lunes, 28 de junio de 2010

Arroz rápido con verduras y pollo al aroma de curry

Estamos muchos y muchas con pocas ganas de cocinar, el calor, la llegada del veranito, el cansancio propio de junio, también conocido como final de curso. Todos estos ingredientes hacen que tengamos algo de desgana a la hora de meternos en la cocina.

Pero hay que comer, así que se me ha ocurrido iros contando platos rapiditos para ir tirando, y para comer bien. Menús rápidos, sanos y que no lleven mucho tiempo.

Anoche, se me ocurrió hacer este arroz. La receta original podéis encontrarla en Cocinando entre Olivos, Ana María tiene unas recetas maravillosas, de cocina rápida, cocina más elaborada, dulces, postres, lo que queráis, es una maestra y yo la adoro.

Yo ayer no tenía los ingredientes de la receta original, tenía otros, y salió riquísima así que os cuento. Hice cuatro raciones:

- 2 vasos y medio de arroz ( o 3 si sois muy comilones).
- Caldo de pollo (un poco más del doble que de arroz).
- Zanahoria.
- Esparragos trigueros.
- Guisantes.
- Pimiento Verde.
- 1 pechuga de pollo en tacos.
- Cúrcuma.
- Curry.
- Ralladura de Jengibre.
- Aceite y sal.

Yo dejé el rehogado listo para cuando volviéramos del parque con el peque solo añadir el arroz, las especias y el caldo. Y la cena estuvo lista en un boleo.

Añadís en la sartén las verduras y rehogáis, después el pollo. Salpimentáis al gusto y dejáis reservado. En el momento de la comida añadís las especias al gusto, el arroz, rehogáis un poco y echais el caldo. A fuego medio dejáis que se cocine, rectificar de sal, y listo para comer.

Rápido, sencillo, sano. Yo tenía en mi verdulero ayer estas verduras las piqué y las eché, y el resultado fue estupendo. Las especias dan un toque a este arroz maravilloso, el jengibre con su característico aroma es una delicia y la cúrcuma da ese color tan estupendo al arroz.

Os animo a hacerlo, merece la pena. El peque ni lo cató, claro. Primero porque no le gusta el arroz, y con las especias me parece algo fuerte. Si le gustara creo que no le echaría tantas. Si a vuestros hijos les gusta el arroz, con quitar el curry y reducir el resto de especias creo que sería suficiente.

"Quiéreme cuando menos lo merezca, porque es cuando más lo necesito"

Con esta frase Rosa Jové trata el tema de las rabietas de los dos años. Este fin de semana he leído en varios blogs amigos tratar el tema en cuestión. La mayoría lo habéis hecho porque estáis pasando ya por el duro bache, y todo son dudas, temores, incertidumbre.


Me animo a tratar yo también el tema para contar mi experiencia, por si pudiera serviros. En mi caso, y contando mi hijo ya con 3 años y 4 meses, me considero Doctorada en el tema, porque el jodío me las ha hecho pasar canutas. Pero a pesar de los pesares, aquí seguimos vivitos y coleando, más fuertes que nunca, y con unas cuantas lecciones aprendidas.

Como os he dicho muchas veces mi hijo es un niño extremadamente cariñoso, pero también muy dependiente y con un fuerte carácter. Y eso se dejó notar cuando cumplió los dos años. Empezamos a conocer lo que eran las rabietas de verdad, los lloros interminables, los gritos, el "mío", la mala leche desbordándole por los cuatro costados.

Ya en febrero, al poco de empezar la andadura de este blog hablaba de ello, tras pasar por una de las peores rabietas que ha tenido. Porque según crecen, y tienen más fuerza a veces te montan cada pollo que desearías esconderte en un agujero.

Yo he pasado por las rabietas sin motivo, las que sí tenían motivo, las de tirarse al suelo en el parque, en el banco, no poderle subir al coche de la fuerza que tenía y tener que esperar a que se le pasase mientras se revolcaba en la acera. También por las de pegar y arremeter contra todo lo que se meneaba, incluida mamá. Gritos de desesperación, llantos de pena. En fin, hay una gama tremenda, y ellos son conocedores de todo ese sinfín de expresiones para hacernos entender su ira, enfado, frustración. Y por supuesto, en medio de esa desazón, de esa desesperación que te entra, tienes que soportar los "sabios" consejos de todo chichi pichichi que pase alrededor, desconocidos, amigos, vecinos..... Y eso yo no lo he llevado muy bien.

No se trata de que los niños son egoístas, caprichosos, mimados, consentidos, o que quieren hacernos pasar un mal rato, no se trata de que nos tengan la medida cogida.... esas frasecitas las he oído mucho, por desgracia. Se trata de una fase más en su desarrollo, el querer y no poder, el no entender todo, el no poder expresarse. Y yo me doy cuenta de muchas cosas ahora, cuando ya pasó todo, cuando me puedo sentar con mi hijo tras un llanto (por suerte ahora ya breve) y preguntarle qué le ha sucedido, cuál ha sido el motivo de su enfado. Y entonces me explica que está cansado, que está enfadado, que él quería otra cosa. Pero ahora sabe el origen de su enfado, y ahora entiende mejor las explicaciones que le brindo, intento que entienda que es mejor hablar, contar lo que sucede, en lugar de llorar y enfadarse más y más. Pero claro, esto a un niño de 2 años es difícil hacérselo entender. Pero a pesar de que no me entendía muchas cosas, yo me paraba y le explicaba, le hablaba. Y algo debía entender, porque se quedaba atento mirándome con sus ojos de curiosidad, y se iba calmando poco a poco.

