domingo 31 de octubre de 2010

Supremas de pollo al horno: ¡gracias Ana María!

Una de las cosas más difíciles del fin de semana es cocinar platos ricos, apetecibles, que no se repitan mucho y para colmo que sean fáciles y no pongan la cocina patas arriba.

Pues Ana María y su blog Cocinando entre Olivos ayudan de lo lindo en esta tarea. El pasado jueves publicó una receta, supremas de pollo a la miel rellenas de paté de foie. ¿A qué parece super complicado? Cuando leí el título y vi la foto pensé que no sería capaz. Después viendo la receta y el paso a paso (Ana María ayuda mucho en la preparación con su estupendo paso a paso) supe que sería la comida de ayer sábado. Y dicho y hecho.


La foto no es muy buena, mi cámara empieza a tener sus días contados. Pero creedme si os digo que el resultado es espectacular. No os pongo los ingredientes ni el modo de hacerlo, os invito a que visitéis el blog de Cocinando entre Olivos donde todo está estupéndamente explicado. Es una receta que se hace en un momento, se ensucia poquísimo, y hemos decidido que para las próximas Navidades este será uno de los platos a cocinar. Va a ser un éxito y encima es bien barato.

Espero que os animéis a prepararlo y me contéis.

sábado 30 de octubre de 2010

Supernanny y sus métodos

Ayer por la noche la cadena de televisión Cuatro comenzó a emitir una nueva temporada del programa Supernanny. La dinámica es la misma de siempre, familia con hijos de diferentes edades, a cuál más problemático. Berrinches, gritos, no aceptan las normas, no obedecen. Padres desesperados, también a cuál más gritón, cansados de niños que todo lo hacen mal. Conclusión: situación familiar insostenible.

Hay muchas opiniones de los métodos y técnicas utilizados por la psicóloga Rocío Ramos-Paul. Su orientación cognitivo-conductual, como otras corrientes, hacen las delicias de unos, y los horrores de otros.

Mi opinión al respecto es que es interesante observar, analizar sin prejuicios, coger los aspectos interesantes y probar.

No me gustan las corrientes puras, radicales. Me resulta interesante que cada cual coja los aspectos que considere aplicables a su caso y lo ponga en práctica. Cada uno tenemos unas necesidades, unas ideas, una problemática (pequeña o grande). Pero sí pienso que se puede aprender.

Hace un par de años, más o menos me recuerdo a mi misma viendo por primera vez este programa, ojiplática y boquiabierta de ver semejantes bestias de pocos años toreando a una pobre madre, riéndose en la cara de un pobre padre, y ambos sumergidos en un torbellino de emociones, culpabilidad, ansiedad y frustración. Acudían a esta profesional avergonzados, creyéndose los peores padres del mundo o bien pensando que les habían tocado los peores hijos de la faz de la tierra. Y a pesar de compartir titulación con esta señora, y conocer algunos (ójala fueran todos) de los entresijos del comportamiento humano, no daba crédito, no concebía cómo a unos padres se les podía haber ido tanto de las manos unos hijos tan pequeños. Qué ingenua era entonces.

Al principio no me gustó nada de nada, lo ví exagerado, mediático, incluso histriónico, lo confieso. Después, como tengo esta venilla crítica, pensé que para poder despotricar agusto tenía que verlo más, ver más casos, ver sus actuaciones. Supernanny o Rocío (que es como me gusta a mi llamarla) utiliza la modificación de conducta para conseguir el cambio en el comportamiento de los más pequeños. Es una técnica totalmente válida y de excelentes resultados en muchas áreas y con muchos pacientes. La cuestión aquí, y lo que sé que se discute es si técnicas tan radicales son convenientes para niños tan pequeños.

Hay opiniones para todos los gustos, hay quien piensa que solo con cariño, respeto y paciencia se superan situaciones tan límites. Hay quien no aprueba de ninguna manera estas técnicas conductistas. Aunque bueno maticemos que no son conductistas ciento por ciento. Pero no voy yo a hablar aquí ahora de corrientes psicológicas o de historia de la Psicología.

Personalmente a mi me gusta picar de aquí y de allá. Reconozco que no me gusta aplicar estas técnicas al ámbito de la alimentación, por ejemplo, me parecen algo extremas. Pero sí me parecen adecuadas hacerlo en otro tipo de comportamientos. Y como está muy bien hablar de la teoría, pero a veces no nos es suficiente os voy a dar un ejemplo. Curiosamente se produjo ayer noche, mientras veía el programa. Mi hijo ya se iba a dormir, yo descansaba en el sillón viendo la televisión, y él exigía que yo fuera a la cama con él y no viera la televisión. Me tiraba de la mano para levantarme, gritaba, lloriqueaba y no cedía. Os relato como fue:

Mamá: No hace falta que me tires de la mano peque, si quieres que te lea un cuento en mi cama, no hay problema. Ve tu primero, los lees como siempre y ahora voy yo.

Peque: ¡No, no, no! quiero que vengas ahora mismo, no quiero que veas la tele (mientras tira de la mano, grita, lloriquea).

Mamá: Si sigues haciendo esto conseguirás que no te lea el cuento en mi cama y que te vayas directamente a la tuya.

Peque: ¡¡¡Que no!!!, que quiero que vengas YAAAAAAAA.

Mamá: Ya sabes que solo lo voy a decir una vez (tono de voz tranquilo, cero gritos, cero amenazas, firmeza).

Peque: ¡¡¡Ay!!! Eres mala, mala y mala (entramos en barrena).

Por supuesto no tenía intención de obedecer sino de salirse con la suya. Por la experiencia con mi hijo os diré que entrados en barrena da igual que le cantes, que le mimes, que le beses. O se sale con la suya o no hay manera. Mi hijo ha llegado a una edad en la que es muy importante que sepa que su comportamiento tiene consecuencias (esta frase le gusta mucho a Rocío), sabe perfectamente la diferencia entre portarse bien y portarse mal, ya no lo hace por frustración, poco control, inmadurez (como sucede con los berrinches de los 2 años), lo hace para salirse con la suya.

Me levanté del sillón en silencio y él ya iba gozoso en dirección a mi habitación, pero se asombró cuando vio que donde realmente iba yo era hacia su cuarto.

Peque: NO, NO, NO, mamá a tu cama, quiero que me leas los cuentos en tu cama.

Mamá: NO, los cuentos, si es que quieres que te los lea, serán en tu cama. Te espero aquí, puedes venir cuando quieras. Pero si tardas, me quedaré dormida y ya no se podrán leer cuentos.

Peque: (en barrena tirado en mi cama) Que no, que no, que no, eres mala, yo quiero los cuentos aquí, VEN AHORA MISMO, AHORA MISMO (ni que decir tiene que los gritos eran finos).

Mamá: (mutis por el foro, ni una palabra).

Peque: (dale que dale).

Mamá: (casi se queda dormida).

Esta situación no duró una eternidad, sino diez escasos minutos. Y hubiera durado menos si papi no hubiera intervenido. A veces papi entra en la discusión con el peque y es peor, mucho peor.

Tras ese tiempo vino a su cama, más relajado.
Peque: ¿Me lees los cuentos mamá? (tono de voz tranquilo y sin gritos).

Mamá: Claro cariño, te estaba esperando (mamá sonríe y aprueba el comportamiento). Ve a por ellos y los traes.

Peque: ¡NOO! Quiero que los cuentos me los traiga papá.

Mamá: Cariño, los cuentos tienes que traerlos tu.

Aquí tuvimos una demora de unos minutillos porque papi intervino de nuevo, no se dio cuenta que esto era entre el peque y yo. Y el nene intentaba aprovecharse de papi. No cedimos, y unos minutos más tarde (prometo que a los 3 o 4 minutos, no exagero), mi pequeño venía con sus dos cuentos en la mano, y casi sonriente.

Al verle, mi sonrisa fue plena, y como yo sonreía, él también empezó a hacerlo. Le felicité por haberlo hecho tan bien, se tumbó a mi lado y le leí sus cuentos. Y muy tranquilo se quedó dormido.

