lunes, 1 de marzo de 2010

La segunda parte de un parto estupendo

Pues sí, mi parto fue estupendo. Todo fue rodado, contracciones poco dolorosas al principio que permitieron una dilatación rápida y nada molesta, epidural bien puesta, en el momento justo, matrona eficiente y preocupada. Dos empujones y mi pequeño salió al mundo con ganas de comérselo (y así sigue no creáis). Pero entre medias de todo este idílico suceso sucedieron algunas negligencias médicas que quiero ahora relatar. Quizá el término negligencia es muy fuerte, pero sí fueron fallos médicos provocados por las prisas, la falta de observación y la falta de ganas, creo yo.

Yo ya estaba lista, dilatada por completo, mi matrona dándome instrucciones, junto con mi marido (respiración, empujar, ...), entra el tocólogo con otra doctora más joven. Tuve a mi hijo en el hospital de La Paz de Madrid, un hospital universitario. Así que supongo que la "acompañante" era una estudiante. Una mujer corpulenta y muy fuerte, cuando ya estaba en mi segundo pujo se tumbó literalmente encima de mi barriga, y el médico tuvo que gritarla que se retirara porque no era necesario, el bebé ya estaba fuera. Es la llamada maniobra de Kristeller. Cuando hay problemas en los pujos lo hacen para facilitar la expulsión, pero desde el primer pujo, y sin observar la evolución la aspirante ahí se puso encima de mi dejando caer su corpulento cuerpo.

Hasta ahí, todo bien, ahora tocaba que saliera la placenta, pero no salía. La matrona empezó a coser la pequeña episiotomía que me hicieron (tres puntitos de nada). Que por otro lado no sé por qué la hicieron, ellas mismas me reconocieron que el parto fue tan sencillo que no hubiera hecho falta. Y después de cosida, llamaron al médico porque la placenta seguía dentro. ¿Y que hizo ese magnífico profesional? Pues entró como un huracán en el paritorio, con cara de pocos amigos, metió la mano "ahí dentro" y sacó la placenta de cuajo. Tal cual lo cuento, lo hizo. De nuevo hemorragia, lógicamente. Yo, afortunadamente con los efectos de la bendita epidural, no me enteré de nada, pero enfermera y matrona pusieron una cara de susto que me puso algo nerviosa. Pero como mi niño estaba ahí al lado mío, me daba igual todo.

Después de una hora allí tirada, piernas para arriba tuvo que venir un cirujano, un residente, por supuesto. Intentó coser el desatino que había originado el tocólogo, pero no pudo, y vino, otro, y otro más. No pudieron. Las horas pasaban. Mientras tanto yo ya tenía a mi niño encima mío, poniéndole al pecho, mientras hurgaban en mis partes íntimas. Después de más de 2 horas de intentos de aguja e hilo, vino la cirujano jefe echando broncas a diestro y siniestro, al tocólogo por su maniobra poco profesional, a la matrona por coser antes de tiempo, a sus residentes por inútiles. Ella, con mucho esfuerzo y paciencia consiguió coserlo todo. Sus palabras fueron algo así como "hija, he hecho lo que he podido, habrá unos 40 puntos (¡¡¡¡¡40 puntos!!!!!), tienes un culo de pollo ahí, pero lo bueno es que el útero es un músculo que se recupera muy bien, no tendrás problemas". Ala, ahí queda eso.
Parí a las 16:05 horas, y no me pudieron subir a la habitación hasta las 20:30 horas. Entre tanto mareos por pérdida de sangre, oxígeno, refuerzo de epidural para no sentir todo lo que estaban haciéndome. Y como añadido una sonda para que no me moviera hasta el día siguiente. No está mal ¿verdad?.

Así que yo me cuestiono la efectividad de estos hospitales universitarios, donde dejan a estudiantes con poca experiencia a cargo de tareas que en muchas ocasiones les vienen grandes. Porque me niego a pensar que son falta de ganas, me niego a pensarlo en personas que inician su actividad profesional.

