lunes, 20 de diciembre de 2010

Carlos González en la peluquería

Hoy me he dado el lujo de ir a la peluquería. Una ya tiene una edad, y hay que cuidar las canas. He ido porque me hacía mucha falta y al mismo tiempo me relajaba un poco, que eso sí que lo necesito, mucho más que el tinte en el pelo.

A estas alturas, con un niño de casi cuatro años, he leído y aprendido mucho de la crianza. Pero cuando se vive en carnes propias, una nunca lo sabe todo. Y aunque lo sepas, es bueno que te lo recuerden.

Me estaba ojeando yo una revistilla del corazón para saber que se cuece por esos saraos, cuando me he encontrado con una sección de maternidad, y nada más y nada menos que a mi querido Carlos González. Una madre hacía una consulta, su hijo de 18 meses se portaba muy bien en la guardería. Su cuidadora le contaba que comía bien, dormía bien, se relacionaba tranquilamente con ella y otros compañeros, era un niño dócil, tranquilo y obediente. Pero cuando ella le recogía y le llevaba a casa las cosas cambiaban, el niño dócil se convertía en un niño agresivo, exigente, pidón, demandante. Desde que le recogía hasta que se acostaba era una batalla, continuos retos, peleas.

A mi me sucede algo similar, este fin de semana sin ir más lejos. El sábado lo pasó en casa de sus abuelos, mamá y papá tenían cosas que hacer y aceptó de buen grado ir a jugar con ellos. Por la noche estaba como nuevo, muy relajado, contento, tranquilo. El domingo se fue un ratito con ellos por la mañana, porque así nos lo pidió. Hacía frío, él anda convaleciente de sus últimas anginas, así que la opción de pasar la mañana con ellos, en su casa, me parecía la más conveniente. Cuando llegó a casa para comer, el niño dulce, cariñoso, obediente, risueño que mi madre me había contado que había sido en su casa se convirtió en un niño llorón, pidón, agresivo, gritón. Su frase "mamá quiero estar contigo" la debieron oir todos los vecinos. No me dejaba preparar la comida, lloraba y gritaba si no le cogía, comió con las lágrimas cayendo por sus mejillas a pesar de que yo estaba a su lado sentada.

La respuesta de alguna terapeuta infantil que todos conocemos hubiera sido algo así como "te está tomando el pelo". Y para una madre desesperada, desquiciada, insomne, la respuesta hubiera sido válida, de no ser porque yo sé que no es cierta. Comprendo que muchas madres se la puedan creer. Os aseguro que mi estado de ánimo se dejaría convencer con un par de argumentos mal sostenidos. Pero es que yo sé que mi hijo no me quiere tomar el pelo. Mi hijo tiene muchos defectos, pero aunque sea fácil creerlo no es un manipulador.

La respuesta de Carlos González a esa madre ha sido algo así como que su hijo simplemente intenta llamar su atención. Los niños no pueden mostrar muchas veces sus emociones como ellos quisieran, solo tienen un par de armas: el llanto y el berrinche. Y aun cuando son algo más mayores y dominan mejor el lenguaje, esas siguen siendo sus armas. Yo misma, siendo adulta, a veces no puedo ni expresarme cuando me enfado y simplemente estallo en lágrimas ¿no os pasa eso a vosotros?. ¿O acaso sois capaces de verbalizar y racionalizar todos los sentimientos que fluyen desde vuestro interior en momentos conflictivos?. El Doctor sigue contestando. El niño quiere hacerle saber a su madre que la ha echado de menos, que la necesita, y por supuesto pide, exige, se frustra. Recomienda a la madre tratarle con mucho cariño, no gritarle, no desesperarse, evitar frases tipo "me tienes harta, no puedo más". Con paciencia infinita y mucho cariño el niño irá calmándose y disfrutará de la compañia de su madre.

