lunes, 31 de mayo de 2010

El instinto de la madre

Cuando tenía 20 años nunca me imaginaba viviendo la vida que vivo ahora. Tenía otras metas, otras aspiraciones, una vida muy distinta, no tenía pareja. No llevaba una vida alocada, en absoluto, de hecho no he sido de salir con muchos chicos, más bien han sido pocos. El tener hijos lo veía como algo lejano, y supongo que por la falta de pareja, como algo incluso poco posible.



Cuando me reencontré con el papá del peque mi visión cambió un poco, cuando encuentras a tu media naranja las cosas cambian, la vida te recoloca y te sitúa en una posición privilegiada. Empiezas a ver con otros ojos y tu imaginación se cambia de carril. Vislumbras familia, hijos. Pero seguía viéndolo lejano.

No he sido de las que me he tirado a por un carrito para ver a un bebé, ni de pedir que me lo dejasen coger, ni de hacer carantoñas a niños ajenos. En mi familia no había bebés así que mi trato con ellos ha sido escaso, por no decir nulo.

Cuando nos casamos, la siguiente pregunta obligada era: "¿y para cuando los niños?", ya sabéis, la gente nunca tiene suficiente. Al principio la verdad que queríamos estar disfrutando de nuestra vida de pareja. Llevábamos poco tiempo juntos, nuestra casa era un caos, hermoso pero caótico. No teníamos muebles, ni habitación, ni muchas cosas. Disfrutábamos así, en nuestra casa con eco. Poco a poco todo cambió y nuestra casa vacía se fue convirtiendo en un hogar.

Y de repente, unos años después, un día eso que llaman el reloj biológico despertó y dio el aviso. Era la hora, sabía que era la hora y entonces eso que llaman instinto despertó y supe que quería y estaba preparada para ser madre.

Unos años después, tras algunos (o muchos) problemas lo conseguimos, fuimos padres. Desde que fui capaz de sentirle en mi barriga conseguí desarrollar un vínculo con mi hijo, un afán protector, un cariño sin límites. Supongo que este sentimiento que describo os es familiar.
Este sentimiento ha ido creciendo a medida que ha pasado el tiempo, que duda cabe. Pero la primera vez que tuve a mi hijo en mis brazos supe que lo principal de mi vida había llegado, que ahora era madre, por encima de todo. Y aunque con un mar de dudas e inseguridades supe lo que tenía que hacer, ese instinto me ayudó enormemente.

El otro día hablaba con una amiga, había conocido recientemente al bebé de una amiga que había dado a luz. Y me contaba que su amiga estaba tan fresca, mirando de lejos a su bebé, que estaba en el cuco, pero sin cogerlo, sin espachurrarlo. No tenía la necesidad de cogerlo, de besarlo, no se la veía emocionada, confundida, abrumada. Yo me recuerdo a mi misma, no podía dejar de mirarle, aturdida, emocionada, feliz. Si alguien lo cogía se encendía en mi interior un piloto de alarma, no podía evitarlo. Solo me sentía segura cuando mi hermana o mi marido lo cogían.

Con la historia que mi amiga me contó me doy cuenta que es posible que haya madres que no tengan ese instinto, a las que no se les encienda ella llama interior, que no sientan ese despertar, ese nacimiento de otro yo más maduro y más pleno.


La experiencia de la maternidad es única, el amor que se siente no es comparable a ningún otro. De hecho hoy en día cuando mi hijo me abraza, me besa, y yo le correspondo me doy cuenta que ese vínculo que existe entre él y yo es especial, inquebrantable y maravilloso. Y espero que todas las madres puedan llegar a sentirlo, aunque me consta que alguna que otra se lo pierde.

domingo, 30 de mayo de 2010

Perdidos: esta tarde último episodio ya en español

Para quienes no hayáis visto la serie, tranquilos, no desvelo nada de la trama. Pero si no queréis ningún dato, no pinchéis en el enlace de Cuatro, por si acaso.

Qué prisa se han dado. Esta tarde Cuatro nos ofrece el último (doble) episodio ya doblado. Esta serie la he visto en nuestro idioma y me cuesta escuchar otras voces. Hay series que las he visto en V.O. y lo que no me gusta es verlas dobladas. Pero me costó mucho ver a Jack con esa voz de pito, no me gustó nada.

Os confieso que ayer al mediodía me tragué de nuevo el último episodio, subtitulado. Y efectivamente confirmo que este final hay que verlo varias veces.

Así que preparad las grabadoras, ponéos cómodos en el sillón y disfrutad.

viernes, 28 de mayo de 2010

Dos hombres y un destino

Dos hombres y un destino. Con esta frase me atrevo a empezar una entrada protagonizada por estos dos hombres. Peazo de hombres, ... , todo hay que decirlo.

Mucho se ha hablado de ellos, Matthew Fox (Dr. Jack Sephard en Lost) y Josh Holloway (James o Sawyer en Lost). Dos hombres absolutamente contrarios, diferentes, opuestos, pero unidos por una serie de televisión, una historia. Dos actores que han dado el gran salto por "culpa" de Lost. Dos hombres de apariencia muy diferente.

Matthew tiene un aire de guapo tímido, inteligente, formal, fuerte, protector. El novio que toda mamá querría para su hija.

Josh sigue otra línea, es un guapo peligroso, atractivo, rebelde, provocador. Es de esos guapos rudos con pinta de amante pero nunca de novio o marido.

Sus aspectos poco o nada tienen que ver con su vida personal.

En Febrero se publicó una noticia un tanto escandalosa sobre Matthew. Casado desde hacía 18 años y padre de dos hijos, se ha visto envuelto en un escándalo sexual con una joven streaper.

Josh
, casado desde el 2004 y padre de una niña de un año lleva una vida de lo más normal y hogareña.

Quien lo diría. Disfruten de las fotos.

Buen fin de semana.

Los trofeos de la piscina

Estos son los trofeos que mi hijo ha ido "ganando" en las clases de matronatación. Ya son tres, porque este es el tercer curso al que asiste. Como ya os he comentado en alguna ocasión empezó, o mejor dicho, empezamos a asistir a clase a sus 7 meses. Esta semana le han dado su trofeo porque su profe se casa, y no le veremos en un par de semanas. Pero quería ser él quien entregara a sus niños los trofeos de final de curso.

Los dos años anteriores no entendía muy bien eso de que le dieran un pedazo de plástico y no prestó mucha atención. Pero este año le hizo una ilusión tremenda, se sentía orgulloso.

- Mamá este trofeo me lo ha dado el profe porque ya sé nadar muy bien y soy muy mayor.

Su expresión de triunfo era única.


El próximo curso empezará una nueva etapa, como en tantas cosas. Afortunadamente seguirá con el mismo monitor, un hombre encantador, que adora a los niños y que los enseña fenomenal. Estoy muy contenta porque no puede tener mejor profesor. En septiembre empezará ya a ir solito, mami o papi se quedarán fuera esperando a que acabe su clase. Yo ya le voy contando todo esto para que su cabecita vaya procesándolo y poco a poco entienda que se hace mayor y hay cosas que ya no necesita hacer con mamá o con papá.


Se hace mayor, esa es la conclusión. Y yo me siento muy orgullosa de él.

jueves, 27 de mayo de 2010

Mi hijo me "lee" los cuentos

Hace un par de meses una amiga recién estrenada me envió unos cuentos que habían sido de su hijo. Como él ya es mayor ha pasado a otro tipo de lectura. Al principio mi peque no los hizo mucho caso, los ojeaba, miraba un poco los dibujos, pero no le inquietaron mucho. Se los leía de vez en cuando y todo quedó ahí.

Pero hace un par de semanas quiso retomarlos. Los buscó en su estantería de libros y cuentos y me pidió que se los leyera. Son estos:

Tito se divierte en Primavera

Tito se divierte en Invierno

Vamos a comprar

Los libros de Tito van dirigidos a niños de 2 a 5 años. En el texto vienen dibujos para que ellos participen activamente en la lectura. Son historias muy cortitas para que ellos vayan empezando a narrarlas. Al segundo día mi hijo se lo había aprendido de memoria. Hace ya tiempo que los cuentos se los aprende de pe a pa en pocas lecturas. Y le encanta corregirme cuando me salto alguna palabra o cuando algún verbo no se ha conjugado correctamente. Pero con estos cuentos ha decidido que él ya puede leérmelos. A la hora de la siesta llevamos unos días que no se lee otra cosa. Nos tumbamos en su cama, y entonces él los lee, yo voy pasando las páginas y él empieza a hablar muy orgulloso y emocionado.

Al final de cada cuento dice muy contento: -mamá me sé el cuento de memoria.

Lo mismo sucede con Vamos a comprar. Un cuento sencillo y corto donde un niño, Jorge, va a comprar al supermercado con su papá y su lista de la compra. Ese fue el primero que se aprendió, frases sencillas, muy cortitas. Lo "lee" de carrerilla hace tiempo.

Con lo que le costó empezar a hablar y lo que tardó. Muchas veces me acuerdo de muchos blogs que leo donde os preocupáis y contáis que vuestros hijos hablan muy poco. Mi hijo tardó en hablar pero ahora no hay quien le pare. Su lenguaje es fluído, con sentido, compone frases complejas perfectamente, conjuga los verbos sin problemas. Yo pienso que aunque los niños hablan porque su cerebro es muy hábil y enseguida capta esto de las normas del lenguaje, la lectura es muy importante.

Estoy contenta de haberle inculcado a mi hijo este hábito de lectura. Adora leer, adora descubrir cuentos y libros nuevos, adora aprenderse los textos, adora la biblioteca.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Cuando la educación brilla por su ausencia

Valoro mucho la educación de las personas, los buenos modales, un "por favor", un "gracias", una sonrisa complaciente, un gesto amable. Son pequeñas cosas que aprecio y valoro en las personas. Por desgracia, cada día me encuentro con menos educación, menos modales y menos gusto de las personas por enseñar a sus hijos normas de comportamiento.