Esa ha sido mi experiencia, como veis nefasta. Afortunadamente no hubo secuelas. Al principio sí, afectó a las relaciones sexuales con mi pareja, sequedad vaginal, molestias. Pero al cabo de unos meses todo cicatrizó muy bien y a día de hoy no hay ninguna consecuencia.

Yo no presenté ninguna queja o reclamación, hice mal. Debería haber presentado una queja formal por escrito, contando lo sucedido. Todos callamos cuando se producen errores en la sanidad, y quizá, si todos contáramos nuestra experiencia, conseguiríamos mejorar la atención que nos brindan.

16 comentarios:

Una mamá (contra) corriente dijo...

Jo, Belén, vaya relato.

Te daré mi opinión.

Confío mucho en la sanidad pública. Creo que tienen los mejores medios y los mejores profesionales.

Pero yo quisé tener un tocólogo que supiera a ciencia cierta que me iba a atender en mi parto y en el confiara al 100%. Por eso (entre otros motivos) me fuí a uno privado.

Con todas mis complicaciones, en el Clínico me quisieron ingresar y yo, aún así, preferí cesárea programada con mi ginecólogo.

La razón fundamental es lo que te digo, la confianza ciega que tengo en ese hombre, que debe llevar 40 años de ejercicio como tocólogo. Y no me equivoqué. La clínica no fue nada del otro mundo pero lo bien que me atendió mi médico...eso no tiene precio.

Creo que hubiera estado muy bien atendida en un hospital público, seguro, pero eso de que te atienda el primero que pase por allí ese día...para mi no, con lo nerviosa que soy yo, prefiero que me atienda alguien que yo conozca jajaja.

¡Menos mal que ya estás bien y recuperada!.

Denunciar las negliencias médicas es muy complicado, se cubren entre ellos, no hubieras llegado a ninguna parte.

Belén dijo...

Pues yo también confío mucho en la sanidad pública, por eso me siguieron allí mi complicado embarazo y demás.

Pero si tuviera otro niño, estoy segura de que´quisiera que me siguiera un mismo médico y que me atendiera en el parto. No me molestó que fuera como tu dices el primero que pasara por allí, me molestó la falta de ganas, la falta de profesionalidad, el atender partos como churros, las prisas, eso me molestó.

Pero bueno ya pasó todo, mi cuerpo tres años después, es casi el mismo que era... por dentro y por fuera.

Para futuras mamás y para quien lo habéis sido hace poco, si notáis complicaciones en vuestras relaciones tras el parto, os recomiendo lo que me recomendó mi matrona, un buen lubricante vaginal. Soluciona todos los problemas, físicos y por supuesto psicológicos. Retomar con tu pareja tu vida sexual ayuda mucho.

Rebe dijo...

Jo Belén, me he quedado de piedra al leer lo que has escrito. La verdad que me ha chocado cuando has dicho que tu parto fue estupendo, me imaginaba otra cosa.

Yo también parí en la Paz hace dos años y medio y algo que tenia clarisimo para mi segundo embarazo es que no pensaba pasar por el mismo trauma. Por eso me he decidido a parir en casa ya que ni en los privados te respetan un parto, en todos hay intervenciones y riesgo de cesarias innecesarias.

Mi experiencia fue que me llevé el pack completo: Maniobra de hamilton, oxitocina, enema, rasurado, rotura de bolsa, epidural, maniobra de Kristler, episotomia, posición tumbada, monitorización interna... en fin, eso sin contar con los malos modos, falta de empatia, falta de información...

Aún así tengo que dar gracias que todo salio "bien". Pero algo que tengo muy claro es que si volviese a pasar por ello lo denunciaría, no creo que sean maneras de tratar a una mujer en un momento tan delicado.