Pues eso es lo que nos ha sucedido a nosotros. Efectivamente mi hijo llamaba mi atención, se lo había pasado bien con los abuelos, pero me estaba recriminando haberle dejado tanto tiempo sin mi compañía. Al principio perdí los nervios, lo confieso, pero después recordé esto, y con muchos abrazos y mimos, conseguimos que se relajara.

Algo similar acaba de suceder con la siesta. Al final, gritarle, castigarle o regañarle no me hubiera servido de nada, él hubiera llorado más y más y yo me hubiera subido al techo de los nervios. Ignorando un poco el comportamiento inadecuado, abracitos, mimos y cero gritos han conseguido que se calle. No ha dormido siesta, es cierto, aquí está a mi lado mientras escribo este post. Pero se ha calmado, me ha pedido perdón por llorar, está pintando y tranquilo. Y yo,...., pues estoy tranquila también.

Así que Carlos González tiene razón, es una llamada de atención en toda regla. Necesita estar conmigo, necesita de mi. No me creo la milonga de la "manipulación". ¿Y vosotros?, ¿manipulación o atención?

29 comentarios:

Leia Organa dijo...

Yo lo tengo claro, tu hijo esta pidiendo ATENCIÓN... pero claro yo aún no soy madre cum laude como vosotras...

Besos.

mamaymuchascosasmas dijo...

Yo lo tengo también clarísimo: quiere atención. Menos mal que existe el doctor Carlos González, que si no a veces pensaríamos que estamos locas. Suerte con el peque!

Anuda dijo...

Creo que vistas las dos propuestas (ignorarlo y enfadarse vs. hacerle caso y darle cariño) y los resultados que han dado cada una, me quedo con que son ganas de atención y cariño de su madre. Posiblemente la segunda sea la más costosa de hacer y requiera más paciencia con el niño pero el resultado es bueno y, con el tiempo, el peque aprenderá que su madre no lo deja de querer por no estar con él todo el día.

Supongo que para muchas madres, mandarles castigados al cuarto será lo más cómodo, pero a la larga estarán fomentando esa sensación de abandono del niño...

Supermama dijo...

Pobrecillos, quien sabe cuantas cosas pasan por sus cabecitas que no saben explicar...yo no creo en la manipulación, eso es mas bien cosas de nosotros los mayores...

Mamá (contra) corriente dijo...

Buenísima tu entrada de hoy, súper escaclerecedora. El poco tiempo que mi hijo fue a la guarde fue así, tal como describe esa madre, y era muy evidente lo que pasaba. La cosa es grabárselo a fuego en la cabeza porque a veces es complicado no perder los papeles, verdad?.

mamadejulio dijo...

Me alegro q los mimos y buenas palabras hagan entrar en razón a tu peque y así podáis estar a gusto ambos sin enfadaros.
A mi hay veces q eso ya no me sirve, quizás porq es muy pequeño aun, pero cd las buenas palabras y mimos logran convencerle , como me acuerdo de ti!!

Belén dijo...

Leia, a cum laude yo creo que no ha llegado ni mi madre.... ;)

mamaymuchascosasmás en mi caso a veces lo pienso, lo confieso. A mi en su día Carlos González me ayudó mucho y me sigue ayudando.

Anuda, no dudes que es la más costosa, mantener la calma cuando un niño está en pleno berrinche, o te dice (mi niño ya es más mayorcito) cosas que hasta te duelen, cuesta, a veces es duro. Pero mi experiencia dice que es la mejor manera.

Supermamá, sí, eso de la manipulación es cosa de niños más mayores o de adultos...

Mamá cc, me alegro que te haya gustado. Perder los papeles es demasiado fácil. Ahí está mi lucha diaria.

Mamadejulio, Julito está en la parte más radical de los berrinches.... con el tiempo durarán menos y atenderá más tus palabras, ya lo verás.

Mis Chicos y yo dijo...

Pues yo creo que no te equivocas

Arual dijo...