Y en toda esa vorágine de llanto y desesperación reconozco que a veces no he estado a la altura, a veces el cansancio, la verguenza porque estábamos en la calle, el no saber qué hacer, el llevar todo un día de berrinches ha hecho que yo me haya comportado como él o incluso peor. Lo confieso y reconozco no sin pudor, pero aunque soy mamá también soy humana, con mis virtudes y mis defectos, y cuando una está agotada, no sabe como salir de una situación y tu hijo te pone al límite, pues la paciencia es difícil mantenerla.

Es ahora cuando me doy cuenta que si yo hubiera actuado de otra manera en determinadas ocasiones las cosas hubieran ido mejor, si yo hubiera sido más paciente, o más cariñosa, o más comprensiva...... O todo al tiempo.

Me di cuenta de esto que os cuento algo más tarde y entonces puse en práctica los trucos más efectivos:

. No levantar la voz.

. No ignorarle absolutamente.

. Abrazarle, acunarle, besarle.

. No llorar delante de él.

. Sonreir e intentar hablarle con voz suave.

Y si todo ello no vale, esperar a su lado a que se le pase y después abrazarlo. De todo lo que he probado, este sin duda ha sido el mejor de los trucos.

Y sí, aunque parezca mentira, se pasa. No de golpe, pero sí poco a poco. Y cuanto más comprensivos seamos con ellos antes y mejor se pasará. No les vamos a convertir en mimados, egoistas, por quererles cuando peor se portan. Al revés, haremos unos niños cariñoso, confiados, con una autoestima enorme.

Pero es duro, al menos para mi lo ha sido. No he podido evitar gritarle, desesperarme, llorar incluso, no he sabido como reaccionar a veces. Pero afortunadamente el tiempo te da perspectiva y ahora me doy cuenta de muchos errores cometidos y me doy cuenta de que es una fase más, una fase de la que se aprende.

¿Qué hacer cuándo sucede?, pues poco más de lo que he contado. Poco puedes hacer, solo armarte de valor, paciencia y amor. ¡¡Ah!! y muy importante, tener como madre o padre muy claras las cosas y ponerte una coraza para soportar y que te resbalen las opiniones de los demás.

domingo, 27 de junio de 2010

Palabrejas: el señor camarero

Peque: - "mamá, ¿qué hace papá?.

Mamá: - "Está recogiendo el lavavajillas, ya sabes que papá es el recogedor oficial de los platos" (mamá odia recoger el lavavajillas y es una tarea que siempre le toca a papá).

Peque: - "Nooooo, mamá, no es un recogedor es un señor camarero que recoge los platos".

Mamá: - "Quién es un camarero, ¿papá?".

Peque: - "Sí, porque recoge los platos".


A veces me deja sin palabras.

viernes, 25 de junio de 2010

Pífano

Así se llama la flauta que mi hijo aprenderá a tocar a partir de octubre, Pífano. En la última clase de Iniciación Musical su profesora nos dijo con qué flauta empezaríamos a tocar, además será ella misma quien de las clases al peque, ya que ella toca la flauta travesera. Mi hijo está feliz porque siga siendo ella su profesora, la mira con admiración, y le encanta verla tocar.

Yo pensé que se trataría de una flauta normal y corriente de las de soplar de toda la vida, pero cual fue mi sorpresa en la tienda de música cuando fuimos a comprarla cuando comprobé que se trataba de una flauta travesera ¡¡en pequeñito!!.

Es muy complicado tocarla. Como dice su profesora hay que encontrar la posición correcta de los labios y tener un poco de tino. Para mi es difícil hacerla sonar, y el peque aún no ha podido, pero la coge muy entusiasmado y me pregunta si esa es la manera correcta. Y como no logra hacerla sonar, él solo hace el sonido con la voz. Lo importante es que se familiarice con el instrumento, que lo coja, que lo haga suyo.

Solamente compramos una, pero dado que yo voy a seguir yendo con él a clase y aprendiendo con él, he pensado que sería interesante comprarme yo otra para así hacer nuestros primeros pinitos juntos, tocar en casa y así motivarle. Así que en cuanto tengamos un ratito nos hacemos otra escapadita a la tienda de música. Así de paso vuelve a tocar los pianos, los bongos, los platillos, el órgano.... En fin, como veis disfrutó mucho en la tienda.

También me han recomendado que le vaya poniendo piezas de música que tengan flauta como badinerie de Bach o la flauta mágica de Mozart. Le ha gustado mucho más Mozart, como era de esperar. Su primer CD de clásica fue el de las Serenatas de Mozart, y es su preferido. También tengo que hacerme con un CD de flauta del Método Suzuki, que ya os comenté en su día. Ese día os comentaba que no podría ser flauta travesera, como él pretendía, craso error. Sí que será travesera. Cuando la vio se le salían los ojillos de las órbitas.
Todo ello para trabajar el oído del peque un poquito este verano. Aunque no creo que se vaya a olvidar. Por ahora, y esto ha sido cosa suya, yo no he influído, ha sacado todos sus instrumentos musicales a la mesita que tiene en el salón (de su propiedad): cascabeles, caja china, pandereta, flauta. Todo está allí y lo toca varias veces al día mientras canta las canciones que ha aprendido.

Me da pena el parón de verano porque el peque lo ve como una diversión, le encanta aprender, así que me toca repasar con él las notas que nos han enseñado, las claves, su dibujo en el pentagrama, para que no lo olvide ni él.... ni yo.

jueves, 24 de junio de 2010

La importancia del "Te quiero"

De niña y adolescente no he sido especialmente cariñosa con mi familia. Supongo que si muchos analizáis vuestro comportamiento diréis que ha sido "normal". En mi caso también, no me recuerdo decir "Te quiero" a mis padres, o a mi hermana. Digamos que se daba por hecho, entonces para qué decirlo. Pero no por eso nos queríamos menos, claro.