A veces se nos olvida que nuestros hijos harán lo que nosotros hacemos, que buena parte de los comportamiento suyos son fruto de la imitación. Y en estos primeros años, su principal fuente de aprendizaje somos los padres. Mi hijo imita los gestos de su padre, las palabras, la risa, la manera de hablar. Por supuesto se fija en todo lo que hace, cuando pasean, cuando papá conduce, cuando habla con algún amigo, o habla por teléfono. Conmigo también lo hace desde luego, pero últimamente papá se ha convertido en alguien admirable para él y por supuesto digno de imitar. Creo que somos unas personas educadas, pero desde que tengo a mi hijo intento pulir un poquito el tema.

Pero cada día me encuentro con una serie de personas que parecen despreciar esto de los buenos modales, os voy a dar unos ejemplos:

- Dejar salir antes de entrar. Cuando llegamos a algún sitio y mi hijo, como todo niño impulsivo, quiere entrar a toda costa, le paro y digo: "se deja salir a las personas antes de entrar tu". Mi hijo espera, y quien esté en la puerta sale. Las últimas veces ya no ha hecho falta sujetarle, él ya sabe lo que se debe hacer.

- Ceder el paso. Si por ejemplo vamos por una acera estrecha y nos cruzamos con una persona mayor, o con una mamá con carrito, mi hijo y yo nos paramos, y le explico que hay que dejar pasar. Lo ha entendido ya muy bien con las personas mayores.

- Hablar a gritos, cuanto más altos mejor. Cuando vamos a la piscina nos encontramos con un montón de mamás y papás que están recogiendo, vistiendo o duchando a sus hijos que acaban de salir de la piscina. Y yo me pregunto, ¿hay que hacerlo a gritos?, ¿el vestuario tiene que parecer el mercadillo de la fruta?, ¿hay que hablar tanto y tan alto para hacerse entender?. Y pregunta fundamental ¿no te das cuenta que si tu gritas tu hijo/a aprenderá que como se debe hablar es a gritos?.

- Llevarse por delante (casi) a un niño de 3 años. Pongo como ejemplo de nuevo la piscina. Llegamos al colegio en cuestión, vestuarios y pasillos con algunos papás, no muchos, llegamos con la hora justa y la mayoría de los niños ya entraron a su clase. Pero aún así, y con un pasillo de una anchura de casi 4 metros, mi hijo es casi arrollado por una mamá y su hija de unos 7 años. Las pobres, iban hablando y claro, el resto del mundo ha de quitarse de su camino. Y yo digo, ¿qué narices le estás enseñando a tu hija?, ¿que se lleve por delante a un niño pequeño con la mochila gigante que lleva?. Señora enseñe a su hija a respetar, a ceder el paso, a echarse a un lado, a darse cuenta de que en la vida no solo va ella y usted por los pasillos. Y tengo que ser yo quien aparte a mi hijo de golpe para evitar primero que le hagan daño, y segundo y como consecuencia de lo primero que la lie parda por haberle hecho daño al niño.

- Los pasos de cebra. Aquí no es solo cuestión de educación, sino de normas de conducción. Cito textualmente del libro de la autoescuela: "Los peatones tienen derecho de paso en esta clase de travesía una vez que han puesto un pie sobre él. Entonces, los coches tienen que parar y dejar pasar, siempre que lo puedan hacer con seguridad". Ahí queda eso. Y ahí me tienes a mi en innumerables ocasiones con mi hijo en brazos o de la mano, esperando a que el coche de marras se pare. Cuando voy yo sola, muchos conductores sencillamente me ignoran y no paran. Cuando voy con el niño, los que no paran me hacen una seña con la mano pidiendo perdón. Pero vamos a ver, ¿por qué me pides perdón?. Para y punto, que es tu obligación. Pues no, ponemos carita de "ay que no te vi" y me lo salto, que llevo una prisa.... Mi hijo pobre a veces me dice, - mamá, ¿y por qué el señor no para?. Y yo respondo la verdad, - porque ese señor no sabe conducir bien hijo.

Estos son algunos ejemplos, pero estoy segura de que muchos de vosotros podéis ampliar la lista sin mucho esfuerzo.

Increíble pero cierto

La Seguridad Social es un misterio. Me atrevo a compararlo con el universo Lost ....

¿Recordáis la entrada que hice en su día sobre la cita con el Urólogo?. Fue el 16 de abril, yo tenía unas pruebas hechas a la espera de tener una cita para recoger los resultados. Y cuando llamé para pedir esa cita cuál fue mi sorpresa que me dieron para el 18 de enero de 2011.

Tal y como me dijeron en su día he vuelto a llamar para ver si me lo podían adelantar, acabo de hacerlo. ¡Sorpresa! claro que me lo han adelantado, incluso me han dado a elegir entre dos fechas, julio o agosto.... Al final la cita es para el 27 de julio. De un plumazo me han adelantado la cita 6 meses. Increíble.

Una se queda con la boca abierta y sin explicación. ¿Cómo funciona la agenda de esta gente? En base a qué dan cita, o cómo programan la recogida de resultados. Cuántas preguntas. El caso es que es un descontrol. Pero lo importante es que he podido adelantar una cita importante.
Sigo pensando lo mismo que el 16 de abril, se están cargando la Seguridad Social.

martes, 25 de mayo de 2010

Lost

Y después de 6 temporadas, intrigas, misterios, historias increíbles, personajes insólitos, se acabó.

Tranquilos podéis leer, no voy a contar nada, hasta que no pasen unos días no me meto en harina. Anoche nos dimos la maratón y con sueño y unas legañas de espanto escribo estas líneas.

Solo diré que Cuatro no ha estado a la altura. La apuesta de emitir media hora más tarde que en USA era eso, arriegada y no les salió bien. El doblaje del último capítulo no se veía bien, la letra era muy grande y no les cabía en la pantalla. Hubo un par de escenas que no estaban dobladas. Y lo peor de lo que acabo de enterarme, faltaban en la emisión ¡¡7 minutos!! de serie que se comieron con patatas.

Por mi empeño de huir de cualquier noticia para no enterarme de nada de lo que ocurría, no supe que anoche lo emitían subtitulado en Fox. Parece que Cuatro lo emite de nuevo el domingo, supongo que en mejores condiciones.

Solo os diré una cosa, me he pasado la noche pensando en el final y dándole vueltas. Encima tengo un sueño de la leche. No estoy muy contenta, no.

lunes, 24 de mayo de 2010

Tarde de recuerdos

Al contrario que a muchas personas, en la primavera tiendo a ponerme algo melancólica, la primavera me trae recuerdos, escenas, personas a las que no he vuelto a ver. Supongo que mi mente se pone a funcionar más y mejor con la llegada del buen tiempo, ... , o simplemente mi melancolía no es otoñal, sino primaveral.

Ayer en el coche, escuchaba la radio y de pronto unas notas conocidas... Un tema de Duncan Dhu, de hace la torta de años, veinte quizá, sí seguro que veinte y puede que alguno más. Una canción que escuché por primera vez en un campamento del colegio. Un fin de semana de camping, podría tener no sé catorce, quince años. Podéis imaginar, con el pavo subido, chicos, chicas, escapando de los padres, dos noches libres, discoteca, monitores controlando pero permitiendo. ¡¡Qué recuerdos!!. Todo eso se me vino a la cabeza cuando escuché No puedo evitar pensar en ti.

Que distinta aquella niña que empezaba a descubrir el mundo de lo que soy ahora, cuanto tiempo y a la vez que poco.

Así que hoy ni corta ni perezosa he buscado esa colección, que se llama precisamente 20 años de canciones y aquí estoy escuchando, y sonriendo, y recordando, y vuelvo a sonreir.

domingo, 23 de mayo de 2010

Diabetes Gestacional

Como ya sabéis mi hermana está embarazada, y como no se quiere perder nada ahora la ha tocado la Diabetes Gestacional. El viernes le dieron los resultados, la segunda curva ha salido alta así que toca control del azúcar diario y una dieta con la que pasaríamos hambre unos pocos, no digamos una mujer embarazada en su último trimestre. Está de 27 semanas.

Tenemos algunas dudas, su ginecóloga fue bastante parca en palabras y su doctora de cabecera, posteriormente la hizo tener más dudas aún. La dijo que con esta dieta iba a perder peso, ¿¿más?? Mi hermana no ha ganado apenas nada. Ella es una mujer muy delgada, al quedarse embarazada, perdió peso como muchas otras mujeres, pero después no había forma de que ganara. A pesar de eso la niña crece como un torete, su actividad y su no parar demuestran su fuerza, pesa ya 1 kilo y está estupenda de tamaño. Ella ya tiene una barriga prominente, estupenda, pero por lo demás está muy delgadita. Así que si pierde peso cuando de a luz se va a quedar más delgada que cuando no estaba embarazada.

Como muchas de las que me leéis sois madres o vais a serlo en breve, y me consta que alguna está pasando por lo mismo que ella (Laky ayúdame), os voy a poner la dieta que la han recomendado para que me contéis si coincide con las vuestras, y si podíais hacer algún cambio que otro:

DIETA PARA DIABETICO 2000 CALORIAS


DESAYUNO:

-LECHE DESCREMADA (200 CC), CON O SIN CAFÉ, TÈ O MALTA, EDULCORADA, SI SE PREFIERE, CON SACARINA.
-PAN (50grs.) O PAN TOSTADO (40grs) O CEREALES SIN AZÙCAR (40grs) SIN MANTEQUILLA NI MERMELADA.
-FRUTA (150grs)

COMIDA:

PRIMER PLATO A ELEGIR ENTRE:

-PASTAS O ARROZ (40grs en crudo), PREPARADOS COMO DESEE
-ALUBIAS, GARBANZOS. LENTEJAS. GUISANTES. HABAS SECAS (50grs)
-GUISANTES O HABAS FRESCAS (100grs)

SEGUNDO PLATO A ELEGIR ENTRE:

-CARNE DE POLLO, PAVO, CONEJO O TERNERA (125grs)
-PESCADO BLANCO (150grs) O PESCADO AZUL (100grs)
-ENSALADA DE TOMATE Y LECHUGA (200grs)
-PAN (50grs.)
-FRUTA (150grs)


MERIENDA:

-LECHE DESCREMADA (200 CC), CON O SIN CAFÉ, TÈ O MALTA, EDULCORADA, SI SE PREFIERE, CON SACARINA.