La situación no es inventada, ocurrió ayer noche, no estoy inventando ni una coma, y los tiempos que os he dicho son absolutamente reales. Creo que aquí no hay nada extremo. Si yo permito o cedo a su berrinche, a sus exigencias (gritos, órdenes, imposiciones, malos modales), estoy alimentando una conducta muy negativa, que lejos de decrecer irá aumentando.

Después hay cosas muy interesantes que Rocío siempre o casi siempre destaca a esos pobres padres desesperados y que me gustaría resumir aquí porque creo que son a tener en cuenta:

- Los cambios en el comportamiento de los padres generan cambios en la conducta de los hijos.

- Nuestra conducta será su ejemplo: No les pidas que no griten gritando, por ejemplo. No les pidas que no se levanten de la mesa, mientras tu te vas a mirar una cosa al ordenador,.....

- Los niños no lo hacen todo mal. Aun los niños más rebeldes o desobedientes tienen comportamientos o conductas positivas. Cuando hagan algo bien, debemos decírselo y reforzar ese comportamiento, porque es el que queremos que se repita. Por ejemplo, aunque se ha portado mal, el hecho de venir finalmente a su cama hay que reforzarlo. Podría haberme puesto chula y decirle algo así como "ves, al final vienes, eres más terco que una mula, y bla, bla, bla,bla". Pero no, eso hubiera conseguido que se sintiese mal, frustrado y hasta avergonzado y hubiéramos empezado de nuevo. En lugar de eso, le sonreí, le abracé y le felicité por haberse portado bien.

- Los dos miembros de la pareja (padres) deben actuar conjuntamente, no desautorizarse, culparse delante de los niños.

- No lamentarnos delante de ellos, no dar pena ("ay, es que vas a acabar conmigo, no puedo más"). Las lamentaciones las dejaremos para nuestra pareja, nuestros amigos o nuestra familia.

- Explicar a los niños las normas a seguir: muchas veces damos por hecho que deben saberlo y puede que los niños estén confundidos. Expliquémosles qué esperamos de ellos y cómo deben hacerlo. No demos cosas por supuestas.

- Cumplir lo que decimos. Esto de "si sigues gritando no verás dibujos", y a los 10 minutos, y para ver si deja los gritos le ponemos sus dibujos preferidos. O "como no quites la mesa no jugarás a la play", y al final quitas tu la mesa mientras el niño coge el mando de la maquinita. Si dices que se la quitas, se la quitas, sin pudor.

- Premiar, que no es lo mismo que sobornar. Si el niño ha hecho sus tareas, ha cumplido con las normas, hay que premiar: ir al circo, una tarde de bici, ir a la feria, algo que al niño le guste mucho.

Yo creo que esto así contado y expuesto puede ayudar mucho. A mi me ayuda. Eso sí, confieso que pierdo los nervios a menudo, que a veces grito, que el cansancio me puede en ocasiones. Y trabajo para controlar mi comportamiento, fijáos lo que digo, MI comportamiento. Porque en función de cómo yo me comporte, mi hijo mejorará o no. Y cuidado, no culpo a nadie, no culpo a madres o padres, pero es cierto, que nuestras actuaciones influyen directamente en nuestros hijos. Pero claro, te toca el berrinche de marras, tu agotada, un día devastador, y de que tienes ganas, pues de zarandearle, darle una voz y decirle que ya está bien. Aquí todos somos humanos. Pero si recapacitamos un poco, no nos dejamos llevar por las emociones y el agotamiento, podremos mejorar.

Sí, hace un tiempo me quedé ojiplática viendo a esta señora en televisión. No tanto por ella, sino por las situaciones que contaban. Pero es muy fácil que un niño se te descontrole, que no sepas frenarle, que el día a día te desoriente, porque a veces es muy complicado. Ahora no me parecen situaciones falsas o montadas para un programa. Por desgracia no es imposible que cualquier familia llegue a tener esas circunstancias.

A día de hoy creo que puedo extraer cosas interesantes de sus programas que me sirven en mi (a veces) complicado día a día.

jueves 28 de octubre de 2010

Sin tiempo, pero aún así con premios

El tiempo no me cunde. Estoy hasta arriba de cosas que hacer, blogs que leer, libros que estudiar, otros solo de lectura, la casa, el niño, sus numeritos y su demanda extrema de atención, unas citas médicas. El caso es que ni tan siquiera puedo actualizar el blog como quisiera.

Esta entrada es un agradecimiento a Suu y su blog Construyendo una familia, porque me ha concedido dos premios en los últimos días. ¡¡Mil gracias Suu!! y disculpa que no haya recogido el testigo antes, pero la verdad es que ando un poquito atacada estos últimos días.

El primer premio concedido es "al mejor seguidor de mi blog". ¡¡Guau!!. No sé si seré de las mejores, seguro que no, a estas alturas tienes muchas seguidoras y seguidores que incluso desde su anonimato te leerán a diario.

Las reglas de este juego-premio son dárselo a 4 personas y contestar a 3 preguntas:



¿Cual es vuestro hobbie favorito?
Tengo varios nuevos hobbies preferidos:escribir mi blog, contactar y hablar con otras mamás que piensan como yo, asesorar o ayudar a otras mamás en temas de crianza, apego, lactancia. Estudiar un poquito más sobre cómo puedo hacer todo esto que os cuento.

Planear escapaditas con mis chicos, ver a mi hijo disfrutar con ello.

Acabar el día y tumbarme en mi cama con mi marido a (intentar) ver algo en la tele que nos guste a los dos.

Irnos los tres a un restaurante que nos guste a comer.

Hacer magdalenas o bizcochos y reirme viendo como mi hijo (casi) se quema la lengua por no querer esperar a que enfríen

¿Qué libro os ha gustado más de todos os que os habéis leído?
Es difícil decantarme por un solo libro. Creo que cada lectura influye en tu vida, según el momento que estés pasando. Centrada ahora en la maternidad, recuerdo que me marcó mucho el libro de Carlos González Un regalo para toda la vida. Me lo recomendó la matrona con quien hice los cursos de preparación al parto, y reconozco que ese libro supuso un punto de partida, un antes y un después, empecé a concebir la maternidad de un modo distinto.

¿Qué libro no fuisteis capaces de acabar de leer?
Unos cuantos. Recuerdo que El Ocho, tan nombrado y celebrado, no pude acabarlo. Tampoco acabé Psicomagia de Alejandro Jodorowski. Leo todo tipo de géneros ;)


Como sé que este premio ha sido concedido a más de una amiga bloguera, lo que me apetece es que todo el que me lea, si quiere, conteste a estas tres sencillas y cortas preguntas.

Esta pequeña comunidad crece y estoy encantada con ello. Conocernos todos un poco mejor es algo estupendo. Así que quedáis invitados.


El otro premio que me ha regalado Suu es un "Premio al humor". ¿Cómo jugamos? Sencillo, hay que decir 9 cosas que te gusten. Allá voy:

. Me gusta que mi peque no tenga celos de ver a sus papis quererse y quiera unirse al grupo. Y abrazarnos los tres fuerte.

. Me gusta dejarle en el cole por las mañanas viendo su sonrisa de ilusión y recibir su besito y su "te quiero".

. Me gusta que mi marido me de un masajito por la noche tras un largo día.

. Me gusta pedir pizza para cenar, no cocinar, no recoger, y disfrutar los tres en la mesa.

. Me gusta comprarme algún trapito nuevo, sin gastarme mucho.

. Me gusta aún más comprarme un bolso.

. Me gusta comprar regalos.

. Me gusta tirarme en la cama con mi marido y mi hijo y hacerle cosquillas mientras se carcajea.

. Me gusta sentarme a ver la tele y que mis gatas me vayan rodeando mientras ronronean.

Y podría seguir, pero son 9 cosas, así que ahí quedan.

Y al igual que he hecho con mi premio anterior, por favor, si me leéis y os apetece, contadme vuestros gustos.

Hoy empezamos un día más tranquilo. Ayer el peque se portó mejor, conseguí hacer las compras que tenía pendiente, encandiló a varios dependientes del centro comercial donde fuimos, y hasta le dieron pegatinas. Con la mala leche que tiene, pero cuando es bueno se queda con todo el mundo. Pone como el dice "ojitos encantadores" y oye, el niño los tiene bonitos, para que mentir, y se queda con la gente. Aproveché su buen humor para seguir hablando con él, explicarle cositas.