Empecé a decir "Te quiero" a mi marido, cuando empezamos a salir, éramos novios. No, no, no se lo dije antes a ningún noviete, mi marido es el hombre de mi vida (cari, te quiero :)). Pero cuando tuve a mi hijo la cosa cambió. Nos ha cambiado a todos yo creo. Me recuerdo desde muy bebé diciéndole cuánto le quería, comiéndomele a besos, abrazándole, siempre ha sido así.

Mi hijo es muy, muy, muy cariñoso. Recuerdo a una auxiliar de enfermería que estuvo con él unos días que estuvo en neonatos. Me dijo que era un niño que necesitaba ya no que le cogieran, sino mirarte, el contacto, que le tocaras. No lloraba por brazos, sino porque necesitaba una caricia. Mi hijo entonces podía tener 10 días de vida.

Conforme ha ido creciendo ha seguido así. Amor a raudales, más besos, más caricias, más abrazos. Y yo me he dado cuenta de que le digo muchísimas veces al día que le quiero. Sin más, sin ningún motivo especial, no porque haya hecho algo bueno, o porque nos despidamos, no. Nos decimos "te quiero" porque sí, y eso es precioso.

Podemos estar en la cola del supermercado y mi hijo sin más decirme: -"mamá, te quiero mucho muchísimo". La gente me mira y sonríe como diciendo "que cosas tiene este niño". Pues a mi me llena de orgullo, me encanta que mi hijo me lo diga, y desde luego no vamos a limitar nuestras muestras de afecto a nuestro hogar, a hacerlo en privado. El amor se manifiesta siempre, estés donde estés.

Es cierto que hay niños más despegadillos, menos cariñosos. Pero a todos, independientemente de nuestro carácter, nos gusta sentirnos queridos. La autoestima de un niño que se sabe querido y arropado se desarrolla y afianza a velocidad de vértigo. Y además es uno de los pilares fundamentales (desde mi punto de vista) en la formación de la personalidad.

Para mi peque es muy importante decirnos varias veces al día lo mucho que nos queremos, se lo dice a su padre, me lo dice a mi como unas 29 veces a lo largo del día, se lo dice a su tía si la ve o habla con ella por teléfono, se lo dice a sus abuelos, se lo dice hasta a su gata.

No sé si él es así sin más, o todo el envoltorio mimoso que le hemos dado ha influído. Pero lo cierto es que somos una familia muy zalamera.

Pero sí que es importante para un niño saberse y sentirse querido. Y por mi experiencia creo que es mucho más importante decirlo que pensarlo.

miércoles, 23 de junio de 2010

Lámpara PABOBO

Hace unas semanas la empresa Pabobo, especialistas en iluminación infantil, contactó conmigo para ofrecerme la posibilidad de probar uno de sus productos. Acepté encantada, claro está. Si echáis un vistazo a su página web, te enamoras de muchas de sus lámparas al primer vistazo.

Como mi hijo ya es mayorcito y duerme a oscuras y sin problemas, decidí probar la abeja Bee Happy, para que el jugara sobre todo. Para dormir tiene que estar a oscuras. Pero para que jugara un poco antes de dormir, y se fuera relajando me pareció una buena idea. La recibí hace un par de días.

Es una lamparita pequeña, fácil de manejar para un niño, sin interruptores ni botones. En una estrellita que hay en el lomo de la abeja, basta tocar un poco para que se ponga en funcionamiento. Proyecta sobre el techo y las paredes estrellitas y lunas, y si quieres que cambien de color solo tienes que ir pulsando. Ni que decir tiene que al peque le ha hecho mucha gracia, y estas noches se ha ido a su cuarto con su lámpara, ha apagado las luces (todo ha de estar bien oscuro para que se vean estrellas y lunitas) y se ha puesto a jugar con ella.

Pero yo le dije en su día que como él ya era mayor se lo regalaríamos a la primita cuando naciera. Cuando llegó la lámpara le hizo mucha ilusión y no le recordé que se la daríamos a su tía. Pero hoy ha venido su abuelo y lo primero que ha hecho ha sido llevarle a su cuarto para enseñarle su lámpara de estrellas:

- "Mira abuelo tengo una lámpara nueva, se ven estrellas pero es para regalársela a la prima cuando nazca".

Te le comes. Como aún queda un mes y medio para el gran acontecimiento, por ahora nos la quedaremos nosotros para que el peque juegue con la lámpara y se divierta, le gusta cambiar los colores, e ir viendo las estrellitas. Igual compramos otra para mi sobrina en vista del éxito.

Gracias Pabobo por este obsequio.

Os recomiendo pasar por su web, y si vuestros hijos son de los que temen la oscuridad, igual encontráis alguna solución interesante.

lunes, 21 de junio de 2010

Fimosis

Hace unas semanas que nos dimos cuenta que el peque podía tener fimosis. Desde que era bebé el pediatra nos recomendó que le echáramos para atrás el pellejito del pene suavemente. Así lo hicimos un tiempo, aunque reconozco que en el último año no ha sido una práctica muy habitual. El niño siempre orinó bien, no tuvo molestias, y no lo creímos necesario. En las revisiones todo parecía normal. Pero yo notaba que últimamente aquello no se desplazaba hacia atrás en exceso. En una exploración más minuciosa lo pudimos comprobar, estaba muy cerrado. Así que a consultar al pediatra tocan. Fuimos el viernes y efectivamente, el peque tiene fimosis. No es nada grave, es muy pequeño y la recomendación ha sido darle una cremita con corticoides unas semanas para después en la consulta desplazarlo un poquito (forzándolo claro). Parece que los corticoides ayudarán a que se dilate un poquito y no sea tan desagradable para el peque. La circucisión solo está indicada para niños más mayores, pero al tener 3 años no parece que sea necesaria la intervención.
La cremita debemos dársela dos veces al día, introducir un poquitín en el prepucio y masajear. Como véis nada doloroso, todo muy sencillo.