CENA:

PRIMER PLATO A ELEGIR ENTRE:

-CONSOME DESGRASADO (LIBRE)
-SOPA DE PASTA, ARROZ O HARINAS (30grs en seco)
-PATATAS (150grs) ACOMPAÑANDO A LA VERDURA O AL SEGUNDO PLATO
-ARROZ (30grs) COMO GUARNICIÓN DEL SEGUNDO PLATO
-VERDURA (300grs): ESPINACAS, ACELGAS, LECHUGA, ESCAROLA, BERENJENA, CALABACÍN, PUERROS, BROCOLI, ENDIBIAS, TOMATE
-VERDURAS (200grs): JUDIAS VERDES, REMOLACHA, ZANAHORIA O ALCACHOFAS (HERVIDAS O REHOGADAS O EN CRUDO)

SEGUNDO PLATO A ELEGIR ENTRE:

-CARNE DE POLLO, PAVO, CONEJO, TERNERA (125grs)
-PESCADO BLANCO (150grs) O PESCADO AZUL (100grs)
-UN HUEVO, NO MÀS DE 3 Ò 4 POR SEMANA
-FRUTA (150grs)
-PAN (50grs.)

AL ACOSTARSE:

-150 CC DE LECHE DESCREMADA


ACEITE PARA TODO EL DÌA
3 CUCHARADA SOPERAS

VALORES MEDIOS APROXIMADOS
HIDRATOS DE CARBONO 250grs PROTEÌNAS 90grs GRASAS 70grs

Tenemos dudas en cuanto a la fruta a elegir, ¿puede tomar cualquier fruta, o es mejor descartar algunas?

En la cena, en el segundo plato pone a elegir entre varias alternativas, y a continuación pan y fruta. El pan y la fruta lo puede cenar todos los días o e¿stá incluído en la elección?.

Para merendar solo puede tomar un triste vaso de leche desnatada, ¿hay opciones?, ¿se puede sustituir por alguna otra cosa?

En las comidas pone siempre que se puede elegir entre arroz, pasta, legumbres, alguna verdura, pero yo había leído dietas que restrigían el arroz, la pasta y las legumbres a una vez por semana.
La verdad es que es una dieta muy dura para una mujer embarazada. Desde luego la diabetes gestacional controlada no tiene ningún problema, y hay que tener mucho cuidado.

Así que apelo a todas vosotras para que me contéis vuestras experiencias y opiniones.

Gracias.

sábado, 22 de mayo de 2010

Mi pequeño momento

Mientras escribo estas líneas, entra una ligera brisa por la ventana, hace una temperatura en casa para mi perfecta, 25ºC. Suena el último disco de Alejandro Sanz, el tema Desde Cuando. No hay más sonido que ese. No hago nada más, escucho la música, escribo estas líneas y me dejo llevar.

En mi cocina cuecen unas patatas, voy a hacer una ensaladilla rusa para comer, qué rica, no es trabajo hacerla, es hasta un placer.

Qué grandes son las mañanas del sábado cuando puedes estar unos minutos a solas.

Feliz día a todos.

viernes, 21 de mayo de 2010

Se acerca el final de curso

Estamos a un paso del final de curso. Aunque el peque aún no vaya al cole sí participa de actividades que se rigen por el curso escolar. Y este año tiene un sabor especial, especial porque acaba una etapa y empieza otra muy distinta para él y para nosotros.

Acaba la etapa de educación en casa, de dedicación exclusiva de mami, ahora puedo afirmar que ya no es un bebé, o un bebote. Vamos a dar el salto, el salto a la segunda infancia, como yo lo llamo. Ya tenemos colegio asignado, su nombre ya está en sus listas, ya estamos programando y organizando sus actividades extraescolares, seguirá estudiando música y seguirá haciendo natación.

En música empezaremos a aprender a tocar un instrumento, seguimos queriendo flauta, así que ya está organizado. En natación seguirá con el mismo monitor, pero ya solo, la matronatación pasará a la historia. De hecho si seguimos con ella es porque queda un mes de curso y ya no merece la pena andar cambiando a los niños de grupo. Así disfrutamos papá y yo con él un poco más.

Este será ya un verano distinto, es un niño mayor, con el que se pueden hacer ya muchas cosas, nos divertimos los tres y es agradable hacer cosas juntos. Será un verano donde además llegará un nuevo miembro en la familia, la hija de mi hermana. Mi hijo se enfrentará por tanto a un montón de cosas nuevas, cambios importantes que le motivarán, que le harán madurar. Unos le gustarán más, otros menos. Seguramente el ir al cole solito le gustará menos, pero se adaptará pronto y sin problemas, no me cabe la menor duda. Para eso llevo preparándole desde hace meses.

Estamos a punto de entrar en el final de esta etapa, ha sido una etapa dura en muchos aspectos, pero enriquecedora y maravillosa en otros. Estos dos últimos años que he pasado con él en casa han sido los más intensos de mi vida, y ¡¡los más agotadores!!, pero creo que si tuviera otro hijo, lo volvería a hacer de la misma manera.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Conos vaginales

Gracias al blog de Treinteañera con hijo, que habló del tema del masaje perineal para recuperar el suelo pélvico supe por Tifoidea de la existencia de los llamados conos vaginales. Son de la marca Lady System. Se trata de una caja con 5 conos, cada uno con un peso y numerados. Son como un tampón pequeñito con un cordón para facilitar su retirada.

Los conos están indicados para el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo (provocada al toser, reir, estornudar, saltar, correr). Se recomiendan especialmente después del parto para reforzar la zona dado que en la mayoría de los casos queda dañada.

Según se indica, en el plazo de tres meses, o incluso algo antes es posible recuperar y reforzar los músculos de la pelvis.

Los conos son todos de igual tamaño pero de peso creciente (de 4,9 g. a 55 g.). Al introducirlos en la vagina se produce un reflejo espontáneo de contracción y con el aumento del peso se va tonificando de nuevo el músculo.


Las indicaciones de uso son las siguientes:

1.- Introducir el cono número 1 en la vagina como un tampón, con la punta estrecha y el hilo hacia abajo. Si se retiene sin esfuerzo y de pie o caminando, probar con el siguiente y sucesivos, hasta llegar al de mayor peso que se pueda retener, con el que se empezará la terapia.

2.- Retener el cono durante 15 minutos dos veces al día, caminando o de pie. Aunque la duración media del tratamiento suele ser de 3 meses, se empieza a notar mejoría en 2 ó 3 semanas.

3.- Al empezar a trabajar con conos o cuando se pasa a uno de mayor peso, suele ser necesario realizar una contracción voluntaria para retenerlo. Al cabo de 2 ó 3 días se convierte en un reflejo espontáneo de retención.

4.- Vacíe la vegija antes de usar el cono. Retírelo si precisa ir durante su uso y reinsértelo después.

5.- Si tiene dificultades de retención al pasar a un peso superior, reténgalo por espacio de cinco minutos cada día, mientras continúa la terapia con el cono que se retiene bien.

6.- Siempre debe intentar llegar al cono de mayor peso posible. Puede haber personas que no alcancen a retener el último cono (número 5), pues no todas las musculaturas tienen la misma fuerza potencial. En ese caso, recuerde que los estudios clínicos demuestran que los síntomas de la incontinencia urinaria de esfuerzo desaparecen con la retención del cono número 4.


El precio de estos conos vaginales rondan los 100 euros pero encontré una Farmacia on line que tiene una oferta hasta finales de mayo. El precio es de 79.95 €uros. Los gastos de envío 3.95 €uros. Pero si lo vas a recoger a sus oficinas que están en Carabanchel, no tiene gastos. Si realizas el pago mediante transferencia bancaria te descuentan un 2% (1.68 €uros). El precio final ha sido de 82.22 €uros. Y una vez confirmada la transferencia, tardan 24 horas en entregártelo. No puedo tener queja, me han llamado 3 veces, una para confirmarme que habían recibido la transferencia, otra para preguntar el horario que prefería de entrega, y una última para confirmar que lo había recibido. El trato impecable, eficaces y serios. En el paquete venían 3 muestras de crema en sobrecitos y un despertador de regalo.

Mi primera prueba ha sido con el cono número 1, el cual retengo perfectamente sin hacer ningún esfuerzo. No he querido pasar directamente al número 2, sino que ayer hice las dos puestas de 15 minutos que recomiendan. Hoy empezará con el número 2. Os iré contando mis evoluciones.

Os recomiendo a todas aquellas que tengáis problemas con vuestro suelo pélvico iniciar algún tipo de ejercicio o recuperación. Yo lo he dejado mucho, aunque tampoco conocía esta terapia.

Gracias Treinteañera y Tifoidea.

¿Pegarles es la solución?

El otro día contemplé estupefacta como una mamá resolvía un problemilla que había causado su hijo pequeño de 2 años. La situación era la siguiente, la mamá estaba cotorreando con una vecina, estaba con la tía de la criatura, y otros niños más mayores correteaban alrededor. La madre, muy absorta en la conversación (la cual debía ser apasionante), deja sus gafas de ver (muy chic) en el carrito de la criatura y se pone sus gafas de sol. El nene ve algo rosa, en su carrito diciéndole claramente cógeme. Y eso hizo el niño cogerlo. Las examinó y como no vio nada interesante en ellas, ni nada que pudiera entretenerle las tiró al suelo.


La mamá no se percató, ella seguía enfrascada en su interesantísima conversación, pero la tía de la criatura sí lo vio. Rauda y veloz cogió al niño por el brazo y pim, pam, pum, le arreó tres sonoros azotes a la velocidad del rayo, eso sin mediar palabra. La mamá ante los cachetes proporcionados reaccionó y se dio cuenta de lo sucedido. Rauda y veloz (esta vez sí) propinó otros tres cachetes al niño. La tía, muy tranquila le dijo: -"no le des más que ya le he dado yo". Que no le de más, pero parece que sí se merecía esos otros tres azotes de propina que se había llevado.