Yo estoy como MamadeJulio, y la verdad muchas veces me falta paciencia pero reconozco que la falta de atención es la causa de la mayoría de los berrinches, eso y también la falta de hacerse entender con nosotros los mayores. En fin la verdad es que esta parte es muy difícil... por eso para Reyes me pido un saco de paciencia!!!

Cartafol dijo...

A mi se me pierde la paciencia muchas veces, no es de extrañar, pensé que no tenía tanta, pero siempre es mejor con mimos y buenas palabras, cuanto más les regañas o los obligas a hacer algo que no quieren peor...

madredemellizos dijo...

Los peques necesitan nuestra compañia y es su manera de llamar la atención. También es su manera de decirnos que se hacen mayores y que tienen opinión. Mis bebés son pequeños todavía pero Ay! miedo me dá...

Suu dijo...

Pues yo soy más partidaria de que está pidiendo tu atención, pero mi marido sería de los que creen que te está echando un pulso. De hecho cree que su hija se lo echa y sobre todo que a mi me toma el pelo a la hora de dormir, porque sabe que si llora yo la cojo. Y déjame que te diga y que por mucho que yo creyera que no es así, a veces me planteo si es cierto. Tres días acostándola él, que en cuanto la dice "A dormir" se echa y se duerme y a mi no me cuesta nada. En fin, que creo que a veces me "toma el pelo" para que la coja y la de mimos. Claro que a mi también me gustaría tomar el pelo a mi marido y que me cogiera en brazos y me diera mimitos, ¿a quién no?

LadyA dijo...

Creo que todo depende de como se mire...me explico, claro que puede ser una forma de manipularnos cuando montan un pollo, pero no creo que su intención sea manipularnos, sino más bien llamar nuestra intención....No se mi me he explicado....Bueno, lo que quiero decir es que ellos aprenden que cuando lloran o gritan o lo que sea, se produce una reacción por parte nuestra y, si esa respuesta les resulta positiva, pues seguramente seguirán usándola ya que saben que les funciona...pero no creo que ellos lo hagan con premeditación, sino como una respuesta aprendida....( no se si al final he conseguido expresar lo que quería...acabo de llegar de trabajar y estoy muy espesa!!!!)

M@rt@ dijo...

los niños son asi,les gusta que estmos pendietes de ellos,presisamente a mi con Jaime me pasa algo parecido,el esta muy muy bien en la guarde y cuando yo llego a por el se pone en plan lloron,a llorar porque quiere agua,porque le pongo el abrigo y la seño dice que porque lo ve porque le digo yo que el niño se pone asi y ni se lo cree de lo bien que se porta

Rebe dijo...

Ay ay ay Belén!!! tu entrada de hoy me ha recordado que debo tener paciencia. Mayor útimamente está así cada día que sale del cole y me planteo que me toma el pelo para que la haga caso pero se que no es cierto, que lo que ocurre es que me necesita para que esté un poco más pendiente de ella. No siempre es fácil mantener la paciencia y ser fiel a nuestros principios. Gracias por refrescarlo en mi mente. Mañana será un nuevo día lleno de paciencia, abrazos y mimos.

Papalobo dijo...

Pues yo te entiendo perfectamente LadyA, de hecho es como yo veo las cosas (es que yo más que seguir a Carlos G. sigo a Punset) y el comportamiento que llevamos serigrafiado en nuestros genes y ese comportamiento puede modelarse y con el tiempo aprender a dominarlo, pero nunca desaparecerá. Un niño depende de sus padres (les guste o no a muchos) y en nuestros genes está marcado que nustra supervivencia depende de la atención que estos nos den, así que cualquier método es bueno cuando nuestro futuro está en juego. (ahora el que no sabe si se ha explicado soy yo, jajaja. Me voy a dormir)

Treintañera con hijo dijo...