Pero el viernes por la noche cuando intentamos dársela, formamos todo un espectáculo. Mamá y papá fueron con él a su camita, le explicamos que le íbamos a dar la cremita como había dicho el Doctor.

Papá: - Peque, te vamos a dar la cremita que nos ha dicho el Doctor.

Peque: - ¿Y dónde me la vas a dar, en la tripita?

Papá: -No.

Peque: - ¿En la carita?.

Papá: - No.

Peque: - ¿En las manitas?

Papá: - No.

Peque: - ¿En los pies?

Papá: - No.

Peque: - En la..... en la ..... en la .... ¿en la colita? (él sabía de sobra dónde había que darla).

Papá: - Sí cariño, en la colita.

Peque: - No, no, no, ¡¡buah!!, no, no, duele, duele.

Papá: - ¿Te duele la colita?

Peque: - No.

Papá: - Pues con la cremita no te va a doler tampoco.



Llega mamá crema en ristre, le bajo los pantalones y me dispongo a darle la crema. Antes de que le ponga nada:

Peque: - ¿Pero qué me estáis haciendo? ¡¡¡¡buahhhhh!!!! (lloros y gritos varios). La colita es mía, no es tuya, tu tienes chochete, ¡¡déjame!!.


En fin, como podéis ver, todo un espectáculo. A pesar de los lloros no se mueve, el pobre, y se porta bien cuando se la doy. Se pone un poco nervioso porque se la toco, y él luego se asegura que todo siga en su sitio y bien colocado, no vaya a ser.

Pero la pregunta era obligada.

Peque: - Mamá, ¿por qué me das esa crema en la colita?

Mamá: - Pues porque el pellejito de la cola se ha quedado pequeñito. Has crecido mucho y el pellejito se ha quedado chiquitín, y con la cremita le estamos ayudando a crecer un poquito más.

La explicación le ha convencido y asume que hay que dársela. No le gusta pero al menos ayer ya no lloró, el pobre. Otra cosa será cuando vayamos la próxima semana al médico. Pero bueno pensaré en ello cuando llegue el momento.

jueves, 17 de junio de 2010

Mi perdida forma física

El año que mi hijo nació nos dimos el capricho de comprar la Wii de Nintendo (toma publi). Lo cogimos con muchas ganas, la verdad, pero después se fue quedando apartada por falta de tiempo y porque cuando teníamos tiempo estábamos tan cansados que ni ganas teníamos de dar un raquetazo o de echar una carrerita de coches.

Compramos el WiiFit, no sé si lo conocéis, un juego de ejercicios, aerobic, yoga, etc. Viene con una plataforma para los pies y todo. Está fenomenal, te calcula tu peso, tu masa corporal, te da consejos, indicaciones. Puedes ponerte una meta en peso, en forma física, y así vas dando tus pasitos, y la máquinita te va contando cómo vas.

Cuando empiezas a configurar el aparatejo te mide tu peso, tu masa corporal y te hace unos test de inicio para comprobar tu forma física. Con todo esto te hace una edad corporal aproximada. Yo empecé como os digo cuando mi hijo tenía pocos meses, luego lo dejé, nunca veía el momento para ponerme, y eso que me gustaba mucho. Era entretenido y con poco esfuerzo noté yo mejoría. Llevaba un tiempo queriendo empezar de nuevo, y ayer por fin me animé, saqué la plataforma y empecé de nuevo. Y me llevé las manos a la cabeza cuando me dijo mi edad corporal. Agarraos, ¡¡¡¡¡47 años!!!!!. ¡¡¡¡¡¡ Madre mía si solo tengo 36!!!!!!. Peso menos que cuando empecé la primera vez, los ejercicios los he logrado hacer mejor porque ya los conocía, pero estoy fuera de forma absolutamente. Y eso que ahora me encuentro físicamente mucho más recuperada que por aquel entonces, pero claro no hago ejercicio y eso se deja notar.

Así que aquí tenéis a una nueva mujer, una que se va a poner en forma por ..... narices, porque soy más terca que una mula y un juego no me va a decir a mi cosas como "no estás en forma", ¡faltaría más!. Así que ahora cuando el peque se duerma y yo haga un poco la digestión, me voy a poner ahí con el aerobic, el step, el hula-hoop y el footing. Ya verás tu como este verano consigo yo estar estupenda de forma.

Sorteo en Una mama (contra) corriente

Una mamá (contra) corriente celebra sus 100 seguidores con un estupendo sorteo. El premio es una Taza Dombo estupenda para los peques.



Si queréis participar pasaros por su blog, apuntad vuestro nombre, blog si lo tenéis y la dirección de correo electrónico y listos.

¡¡Enhorabuena mamá (contra) corriente!!

miércoles, 16 de junio de 2010

Palabrejas pensadas durante su siesta

Al levantarse el peque de su siesta esta tarde, se ha quedado en el sofá sentado muy pensativo. Y de repente me ha dicho:

- Mamá, Tata (mi hermana) está dura.

- ¿Cómo que está dura cariño?

- Tiene la tripa dura mamá (con tono de ... no te enteras!)

- ¿Y por qué la tiene dura?

- (utilizando el mismo tono anterior) Pues porque la prima está dentro mami. Por arriba está blandita y por abajo está muy dura.