El niño rompió a llorar, y cuando el pobre estaba deshecho en lágrimas la madre entre gritos y zarandeos le dice que por qué ha hecho eso. Me dieron ganas de contestar por el niño, que obviamente no estaba en disposición de hacerlo. Pues igual lo ha hecho porque tu le has dejado a su alcance, nada menos que en su carrito, un objeto atractivo y él, curioso como todos los niños, ha ido a examinarlo. Como es normal un niño de esa edad no va a entender que esas son las gafas de mami, que por supuesto no se tiran al suelo, y que por supuestísimo si se rompen mami no ve. Pues no oiga, eso no lo entiende un niño. Pero igual una persona adulta sí entiende que unas gafas para poder ver no se dejan abiertas en el carro de la criatura, sino que se guardan en su fundita, y ésta a su vez en tu bolso.


¿Créeis que ese niño entendió algo? Si yo siendo adulta no lo entendí, imagináos esa pobre criatura. A veces los mayores cometemos errores absurdos y culpamos a los niños por ello. Y no se nos ocurre mejor manera de arreglarlo que unos buenos azotes. Cuantas veces tengo que oir yo cuando a mi niño le da por cogerse alguna pataleta en público, eso de con unos buenos azotes se arregla. ¡Chúpate esa!. Sí, sí, en pleno berrinche, cuando ya están en ese bucle que ni entienden ni escuchan tu le propinas unos buenos golpes y ellos automáticamente dejan de llorar y te dicen mamá perdona que me he portado mal.

A mi personalmente me parece que esos azotes no arreglan nada, no llevan a ninguna parte y en este caso concreto no han servido para que el niño entienda que eso no se hace. En primer lugar el fallo es de la madre por (insisto) dejar sus cosas de valor al alcance de una criatura. Pero todos cometemos errores, entonces por lo menos moléstate en explicar al niño por qué no se tiran las cosas al suelo, dile que es de mami, que se puede romper, haz que lo recoja y vea si se ha roto. Hay muchas maneras. Pero claro supongo que si hacemos llorar al niño porque se lo merece, hasta nos sentimos mejor.

El castigo físico no nos va a ayudar a educar a nuestros hijos, no sirve para nada y es cruel. Esa es mi opinión y la de muchos expertos en la materia. Cada uno tenemos nuestra opinión, que duda cabe. Oigo muchas veces que unos azotes no es pegar, que siempre vienen bien, que así aprenden disciplina. No estoy de acuerdo. La disciplina no se aprende a golpes.

Yo misma cuando mi hijo ha entrado en cuadro berrinchoso le he zarandeado para hacerle reaccionar (cosa que por cierto no siempre he conseguido), y reconozco que a veces ante situaciones estresantes y desesperantes (que todas y todos habremos padecido), con una criatura chillándote, pataleando, y tu ahí desesperada después de una hora de lloros , uno puede perder los nervios. Pero esto no es el caso que cuento. Este caso se produce en plena tranquilidad de adultos y niños. Y ahí la primera reacción son los azotes.

Cada uno educa a sus hijos de la mejor manera que sabe, pero quizá deberíamos revisar ciertas prácticas que ya han quedado algo obsoletas y que no conducen a ninguna parte.

martes, 18 de mayo de 2010

Entrevista a Thomas Verny, psiquiatra de bebés y embarazos

Me gustaría acercaros la entrevista que el psiquiatra Thomas Verny ha concedido a El País digital:

Los pacientes del psiquiatra Thomas Verny no usan diván. Como mucho, podrían estar en una cuna o, si acaso, en el vientre de sus madres. Porque este médico de nacionalidad canadiense pero nacido en Bratislava (Eslovaquia) hace 74 años, en los años cincuenta cambió el objetivo de sus estudios para pasar de las madres a los niños, y dejó la obstetricia por la psiquiatría perinatal.

Todo empezó cuando se encontró con pacientes que tenían recuerdos de cosas sucedidas cuando eran recién nacidos o incluso antes. Uno de los primeros fue "un joven abogado que se veía a sí mismo de pequeño en una cuna blanca. Eso no podía ser, porque en todas las fotos familiares salía en una azul. Hasta que preguntó a su madre y supo que, nada más nacer, como eran muy pobres, una vecina les prestó una camita blanca. Él nunca lo había sabido", explica Verny.

Aquel fue el punto de partida para un proceso de reconsideración de todo lo que se sabía hasta entonces. "Se creía que no se podían tener recuerdos antes de los dos años, que es cuando aparece el lenguaje. Pero experiencias como esta muestran que no es así", dice. "Y que tampoco se trata de falsos recuerdos, construidos porque se ha oído una historia de mayor y con ello se ha elaborado lo que pasó de recién nacido". Fruto de sus trabajos es, entre otros, el libro La vida secreta del niño antes de nacer. Verny ha estado en Madrid para participar en las IV Jornadas Profesionales Suavinex, donde ha dado una charla a más de 1.500 matronas.

A ellas les ha aportado otras pruebas de su trabajo. "Al final, lo importante es que se puede preparar la salud mental del niño desde antes de la concepción". Factores como el tabaco, el estrés, el alcohol o vivir en zonas con elevadas radiaciones o contaminación van a afectar su desarrollo, añade el psiquiatra. "Ahora, cuando los niños tienen problemas se les empieza a tratar a los tres años. Lo llaman cuidados primarios. Yo digo que en verdad son secundarios o terciarios", afirma.

Dentro de estas fases anteriores al nacimiento, uno de los aspectos que mejor se ha estudiado es el efecto del sonido en los fetos "en el último trimestre, que es cuando se desarrolla el oído", indica Verny. En ese tiempo, los futuros bebés ya están formados, y con técnicas de imagen se puede captar la reacción ante algunos estímulos. "Yo he visto por ultrasonidos a un feto sonreír al oír la voz de su padre", dice. Y cuenta otro caso no sólo de reacción, sino de memoria: "El director de orquesta Boris Brott contaba que cuando estaba estudiando música se dio cuenta de que en algunas partituras podía anticipar cómo iba a seguir la melodía del chelo. Le preguntó a su madre, que es concertista de ese instrumento, y ella le contó que esas eran precisamente las piezas que estaba ensayando durante el embarazo". También atribuye a esta memoria temprana que un bebé se calme cuando oye a su madre tararear las canciones que cantaba durante la gestación.

La reacción de los fetos cambia según el tipo de música. "Se ve en las ecografías que les gustan Mozart y Vivaldi. En cambio, no les gustan el rock, el hard rock o el jazz", dice por su experiencia.

Pero, igual que hay efectos beneficiosos antes de nacer, los hay negativos. Sucede si la madre sufre estrés, fuma o bebe. Entonces, segrega cortisol, una hormona que limita el desarrollo del cerebro del feto. "Los hijos de estas madres nacen con un déficit", indica. Afortunadamente, otra de las creencias que han cambiado "en los últimos 50 años" es que el cerebro es un órgano inmutable. "Ahora se sabe que mantiene su plasticidad hasta los 20 años y más allá. Así que se puede suplir esa deficiencia estimulándolo después con abrazos, atención, motivación y cariño", afirma.

La parte puramente fisiológica es importante durante todo el embarazo. La que tiene que ver con recuerdos o sensaciones, no, aclara Verny, porque el cerebro no se forma hasta los cuatro o cuatro meses y medio. Por eso el psiquiatra respira tranquilo cuando se entera de que en la nueva ley española el aborto sólo es libre hasta la semana 14. "Ah, son tres meses de embarazo, no hay cerebro", dice complacido.


Me ha llamado mucho la atención porque en mi último trimestre de embarazo escuché muchísimo un CD que me relajaba enormemente, Las Serenatas de Mozart. Mi hijo fue enormemente inquieto en el útero, casi igual que lo es ahora. Cuando estaba agitándose, dándome patadas y cabezazos que me dejaban K.O. ponía el CD y se obraba el milagro. Sus movimientos se relajaban y aunque seguía moviéndose lo hacía de un modo pausado, tranquilo. Este mismo CD continué poniéndolo cuando nació. Ponía otros muchos de música clásica, pero con este mi hijo reaccionaba, haciendo ruiditos, abría los ojos mucho y cuando fue más mayorcito sonreía. Y cuando empezó a ser más expresivo, bailaba, chillaba y se ponía contentísimo. Y por supuesto hoy reconoce perfectamente al autor. - "Mamá es Mozart", dice muy tranquilo cuando las primeras notas se dejan escuchar.

lunes, 17 de mayo de 2010

El peligro de las ferias ambulantes

Como ya os conté el sábado fuimos a la feria de San Isidro, no a la de Madrid capital (Dios me libre de semejante gentío), sino a la de un municipio cercano, Rivas Vaciamadrid. Estuvimos en un parque donde organizan una paella todos los años, se reunen muchas familias, los niños juguetean a sus anchas, suele haber un mercadito medieval, hay varias zonas ajardinadas cerca para delicia de los pequeños. Después subimos a la esplanada donde montan la feria: cochecitos, colchonetas, coches de choques y todas esas atracciones que hacen enloquecer a pequeños.... y no tan pequeños.


Pero lo que vi no me gustó en absoluto. Y dejé subir al peque en tres sitios por no darle el disgusto, pero no más. En primer lugar el precio desorbitado,¡¡¡ 3 euros el viaje!!!, madre del amor hermoso, que dura 5 minutitos de nada el paseito en el coche de marras. Había bonos de 10 viajes, por 15 euros nada menos. Pero claro, ni se me ocurrió comprar bono alguno cuando vi el lamentable estado de las atracciones: barrotes oxidados, tornillos como mi dedo a medio poner, sobresaliendo peligrosamente, cochecitos que se movían sospechosamente encima de la atracción. Me dieron ganas de salir de allí en dirección a la patrulla de policía municipal que había rondando y denunciarles. ¡¡Qué verguenza!!. Porque que no me vengan con que han pasado inspección alguna, que eso no se lo cree nadie. Y que los Ayuntamientos consientan esto es demencial. Si dejé al niño subir a dos de esas atracciones es porque iban muy despacito, eran pequeñas y en principio no había mucho peligro. Después subió a las colchonetas, muy mal protegidas en los lados donde tienen todos los muelles. Tras subir ahí, su padre y yo decidimos sobornarle con un caramelo y sacarle de allí raudos y veloces. Funcionó, y no me arrepiento del soborno, esa es la verdad.