Desde luego que es un toque de atención. Tengo una entrada preparada con el mismo tema. Estas semanas de atrás como he tenido las evaluaciones pues me faltaba tiempo para todo, estaba más nerviosa...Cuando recogía al niño me decian que se habia portado muy bien y en cuanto pisabamos la calle eran lloros continuos, no quiero hacer esto, rabieta...Desesperada una tarde que tenía un montón de trabajo acabe gritandole y mi hijo por supuesto llorando más y portandose peor. De repente me vino como una revelación y pense que lo que pasaba es que llevaba unos días haciendole menos caso por las tardes. Asi que pare de gritarle y de ponerme nerviosa, le dije que si quería un abrazo, me dijo que si y nos estuvimos dando besos y abrazos un rato, luego no se separó de mi en toda la tarde. Me toco trasnochar, pero no me importo, lo único que necesitaba es que le hiciera un poco de caso.

Anónimo dijo...

Me encanta tu post y estoy totalmente de acuerdo contigo. y tu enfoque, como el de mi querido González, me parece el óptimo.
Pero mira, hablando de esto con mi madre, me dice que ni mis hermanos ni yo tuvimos rabietas y mi suegra dice que mi novio y su hermano tampoco, o por lo menos, no cómo las describís vosotras, y preguntando por ahí tampoco mi primos ni mis tío, todos de más de 25 años.
En cambio, todas mi amigas con hijos entre 2 y 4 años han pasado, o siguen pasando, un infierno con sus hijas, y eso que les han dado teta a mogollón, colecho, atención, todas curramos fuera de casa, eso sí, pero estamos superentregadas a la maternidad.
Entonces, mi reflexión es la siguiente, qué pasa ahora, que yo leo un montón de blogs con mamás que las pasan muy putas con las rabietas, no digo que seamos nosotras, ni mucho menos, espero, pero me parece que los nenes son como más exigentes o no sé, igual no es eso.
Mi novio me dice que estoy al 400% con mi hija y que cree que eso la estimula más y la hace más demandante, todavía estoy la mitad del día con la teta fuera. Él le hace un poco menos de caso, es decir, no se adelanta a sus necesidades como yo hago, y ella está más a su bola, y tan contenta.
No sé chicas, no sé si de doy a todo tantas vueltas que pierdo espontaneidad o soy tan espontánea criando que tendría que reflexionar un poco más o todo está bien cómo está y nuestros mayores no se acuerdan de nada, igual que cuando después de parir que yo estaba hecha polvo y lloraba por las tardes durante una semana, todas flipaban porque ellas sólo recordaban están pletóricos después de parir y luego se empezaron a acordar de que a lo mejor sí que estaban un poco raras después del parto...misterioso, no?
Bueno, vaya rollo, por cierto me llamo Lorena y me encanta leer vuestro blogs, en parte siento que os conozco y, en lineas generales, comulgo al 100% con vuestra manera de criar.
Bss

Faith dijo...

Me gustó esta entrada, quizá porque también he pasado y paso por lo mismo, y la conclusión es la misma: demanda atención. Aunque esté las 24 horas de cada día conmigo, parece que en ciertos momentos en que está jugando solo y yo estoy, digamos, cocinando o cosiendo o escribiendo en mi blog, él busca la manera de lograr que deje lo que hago y vaya a jugar con él. Ya está algo grande, y no hace el berrinche como tal ni explota a llorar, pero si comienza a sacudir las sillas de madera de la cocina, haciendo un ruido bastante irritante.

Siempre le digo que cuando necesite decirme o pedirme algo que me hable, que no me haga desastres para llamar mi atención, que hablando nos podemos entender perfectamente, pero ahi vamos, poco a poco.

estanjana dijo...

yo estoy con ladyA y papalobo, los genes son los genes y los niños necesitan de sus padres, porque ellos son los que les dan seguridad.
Yo era mayor y tenía mamitis cuando me sentía sola o tenía un problema gordo, ahora por mucho que tenga mamitis tengo que jod..., así que un niño tiene más razón en tener mamitis o papitis, que a veces tiene estanjanito, y suele resultar coincidente con esos dias en que ha visto menos a su padre!
suu, mi marido también diria que es un pulso!