Mi hermana la pobre tiene una tripa super tensa, ella que es de poca chicha, ya no tiene de donde sacar, y claro cuando el peque la toca se queda un poco sorprendido. Ayer estuvimos con ella y se le ha debido quedar el pensamiento en la cabeza.

martes, 15 de junio de 2010

Pollo asado a mi manera: ideal para los niños

Por petición de algunas amigas y blogueras os voy a poner la receta de pollo asado que yo sigo. Yo lo llamo pollo asado a mi manera, es muy sencillo, da muy poco trabajo y a mi hijo por lo menos le apasiona. Es perfecto para niños y como no para adultos. Anoche mismo lo hice por petición expresa de mi peque, al que le pirra. Y me dijo muy entusiasmado:

- mami, el pollo te ha salido riquísimo.

Con esos halagos una cocina con más gusto, la verdad.

Ingredientes:

1 pollo (menuda obviedad)
tomillo
2 limones
sal
aceite
agua

Y como dice una amiga, "chin pun lerele", no hay más. Un poco de horno y la cocinera no tiene mucho más que hacer.

Pero vamos a dar algunos pasos interesantes.

Colocamos el pollo en el recipiente de horno, lo salamos por dentro y por fuera, echamos el tomillo también por dentro y por fuera (al gusto), hacemos unos cortes en la pechuga y en los muslos. Partimos unas rodas de limón y lo metemos en esos cortes. Dentro del pollo metemos un poco de la corteza del limón, y rocíamos el zumo por encima. Añadimos un buen chorreón de aceite de oliva. Y en el fondo del recipiente vertemos un poco de agua. Y al horno. 200 grados entre hora y hora y media. Esto dependerá del horno, de la potencia, del tamaño del pollo.

Yo todo lo hago a ojo. Mi horno el pobre ya anda para el arrastre y necesita su tiempo. Yo por ejemplo, a pesar de ponerlo en posición de calentar arriba y abajo, me gusta darle la vuelta y así se tuesta bien por debajo. El colorcito de la piel del pollo tiene que estar tostadito. Y como colofón un poco de potencia fuerte al final. La piel queda tostadita, churruscona, las alitas mejoran y el conjunto es sabrosísimo.

Lo que suelta el pollo se mezcla con la poca aguita puesta, el limón, el aceitito, el tomillo, la salsa es deliciosa.

Si a mitad del asado incorporas en una bandeja unas patatas pequeñas envueltas en papel albal (con piel y todo, bien lavaditas), ya tienes el acompañamiento perfecto. Se hacen en un momento y mojaditas con la salsa del pollo están deliciosas. Eso sí, no olvidéis echarlas sal.

Como os digo una receta estupenda para niños, sin grasas, sana, y con un sabor estupendo. Y para mayores, ni os cuento. Anoche nos comimos un plato los tres de escándalo.

Espero que os haya gustado.

lunes, 14 de junio de 2010

Aprendiendo palabrejas

La curiosidad y el ansia por aprender cosas nuevas es la tónica habitual del peque últimamente. Nunca tiene bastante.

Su última cosilla, que había estado practicando con su padre mientras le bañaba:

- Mamá, los penatones son los que van andando.

Me he quedado un poco fuera de juego. Papi me ha explicado que la criatura quería decir los peatones.

Educación, respeto y modales en el Centro Comercial

El pasado sábado fuimos a un centro comercial a comprar ropa para todos. Lo hicimos después de darnos un atracón de costillas en un restaurante que mi hijo adora porque además de encantarle su comida, le dan globos, pinturas, muñecos.... Siempre hay un montón de niños, y no es de extrañar, los tratan de maravilla.

Mi hijo, a pesar de su edad, no suele perdonar las siestas, y cuando salimos a comer nos llevamos su silla de paseo (a pesar de que hace mucho no la usa), porque acepta sentarse en ella y se queda dormidito. Eso nos permite salir con un poquito de libertad y respertar sus horarios. Cuando llegamos al Centro Comercial ya iba en el coche dormidito, con su globo en ristre. Solo hubo que pasarle a su silla, no puso pegas y siguió durmiendo. Una vez allí y como íbamos con silla, cogimos el ascensor para subir. Fuera lucía un rótulo muy grande que decía: USO PREFERENTE y debajo el dibujo de una embarazada, un carrito y un anciano. Vamos quedaba claro. Con nosotros subía una pareja con 2 niños muy pequeños, aun sin carrito. A medio camino paran el ascensor, una pareja de unos cuarenta años con tres niños, de entre 8 y 12 años aproximadamente. De malas maneras entraron, se apelotonaron. En la planta siguiente pararon de nuevo el ascensor, una pareja con un carrito y se produjo la siguiente conversación, por llamarlo de algún modo:

Pareja fueradelascensor con carrito: - ¿No pueden subir por las escaleras mecánicas?, ¿es que no ven que es preferente para carritos?.

Padre de los tres niños en el ascensor: - Que si, que si, pues si quieres subir te esperas. ¡¡Jódete!!.

Madre de los tres niños en el ascensor: -JA, JA, JA, JA. Murmura.

Niños: - JA, JA, JA.

Mi marido empieza a echar humo por las orejas, le pido que se calme, les mira fulminándolos. Pero no permito que entre a discutir con semejante energúnemo.

El energúmeno, no contento con su actuación anterior, sigue con su discurso.


Padre de los tres niños en el ascensor: - A lo mejor quería que me bajase yo para que suba ella, no te jode. Pobrecita, que tiene un bebé. Que se joda. A mi me han dado mucho por el culo y tengo tres.

Madre de los tres niños en el ascensor: Se ríe mirando a su marido con orgullo.

Niños: - Que se jodan.

Sujeto de nuevo a mi marido. No tiene sentido enzarzarse en una discusión con semejante bicho, lo único que puede conseguir es armar el escándalo padre, que nuestro hijo lo presencie, y no valdrá para nada.