Teníamos pensado llevarle también ayer, pero ni de casualidad se me ocurrió. Nos dió auténtico miedo. Podéis pensar que soy exagerada, que en las ferias de barrio nunca pasa nada, que tampoco podemos esperar mucho, que son gente humilde. Lo que queráis, pero tienen que tener un mínimo de seguridad que estamos hablando de niños. Y ahí no solo imperaba la suciedad sino también la inseguridad.

El año pasado en la feria que ponen en mi barrio por San Juan, algunas atracciones estaban algo regulares, pero desde luego no estaban en tan mal estado como las que vi el sábado.

Pero lo tengo claro, para el año que viene, siendo el peque más mayorcito, yo me saco mi "bono parques" y si le gusta esto de las atracciones, me le llevo al Parque de Atracciones y a la Warner, que desde luego no escatimará en cuidados y mantenimientos.

Los cuentos de esta semana

Ha sido un fin de semana ajetreado y no he tenido mucho tiempo. Tenía pendiente poneros los tres cuentos que sacamos la pasada semana de la biblioteca para el peque.

Ya puse en el margen derecho cuál era su preferido esta semana:

El Pez Fernando de Matt Buckingham. Un cuento corto, y entretenido que cuenta las aventuras de un pez que pierde a sus amigos y vaga por el mar en su busca. Pero se topa con un fiero tiburón que quiere.... ¡engullirlo!. Pero Fernando es un pez listo y logra esconderse en una cueva, donde de paso encontrará a su pandilla de peces y partirán juntos hacia otras aguas.
Ha sido curioso ver la reacción del peque cuando el tiburón ha querido comerse al pez. Ahora anda por la casa con la boca abierta queriendo.... "comernos" a todos. Lo leemos una media de 3 veces diarias.

¿A qué sabe la luna? de Michel Greiniec. Preciosa historia de cómo unos animales se unen para alcanzar a la majestuosa luna, y probar un cachito. Este cuento le conocíamos desde que el curso pasado en la Pequeteca, la profesora lo representara con figuritas y sombras. Todos los niños quedaron hipnotizados. Cuando lo vió en las estanterías lo recordó de inmediato.

El zorro hace amigos de Adam Relf. Una historia de amistad y colaboración, sencilla y sin complicaciones. De como un zorrillo aprende a compartir y trabajar en equipo. Como digo una historia sencilla pero con bonitas ilustraciones.

Estos han sido los libros que hemos sacado. Os recomiendo a todos que enseñéis a los pequeños lo divertido que es ir a la Biblioteca. Casi todas, además, tienen áreas infantiles muy bien equipadas, con silloncitos, rincones especiales para ellos, con sus sillitas y mesas pequeñas. A mi hijo le encanta cogerse una buena pila de libros e ir ojéandolos para elegir los que quiere leer allí. Y de ahí, los que más le gustan se los lleva a casa.

viernes, 14 de mayo de 2010

Novela Histórica: Toti Martínez de Lezea

Gracias a Laky y su blog Libros que hay que leer, he redescubierto mi interés por la novela histórica. Hace ya unas semanas escribía ella acerca de la escritora Toti Martínez de Lezea. Por revistas de libros y por webs de tiendas de libros, había oído hablar de la autora, pero no había leído nada de ella. Como os mencioné, últimamente no saco tiempo para mi. Estoy algo bloqueada, esa es la verdad, porque el día tiene horas, pero me está costando un poco centrarme.

El caso es que la biblioteca a la que suelo ir es algo caótica. Y ayer fuimos a otra que no nos pilla muy lejos de casa. Una biblioteca mucho mejor organizada, tanto la zona infantil como el resto, un personal encantador. De hecho uno de los bibliotecarios estaba ayudando a una mamá que quería llevar por primera vez a su hijo allí, entiendo que era pequeñito, y buscaba un cuento relacionado con una primera visita a una biblioteca. El hombre buscó por estanterías, por títulos, ayudó en todo lo que pudo a esta mamá. Da gusto topar con gente amable, la verdad.

Bueno, que me lío. El caso es que en mi biblioteca habitual fue misión imposible encontrar siquiera a la autora. Y ayer, en un boleo, encontré este libro en la otra biblioteca. ¡Qué emoción!, no dudé en llevármelo. Había otros tres más, y todo apunta a que los iré leyendo poco a poco.

Anoche solo pude leer 6 o 7 páginas. Mi cansancio era grande y muy temprano decidí acostarme. Y hoy a pesar de niño, casa, comida, lloros varios (que hoy tocaban) y demás, me he plantado en la mitad del libro sin darme cuenta.

Y es curioso porque Laky reconoce que esta novela es de la que menos le gustaron. No quiero imaginar como pueden ser las otras.

El caso es que escribo esto primero para agradecer a Laky su recomendación. Y segundo para confesar que .... "estoy algo cansada", como diría la de la copla. Mi cansancio más mental que físico no me dejan aprovechar el tiempo como debiera. Quizá una cosa tan sencilla y barata como leer un libro de la biblioteca me haga salir de este letargo (intelectual) en el que ando sumida.

San Isidro

San Isidro Labrador, esa es la fiesta que se celebra mañana en Madrid. El centro de la ciudad y los barrios periféricos se han llenado de ferias, puestos de comida y un sinfín de entretenimientos, para pequeños y mayores.

Mi hijo ya el año pasado disfrutó de la feria, de comer en los chiringuitos, de montar en los caballitos y coches, de ver los pasacalles, de bailar al ritmo de la orquesta. Todo ese gentío, la música y demás le vuelve loco. Pero el año pasado no fue disfrazado, no había quien le colocara un disfraz. Así que desistí de llevarle con su chaleco y gorra de chulapo, muy a mi pesar, pero no era plan de que la criatura se me arrancara las vestiduras por mitad de la calle, porque doy fe que era capaz de hacerlo.

Pero un año después las cosas han cambiado mucho, él ha cambiado mucho. Y le encanta disfrazarse. Empezamos este año en carnaval, que fue vestido de mosquetero, muy guapo, bigotes pintados incluídos. El pintarse la cara de gato, me lo pide cada dos por tres, y de esa guisa sale a la calle muy orgulloso. Y la semana pasada fuimos a por el disfraz de Chulapo. Cuando se lo dije, y eso que él no entiende lo que significa Chulapo, se emocionó tanto que iba dando botes. Nada más comprarlo, al llegar a casa lo estrenó, y se pasó la tarde correteando por casa con su disfraz puesto.

Ayer en la Pequeteca fueron disfrazados algunos de los niños, mi hijo entre ellos. Con un poco de vergüenza y mucho orgullo llegaron a clase con sus gorras ellos y sus pañuelos ellas. Al poco ya se olvidaron de lo que llevaban puesto y comenzaron a juguetear y correr con su profesora.

Aquí le tenéis, muy concentrado en su juego. Cuando llegó a casa me costó quitárselo, si por él hubiera sido se habría echado la siesta así. Pero como le dije que el sábado íbamos a ir a la feria no podíamos manchar el traje. Tardó 1 minuto en quitárselo, pues no es coqueto. Deberíais haberle visto mirarse en el espejo antes de salir de casa, de un lado, de otro, la gorra, el chaleco... El niño es bien coqueto, en eso ha salido a mi madre.

Así que espero que San Isidro se lleve todas estas nubes, haga lucir un poquito el sol y nos permita pasar una tarde de feria estupenda.

jueves, 13 de mayo de 2010

Su primer viaje en metro

Ayer mi peque montó por primera vez en metro. Nunca antes en sus 3 añitos lo había hecho. La verdad es que yo hacía muchísimo tiempo que no montaba, y es que ahora voy a todos los sitios en coche.

Había leído un cuento de Caillou titulado "Caillou va en metro", y hacía ya unas semanas que nos había pedido un viajecito en metro. Por una cosa u otra lo hemos ido dejando. Y dado que el tiempo en Madrid no acompaña en exceso y que está todavía convalenciente de sus últimas "itis", pues me ha parecido que esta mañana podríamos hacer una pequeña excursión. Yo tenía que comprar unas cosas para casa, pero la tienda está en una zona donde es prácticamente imposible aparcar. De mi casa está a dos estaciones de metro, así que como primer viaje en metro, era perfecto.

Dicho y hecho. Cuando ha bajado por las escaleras del metro, ha comprado el billete, ha pasado los tornos conmigo.... todo era expectación, estaba literalmente con la boca abierta. Pero cuando ha visto al tren llegar, ruidoso, enorme, estaba emocionado. Ha ido repitiendo los diálogos del cuento de Caillou todo el tiempo. Le ha encantado. Hemos llegado a nuestro destino y a la tienda que yo quería. Y de vuelta al metro. Todo el tiempo en la tienda repetía que quería ir al metro otra vez. Incluso una de las veces me ha dicho con sus ojillos muy abiertos:

- "Mamá estoy muy emocionado por montar en el metro".

Para comérselo.

Hacía mucho tiempo que no montaba, ya lo he dicho, así que nos hemos equivocado de línea. Pero eso ha sido su mayor disfrute porque ha montado en dos trenes más. Su carita reflejaba su felicidad.

Ha sido un viaje agridulce, hoy se levantó muy temprano y tenía sueño, al salir del metro el pobre se ha puesto a llorar porque quería ir a otro tren. Puro cansancio.

Pero cuando su padre ha llegado a casa lo primero que ha hecho ha sido contárselo, incluso se le enredaban las palabras, su mente iba más rápido que su lengua. Está deseoso de repetir la experiencia. La próxima vez elegiré un destino algo más lejos para que el viaje dure más tiempo, por ejemplo El Retiro.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Segunda sesión con la Lumea de Philips

Bien es verdad que a estas alturas, y tras haberme realizado dos sesiones en mis piernas, esperaba un poquito más. Esperaba ver mi vello debilitado, aparecer en menor cantidad, esperaba ese pequeño milagro. Pero pelo hay.