Y hoy yo tenía médico a primera hora, le propuse que le llevasen sus abuelos al cole, y mamá luego le recogería, y aceptó. Esta mañana ha llorado un poquitín, pero en seguida se le ha pasado y por primera vez mami no le ha llevado al cole. ¿Será un avance?. Estoy segura de que sí. Empiezo el día optimista.



martes 26 de octubre de 2010

Triste y confusa

Pues sí, ese es mi estado de ánimo. Estoy triste y confusa, porque no sé qué pasa y tampoco sé cual es la mejor solución. Os contaba no hace mucho aquí que la consecuencia del colegio ha sido una mamitis exagerada. Pero no se trata solo de una mamitis, va más allá, es una dependencia absoluta, acompañada de berrinches, lloros, retos. Y todo ello confieso que me está trastocando. Porque por más que hablamos, le explico, dialogamos, las cosas muy lejos de mejorar, empeoran.

El peque se levanta por la mañana, y ya está enfadado, quejoso, lloroso, retándome, incluso haciendo lo posible por llegar tarde, es algo increíble. Hay mañanas que se levanta a las 7:15 horas, prometo no exagerar y aún así muchos días he de coger el coche porque no llegamos. Según se aproxima al colegio su actitud cambia, se muestra afable, sonriente (por primera vez en la mañana), contento. Y ya cuando entra al recinto de infantil empiezan los nervios, las sonrisitas, aparece el otro niño, el que es bueno, colaborador, participativo, obediente, ese niño que me describió la profesora y que conmigo no quiere ni asomar una patita. Se pone el primero en la puerta y cuando suena el timbre ni me mira, ni me besa y se va enseguida con su profesora. Eso sí, recordándola que "mi mamá se queda esperándome en el banco". Ya sabéis, la treta.

Cuando voy a recogerle encuentro a un niño sonriente, cariñoso, contándome lo bien que se lo ha pasado, lo bueno que ha sido (ratificado por la profe). En el momento que salimos del recinto de infantil empieza a aparecer ese otro niño enfadica, rebelde, quejoso, lloroso, gritón.

¿Pero qué pasa aquí?. ¿Yo solo tengo derecho a ese niño detestable, que solo sabe pedir las cosas lloriqueando y que me saca de quicio?. Esa es nuestra tónica diaria. Las últimas semanas habían sido buenas. Algún berrinche puntual, supongo que como muchos niños, nada a destacar. Una se arma de una dosis extra de paciencia y se soluciona el problema. A veces el cansancio, el querer hacer más cosas, el cambio de tiempo, qué se yo, afecta a los más pequeños. Pero los berrinches aumentan, los lloros también, las exigencias no digamos. Se empieza a mostrar incluso desagradable con personas mayores. Y esto tiene que parar. Acabo de llegar de un centro comercial al que he ido para hacer algunas compras y me he tenido que dar media vuelta del berrinche que ha cogido y el espectáculo que hemos dado. Cuando empieza ya no puedo pararle, y con un buen puñado de miradas taladrándome he tenido que cogerle como he podido y sacarle de allí.

Ni que decir tiene el desgaste que esto supone para mi. Mi hijo no ha sido nunca precisamente fácil. He soportado estoicamente su fuerte personalidad desde bebé, su carácter intransigente, sus duros 2 años, sus pequeñas crisis, sus épocas de crecimiento, y lo he hecho perdiendo los papeles a veces, sintiéndome desbordada o triste, entendiendo a mi pequeño y sobre todo aceptándole. Pero llegados a este punto puedo confesar sin pudor que estoy agotada.

Hoy hablando con una amiga le contaba mi versión o idea de lo que está sucediendo. Cuando voy por él a la salida de clase, lo primero que me pregunta es:

- ¿mamá me has esperado en el banco?.

- claro.

- ¿y te has aburrido?.

- un poco, pero si quieres puedo irme a casa.

- nooooooooooooooooooooooo, quiero que sigas esperándome en el banco.

¿No os suena a castigo? Su expresión, su manera de decirlo, su comportamiento. Es como si quisiera castigarme por dejarle en el cole. Pero realmente es feliz allí, lo pasa bien, aprende un montón de cosas, en casa no hace más que cantar las canciones que aprende, el inglés, los personajes de los cuentos que leen y del material escolar. Está recordando continuamente lo que hacen y siempre sonriendo, orgulloso de recordar todo. Así que mal no está, pero con quien está mal es conmigo, proyecta sobre mi cierto malestar, y lo noto.

¿Qué hacer? Esa es la pregunta. No puedo delegar en nadie (y mi familia podría ayudarme) el recogerle, el darle de comer. El peque está en un punto de intransigencia total y tampoco quiero forzar las cosas. Si realmente hemos llegado a esta situación es mi responsabilidad solucionarlo de una manera relajada y tranquila.

¿Y qué he pensado?, iniciar su asistencia a clase por la tarde. En la clase de 3 años las tardes (una hora y media) están destinadas a descansar, y sobre todo están dirigidas a aquellos niños que se quedan a comedor. Si el niño no se queda a comedor, realmente no necesita mucho asistir por la tarde. Y en principio me gustaría que no se quedase, pero igual hasta le venía bien. Por ahora nos conformaremos con asistir por la tarde, e igual más adelante ampliamos con el horario de comedor. Quizá si pasa más tiempo sin mi su actitud mejore.

No sé si será la mejor solución. Se lo he contado y me ha dicho que le apetece mucho. Hemos preparado esta tarde su colchoneta y su cojín y está muy contento. De hecho esa ha sido la única manera de que parara de llorar.

Confieso que no entiendo nada, no sé el motivo de este comportamiento. Lo cierto es que estando conmigo se porta fatal, cada vez peor. Parezco ser el origen de sus miedos, conflictos, problemas. Reconozco que mi autoestima cae en picado. Y me da por pensar cosas como tanto esfuerzo para nada.

Espero que esto ayude o que demos algún pasito hacia adelante.

domingo 24 de octubre de 2010

Fin de semana al aire libre

Ha sido un fin de semana intenso, donde hemos podido disfrutar de unos días de sol y buenas temperaturas. Antesala al cambio de horario, a los días más cortos y al frío.

El sábado tocó visitar un parque estupendo que hay en pleno Madrid, un parque donde puedes disfrutar de los almendros, los olivos, una zona muy bien cuidada, limpia, donde los niños (y no tan niños) pueden corretear, disfrutar de la naturaleza y además aprender un montón de cosas. Me estoy refiriendo a La Quinta de los Molinos. Situado en plena calle Alcalá es un lugar para admirar. Ahora en otoño sus almendros nos ofrece la posibilidad de recoger sus frutos, doy fe de ello. Ayer recogimos unas poquitas almendras, ¡¡riquísimas!!. Mi hijo aprendió mucho, cogió almendras del árbol y disfrutó de lo lindo. Pero en primavera es maravilloso, con sus árboles en flor, un olor espectacular. Es fácil llegar, tanto en coche como en transporte público ya que tiene metro en la misma puerta y varias líneas de autobuses. Si no lo conocéis no esperéis, cualquier mañana del fin de semana llevad a los más pequeños a que correteen entre los árboles y disfruten de la naturaleza en pleno Madrid.



Aquí tenéis a mi niño dispuesto a chutar su pelota entre los árboles.


Y para hoy teníamos previsto un plan especial. Visitar un verdadero hogar para los burros, hemos visitado Burrolandia . Por casualidad esta semana encontré su página web cuando buscaba destinos interesantes para niños. Se trata de una asociación en Tres Cantos (Madrid) encargada de la recuperación y cuidado de burros. Un lugar ideal para ir con niños, donde disfrutan de los animales, pueden darlos de comer, tocarlos, interactuar con ellos. Y no solo con burros, también tienen gallinas, ocas (cuidado con ellas si vais, tienen muy mala leche), perros, gatos, conejos, un ciervo, algunas cabras (aunque estos últimos están en un recinto cerrado), caballos. Y como colofón final, un paseo en carro tirado por el burro Jaime.


La entrada es gratuita, como podéis ver en su web. Dentro puedes encontrar productos elaborados con leche de burra o adornos, por un módico precio puedes adquirir dichos productos. Y como colofón y para hacer las delicias de los pequeños, el paseo en carro. Cuesta 3 €uros por niño, porque es para niños, y los críos disfrutan de lo lindo. De ese modo recogen dinero.