Esa es la conversación de una familia de aspecto normal, bien parecidos, bien vestidos, que seguro pasarán por una familia modelo en otras circunstancias... o puede que no.

Esos son los modales, la educación, el respeto, las palabrotas, que esos padres enseñan a esos hijos. Luego nos quejaremos de tener adolescentes irrespetuosos, maleducados, que insultan, que no se dirigen a sus mayores de buenas maneras, que les importa todo un comino. ¿Realmente será culpa de esos críos? A mi me da que no, que ese energúmeno que tienen por padre les está educando de la peor manera que a mi se me ocurre.

Pero la educación brilla por su ausencia en todo momento, hacía mucho que no iba con la silla del peque por un centro comercial, iba sorteando no baches, sino personas que se ponían en mi camino sin importarles las maniobras que me fueran necesarias hacer, una señora bastante gruesa que le importó un comino dar en la pierna de mi hijo con su bolso, casi tan grande como ella, por no apartarse un poquitín, una cafetería permitiendo fumar en el interior del centro comercial al lado de un cartel de prohibido fumar.

¿Para qué queremos normas?, ¿para qué sirven?, no valen para nada. Y me pregunto si esto pasa en esta gran ciudad que es Madrid o también ocurre en ciudades pequeñas o pueblos donde se supone que el ritmo de vida es más pausado. Y para esto os necesito a vosotros, a quienes me leáis, quienes viváis fuera de esta ciudad que cada día detesto más. ¿En vuestros pueblos o ciudades ocurre esto?, ¿notáis esta falta de modales y de buenas maneras de la que hablo?.

viernes, 11 de junio de 2010

Palabrejas durante la cena

Hacía mucho que no hacía una entrada con alguna palabreja o expresión del peque. Y esta noche mientras cenábamos ha soltado una de las suyas.

Peque: - mamá, ¿qué comes?.
Mamá: - Queso de cabra cariño.
Peque: - A mi no me la gusta la cabra mami.

Lo que no le gusta es el queso más bien, ha salido a mi familia materna el niño. Pero ha oído cabra y ha pensado en un cuento que tiene donde cuenta que se las esquila y que es un animal que hace "bee!!!". La idea no le ha debido gustar un pelo.

Buenas noches y feliz fin de semana a todos.

jueves, 10 de junio de 2010

Los efectos del cansancio y la falta de sueño

Creo que todos conocemos los nocivos efectos de la falta de sueño y del cansancio. Pero cuando sobrevienen por cuidado de un hijo, bien porque es un bebé o bien por enfermedad, creo que sus consecuencias son mucho más severas. Y digo esto porque aparte de que no puedes ni con tu alma, se une un componente de estrés y ansiedad que hace te hunda mucho más en ese pozo de falta de fuerzas.

El cansancio no solo es físico, sino psicológico. No sé cómo habréis podido vivir episodios así vosotros, a mi me pasa una factura física, más que interesante. Y no es que esté yo desentrenada en estas labores. Como muchos sabéis porque lo he comentado en otros blogs amigos o en el mío propio, mi peque estuvo muy malito de recién nacido, lo que obligó a ingresarle y demás menesteres que tampoco vienen ahora al caso. Creo que nunca viví una situación de ansiedad tan grande. O quizá sí, cuando un año después volvimos a las andadas. La alerta de unos padres cuyo hijo ha tenido problemas de salud es siempre constante, constante y además agotadora. Ante cualquier signo sospechoso mi ansiedad se eleva a la enésima potencia, dejando notar todos sus efectos, y todos ellos bien negativos.

En este caso, esta semana que hemos pasado, afortunadamente, ha sido por una enfermedad propia infantil, quiero decir, nada grave, que pasan muchos niños o casi todos. Pero ver a tu hijo malito, no poder aliviarle mucho y encima no saber muy bien qué le ocurre es muy frustrante. Si para colmo no duermes, y el cansancio hace mella en ti, apaga y vámonos.

Cuando una mujer se estrena como madre tiene la gran ventaja de tener un cocktail hormonal tal que ayuda de un modo extraordinario a estar siempre alerta, no importa las veces que nos llame el peque de noche, nosotras daremos un bote de la cama e iremos a atenderle. Puedo decir que ante cualquier mala respiración de mi hijo soy capaz de percibirlo desde mi habitación y saltar como un resorte, pero reconozco que no es igual que cuando era un bebé. Ahora ya no hay hormonas que valgan aunque sí un instinto fuerte y acertado.

Ahora que lo peor ha pasado toca a los padres recomponerse. Y aunque tras la primera noche de sueño continuado el descanso se nota y me encuentro perfectamente, en pequeños detalles he podido notar como mi cuerpo se encuentra agotado. Por supuesto hay unas ojeras bárbaras, el color de mi piel está apagado, y hasta mis movimientos son más lentos (qué cosas). Pero hasta en mi terapia de conos vaginales me ha afectado, increíble pero cierto. Como os conté en la última entrada referida a este tema, ya iba por el número 3. Todo iba a la perfección y antes de que el peque se pusiera malito ya había hecho yo mis pinitos con el número 4, que hay que ver que peso tiene. A día de hoy no soy capaz de sujetar ni 5 minutos el cono 3. Así que me toca un poco más de descanso, de paciencia y de buenos alimentos también. Que con los nervios (agarraditos todos al estómago), se me ha olvidado hasta comer en condiciones.

Me consta que puedo ser muy exagerada, que todos los niños se ponen malitos, y que no es para tanto. Sé que hay padres que viven estas cosas de un modo mucho más relajado. Ya os contaré en otro momento cómo he visto padres en el hospital afrontar (de relajados) la operación de su hija de 3 años. En fin, que como siempre, hay personas de muchos tipos. Yo no soy mejor ni peor, soy como soy. A veces me gustaría dejar tanto nervio fuera y vivir las cosas mucho más pausadas, estoy segura que no sufriría tanto. Pero es lo que hay.