El primer inconveniente que encontré fue la necesidad de depilarme con cuchilla. No tengo mucho vello, me depilo desde muy jovencita alternando cera y Silkepil, pero sí soy muy morena, y la cuchilla hace estragos. Tras la primera prueba, el vello creció en seguida y me desilusioné e incluso me asusté un poco. Estuve a punto de tirar la toalla, lo reconozco. A las puertas del verano y hacer que el vello de mis piernas se incrementara... pues no me hacía mucha gracia.

Pero tras la segunda aplicación, reconozco que mi opinión ha mejorado. Me lo hice el 5 de mayo, y hoy, siete días después tengo vello, pero es más flojito y noto que ha crecido algo más lento. Pero tener, tengo. En la web de Bopki hay quien comenta que ya tras la segunda aplicación tiene pelusilla, que ha notado los efectos en seguida. Bueno, no todas somos iguales. Supongo que por eso Philips hace esta prueba, para comprobar los resultados en todo tipo de mujeres, con varios tipo de piel, de vello.

La próxima semana haré mi tercera sesión. Estoy impaciente la verdad. Quiero ver si esto ha sido un espejismo o es el principio de unos buenos resultados.

Lo que sí puedo afirmar es que la piel queda aterciopelada cuando te has pasado la Lumea, queda suave y estupenda. Nada de irritación, alergias, rojeces, nada de nada. La piel no sufre en absoluto.

Inconvenientes encontrados hasta el momento, básicamente dos. Primero, que es dificilísimo pasarlo en ingles y axilas. Encontrar una postura idónea para que la maquinita haga el contacto adecuado con la piel es casi misión imposible. Muy complicado. O el cabezal es poco flexible, o muy grande, o muy pequeño. No sé muy bien, pero es complicado. Y segundo la batería dura muy poco. Con una carga completa da solo para una pierna. Aunque es cierto que con las aplicaciones se va adquiriendo soltura y se va haciendo más rápido.

La próxima semana os contaré más cositas.

Los productos "activados", esta vez del banco

Ayer por la mañana me pillaron desprevenida. Como ahora te llaman con el número "abierto" pues siempre piensas que es algo importante, y cuando vi el número atendí la llamada. Era una operadora de mi banco, y me llamaba porque quería ofrecerme un producto nuevo. Casi sin respirar la criatura empezó a soltar por esa boquita. Me costó trabajo pararla, casi ni me oía, había puesto el piloto automático y ya empezaba a soltar su discurso. ¡¡Espera, espera!! decía yo, sin recibir otra respuesta que el discurso de marras. Me había pillado en la tienda de animales con dos sacos de pienso gatuno en una mano, y mi hijo gritando a los hamster en la otra. Por fin la hice parar de hablar, le expliqué que no podía atenderla y que me llamara en otro momento.


Un par de horas más tarde vuelve a sonar el teléfono, ya si que no tenía escapatoria. Al fin y al cabo se está ganando la pobre mujer su sueldo, así que a escuchar tocan.


El producto que me ofrece mi banco es un seguro de hospitalización, que te cubre gratis dos meses, con una cobertura de hasta XXX euros por semana, si estás en el extranjero, muchos más XXX euros.... Y luego cuando pasan los meses de regalo, pues abonas tu cuota mensual correspondiente. Todo muy bonito, muy bien. Me dice que me manda la información por escrito en esta semana y "activan" el producto. Tengo 60 días para llamar a su número de atención al cliente (un 902) para desactivarlo y rechazarlo.


-¿¿¿Perdón???, ¿que me mandas un producto activado sin yo previamente consultarlo, leerlo y enterarme, sopesar los gastos, etc??. De eso nada.


- Pero Sra. Belén tiene usted 60 días para rechazarlo con una simple llamada.


- Pues sí, una simple llamada a un 902 que me costeo YO. ¿Y si tu me mandas toda la información que me ofreces ahora por correo o e-mail, yo lo estudio, y me llamas en unos días?


- Es que no estamos ofreciendo así el producto.


- No claro, lo ofrecéis activado. No quiero que me actives nada que suponga un coste, sin yo saber todos sus pros y sus contras.


- Pues entonces otra vez será.


Ala, ahí queda eso. No entiendo esta política comercial la verdad. Te vendo un producto genial pero te lo mando activado, y si no lo quieres, me llamas (pagando) y lo anulas. Pero vamos a ver, señores de los bancos, que estamos en crisis. Me dicen que he sido una de las elegidas (ja, ja, ja) para el producto de las narices. Pues deberían fijarse que mi "sueldo" de todos los meses lo paga el INEM.... vamos que estoy parada señores. Como creen que encima me voy a dar el lujo de un seguro de hospitalización y bla, bla, bla, bla. Ofrezcanme más cosas, o al menos si me ofrecen esto, háganlo de un modo que no me suponga un gasto añadido.


En fin, la política comercial de nuestros días deja mucho que desear, esa es la verdad.


martes, 11 de mayo de 2010

Criarse con animales

Yo siempre he tenido animales cuando vivía con mis padres. Cuando mi madre se quedó embarazada, ya tenía un gato en casa. Yo nací y Pipo, que así se llamaba, perdió el trono de su hogar para dejarme paso. Estuvo en casa hasta que yo cumplí 6 años. Después de Pipo vinieron otros gatos, pájaros, patos, pollitos, hasta una perdiz. Y si no tuvimos más fue porque vivíamos en un piso. Porque si por mi padre hubiera sido no hubieran faltado perros, gallinas, y un largo etcétera. Desde niña me inculcaron el amor por los animales, me enseñaron a respetarlos, a quererlos, a convivir con ellos.

Mi marido tuvo más suerte que yo, él vivió su niñez en una casa, y sus padres también adoraban tener animales. Él tuvo la suerte de tener gatas y verlas parir a sus cachorros, tuvo perros, y no sé cuántos más.

Cuando nos casamos teníamos claro algo, queríamos animales. Como vivimos en un piso lo más cómodo eran gatos. Yo como soy muy gatuna, no me hago a la idea de no tenerlos, la verdad. Así que adoptamos a dos gatitas, hermanas, las recogimos de una asociación. Mis niñas, como yo las llamo, vinieron a casa con cinco semanas, cabían en la palma de mi mano. Casi 8 años después aquí siguen conmigo. Han estado conmigo en momentos difíciles, y lo creáis o no, me han ayudado y acompañado. Recuerdo cuando estaba embarazada de mi hijo y en reposo en la cama. Mis niñas no se separaban de mi, comían y venían corriendo a la cama conmigo. Así estuvieron varios meses. Se acurrucaban contra mi tripa ronroneando y mi peque debía oirlas desde dentro. A mi me relajaba muchísimo oirlas, y sentir su calorcito a mi lado.

Cuando me quedé embarazada tuve que soportar las típicas charlitas de "¿y ahora que vas a hacer con los gatos?". Me daban ganas de ser una borde y contestar algo así como "pues las despellejaré y haré un guisote para toda la familia". Por favor, pues que iba a hacer, nada. Seguir con mi vida, sin más. Mi niño nació y cuando vine a casa puse el cuco en la cama, ellas subieron, le olieron de lejos y me miraron, yo creo que me decían algo así como "pero si esto es lo que llevabas en la barriga, huele igual". Nunca hubo conflictos, miedos, ni nada. Mis gatas respetaron siempre al peque, y mi hijo aprendió a respetarlas desde muy pequeñito.

Luego se me ocurrió adoptar a otra pequeña leona este verano, la recogí de un jardín, tenía un mes. Y aunque a veces me vuelve loca... a veces no, muchas veces. Creo que ha sido de las mejores cosas que le han sucedido a mi hijo porque la adora. Mejor dicho se adoran. Es una animal divino, encantadora, cariñosa, sumisa, algo trasto, pero claro aún es un bebé.

Creo que incorporar animales en la vida de los niños les enriquece muchísimo, aprenden que se puede "querer" de otra manera, aprenden respeto, lealtad, aprenden a cuidar de alguien que depende de ellos. Mi hijo ya viene conmigo a comprar el pienso de las gatitas, se preocupa mucho por ellas, las da su Malta (preparado que se les da a los gatos para ayudarles con las bolas de pelo que se crean en el estómago), las cepilla. Sabe que debemos cuidar de ellas, y él se preocupa de sus cosas.


Es cierto que los animales dan trabajo, doy fe, que a veces es complicado cuando llega la época estival, o si quieres hacer una escapada de unos días. Pero la verdad, es que merece la pena tenerlos. Y estoy contenta de que mi hijo se crie con las gatas, aprende de ellas, las quiere.

Los animales nos dan mucho. ¿Conocéis las terapias realizadas con perros?. Hay terapias para personas mayores con demencias, para niños con discapacidades mentales, autismo. Yo he visto y seguido una terapia que se hacía para personas con Alzheimer. Se utilizaban perros de la raza Boxer. De esto prometo hablar con más calma.

domingo, 9 de mayo de 2010

Blancanieves y los siete enanitos: no apto para niños

Ayer junto con el periódico podías llevarte un cuento por un módico precio. En semanas anteriores así lo hicimos. La colección empezó con "Up". El peque a raíz de ver el cuento quiso ver la peli, y no me preguntéis por qué, pero se queda embobado viéndola, habla todo el tiempo del niño (Russell) y repite diálogos hasta cansarnos los oídos. Los cuentos tienen muy buena pinta, tapa dura, muchas ilustraciones, muchos diálogos para poder leérselos. Y ayer tenían "Blancanieves y los siete enanitos". No le hemos leído muchos clásicos, así que me pareció que podía estar entretenido, con los animalitos del bosque, los enanitos cantando.... ¡Craso error!.