Como podéis ver en las fotos el peque (y nosotros) se lo ha pasado en grande, ha dado de comer a los burritos pequeños, y se ha hartado de correr por toda la finca. Las ocas le han jugado una mala pasada, dos de ellas son unas peleonas, y cuidado si váis porque pican en los pantalones. Cuánto más huyas más te pican. Yo que no suelo huir de los animales ahí en medio me he quedado y un par de picadas han dado pero flojas, pero a algunos adolescentes que se las daban de valientes y han huído les han dado unas mordidas de aupa.


Un destino muy recomendable para pasar una mañana de domingo. Está muy cerca, y es fácil de encontrar, así que no lo dudéis, si no tenéis plan para el próximo fin de semana, este es un buen destino.


viernes 22 de octubre de 2010

Reacciones al reportaje de El Mundo "Madre o Vaca"

Repasando la blogosfera he encontrado una magnífica carta enviada al diario El Mundo. Es una carta de una Doctora en Farmacia, madre, profesional que ha escrito y argumentado, desde mi punto de vista, magníficante el por qué el artículo publicado el pasado domingo es una sarta de mentiras, falsedades, falta de documentación e inexactitudes. Os copio la carta y os dejo el enlace aquí. Es larga pero os recomiendo no os perdáis ni una coma.

Carta a "El Mundo"
Madrid, 20 de octubre de 2010


Estimado D. Pedro J Ramírez,


Mi nombre es Mª del Carmen Iglesias de la Cruz. Soy Licenciada y Doctora en Farmacia por la Universidad de Alcalá, especialista en Fisiología Humana, Postdoctoral en la University of Pennsylvania (EEUU) y Profesora de Biología Celular e Histología en la Universidad Autónoma de Madrid. En referencia al Dominical publicado por su periódico el pasado domingo 17 de octubre de 2010, permítame apuntarle lo siguiente:


1.- Es una denigración para la mujer lactante el mismo título del artículo “Madre o vaca”, además de ofensivas las imágenes que lo ilustran. Sepa usted que tanto los seres humanos como los rumiantes pertenecemos a la clase de los mamíferos (Taxonomía básica), pero no somos iguales. ¿O es que ustedes también dudan de si está viendo una vaca cuando ve a una perra amamantar, o a un delfín, o una oveja? La misma equivocación podría darse entre otros dos mamíferos: sus periodistas y las ratas, ambos mamíferos pero sin nada que ver ¿o sí?


2.- Como experta en Fisiología Humana, déjeme darle unos pequeños apuntes sobre cómo funciona el riñón de los seres vivos (ya entenderá por qué hablo del riñón más adelante). Pues bien, básicamente el riñón se encarga de filtrar la sangre de “deshechos” formando así la orina. En la sangre que no se filtra permanecen moléculas de alto valor biológico, por ejemplo, las proteínas, algunas vitaminas, etc. Cuando una persona tiene muchas más sustancias que han de filtrarse, el riñón recibe un sobre-esfuerzo, que generalmente culmina en una insuficiencia renal. Pues bien, la leche de vaca, la que maman los terneros, es mucho más hiperproteica (mayor contenido en proteínas) que la leche humana. Esto es así por las evidentes diferencias en tamaño y, por lo tanto, en necesidades nutricionales, entre los terneros y los bebés humanos. Las leches artificiales “aptas para consumo humano”, son eso, aptas, no óptimas. El proceso de elaboración de estas leches incluye la deshidratación y una des-proteinización, además de otros procesos. La cantidad de proteínas que se consigue eliminar es determinada, de manera que la fórmula final sigue siendo altamente proteica respecto a la leche humana. Así, los riñones de los bebés humanos alimentados con leche de vaca artificial, deshidratada y desproteinizada, trabajan considerablemente más de lo normal, forzando así su función. No es sano ni bueno en ningún sentido hacer trabajar más a los riñones de bebés recién nacidos. Referencias bibliográficas de esta exposición (algo de lo que su artículo carece, por cierto), en revistas científicas de alto índice de impacto, revisadas por pares y con datos de investigación biomédica independiente: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1589309/pdf/brmedj01556-0034.pdf
http://www.springerlink.com/content/y5m75xnnr26yvg31/


3.- No existen en el mercado, ni probablemente existan jamás, leches artificiales con anticuerpos. Simplemente es inviable producir en masa leche artificial con anticuerpos humanos, necesarios para la maduración del sistema inmunitario del bebé. Como sabrá, o no, los niños humanos nacen fisiológicamente inmaduros, ya que es el “precio” que hay que pagar por la bipedestación (Trevathan, W.R. 1987. Human birth: An evolutionary perspective. Hawthorne, NY: Aldine DeGruyter). Me explico: nuestra especie, en condiciones biológicas normales, deberíamos tener un periodo gestacional más largo, para poder desarrollarnos por completo. Pero si creciésemos mucho más intraútero, sería imposible salir por donde salimos ya que nuestro canal del parto está evolutivamente más cerrado debido a la bipedestación. Ningún mamífero tiene ni el cuello del útero tan cerrado (para evitar que se nos caiga el feto mientras andamos debido a la gravedad) ni la pelvis tan estrecha como los seres humanos. El hecho de que tengamos que nacer a los 9 meses de gestación implica que nacemos con deficiencias fisiológicas importantes, pero no letales. Nacemos con los sistemas digestivo, nervioso, inmunológico y óseo inmaduros. Pero este hecho no supone mayor letalidad necesariamente, ya que la evolución es muy sabia y se cuenta con el apoyo materno que ofrecen las glándulas mamarias, órganos perfectamente funcionales en la inmensa mayoría de las hembras humanas (como lo son sus hígados, riñones y corazones, todos funcionales). La secreción láctea humana es absolutamente determinante para la maduración óptima en un tiempo óptimo de todos esos sistemas, como explico a continuación.
Sistema inmunológico: la leche materna contiene anticuerpos para proteger al bebé de infecciones, siendo además la única fuente posible de anticuerpos de los recién nacidos humanos (y demás especies). Los anticuerpos se absorben en el intestino del bebé por un proceso de transcitosis y en la parte superior de los tractos digestivo y respiratorio (laringe, faringe, esófago, fosas nasales). La absorción de hierro, importante para el correcto funcionamiento del sistema inmune, también es muy superior con la leche materna que con la artificial. Referencias:http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17664905; http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3305665?dopt=Abstract ; http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/2019919?dopt=Abstract; http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17269587 .
En cuanto a la aparición de alergias en los bebés humanos, está científicamente probado que los niños amamantados presentan menos alergias que los niños alimentados con leche artificial: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3061316 ; como la penosamente habitual dermatitis atópica: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7564787 o el asma: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19227546 . Más controvertido es el estudio de un grupo de investigación de la University of Minnesota en EEUU, publicado en el Journal of the National Cancer Institute, en el cual se presentan evidencias científicas de que la lactancia materna reduce el riesgo de padecer leucemia infantil; y digo controvertido porque faltan datos epidemiológicos, no científicos: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10528028
Como dato curioso a nivel sociológico y cultural, le diré que cuando en mis clases a los alumnos de la Licenciatura de Bioquímica les indico que ninguna leche artificial contiene anticuerpos y que la única manera que tiene un bebé humano de inmunizarse en sus primeros meses es a través de la lactancia materna, todos se quedan asombrados, no dan crédito. Aun sabiendo que los anticuerpos han de conservarse en frío y nunca se ha visto leche artificial que se venda en frío. Una prueba año tras año de la desinformación reinante a este tema que tiene la sociedad.
Sistema digestivo: la leche materna contiene proteínas y otras moléculas altamente específicas humanas para el desarrollo y la maduración de la flora intestinal. Este hecho también está en relación con el anterior punto, ya que el intestino necesita de una flora intestinal adecuada para que pueda ser una barrera efectiva contra gérmenes infecciosos (además de síntesis de vitamina K): http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20450531; http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20105662. Más relacionada con el sistema endocrino está la protección que ofrece la lactancia materna frente a la aparición y desarrollo de diabetes en la infancia: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16137119
Sistema neurológico: mucho habría aquí que exponer sobre los beneficios de la lactancia materna sobre la maduración del sistema neurológico. Y en este caso particular, no sólo hablo de la leche materna, sino de la lactancia materna de manera integral, donde incluyo el famoso y demonizado vínculo materno, el apego madre-hijo (inmaduro, recordemos) y por supuesto la leche materna. Que los seres humanos recién nacidos necesitan apego procedente de una figura materna (madre o nodriza) es algo ya tan demostrado desde multitud de disciplinas (sociología, antropología, psicología, psiquiatría, pediatría, fisiología, etc.) que no hace falta que yo añada nada más, salvo quizá las referencias bibliográficas obligadas y pertinentes para que usted pueda comprobarlo:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9363425; http://www.prematuros.cl/cursos/cursolactanciapuertomontt/apegopinto.htm; http://ojana.wordpress.com/2010/07/30/eduardo-punset-la-crianza-y-el-bienestar-de-la-sociedad_el-abandono-del-bebe-en-la-cuna-es-comparable-al-desamor-en-el-adulto/ Además, la leche materna contiene aminoácidos específicos para cada momento del día (aprovecho para indicarle que la composición de la leche materna cambia a lo largo del día, de las semanas, los meses y los años, adaptándose específicamente a las demandas de cada lactante en particular. No me diga usted que eso no es biológicamente excelente, y que ser capaces de eso no es motivo de orgullo y satisfacción).
En este sentido, la leche materna precipita la maduración del sistema neurológico, puesto que ayuda a crear un correcto ritmo circadiano, y muy señor mío, créame cuando le digo que los niños amamantados y sanos duermen infinitamente mejor y más tiempo que los niños alimentados con leche de vaca deshidratada e hiperproteica, y sus mamás también. No hay que salir de la cama, no hay que despertarse del todo, no hay que preparar nada, simplemente hay que acercar el pecho a la boca de tu bebé y dejarle que beba, coma o se tranquilice. Nada tan fácil fue nunca tan beneficioso. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15384564 ; http://jn.nutrition.org/cgi/content/abstract/122/9/1781
Sistema óseo: Está demostrado que la biodisponibilidad y absorción de calcio y fósforo (imprescindibles en la maduración para el sistema óseo y formación de tejido óseo) de la leche materna es mucho mayor que las de la leche artificial: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1603633
En definitiva, la leche materna es absolutamente fundamental para la maduración completa de los bebés humanos, y quien diga lo contrario, está mintiendo bien por ignorancia o bien por maldad.