LA TETA REINA dijo...

Esque la palabra "manipulación" suele tener connotaciones negativas por eso, a mi personalemtne no me seduce usarla, pero creo que estoy contigo y a la vez con LadyA.
Y creo que eso es lo que quiere decir Carlos Gonzalez pero utilizando otras palabras.
Si es una maniplación, pero ne el sentido de voy a hacer esto para joder a mi madre pero sí en el sentido de voy a hacer esto porque necesito algo (atención, etc).
Lo que está claro al menos para mi es que la mejor solución es la que tu has elegido.
Respirar, contar hasta 10 y adelante!

Albertina dijo...

Llamada de atención, sin duda;)

Mamá Coqueta dijo...

Precisamente mi marido lleva unos días llamando pequeña manipuladora a la Nena :/ Y es algo que me da bastante por saco. Yo intento hacerle ver que es un bebé cuya única forma de comunicar su descontento/necesidad es el llanto. Vale que hay diferentes formas de llorar, la de realmentetenecesito y la de echamecuentaquemeaburro, pero al fin y al cabo es una llamada de atención evidente.

LAKY dijo...

Yo también creo que el peque sólo quería llamar tu atención. Lo pasó bien con los abuelos pero eso no importa: en su cabecita sus papás le habían en cierto modo abandonado por lo que os lo hizo pagar más tarde, quería que estuvierais totalmente pendientes de él ya que habíais estado toda la tarde si atenderle. Los nenes son así!

Belén dijo...

Mis Chicos y yo, eso espero.

Arual, creo que este año los Reyes vienen cargados con paciencia…. Por los menos para unas cuantas madres blogeras, no crees? Yo he hecho un pedido XXXL ;)

Cartafol, es que tu con tres…. Te admiro! Mi reto es conseguir no perder los nervios, lo confieso. Pero a veces me lo pone tan difícil. No sabes qué día me ha hecho pasar. Estoy exhausta entre pitos y flautas. Pero sí, cuanto más le regañas, es peor. Es una tontería perder el tiempo desganitándote, yo ya paso de utilizar esa treta.

Madredemellizos, tu disfruta de tus bebés, ya llegarán momentos complicadillos. Por ahora a disfrutar tocan.

Suu, conmigo mi hijo es con quien peor se porta. Es a quien más quiere, me consta, fíjate lo que te digo, a quien más quiere!! Pero es un auténtico mamoncete, y lo digo así de claro. Sabéis que no tengo pelos en la lengua, no oculto ni me reservo nada. ¿Un pulso? Es que los niños (es su deber como críos) tienen que ver dónde están los límites, y van ahí tentando, tentando. Eso es lo normal, creo que todos lo hemos hecho. De ahí a que conozcan el arte de la manipulación…. Pues como que no me lo trago. Vamos serían unos superdotados!!!!! Su cerebrito no da para eso.

LadyA, te has expresado perfectamente. Realmente creo que pensamos igual. El arte de la manipulación tenemos todos claros (por estos lares por supuesto) que no lo dominan, pero saben que si ellos hacen A nosotros reaccionamos B. Son como animalillos, estímulos sencillos, acción-reacción…. Estamos de acuerdo. El problema viene cuando el nene dice A y mamá reacciona “paso y no te hago caso”. Yo no fomento respuestas inadeacuada, o al menos eso me quiero creer. El nene cuando tiene un período de cambio (llámalo crecimiento, evolución, da igual) tiene estos episodios muy marcados. Ignoramos comportamiento inadecuado, pero no dejamos de darle atención, cariño, compañía y mimos. Pero es difícil, agotador. Mi día hoy ha sido horrible y estoy molida con unas ojeras hasta los pies. Solo espero que todo el esfuerzo merezca la pena.