Todos hemos leído Blancanieves, todos sabemos que hay una Reina malvada y vanidosa que desea ser la más hermosa pese a quien pese y que es capaz de cometer atrocidades para que nadie la supere. Pero claro, ponte a leerle el cuento a un niño de tres años y te encuentras con escenas cuyos diálogos dicen así (con el permiso de Disney):

- Blancanieves ... mientras exista, siempre se interpondrá en mi camino. Pero ... ¿y si muriera?.
En otra escena llama al cazador y:

- Te ordeno que lleves a Blancanieves al bosque ... encuentres algún lugar solitario... ¡y la mates!

- No majestad, no puedo...!

- Obedéceme, o te mataré a ti y a tu familia. Y como prueba de su muerte, me traerás el corazón en este cofre.

En la siguiente escena el cazador obedece a la Reina malvada y se lleva a la ignorante Blancanieves a lo profundo del bosque, cuchillo en ristre lo empuña contra ella, pero parece que el pobre hombre tiene corazoncito y no puede hacer semejante canallada.

- No puedo, no puedo. Lo siento tanto... Por favor, perdóname.

- Pero, por qué.

- La reina me ha ordenado que te traiga aquí para matarte.

- ¿Matarme?.

- Sí, huye niña, escóndete donde puedas, ¡vete, vete!. ¡Huye o la Reina te matará!

Solo he querido poner esta pequeña muestra, por no extenderme no reproduzco cuando la Reina se da cuenta de que el cazador le ha entregado en el cofre un corazón de jabalí, o cuando se convierte en una tenebrosa anciana e idea una pócima para poder "vencer" a su rival, con una manzana envenada... para provocarle según leo "el sueño de la muerte".

¿Habéis contado cuantas veces he escrito la palabra muerte?, unas cuantas, en pocas frases. Las imágenes que acompañan a estos diálogos son igualmente escalofriantes. En una primera lectura intenté adaptar el cuento y contarlo sin violencia, sin palabras fuertes, evitando las viñetas más tenebrosas, pero aún así mi pequeño me ponía cara de "qué fuerte mamá".

Así que definitivamente hay que catalogar de nuevo esos cuentos llamados clásicos, y Blancanieves es "no apto" para niños.

sábado, 8 de mayo de 2010

Después de un día divertido ...




Después de un día de disfrute sin parar en casa, una llega y se encuentra con esto. Hasta mi niña Noa se sorprende de lo alta que es la montaña.

viernes, 7 de mayo de 2010

Mamá a tiempo completo: pros y contras

A raiz de lo hablado en uno de mis blogs favoritos, Una mamá(contra)corriente ,se me antoja contaros qué tal resulta esto de ser mamá a tiempo completo. Como todo en la vida tiene sus pros y sus contras. Hay cosas buenas, cosas no tan buenas y por supuesto también hay cosas malas.

El hecho de poder criar y educar a mi hijo no tiene precio, y eso no lo cambio por nada del mundo. Cuando mi niño tenía 5 tiernos meses me tuve que incorporar al trabajo. Lo dejaba con mi madre, en mi casa, y yo tenía jornada reducida, vamos que a las 14,30 estaba de regreso. Pero como para todas las madres, fue muy duro dejarle. Después mi niño tuvo problemas de salud cuando tenía un año, lo que me obligó a cogerme una excedencia. Solo duró un mes, y después regresé al trabajo. Nuevos problemas, nueva excedencia y después acepté un ERE, de esos que se han puesto tan de moda en los últimos tiempos. Ese ERE me ha permitido quedarme en casa pero no con la manos vacías, con un paro y un dinerillo extra que nos ha permitido respirar económicamente.

El plan era aprovechar los dos años de paro, criar al peque en casa, y después coincidiendo con el inicio del colegio, buscar trabajo. Por ahora el plan sigue su curso, aunque con la situación laboral actual no sé yo si encontraré trabajo, pero ese ya es otro tema del que hablaré en su momento.

El caso es que de la noche a la mañana mi vida cambia por completo, horarios solo los que marque el peque, atenderle a él al ciento por ciento. Cuando tu hijo tiene problemas de salud los miedos se acentúan y vives más alerta que nunca, y así fueron los primeros meses, casi el primer año. Se me pasó volando y ni me di cuenta, la verdad. Pero poco a poco se va haciendo durillo, mi hijo es altamente inquieto, tanto física como intelectualmente lo cual me obligó este curso que ya casi acaba, a buscarle actividades que nos permitieran divertirnos, aprender y movernos. Pequeteca, Música, Piscina y el resto del tiempo parques, centros comerciales.... Ha sido un duro invierno. Eso me obliga a estar de la ceca a la meca casi todos los días, los que quedan libres nos ocupamos de las tareas domésticas, compra, comidas, limpieza. A eso se unen los ratos en casa, seguimos estimulando, cuentos, juegos... Recientemente el aprender letras, números, formas. No porque yo lo quiera, sino porque él lo pregunta, le encanta aprender letras nuevas, ha aprendido a contar de pura emoción que le daba. Le gusta saber deletrear las letras de los yogures que se come. Entre tanto también soy cuentacuentos. Le encanta aprendérselos para luego contarlos él, y corregirte por supuesto cuando te saltas una palabra, o cuando la entonación no es la correcta. También soy cantante, le encanta repasar en casa las canciones que aprende en música, en la pequeteca. Las de música además las debe repetir en casa, que para eso voy con él, para que luego siga practicando ritmos, entonaciones, y demás cositas que hacemos con su profesora.

Todo esto como podréis suponer me lleva la mayor parte del día. Por la tarde-noches ya estoy exhausta, y no tanto físicamente, sino psicológicamente. Físicamente, desde que duerme del tirón por las noches, logro descansar y me repongo durmiendo. Pero el no poder desconectar de vez en cuando unas horas es durillo. No poder relacionarte con muchos adultos, también es complicado, ni hablar por teléfono a veces puedo, y eso no todo el mundo lo comprende. Por ahora no me da tiempo a cubrir otros intereses, o aficiones, o hobbies. El día no me da para más. Cuando se acuesta ya estoy tan cansada que no doy más de mi.

Diréis que esto le sucede a todas las madres, aunque trabajen. ¡Claro! si yo no lo pongo en duda. Por supuesto, y encima ellas madrugan y se van de sus hogares a currar, en muchos casos dejándose la piel. No, no, si yo no me pongo como la pobrecita que no trabaja y fijáos la papeleta que tengo en casa, no me entendáis mal. Trabajar no es la solución. Trabajar, a veces, te da la oportunidad de relajarte mentalmente, de desconectar un poco de la dura tarea de educar y criar, de relacionarte con otros adultos, de hablar de temas que no sean estrictamente infantiles. Pero no por el mero hecho de trabajar, sino por el mero hecho de salir y desconectar de la vida familiar.

El educarle y enseñarle como lo estoy haciendo la verdad es que no tiene precio, es algo gratificante y enriquecedor para ambos. Pero el no tener un par de horas al día de descanso mental también es a veces difícil.

No me olvido de Papá, claro que no, cuando llega de trabajar entra en la dinámica de juego, diversión, enseñanza y educación, claro que sí. A él le toca la parte más física, ¡afortunadamente!, aunque también cultiva el arte de la pintura y el cuentacuentos.

Y por supuesto no olvidemos las artes tipo super nany: control de malos comportamientos, juegos de recompensas, relajación, motivación, .... , y es que ese carácter algo indomable que tiene me obliga a tenerle un pelín controladito, que sino se me desmadra y es peor.

Y por supuesto de vida de pareja poca, los dos al final del día nos tiramos literalmente en la cama, exhaustos.

Aunque si ponemos todo en una balanza, creo que al final gana el ser mamá a tiempo completo.

jueves, 6 de mayo de 2010

La hora de la merienda

El niño lleva unos días viendo los moldes de las magdalenas pululando por la cocina. Hace un par de meses que no las hacía y parece que las echaba de menos. Y esta mediodía muy decidido me ha dicho:

-"mamá quiero hacer magdalenas".


Y es que se sabe hasta los ingredientes. Si se los preguntas contesta rápidamente:

-"las magdalenas llevan azúcar, levadura, leche, harina, huevos ....".

La masa la ha hecho alguna vez que otra conmigo y se le ha quedado grabado a fuego.

Así que durante su siesta, he querido hacerlas y así darle una sorpresa.

Cuando ha levantado y ha visto este plato que os muestro en la mesa sus ojillos casi se salen de las órbitas. ¿Me creéis si os digo que se ha tomado cuatro?.

Son bien fáciles y por si alguna os animáis a hacerlas os doy la receta:

350 gr. de harina.
250 gr. azúcar
2 sobres de levadura
1/4 litro leche
1/4 litro aceite
3 huevos
si os gusta con aroma a limón, podéis añadir la ralladura de un limón.

Se mezclan todos los ingredientes en un bol. Yo me ayudo de la batidora y en un boleo queda la masa preparada. Precalentamos el horno a 190º durante 15 minutos. Rellenamos los moldes hasta la mitad, espolvoreamos azúcar por encima, y las vamos metiendo al horno en tandas de 9 más o menos. Cuando las veáis doraditas las sacáis y metéis la siguiente tanda y así hasta acabar con la masa. Es una merienda, desayuno o postre estupendo, casero, sin conservantes y perfecto para los niños.... bueno y para quienes no somos niños, que yo me he comido tres. A la porra la dieta post-gastroenteritis. Me han sentado de miedo.

Una recomendación

Cuando los peques llegan a cierta edad una de sus aficiones predilectas es agarrar las pinturas y decorar las paredes de la casa. También gustan decorar muebles, armarios de la cocina.... cosas varias. Puede ser con las ceras, las plastidecor, el bolígrafo, su vena artística aflora y a veces es imparable. Y como son más rápidos que un rayo, hasta a la más intrépida mamá se la juegan.

Yo he tenido varias de estas, en las paredes al mío no le ha dado mucho, pero sí por lo demás. Y aunque no me pagan nada por ello, os lo aseguro, no puedo menos que recomedaros el borrador mágico de Don Limpio. En una casa con niños yo creo que no puede faltar.