4.- Soy una mujer trabajadora, como todas mis amigas que dan el pecho, como mi madre lo fue cuando me dio el pecho, como tantos cientos de miles de mujeres en España que dan el pecho, como tantos millones de mujeres en el mundo que dan el pecho. Y sí, yo me he extraído leche en mi trabajo porque podía. Y si no hubiera podido, tampoco hubiera dejado de dar el pecho, puesto que se puede mantener cualquier toma del día, porque siempre es buena por poca que sea. La glándula mamaria se adapta en su producción de secreción láctea a la demanda que hace el bebé mediante la succión efectiva.
Y sí, he visto mi carrera enlentecida. Ante esto, dos apuntes: 1) esto es precisamente lo que debemos cambiar, no dejar de dar el pecho. ¿Si te duele la cabeza te cortas la cabeza? Pues si tu carrera se resiente por dar el pecho, la solución no es dejar de dárselo, sino luchar contra esa injusticia. 2) mi carrera se ha enlentecido, sí, pero también se hubiera enlentecido si no hubiera dado el pecho, porque lo que ha afectado a mi carrera es la mismísima MATERNIDAD. A mi carrera, a mi vida, a mi familia, a mis valores, a mis prioridades, a mi ocio, a toda yo. Y así es como debe ser, porque un hijo no es una prenda de ropa, ni una película, ni algo que le pasa a otra persona. Cuando te pasa a ti, ha de afectarte en todas las facetas, has de vivirlo como lo que es, una de las experiencias más maravillosas del mundo, si no la más. Y puedo decir más, para muchos padres (sobre todo los que se implican en la crianza), la PATERNIDAD también les afecta de manera radical en su carrera y en sus vidas.