M@art@ tenías que ver a mi hijo en el cole. Todos sus profes le adoran de bueno que es. Le definen como: un niño dulce, obediente, respetuoso, colaborador, espabalido y buenísimo. ¡¡Ala!! Ahí es ná. Juro que no me lo invento. Y yo cuando le recojo me llevo al mismísimo demonio. Lo que tenemos que aguantar algunas madres eh??

Rebe, yo estoy bajo mínimos de paciencia. De no ser porque Papá tiene unos días de vacaciones y está conmigo te juro que hubiera tirado la toalla. Qué flojita estoy.

Papalobo, aquí una fiel seguidora de Punset también. Si en el fondo decimos lo mismo. Qué quiere el niño, atención!! Y qué hace para conseguirla, lo que sea necesario. Esto es lo que hay, nos guste o no, como bien dices.

Treinteañera, qué duro es a veces, compaginar varias cosas, atenderles como merecen, en fin…. Es difícil, pero lo intentamos.

Lorena, yo también doy muchas vueltas y también pienso en eso de que los niños antes no eran como ahora, claro que ahora los niños están estimulados como nunca, no crees? Yo tengo 37 años y mi madre me cuenta que mi hijo está a años luz de cómo era yo. Y no solo es el mío, son todos… o casi todos.

Faith, todo es siempre poco a poco. Lo que pasa que nosotras ya llevamos toda una historia a nuestras espaldas. Pero sí, todo poco a poco.

Estanjana, totalmente de acuerdo.

Teta, respiro tanto que ya hasta hiperventilo ;)

Albertina, gracias.

Mamá Coqueta, si tu nena no llora, como sabéis que necesita algo?? En los bebés es aún más difícil.

Laky, es verdad, los niños son así, su mente es sencilla. A veces los adultos nos empeñamos en enrevesar demasiado las cosas.

4bebes showers dijo...

Atencion. Me gusto mucho tu entrada. Soy tu nieva seguidora y te invito a seguir mi blog
www.4bebes.blogspot.com

M.R.G. dijo...

Me gusta mucho tu interpretación al equiparar sus sentimientos con los nuestros. Es la mejor manera que yo encuentro para tratar bien a un niño sin saber mucho de crianza. suele funcionar... Es cierto que si nosotros, adultos, tenemos tanto que hacer por dominar las emociones, ellos, tan pequeñitos, no saben cómo hacerlo.

me gusta mucho cómo termina tu post... transmitiendo calma y contagiándoos de esta sensación de ir acomodando las cosas. Tras la tempestad....

besitos, guapa

superamatxu dijo...

Yo estoy de acuerdo con Lady A y PapaLobo. Creo que el fin que persigue el niño es conseguir tu atención. Para ello, utiliza un método que en cierto modo es una manipulación para conseguir lo que busca y necesita: tu cariño y atención. Pero es lo que les queda a los niños, no podemos pretender que con su edad sean capaces de verbalizar, interpretar y expresar sus sentimientos cuando los adultos somos incapaces tantas y tantas veces.
He meditado sobre esto bastante últimamente, porque me veo en una situación similar a la tuya con mi hija pequeña. Y sé que los mimos y cariños funcionan mejor, pero aún así, logra agotarme la paciencia a veces.

Una madre Pikler dijo...

Sabes que pienso que esta todo cambiado....Cuando hablamos de berrinches hablamos de MANIPULACION y cuando hablamos de cosas que pueden lograr solo y que le harian sentirse seguros decimos POBRECITOS...Entonces o son pobrecitos o manipuladores? No se puede ser las dos cosas al mismo tiempo! Yo creo que no son ninguna de las cosas...son niños y estan reconociendo sus emociones y sentimientos...Cuando nos extrañan merecen nuestro respeto hacia ese sentimiento...Yo estoy de acuerdo con vos!!!... Te mando un saludo para vos...y a tu niño....lucre