Joer, parezco un anuncio andante. Muy lejos de mi intención, pero a mi me ha sacado de algún apurillo. Esta misma tarde mientras hablaba con una amiga mi hijo ha estado decorando su mesita con un bolígrafo. Es su mesa sí, pero no es cuestión de tenerla pintarrajeada por todos lados. Unas pasaditas, y ala como nueva. Eso mismo me hizo en el mueble del salón, y arreglado.

Cuidado con las paredes que no tengan pintura plástica, si dais muy fuerte podéis perder algo de color.

No está de más que nos contemos los truquillos ¿no?.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Por fin me tocó a mi

He estado un par de días ausente por enfermedad. Primero el peque, luego yo... Un desastre. Pero ya repuesta os quería contar lo que sucedió el pasado lunes cuando comprábamos en la frutería.

Le suelo llevar conmigo a una frutería donde eliges tu el género, te pones el guante, coges las bolsitas y a comprar. Como siempre le llevo conmigo a todas partes, aún a riesgo de berrinches varios, le enseñé cómo podía ayudarme. Y como es colaborador, le encanta ir a la frutería. Entramos, coge su cesta de plástico, y coge las bolsitas, me las da y me pide que le ponga un guante, yo elijo las piezas y él se encarga del resto, echarlas en la bolsa, dejar las bolsas en la cesta, empujar la cestita por la tienda, ponerlas en la caja y hasta pagar. Todo lo hace con expresión de orgullo, se siente mayor. Es bueno dejar que los niños participen en las tareas más básicas porque son importantes y de ese modo ellos aprenden, su autoestima se eleva a las nubes y todos estamos contentos.

Ni que decir tiene que no todo es siempre tan idílico como cuento, hay días que nos enfurruñamos porque la bolsa no sale, porque no he cogido la manzana deseada, o porque el cielo está nublado. A veces los peques son así. Y más de un día hemos salido de malas maneras, pero muy contadas.

El lunes, como os digo, llegamos a la frutería, ya le conocen claro. Y estaba allí un vecino del portal de al lado con su abuela y su triciclo. Este niño tiene 20 meses. Ha sido siempre un niño muy dócil, muy bueno, pero está entrando en la edad peligrosa, la cercanía de los 2 años se deja notar. Estaba inquieto, quejoso, la abuela no le hacía caso, la mujer estaba pagando, y el peque cada vez más nervioso. Como le conocemos, mi hijo fue a él enseguida, muy redicho:

- "A... no llores, que ya no eres un bebé, mira como cojo las bolsas".

A. se quedó unos segundos atento a mi hijo, pero el estímulo no fue suficiente. Estaba claro, quería irse de allí y no sabía cómo hacérselo entender a la abuela. Por eso vienen muchos berrinches, porque no saben hacerse entender, se frustran, y a llorar tocan. Tengo un master en berrinches y rabietas ¿os lo había comentado?.

El caso es que la abuela, la pobre, mira a mi hijo y dice:

- "Ves A. qué mayor el nene y que bien se porta, ayuda a su mamá y todo. Ay hija (a mi) que suerte tienes, que buenecito se le ve. A. se porta cada vez peor, con lo bueno que era y mírale ahora. Pero mira el tuyo, da gusto verle".

Yo me quedé de piedra claro, que me digan cosas tan buenas de mi hijo, pues no estoy acostumbrada, con lo terremoto y lloroncete que ha sido. Este era de los de entrar en una tienda y ponerse a armar la marimorena. Pero el tiempo pasa, ellos crecen y todo parece normal. Y quien no ha visto y pasado lo previo cree que el angelito siempre fue así. Pero ahora me tocó a mi, me tocó decirle:

- Bueno, según el día, ahora ya es más fácil, pero lo nuestro hemos pasado. Es la edad, no te preocupes, que malos no son ninguno.

Que más podía decirle yo a la pobre señora, que se llevó rauda y veloz al nene y su triciclo. Cuando vea a la mami, con quien si tengo confianza ya la daré ánimos y la haré saber que todo pasa, y que es solo cuestión de la edad. Por algo lo llaman los "terribles" 2 años.

Nunca creí que llegara el día que fuera yo quien diera ánimos a otros, quien explicara que todo pasa, que los berrinches se van igual que llegan, que es la edad.... A mi me lo decían papás y abuelos de otros niños mayores, y yo la verdad viendo al mío desgañitarse en la arena del parque, no podía casi creerlo. Pero sí, parece cierto. Sigue teniendo su genio, es un niño de fuerte personalidad y de carácter decidido, lo cual a veces le juega malas pasadas, el típico "quiero y no puedo". Pero ahora puedes explicarle las cosas, te entiende y ante cualquier lloro al final la cordura y las palabras dejan ver el fondo noble que tiene. Por fin me tocó a mi decirlo. Creí que no llegaría el día.

lunes, 3 de mayo de 2010

La falta de sueño y sus consecuencias

Estoy agotada. Llevamos un mes de abril de espanto, llevamos un año, mejor dicho, de espanto. Como ya dije en su día, cada mes alguna enfermedad propia infantil, casi siempre los mocos y las "itis" son los protagonistas. Nada grave pero muy pesado para quien la padece, mi pobre peque, y para quienes le cuidamos, los pobres papás.

La otitis que os conté parece haber remitido aunque aún tomamos dosis de caballo de antibiótico, que le debe estar dejando sin defensas y bien flojito, y supongo que por este motivo los mocos catarrales han venido también a visitarnos.
En definitiva llevamos, o mejor dicho llevo dos semanas sin dormir eso que se llama seguido. No tengo sueño de calidad. No duermo más de 2 horas seguidas, y empieza a pasarme factura.

Cuando los bebés nacen las mamás estamos preparadas para poder despertanos cada pocas horas. Y digo estamos preparadas porque la revolución hormonal que se produce en nuestro cuerpo, el instinto, o llamadlo como queráis hacen que estemos en un continuo estado de alerta. No sé vosotras pero yo estaba acelerada, de día y de noche. Bien es cierto que andaba arrastras y agotada muchas veces, pero lo recuerdo ahora y no sé de donde sacaba las fuerzas.

Pero claro 3 años después, las hormonas han vuelto a su sitio, el niño duerme solo en su cuarto y mamá ya no es necesaria salvo en momentos de crisis. Eso hace que una se relaje, se acueste y duerma a pierna suelta, porque si llama y no voy o no le oigo, ya vendrá él a hacerme saber qué le ocurre. Las cosas han cambiado mucho. Así que pasar dos semanitas sin dormir como se debe te deja hecha unos zorros. Que si le tengo que dar el antibiótico a la 1 de la mañana, o a las 2, según el día, que si me suele llamar a las 3 o las 4, hora habitual de un despertar, que si a las 6 vuelta a las andadas, que si quédate mamá, que si suéname los mocos mamá, que si tengo sed, que si abrazame que estoy malito, que si, que si, que si. ..... Y por fin se queda de nuevo dormido, son las 7, a ver si puedo dormir una horita o dos si se tercia. Pero no, una gata maulla, se mete en el cuarto del niño porque quiere jugar ya con él, ¡¡¡¡arrrrggghhhhhh!!!! maldición. ¿Es que una no puede descansar?.

Ayer tarde estaba tan cansada y tan estresada que le gritaba al pobre sin motivo, el papá me decía que no debía gritarle, que no estaba haciendo nada malo. Pero la irritabilidad, el mal genio, afloran, es inevitable. Y ya entro en un bucle que si despierto a eso de las 3 me cuesta una barbaridad volverme a dormir. Cuando eso me ocurre es que realmente estoy al límite.

Y diréis ¿por qué no va el papá por la noche a ver qué le pasa al peque? Pues porque el niño no quiere, la que tiene que ir es mamá y sino entra en cólera. El pobre a veces insiste en que me quede en la cama y va él, y entonces el peque llora más porque quiere que vaya mamá. Que puedo decir. Hubo un tiempo en que aceptaba el consuelo de papá, pero últimamente estamos con la vena de la mamitis muy acusada.

Hoy creo que en total he dormido 5 horas, y no más de 2 horas seguidas, que es lo que me mata a mi, si pudiera dormir 5 horas del tirón, soy una mujer nueva, dadas las circunstancias claro.

Así que o descanso o las próximas entradas las hago desde la López Ibor.

domingo, 2 de mayo de 2010

Día de la madre adelantado

Hoy es el día de la madre. No me gusta mucho esta celebración, porque pienso que día de la madre o del padre es cualquiera. Pero no puedes evitar caer en la tentación. El jueves en la Pequeteca mi niño me hizo un regalito, lo pinto y decoró el solito, además de poner las huellas de sus deditos. A cualquier madre se le cae la baba con estas cosas.

El viernes por la tarde cuando papá dio por concluída su semana laboral (bien intensa por cierto), se llevó al peque a la Biblioteca a devolver unos libros, elegir otros nuevos y a dar una vuelta cual dos camaradas. Cuando llegaron a casa y abrí la puerta lo primero que mi hijo soltó por esa boquita fue:

-"mamá te hemos traído un regalo, ¿puedo abrirlo contigo?

La cara de su padre era todo un poema como podéis imaginar, pero un poema con una gran sonrisa.

Intentó, en vano, que no siguiera contando más y que se quedara calladito, pero muy lejos de eso, siguió dándome detalles.

Así que al final papá no tuvo más remedio que adelantar el día de la Madre al viernes por la noche. Mi niño al darme los regalos disfrutó tanto como si fueran para él, los abrió conmigo y me dio un enorme abrazo diciéndome Felicidades. Incluso me cantó el Cumpleaños Feliz. Y es que para él todo lo que conlleve regalos, festividades y celebración implica un cumpleaños.

Estos fueron los regalitos de mis chicos.

Después ya acostado, al ir a darle su beso de buenas noches me preguntó:
-"¿mamá te ha gustado el regalito?"
-"sí cariño, me ha gustado muchísimo"
-"lo hemos comprado papá y yo, primero hemos ido a la Biblioteca y luego a comprarte tu regalo"
-"ya lo sé cariño, me ha hecho mucha ilusión que me lo déis los dos"
-"mamá te quiero mucho"

Que puedo decir. Mis chicos me tienen enamorada.