5.- Vayamos pues, rebatiendo punto por punto todas las “desventajas” de la lactancia materna que aparecen tan alegremente en el reportaje, sin ningún rigor científico, ninguna referencia bibliográfica ni ningún sentido común:
Puede acarrear problemas de salud para la madre como pechos obstruidos, pezones agrietados, candidiasis e incluso mastitis. Aumenta el riesgo por depresión post-parto debido a la falta de descanso de la madre: parafraseándoles a ustedes, la cosa quedaría así: La lactancia artificial puede acarrear problemas de salud para el bebé, como insuficiencia inmunológica, gastroenteritis recurrentes por falta de flora intestinal correctamente desarrollada, otros síndromes infecciosos del tipo de otitis, conjuntivitis, etc. e incluso el síndrome de estrés post-traumático debido a falta de apego con su madre. Aumenta el riesgo por depresión post-parto debido a la falta de descanso de la madre ya que ha de levantarse a preparar el biberón y dárselo como mínimo sentada, de manera que se despeja completamente cada vez que su hijo requiera alimento. Dando teta, a veces ni abres los ojos, levantas un brazo y barra libre para tu hijo.
La madre lactante debe ingerir 500 calorías extras al día, ya que la producción de leche implica un mayor esfuerzo metabólico. La mujer debe llevar una dieta muy completa, equilibrada y rica en vitaminas y ácido fólico: no hay absolutamente ningún estudio científico ni riguroso que apoye la primera afirmación de esta frase, sobre todo en mujeres bien alimentadas sanas. Más bien al contrario. Pero aunque así fuera, ¿qué hay de malo en ingerir 500 calorías más al día si se van a invertir en convertirlas milagrosamente en una secreción biológica y necesaria? Siempre quejándonos de que no podemos comer, y cuando podemos, no queremos, ni siquiera sabiendo que va destinado a alimentar a un hijo. Y respecto a la segunda frase, SIEMPRE habría que llevar una dieta muy completa, equilibrada y rica en vitaminas (el ácido fólico TAMBIÉN es una vitamina, ¿no lo sabían? Seguimos con la desinformación….).
Se debe vigilar la ingestión de cualquier tipo de medicamentos, ya que los componentes de algunos fármacos pasan a través de la leche: http://www.e-lactancia.org/. Página web del Servicio de Pediatría del Hospital de Denia (Alicante, España) dedicada a la compatibilidad de la lactancia materna con medicamentos y otros productos. Un rápido vistazo a esta magnífica página web y verán ustedes que la inmensa mayoría de los medicamentos son seguros durante la lactancia materna.
A las mujeres con trastornos como hipotiroidismo, enfermedades de los pechos, pezón plano o ausencia de leche les resultará muy complicado amamantar a sus hijos: Amamantar con hipotiroidismo: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1365-2265.1989.tb01283.x/abstract . Madres tratadas con medicación para el hipotiroidismo también pueden dar de mamar: ttp://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/108/3/776?maxtoshow=&HITS=10&hits=10&RESULTFORMAT=1&title=milk&andorexacttitle=and&andorexacttitleabs=and&andorexactfulltext=and&searchid=1093796056642_3090&stored_search=&FIRSTINDEX=0&sortspec=relevance&fdate=1/1/2001&tdate=12/31/2001&journalcode=pediatrics.
¿Enfermedades de los pechos? ¿a qué se refieren? ¿carcinomas? ¿mastectomías? ¿bultitos? A propósito, tanto con implantes de silicona como con mamoplastias reductoras, se puede amamantar: http://www.breastimplants4you.com/breast_feeding_complications.htm ; http://bfar.org/possible-reduction.shtml . Pezón plano: se soluciona inmediatamente con la succión inicial de cualquier bebé a término; y si es prematuro y no succiona bien, se compra una un extractor de pezones que lo único que hace es succionar un poquito para que salga el pezón y así facilitar el agarre del bebé a él. ¿Ausencia de leche? ¿se refieren a la rarísima enfermedad de la hipogalactia? Porque verdaderamente es muy rara. Todas las mujeres sanas poseemos glándulas mamarias con capacidad para producir leche, al igual que un páncreas que secreta insulina, un riñón que fabrica aldosterona, un hígado que metaboliza los hidratos de carbono con multitud de secreciones enzimáticas, etc. Las tetas funcionan, señores, y si no funcionan, significa que se está enferma.
Puede ser muy difícil de compaginar con la vida laboral. La leche puede extraerse y congelarse, pero es un procedimiento engorroso y hace que el niño se acostumbre al biberón y pueda rechazar el pecho: Insisto, tan difícil de compaginar con la vida laboral es la lactancia materna como lo son el gimnasio, el pádel, el ocio y mantener las amistades. Todo es cuestión de organizarse en la vida, para esto y para todo. Si se puede extraer leche en el lugar de trabajo, se hace, y si no se puede o no se quiere, se mantiene la lactancia materna con las tomas que se quieran. Les aseguro a ustedes que es perfectamente posible y, es más, llegar a casa y amamantar a tu bebé puede ser una excelente manera de reducir el estrés diario, tanto para la mamá como para el bebé. Respecto a acostumbrarse al biberón, los bebés alimentados con lactancia materna exclusiva durante sus primeros 4 meses de vida (duración de la baja maternal en España), no tienen problemas para diferenciar perfectamente el biberón del chupete y de la teta. Ellos saben muy bien, por puro instinto natural, que cuando se les ofrece pecho para comer, es infinitamente mejor y más reconfortante que el biberón. Recomendaciones del NIH (National Institutes of Health) de EE.UU. para las madres lactantes trabajadoras: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/news/fullstory_104184.html
Y respecto al perfil profesional y nivel de educación de las madres lactantes, aquí tiene usted un estudio, publicado en la revista científica Pediatrics (Publicación Oficial de la Academia Americana de Pediatría), donde uno de los datos que presenta, por ejemplo, es que las madres más altamente formadas deciden dar el pecho en un porcentaje muy superior a aquél de las madres con menos estudios (http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/123/6/e1017 ). Entre mis conocidas y amigas que damos el pecho, además de yo misma, hay Licenciadas en Arquitectura, en Ingeniería, en Ciencias Físicas, en Derecho, etc. Y les aseguro, a usted y a la Sra Carmen Machado, que somos tan profesionales como la que más, pero la diferencia es que afrontamos la maternidad como algo natural, no como un “impedimento” a nuestra carrera.
Deja únicamente en manos de la mujer la responsabilidad de la crianza. Si la mujer se queda en casa, el alejamiento del mundo laboral puede traerle dificultades al reincorporarse o para ser promocionada: De todos los argumentos, este sin duda es el más falaz. La crianza no es sólo la lactancia materna. El padre apoya, ayuda y se encarga de muchas cosas más relacionadas con la crianza de un hijo. Hablamos de juegos, higiene, ocio, paseos, caricias…tantas y tantas cosas que un padre puede y debe hacer. Pero señores, ellos no tienen glándulas mamarias productoras de leche humana, NO LAS TIENEN, así que, en principio, no están diseñados para alimentar a su bebé. Esto es un hecho, se asuma o no. Alimentar a un bebé humano con leche de vaca deshidratada e hiperproteica solamente para que el padre pueda participar en la alimentación de su hijo es una estupidez de tal calibre que atenta contra todo sentido común, además de una aberración biológica y fisiológica. Respecto al alejamiento del mundo laboral, desde luego es un tema recurrente en su artículo. Pero no por más repetido es más cierto. La baja maternal de 4 meses supone un alejamiento del mundo laboral tanto si se amamanta como si se da leche artificial. Por lo tanto las dificultades para la reincorporación al mundo laboral o para las promociones, las ocasionan los 4 meses de baja maternal, no la lactancia materna. Y en este sentido, ¿pasa la solución por no tener hijos? Este es otro debate, desde luego.
En definitiva, creo que ha quedado patente que todos los inconvenientes que la periodista ha reflejado en su artículo son opiniones, infundadas y subjetivas. De toda la falta de rigor periodístico y científico que se destila de este artículo, estas desventajas ilustradas son una muy buena muestra de que esta mujer no se ha preparado lo más mínimo en el tema que la ocupa.


6.- Respecto a la OMS, les recuerdo que son las siglas de la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD. Es decir, las recomendaciones de la OMS están dictadas para favorecer la salud de la humanidad. Negar o poner en duda dichas recomendaciones, además de un claro atentado contra la salud pública, es un intento de desprestigiar a esta organización, lo cual me parece que habla por sí mismo. ¿Sabe la periodista más que la OMS? ¿Cómo se atreve a dudar de las recomendaciones que da la OMS? Es inaudito, y que usted apoye este artículo publicándolo, créame que tampoco le deja en muy buen lugar, ni humano ni profesional.


7.- SER AMAMANTADO ES UN DERECHO INALIENABLE DE TODO NIÑO. No lo digo yo, lo dijo afortunadamente UNICEF: http://www.unicef.cl/centrodoc/ficha.php?id=6. Como ejemplo, en el Estado
de Misissippi existe una ley, aprobada en 2006, que protege al bebe cuando quiere ser amamantado.
Esta ley da derecho a la madre a dar de mamar a su bebe en público y en cualquier lugar, y al bebé a ser amamantado cuando y donde quiera. Asimismo, todos los empleadores deben permitir que sus trabajadoras puedan extraerse la leche del pecho durante la jornada laboral, y las guarderías deben apoyar la práctica de dar de mamar al niño: http://msdh.ms.gov/msdhsite/_static/resources/2066.pdf . Existen muchos más ejemplos en todo el mundo que dan buena cuenta de lo importante que es mantener intacto ese derecho que tienen los niños a ser amamantados, y cuán injusto e injustificable resulta dejar de hacerlo sin una razón médica para ello.


8.- Apuntes menores: 1) En cuanto a las declaraciones de la abogada y periodista Lidia Falcón: afirma que las campañas a favor de la lactancia materna son falsas. Pues bien, mucho más falso es decir que lo mismo da alimentar a un bebé con lactancia materna que con lactancia artificial. Eso sí que es, desde un punto de vista médico, completamente falso, como se puede comprobar a lo largo de toda esta carta. Y nada tienen que ver los beneficios y derechos sociales de la mujer con amamantar, absolutamente nada señora. ¿Y dónde deja usted el derecho del niño o la niña a ser amamantado? ¿por debajo de los derechos sociales supuestamente vejados de las mujeres? En otro párrafo habla de ¿campañas a favor de la lactancia materna supuestamente científicas? No señora, campañas rigurosamente científicas ¡Estudie! ¿Que no se habla de la salud de la madre? Precisamente amamantar es lo mejor que puede hacer una madre por su salud en cuanto a osteoporosis (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8225744), desarrollo de diabetes (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20800156), aparición de brotes en enfermas de esclerosis múltiple (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19506118) e incluso riesgos cardiovasculares(http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19384111). 2) La lactancia materna no implica “volver a casa”. Se pongan ustedes como se pongan, lo quieran defender como sea, pero no, insisto, la lactancia materna no implica ni volver a casa, ni no trabajar, ni encargarse exclusivamente de la crianza de los hijos ni nada remotamente parecido. Doy fe yo y muchas más madres a lo largo y ancho de este planeta. 3) Respecto a las tallas que se alcanzan en diferentes lugares del mundo, y su intento de relacionarlas con la lactancia materna, la Sra Lidia Falcón establece una generalización con tan absoluta falta de criterio que realmente asusta. Vamos a ver, el resultado de la talla que alcanza una población, de media, es el resultado de multitud de factores: desde una alimentación correcta y equilibrada, hasta consideraciones genéticas poblacionales, pasando por diferentes estilos de vida de cada país. Decir que la población africana es más bajita que la europea, y que eso se debe a que toman más lactancia materna es una estupidez. ¿No será debido a una desnutrición, desgraciadamente generalizada, en África? Pero también podría decirle que los suecos, por ejemplo, son más altos que los españoles, y además que el porcentaje de madres que practican lactancia materna prolongada allí (con apoyos de agencias gubernamentales y empresarios y empleadores) es muy superior que en España. Si quiere, establezca usted misma la relación. 4) Por último, por qué no mencionar también que la lactancia materna ofrece enormes beneficios económicos (tanto a nivel familiar como macroeconómico –menor gasto sanitario para atender a lactantes enfermos-) y medioambientales (no genera residuos de ningún tipo), de manera que ayuda a la implantación del Desarrollo Sostenible.
Sin más que añadir, y agradeciéndole de antemano su interés, su tiempo y sus disculpas, reciba un muy cordial saludo.