Ahora me toca recuperarme de todo lo pasado, junto con mi peque, que el pobre ha quedado muy agotadito de aguantar a tanto bichillo circulando por su cuerpecillo.

miércoles, 9 de junio de 2010

A la espera de los resultados, ... ¿mononucleosis?

Después de una semana de fiebre intensa, amigdalitis, ganglios inflamados, poco apetito, no dormir y varias visitas a urgencias, empezamos a mejorar. Nuestra última visita a urgencias fue ayer, de nuevo analítica, las placas continuaban a pesar de todo el antibiótico que mi peque lleva tomado, lo cual hace pensar que es un proceso viral. Los pediatras quieren descartar la mononucleosis. Descartarla, ...., o confirmarla.

El cuadro concuerda perfectamente, aunque el niño tiene muy buen estado general la fiebre ha seguido apareciendo y es algo inquietante. Hay un foco claro, las placas en las amigdalas son tremendas, visibles con solo que el niño abra un poquito la boca. Pero los ganglios no son despreciables tampoco.


El caso es que el próximo lunes nos han citado en las consultas pediátricas del hospital para que le den los resultados de las analíticas y le hagan un seguimiento. Estoy muy contenta con el trato y la atención recibida. No nos podemos quejar.

Misteriosamente esta noche la fiebre ha desaparecido de golpe. Increíble pero cierto. Ayer seguía apareciendo a intervalos de 5 o 6 horas, y solo conseguíamos calmarla con antitérmicos, ibuprofeno o paracetamol. Pero de repente se fue, ya no está. Continuamos con el antibiótico, a pesar de que ayer las pediatras que lo vieron dudaban incluso si suprimirlo ya que no parece estar haciendo nada. Pero por precaución seguimos con él. Afortunadamente no ha aparecido diarrea como efecto secundario, sino más bien lo contrario, un poco de estreñimiento. Menos mal.

Ahora solo queda ver como evoluciona estos próximos días. Aún no echo las campanas al vuelo. Hoy está flojito, cansado, aunque contento. Y yo sigo alerta por si las moscas.

domingo, 6 de junio de 2010

Fiebre

Estos días he estado un poco ausente, y es que mi hijo tiene fiebre. Tiene fiebre entre otras cosas, pero lo que nos trae de cabeza es la maldita fiebre.

El domingo pasado moquillos, nada grave, lo normal vamos. El lunes más mocos y algo de tos. El martes de cabeza al pediatra, había décimas y me olía yo algo de anginas. Efectivamente eran placas. Antibiótico al canto, ibuprofeno para calmar la fiebre y a casita a descansar. Pero el miércoles la fiebre empezó a subir. Los antitérmicos ya no podían ser cada 8 horas, sino 4 horas, y alternando. Las noches, un horror, midiendo la temperatura continuamente porque le daban subidas repentinas y muy fuertes. Así pasamos el miércoles, el jueves y el viernes. Con el festivo del jueves muchos trabajos y mucha gente ha hecho puente. Entre ellos el pediatra de mi hijo, así que me dirigí a Urgencias del hospital correspondiente. Le atendió un Doctor muy amable, le exploró, y vió que las placas empezaban a remitir, pero entendía que el cuadro era de origen vírico porque la fiebre no remitía. Nos dió una nueva dosis de antibiótico y a casa. El estado general del peque no era malo, la exploración era correcta, más no se podía hacer.

Hoy es domingo, y la fiebre continua. No hay mocos, ya no hay tos, ya no hay dolor de garganta. Pero la fiebre sigue ahí, rebelde, apareciendo como un reloj cada 4 horas, de día y de noche, con unos picos que nos dejan en 39,5ºC, y porque no dejamos que suba más. Por eso y porque no está de subir más, claro.

Antitérmicos, baños, toallas húmedas, fuera ropa, ambiente fresquito..... todo lo que uno debe hacer en estos casos. Cuando el pico de fiebre cede, se levanta de la cama y se va tan tranquilo al sofá a seguir jugando. Pide de comer, juega, rie, incluso tenemos que pararle, pero la fiebre sigue ahí.

Papá y yo estamos agotados, sin fuerzas, las noches las pasamos durmiendo poquísimo, despertándonos cada dos horas como mucho si es que él no llama. Vamos arrastras literalmente. Casi me atrevo a decir que el peque está mejor que nosotros, y eso que es él quien está malito.

Hemos tenido un par de veces cuadros similares con fiebres difíciles, pero yo creo que esta vez es la peor. Dudo si consultar de nuevo, si llevarle a urgencias. Hasta mañana por la tarde no tenemos pediatra en nuestro centro de salud.

Y es que tiene una manía este niño de ponerse malito en fin de semana...

sábado, 5 de junio de 2010

Premio "buenos amigos en la red"

Estos días he tenido la gran suerte de que cuatro blogs se hayan acordado de mi, y me han dado este premio:



Estos amigos han sido Mamá (contra) corriente, Treinteañera con hijo, LadyA con La Mamá Vaca y Tifoidea con La llave del Baúl. Cuatro blogs que sigo y leo cada día. Mil gracias a las cuatro por pensar en mi. Y pediros disculpas por lo tarde que menciono este premio. Llevo unos días muy bajita de forma, mi peque está malito, la fiebre de nuevo a escena, estamos agotados y sin fuerzas. Todas las noches de esta semana están siendo muy duras, durmiendo muy poco, pendientes de la fiebre, y bueno, que os voy a contar que no sepáis.