En mi caso la única persona amable fue la chica que estaba en prácticas que ahora sé que para eso también te tienen que pedir consentimiento que como es obio nadie me informó por lo que me hicieron numerosos tactos con la bolsa rota y el riesgo que ello supone de infección.

En fin que si lo que se bsca es un parto repetado, desde luego que la Paz no es el sitio adecuado.

Belén dijo...

Es que fue un parto estupendo Rebe, fue rápido, sin complicaciones y fácil, para mi y para mi hijo. Lo de después fue lo feo, lo difícil, pero el parto fue maravilloso.

Te diré que yo también tuve alguna de las cosas que cuentas, enema, aunque eso no me importó; rotura de bolsa, pero en mi caso fue necesario. Te cuento por qué, tuve que tomar una medicación para reforzar la bolsa, ya que en mi primer embarazo se fisuró y provocó una infección (corioamnionitis) que originó un parto prematuro y de muy mal pronóstico. Entonces la bolsa era de hierro forjado, poco menos, y sí era necesario romperla. Pero la monitorización interna y demás yo también lo veo desmesurado.
Yo no me atrevería a parir en casa, aunque más que por mi por el bebé. Parir es algo fácil, que hemos hecho siempre en casa, y no creo que me fuera a asustar, pero por el bebé prefiero un hospital, pero de otro modo, no del modo en que lo viví, desde luego.

ana maría dijo...

Uff Belén, leyendo la primera parte no me imaginaba lo que vendría después. Qué pena que a veces algunos que no sé lo que se creen echan por tierra la labor de los profesionales, podía haber sido tan sencillo, con lo facil que es tratar bien a alguien...

Tifoidea dijo...

Pues claro que debías haber presentado una queja. Yo también, haciendo coro, puedo decir que confio bastante en la sanidad pública, pero siempre hay "honrosas" excepciones. Yo dí a luz en un hospital público y la verdad es que todo fue de perlas, pero por que mi parto fue facilón, todo hay que decirlo. Vamos que cuando me pusieron la oxitocina aquello comenzó a dilatar, por fin, que daba gusto y fui al paritorio casi con el niño fuera. Pero también recuerdo que mientras yo estaba toda espatarrada en el paritorio, la matrona le decia a mi marido, "yo creo que sale bien, no se si hacer el corte o no" Y mi marido que decia "bueno es que a ella le impone un poco la episiotomia" y la otra contestaba, "bueno pues le damos un cortecito de dos puntos para prevenir no siendo que nos confiemos y haya desgarro" y yo pensaba, "joer haced lo que sea, pero ya, coñe, dejad la charla para luego" XDDD
Pero vamos que en tu caso, no tiene ni pizca de gracia y deberias haber presentado una queja. Joer, si no sale la placenta pues te esmeras un poquito no arramblas con todo. Que yo a veces pienso en si se darán cuenta de que lo que tienen ahí son seres humanos.
A una amiga mia, tampoco le salia la placenta y la matrona se le subio en cima de la tripa para apretar y que saliera, un metodo también algo rudimentario pero que surtió efecto sin tanta escabechina como en tu caso.

Mamareciente dijo...

Uf, uf, uf! Sin comentarios...Jobar..
Yo tuve un parto muy difícil y me hiceron la maniobra de Kristeller porque el niño estaba muy arriba y no había manera de que saliera. La verdad es que fue horrible; para que empujara mejor me quitaron la anestesia y en fin, lo pasé fatal.

Belén dijo...

Pues tu parto entonces mamareciente tampoco fue moco de pavo.

LAKY dijo...