Dra. Mª del Carmen Iglesias de la Cruz.


Si así lo sientes, puedes firmar y difundir esta carta, que será enviada el próximo 25 de octubre al director de "El Mundo" aquí: http://www.peticionpublica.es/?pi=madrelac

jueves 21 de octubre de 2010

Lo que no nos gusta a las madres

Como ya os comenté aquí la consecuencia más evidente del colegio ha sido un regreso a la mamitis aguda. Mi hijo, siempre muy dependiente y apegado a mi había dado sus pequeños pasitos y habíamos conseguido que por nuestro estrecho vínculo circulase un poco el aire. Pero a raíz del inicio de las clases se acabó lo que se daba. A principios del mes de octubre pensé que con la normalidad, la rutina del cole y demás la mamitis iría cediendo. Vamos que nunca hubiera pensado que a 21 de octubre siguiéramos así.

Se acabaron las tardes en que su padre podía irse con él a la biblioteca, al parque, a la compra, a cualquier lado mientras yo aprovechaba para hacer la cena, limpiar, ducharme, leer, estudiar, despejar mi mente. Se acabaron las mañanas de domingo donde ellos salían y yo me quedaba disfrutando del silencio del hogar, o de la música a toda pastilla. Se acabaron los días que se quedaba con mis padres mientras yo hacía otras tareas o recados. Se acabaron las tardes de parque donde yo me quedaba sentada en el banco mientras su padre jugaba con él. Todo eso se ha acabado, al menos por ahora. Porque para todo es imprescindible que mamá esté.

¿Agobiada? Mucho, o mejor dicho a ratos. Reconozco que me he autoconvencido de mantener una actitud positiva. He mirado atrás en el tiempo, y aunque parezca que ha pasado un siglo desde aquel temido 13 de septiembre, fecha de inicio del colegio, solo ha pasado un mes y una semana. ¡¡Solo un mes!!. Así que, no tengo otra que seguir cultivando la virtud de la paciencia y capear el temporal como buenamente pueda.

Ni que decir tiene que mi casa es un caos en estos días. Ni hay ropa limpia, ni ropa planchada, ni la casa está limpia. Porque a lo único que me dedico es a cocinar, porque eso sí, en esta casa se come sí o sí.

A la mamitis se unen los llantitos, berrinchetes (ya no son como antes ni mucho menos), lloriqueos varios, quejas, protestas. Todo le viene mal. Y claro, estamos extrañados. El niño es un ángel en el cole, es bueno, colaborador, obediente, poco rebelde. Pero sale por la puerta del centro, y empezamos la guerra todos los días. Regresar a casa se convierte en un calvario donde mi hijo tira y tira de la cuerda. "Quiero chuches, quiero galletas saladas, quiero un premio, quiero pan, quiero, quiero, quiero, quiero,.....". Todo adornado de lloriqueos varios, tiradas al suelo y alguna lágrima que otra. Llegamos a casa y lo siguiente es "Mamá mi barriguita no está contenta, necesito comer ahora mismo". Exigencias, llantos, y de nuevo nos tiramos al suelo.

Llevo un par de días hablando con él, y hemos conseguido disminuir todos estos episodios. Ni que decir tiene que no hay un solo premio a la salida del cole. Y le he tenido que retirar algún juego, algún premio, por lo que me dice lindezas como "¡¡mamá qué mala eres!!". Y entonces un puñal se me clava en el corazón, directamente de sus manos. ¡Cómo es posible!, Cómo es posible que me diga eso, cuanto estoy casi las 24 horas del día dedicada a él. Aquí es donde vemos las recompensas de las mamis. ¿Qué injusto verdad?. Qué egoistas son los hijos.

Pero anoche, mientras le sacaba del baño de malas maneras (su padre es quien le baña y ayer se negó en rotundo, ante lo cual opté por sacarle del agua sin enjabonarle siquiera), entre amargas lágrimas me dijo "mamá tengo miedo de que te vayas". Ni que decir tiene, le bañé yo. Aquí está el origen de todo, el miedo, la inseguridad. Tiene miedo de que me vaya, ¿Cómo puede ser?, ¿por que le dejo tres horas y media en el colegio?, por eso tiene miedo. Pues parece que sí. Por esa razón no se separa de mi, y por eso quiere que yo lo haga todo, de esa manera se asegura de que estoy ahí, de que no me voy. Se me partió el corazón, lo reconozco. Y creo que eso me ha servido para llenar el depósito de la paciencia y poder tirar p'alante.

No sé si se le pasará pronto o no, pero es evidente que mi hijo me necesita, y mucho. Incluso había pensado que igual sería mejor dejarle a comedor e ir a recogerle a las 4 de la tarde, tras la siesta. Allí parece estar incluso más tranquilo que conmigo. Fijáos hasta donde llegan mis pensamientos. Pero creo que es una mala opción. Dejaremos que pase el tiempo, que creo será lo único que sirva para disipar ese miedo.

miércoles 20 de octubre de 2010

Galletas saladas de verduras, ¡qué idea!


Acabo de ver una receta que me ha dejado impresionada. Un truquito para conseguir que los nenes coman verduras de modo divertido. Busco la manera en que mi hijo coma más verdura todos los días, este es su punto débil. Del resto de alimentos no me puedo quejar: carnes, pollo, pavo, pescado (azul y blanco), sopas, legumbres, guisitos, fruta. Pero la verdura no la tolera, ni los purés tampoco.


Creo que a estas alturas casi todos conoceréis Pequerecetas. Ahí podréis encontrar esta estupenda receta de galletas saladas de verduras. Un snack estupendo no solo para los niños, sino para llevar comida para cualquier picnic, como aperitivo incluso. Mañana mismo las hago, a ver si cuela.


Entrad en Pequerecetas y copiad la idea, yo creo que es estupenda.

martes 19 de octubre de 2010

Premio Cocinando entre Olivos, ¡¡Ya ha llegado!!



Este ha sido el magnífico envío con el que mi querida Ana María me ha sorprendido. Su blog Cocinando entre Olivos ha cumplido 3 años y para conmemorarlo hizo un sorteo, y tuve la suerte de ser la ganadora. Y ser la ganadora de un sorteo que hace Ana María, creedme es todo un privilegio.

Aparte de los regalitos que ya mostré aquí: un molde rectangular desmontable de 24 cm de Lekue, una brocha y una espátula de la misma marca, un biberón, un juego de cortadores cuadrados y un espolvoreador de azúcar glass. Me ha obsequiado con:

- un bote de mermelada casera de manzana, ciruela y canela. (Qué tostada tan buena tomaré mañana).

- una lata de galletas caseras con lacasitos.

- una taza de desayuno de Rayo McQueen. (Mi peque ya ha dicho que mañana sin falta desayunará con ella).

¿Me creéis si os digo que me ha hecho más ilusión estas tres cositas que los productos del sorteo?.

Ana María, mil gracias por tu dedicación, por tu cariño, eres una de esas personas que merece la pena conocer. Doy gracias a internet, a los blogs porque gracias a ellos me acerco cada día a personas imprescindibles. Tu eres una de ellas

Y no puedo dejar de poner un primer plano de esas galletas maravillosas. Chicas del régimen, lo siento, pero entendedme, cualquier homenaje a esta mujer es pequeño.

lunes 18 de octubre de 2010

¿Vacas?, ¡¡NO!!. Madres y mujeres por favor

Esta mañana mientras mi peque desayunaba y nos preparábamos para ir al cole, daba un vistazo muy rápido y veía en blogs como La Mamá Vaca, Una Maternidad diferente, Yo Madre, Criando amando, Tenemos tetas, entre otros, un enfado terrible a raíz de un artículo publicado en el dominical del diario El Mundo. Por supuesto, leídas las opiniones de estas blogueras, me he lanzado de lleno al artículo de la periodista Carmen Machado. Para aquellos que todavía no lo hayáis leído, aquí os dejo el enlace. Pero a estas alturas, con la blogosfera ardiendo como esta, difícil que no os hayáis enterado.

