus, nada más. Alguna mañana lo he hecho. En cuanto el vinagre se seca no huele. ¿Es efectivo? No lo sé, el niño no ha tenido piojos este curso, pero tampoco los tuvo años anteriores. En cualquier caso, es un remedio casero, barato e inocuo.

- El aceite de árbol de té está muy extendido entre las madres allegadas. Algunas lo incorporan al champú, otras ponen una gotita detrás de la oreja a sus niños. Esto según más te guste. Yo lo he incorporado alguna vez al champú de Rayo, y la verdad el pelo le brilla mucho. De piojos no tenemos ni rastro aún. Pero no soy constante, lo hago de cuando en cuando. 

- Si tu niño tiene piojos te toca tomar algunas medidas fundamentales pues sino los riesgos de que el bicho no quiera abandonar vuestro hogar aumentan: 
Lavar toda la ropa de cama, ropa en general y peluches a 60º.
Pásate tú la lendrera y no te fíes. Después de quitar toda aquella inmundicia a Rayo yo me encontré uno en mi larga cabellera. Casi muero del susto.


Y por favor, si tu niño tiene piojos, ¡¡no le lleves al colegio hasta haberlos exterminado!! Es una medida de higiene básica que no siempre se cumple y por este motivo vienen los contagios masivos. 

Si después de haber leído este post te pica mucho la cabeza, corre por tu lendrera y declárale amor eterno, o al menos hasta que los niños acaben el colegio.