Yo soy muy afortunada. Tuve un parto que no sé si llamar parto porque ni me enteré. Tuve la suerte de tener unas décimas de fiebre por lo que me pusieron la epidural y luego la oxitocina para provocarlo. Y nada, sin enterarme, sin saber lo que es una contracción, mi hijo salió perfecto, lo mismo que la placenta. ¿Sabes a qué tenía yo pánico? A que tuviese que intervenir el ginecólogo; aquí en los partos fáciles sólo entra la matrona; si asoma la cabeza por el paritorio el ginecólogo, malo, malo. En mi caso todo fue bien, la matrona un encanto y todo rápido. También creo que tendrías que haber presentado una queja, aunque lo normal es no hacerlo, aliviada de estar los dos bien. Tu experiencia me recuerda mucho a la de una amiga que, por empeñarse "los profesionales" en que la niña tenía qeu salir, sufrió un desgarro de 78 puntos! Y, no, tampoco denunció. Un saludo

Caro dijo...

Jo, Belén, pues no recordaba haber leído estas entradas sobre tu parto... dónde estaba yo?

Y leyendo las dos... me ha vuelto la sensación que yo tuve al principio con el mío. Estaba encantada, había sido un parto largo, pero la mayor parte del tiempo estuve en casa y la mar de bien. En el hospital, y 'oficialmente' de parto, sólo estuve 8 horas. Sin cosas muy raras, sin necesidad de instrumental, episiotomía como todo el mundo, muy bien. Y para mí esa fue la 'versión oficial' que di durante muchos días, pero poco a poco, todo empezó a aflorarme. Cuando se me acabó el 'auto-contento' de haber salido lo más indemne posible, tanto mi hijo como yo, empecé a ver las cosas de otra manera, y a acordarme de todo. Y me sentí indignada, y así me siento desde entonces. No tenemos por qué sentirnos agradecidos de que 'no nos hayan matado' o infligido secuelas graves. Nos creemos tanto de verdad que nuestra seguridad y la de nuestros hijos depende tanto de las personas que nos atienden en el hospital, que justificamos cualquier trato. Y no debería ser así.

Que se te suban encima, la famosa maniobra de Kristeller, es algo tan 'irregular' (y ellos lo saben, ya conté que el las jornadas de parto natural el otro día en Salamanca, el ginecólogo jefe del servicio dijo que era un ANATEMA obstétrico, y que debería incluso haber posters informativos en los paritorios,a la vista de todos, que lo prohibieran), tan irregular que en muchos historiales clínicos NI SIQUIERA LO HACEN CONSTAR. Y si luego se te ocurre denunciarlo, más vale que tengas testigos (tu marido no cuenta) porque no aparece por ningún sitio. Presionar el abdomen de una parturienta es una barbaridad, y está absolutamente demostrado que puede causar unas lesiones, en el feto y en la madre, gravísimas. Si un niño 'no baja', la naturaleza no tiene previsto que lo bajes a empujones. Es que me hierve la sangre, lo siento.

Y como eso... tantas otras cosas que nos pasan como 'normales' y 'aceptables' en un parto. Una cosa no quita la otra: que mirar a nuestros hijos nos alivie, sí, pero que sólo por eso tengamos que mirar luego para otro lado, no.

Belén dijo...

Pues sí, fue un parto estupendo por lo rápido y por la sensación de tener ya a mi hijo, por fin, después de todo lo que he tenido que pasar para conseguirlo (no ha sido precisamente un camino de rosas). Pero la atención, la escabechina que me hicieron y todo lo contado es digno de denuncia y de las gordas.
Como he dicho en varios blogs, incluído el tuyo, nunca antes lo hubiera pensado pero después de este parto, si pudiera tener otro hijo, no dudes que lo tendría o en una clínica que respetara un proceso de parto natural o hasta en casa. Porque me siento preparada para parir incluso con dolor, sin miedo y con fuerzas. Por desgracia no podré experimentarlo, pero mentalmente sí me veo así y eso me refuerza muchísimo.

paloma dijo...