Pero a pesar de todo he querido aprovechar un ratito de descanso para agradeceros el premio y para dárselo a alguien más. Algunos es posible que repitáis, así que ahí van:

- Ana María por su maravilloso blog Cocinando entre Olivos. Me has devuelto la inspiración en la cocina. Tus palabras siempre son de cariño.

- Leia Organa con su original blog Crónicas de una Padawan.

- Rebeca con Disfrutando juntos. Tu segunda nena te está absorbiendo todo tu tiempo pero sigo esperando que regreses.

- A las chicas de Im-perfectas, que me enseñan cosas cada día.

- Caro y su estupendo blog La mamá de Mateo.

- LadyA con su La mamá vaca. Eso de que perdiste el mojo debió ser una broma, porque mira que me gusta leerte.

- Mamáreciente y su tierno blog Me gusta ser mamá.

- A Lobo, lobezna y slaquemesoporta con Las historias de papá Lobo, por hacerme sonreir y a veces hasta carcajear.

- Mamá de Julio, por su sencillez y naturalidad para contarnos sus cosas.

- Magda, porque me emociona leerte en Trocitos de mi.

- Sonia y su Un regalo para toda la vida.

- Laky y sus Vivencias de una mamá.

- Marta con su ¿Qué me pongo?

- Una mamá (contra) corriente. Repites, pero no puedes faltar en esta lista.

- La llave del Baúl, aprendiendo cada día un poco más.

- Treinteañera con hijo, también eres una de las imprescindibles.


Puede que me deje a alguien, si es así, daros por premiados igualmente. Y de nuevo gracias por pensar en mi.

miércoles, 2 de junio de 2010

Conos vaginales (II parte)


Como os comenté en otra entrada, he empezado a usar los conos vaginales de Lady System. Y como os prometí, os voy a ir contando los progresos que voy haciendo. Los comencé a utilizar el día 18 de mayo, y teniendo que hacer un parón de unos días por la regla, a día de hoy puedo decir que estoy viendo unos resultados más que positivos.

Estoy con el cono número 3, cuyo peso ya sí puedo notar perfectamente. Los conos 1 y 2 tienen un peso muy reducido, y aunque con el número 2 notaba una ligera contracción del músculo, no tuve problema alguno en retenerlo. Estuve un par de días usándolo y pasé al número 3. El primer día no pude retenerlo más de 5 minutos. Como recordaréis la terapia consiste en trabajar 15 minutos con el cono, 2 veces al día. Se cayó sin más. Por la tarde lo intenté de nuevo y con algo de esfuerzo conseguí hacer mis 15 minutitos.

Y sigo con mi cono número 3, porque noto que aún tengo que esforzarme. Pero en unos días probaré el cono 4, con más peso. Seguramente no pueda retenerlo mucho tiempo, pero todo se andará.

¿Progresos?, pues aunque parezca mentira, en tan poco tiempo, sí he notado mejoría. Ya no voy tantas veces al baño (ir para casi nada, no creáis), empiezo a correr sin casi dificultad. Noto la zona más fuerte. Antes de utilizarlo el ir al baño "por si acaso" era continuo. Ahora he disminuido las visitas al WC. Así que sí, puedo afirmar que la terapia de conos vaginales funciona.
Os seguiré contando las próximas semanas mis avances.

martes, 1 de junio de 2010

La llegada de la prima

Mi hijo está como loco ante la próxima llegada de su prima. Mi hermana ya tiene una prominente barriga y mi nene cuando la ve sabe que la prima está ahí dentro. Esto ha despertado su curiosidad y está dejando volar su imaginación.

Cuando mi hermana le explicó que la prima estaba creciendo en su barriga y que pronto podría verla y jugar con ella, su primera pregunta fue:

- Tata, y ... ¿por dónde va a salir la prima?.

Mi hermana me miró como preguntando si decíamos la verdad o nos inventábamos algo.... Yo prefiero la verdad sin duda, y ella le contestó.

- Por el chochete cariño, la prima saldrá por el chochete.

El niño se quedó muy pensativo, la miró y no siguió preguntando. Soy partidaria de no dar a los niños más información de la que piden, sino se quedan confundidos. Ellos preguntan cuando tienen la necesidad de saber más, sino lo hacen es porque posiblemente deben procesar la información dada.

Hace un par de días volvió a la carga. Tocaba la tripa de su tía y miraba muy interesado.

- Tata estás gorda.

- Sí, porque la prima está dentro, ya está muy grande.

- Tata, la prima va a salir por el chochete.

- Sí cariño, cuando sea un poco más grande.

- Pero Tata, ¡¡se te va a romper el chochete!!.

Madre mía, pero de dónde saca este niño estas cosas....

Ayer me miraba la tripa, me tocaba, me acariciaba.

- Mamá, tu no estás gorda.

- No cariño.

- ¿Pero tu llevas una prima en la barriga?.

- No cariño, es Tata quien tiene a la prima en la barriga.

Él me miraba y seguía pensando.

Anoche cuando le íbamos a acostar se levanta la camiseta, se mira su tripa y me dice:

- Mamá tengo la tripa gordita, gordita, voy a tener un bebé y me va a salir por ...... ¿el chochete?,no, no, ¡¡va a salir por el agujerito de la colita!!.

- (conteniéndome una carcajada gigantesca, su padre y yo nos miramos y procedimos a darle la explicación correspondiente) No cariño, los bebés no pueden salir por ahí. Las niñas somos las que tenemos los bebés, y salen por el chochete. Los niños sois los papás, pero los bebés crecen en las barrigas de las mamás.

- Entonces yo estuve en tu barriga cuando era bebé.

- Sí cariño, tu cuando eras muy chiquitín estuviste en mi barriga.

Después vino un abrazo gigante y un beso, y se quedó dormido. Su cabecita descansó de pensar.

Y solo tiene 3 años .....