Me he quedado alucinada, aunque experiencias como la tuya y peores son el pan nuestro de cada día. Yo he tenido cuatro niños y estoy esperando el quinto para finales de año. Antes de estar embarazada del primero conocí a una matrona que me habló del parto natural, la lactancia prolongada etc...y en ese momento comprendí tantas cosas. Al quedarme embarazada la llamé y me puse en contacto con las chicas de Génesis que atienden partos domiciliarios y después de cuatro partos en casa, rodeada de los míos, sin un punto y recuperándome al momento, me parece que no puede haber nada más seguro en esta vida que tener a tu hijo de esta manera.
Date cuenta que el embarazo es controlado en un hospital y todo tiene que ser "normal" para que te lo atiendan en casa, que has de tener un hospital cerca por si acaso...
Si te apetece y te pasas por mi blog "paideia en familia" hay bastantes post sobre partos naturales y bibliografia.
No obstante hay mujeres que prefieren parir en un hospital, pero lo suyo es ir bien informada (no de listilla...) pero si sabiendo lo que queremos ¿para qué te hicieron episotomía? Pues si te les recuerdas que por favor, no te corten a no ser que sea absolutamente imprescindible te lo suelen respetar, o que no quieres oxitocina..o lo que sea.
Bueno te deseo mejor suerte para tu próximo parto, si lo tienes y es cierto que todo se olvida y que al final tienes a tu bebé sano y salvo y es lo que más importa pero...quedan cicatrices que no son físicas y pueden molestar toda la vida y no se curan con lubricante ¿me entiendes verdad?
Puedes leer a Laura Gutman, por ejemplo....
Perdón por el comentario tan largo pero es que estas cosas me ponen de los nervioooooos.

Belén dijo...

Gracias por tu visita Paloma, y gracias por tu comentario.

Con cuatro partos a tus espaldas y un quinto en camino te considero toda una experta y me quito el sombrero ante ti.

Pues mira te diré que antes de tener a mi hijo nunca me hubiera planteado un parto en casa. Pero ahora lo pienso muchas veces, y realmente pienso como bien dices si no será más seguro dejar obrar a la naturaleza, en vez de medicalizarlo tanto.

MI hermana ha tenido más suerte que yo, a pesar de haber parido en hospital, ni oxitocina, ni episiotomía, la verdad, la respetaron mucho.

Por desgracia aunque tuviera un segundo embarazo por cuestiones de salud mías y sobre todo del bebé no podría parir en casa. Y precisamente por estas mismas cuestiones de salud es casi inviable que pueda tener otro hijo. Me quedo con uno, pero muy satisfecha de haberlo tenido, esa es la verdad.

Así que historias como la tuya me provocan una admiración tremenda.

paloma dijo...

Vaya Belén lo siento...No obstante hay hospitales públicos muy respetuosos hoy día en los que es posible tener partos naturales, también está "Acuario" en Alicante.
Si algún día necesitas lo que sea ya sabes donde estamos.
Ya te dejaré más comentarios cuando tenga algo de tiempo pues tienes por ahí algún post que no se puede dejar de comentar, je,je...

Muchos besos.

PD. Tengo una amiga a la que dijeron que no podría tener un segundo hijo...y tuvo cuatro más, ejem...no hagas excesivo caso de esas cosas, tal vez puedes ponerte en manos de algún médico "alternativo" o sencillamente dejar a la naturaleza actuar...

Belén dijo...

Bueno, la verdad que en su día si me entristecía muchísimo la idea de no tener más hijos. Pero hoy estoy convencida. Yo soy capaz de aguantar lo que sea, pero si puedo poner en peligro la salud de un futuro bebé, eso ya sí que me da miedo.

A día de hoy mi dedicación es mi hijo, y me siento orgullosa y satisfecha, esa es la verdad Paloma. Disfruto con su crianza y su educación. Creo que soy una privilegiada por poder disfrutarlo de este modo.

Espero con gusto tus comentarios.

paloma dijo...

La verdad es que los niños a esta edad son maravillos, el mío pequeño tiene casi tres años y es tan bonitoooooo.
Me alegro de que estés tan feliz y disfrutando de tu maternidad a tope...es lo mejor de la vida y se pasa tan rápido.