Os recomiendo de verdad la lectura de los blogs mencionados. Hay otros que han hablado del artículo en cuestión, pero no he podido leer todos. Su análisis es pormenorizado, detallado, analizando las distintas partes de lo escrito por esta periodista. Y la conclusión a la que todos llegamos es similar, no nos ha gustado, y mi sensación personal es de indignación, según he leído los blogs me he sentido enfadada, indignada y decepcionada. Pero cuando he leído a esta señora periodista contar lo que ha contado, estas sensaciones se han elevado a la enésima potencia.

No voy a hacer un recorrido por el artículo, ya lo han hecho mis compañeras blogueras con mucho acierto. Pero me gustaría destacar un par de puntos que me han parecido interesantes. Para empezar, la primera frase del texto ya cae en un "falso" mito por el cual muchas lactancias fracasan (¡¡ay!! señora periodista, qué malamente nos informamos, usted profesional de la comunicación): "Cada 3 horas miraba el reloj,....". Mal fatal, como diría mi hijo. La lactancia, a estas alturas de la película señora mía, debería usted saber que es a demanda, nada de relojes.

Otro aspecto que me ha parecido curioso y destacable es que una madre que ha tenido una lactancia exitosa durante 26 meses, declare lo siguiente: "Si hubiera trabajado fuera me habría resultado imposible darle de mamar tanto tiempo". De nuevo no estoy de acuerdo. Muchas de las madres que se mueven por esta comunidad bloguera continúan amamantando a sus hijos a pesar de que están trabajando fuera del hogar. Mi caso particular es otro ejemplo, me reincorporé a mi trabajo una vez cumplida mi baja maternal, continúe dando el pecho a mi hijo hasta los 15 meses. Durante todo ese tiempo estuve trabajando. Y si mi hijo abandonó la lactancia fue consecuencia de un problema de salud que le tuvo ingresado en el hospital y otros problemas añadidos que no facilitaron que pudiésemos continuar. Pero el trabajo no fue el responsable desde luego.

Pero lo que me parece triste de todo este asunto es: "Quizá lo que subyace en el fondo es el debate sobre el papel de la mujer en la sociedad". Ahí le has dado amiga mía, esa es la gran preocupación. Parece que una mujer, madre, que de el pecho (si así lo elige, o puede, o quiere), no se puede integrar en la sociedad, ¡¡vaya!!, parece que todo esta reñido. Parece que una mujer, persona, solo puede realizarse o integrarse en la sociedad si se separa de su familia.

Solo estoy de acuerdo con una cosa de este artículo, y es que hay mucha presión, pero hay mucha presión en ambos sentidos, si das el pecho porque lo das, y si no lo das porque no lo das. Hay mujeres con problemas, miedos, dudas, preguntas, a las que nadie ayuda, ni médicos, ni matronas, ni enfermeras, ni pediatras. Y con información, ayuda, cariño y apoyo muchas mujeres no pasarían por el mal llamado "calvario" de la lactancia, y ésta se convertiría en una de las mejores experiencias de su vida (como fue mi caso).

Y como hace tiempo que me ronda por la cabeza y aprovechando el tema que nos ocupa, me atrevo a proponeros una cosa. La idea me la ha dado Ana y su blog Creciendo con David. Ana cuenta que va a organizar un grupo de crianza en la ciudad donde reside, Valencia. Y a mi me gustaría hacer algo similar aquí en Madrid. Madres blogueras madrileñas, ¿os apetece?. Estoy cansada de escuchar a mujeres quejarse de la falta de ayuda, comprensión, información. Creo que entre todas podemos ayudar. Lanzo esta idea y si os apetece comentarla podéis hacerlo aquí o en mi correo electrónico que podéis encontrar en el margen derecho del blog.

Señora Carmen Machado, señores responsables del diario El Mundo, la lactancia no es ninguna condena, no es un freno para la vida social o laboral de una mujer, las madres que decidimos amamantar a nuestros hijos no somos vacas. Desde aquí les pido respeto, el cual no han tenido cuando se han decidido a escribir y publicar el texto del que aquí se habla.

domingo 17 de octubre de 2010

La merienda del domingo: Bizcocho de naranja


Como no hemos parado este fin de semana, esta tarde hemos decidido descansar un poquito y quedarnos a disfrutar de la tarde del domingo en casa. Ya hace fresquito aquí en Madrid (¡qué gusto!) así que apetece un chocolatito caliente y nada mejor para acompañarlo que un sencillo bizcocho de naranja.

Os dejo los ingredientes:

6 huevos
600 grs. de azúcar
400 grs. de harina
1 sobre de levadura
1 vaso de zumo de naranja
1/2 vaso de aceite de oliva

Mezclamos los ingredientes en un bol. Calentamos el horno previamente 10 minutos a 200 grados, y una vez que tengamos la mezcla lista, lo echamos en un molde. Dejamos que se haga a 200 grados entre 30 o 40 minutos, ya sabéis, depende de cada horno. Pincharemos para comprobar que está hecho.

Consejo 1: Mezclar en este orden, huevos, azúcar, harina, levadura, aceite y zumo

Consejo 2: a la mitad de la cocción, y cuando ya haya subido, abrir el horno y poned un papel albal encima para evitar que se tueste en exceso.

Consejo 3: En lugar de engrasar los moldes con aceite o mantequilla poned un papel de horno en el molde, luego será sencillísimo desmoldar.

En la foto podéis ver lo que sale con los ingredientes dados, dos hermosos bizcochos. En casa vuela, y mi hermana siempre se lleva algo ;), pero si veis que es mucho con reducir a la mitad los ingredientes, solucionamos el problema.

Feliz tarde de domingo.

Sábado en el Safari Park

En casa hemos decidido que la mejor opción para pasar el fin de semana es elegir lugares al aire libre y huir de los viciados centros comerciales o lugares cerrados donde todos los virus infantiles se juntan y se mofan de todos los padres.

Como la llegada del frío no nos espanta, muy al contrario, vamos a hacer pequeñas excursiones con nuestra neverita a cuestas (no puede uno darse el lujo de andar comiendo fuera todos los días), conocer sitios cercanos, mucho campito y sobre todo respirar aire puro. Al peque este plan le gusta muchísimo, y a nosotros la verdad que también.

Ayer sábado empezamos con nuestras rutitas otoñales. El lugar elegido fue el Safari Park de Madrid. Y aunque cobran entrada, conseguimos un vale de descuento por la entrada del niño. Hacía tiempo que queríamos llevarle, y es una opción más barata que el Zoo o Faunia. Hicimos nuestra tortilla, nuestro pollito empanado, y neverita en ristre allá que nos dirigimos por la mañana. Hacía fresquito, pero el sol apuntaba que haría un espléndido día y así fue.

El nene disfrutó de lo lindo, primero con el recorrido en coche viendo a los animales sueltos. Como le gustó ver a los ciervos meter el hocico por la ventanilla en busca de zanahorias que comer. Por cierto, a los que queráis ir, os sugiero os llevéis una buena bolsa de zanahorias, bien baratas en el super, que allí por una bolsita de ná te cobran la friolera de 2 €uros. Los animalillos como saben que en los coches hay chuches, no veas como se arriman.

Después tocó la parte de la granja, aunque solo hay cabras, unos cerdos vietnamitas y un par de ciervos. Puedes entrar dentro y darles de comer, o estar jugando con ellos. Es la delicia de los críos. Al principio a mi hijo le daban un poco de repelús, sobre todo porque las cabras se avalanzan sobre ti en busca de una zanahoria que echarse a su repleta barriga (como pueden comer tanto). Pero después no quería irse de allí, hasta tres veces regresamos al recinto para que pudiera estar con ellas. Hasta se dio el lujo de regañar a dos que a sus ojos peleaban, aunque realmente era parte de un ritual de apareamiento. Mi hijo entre medias, intentando separarlas y regañando: -"Cabras, mal fatal, no se pelea, ¡¡a ver!! no os pegueis". Lo que se divirtió.

También tuvimos espectáculo de aves rapaces. La pasada primavera las cogió miedo, había una exposición en la playa y un buho se asustó cuando pasaba con el adiestrador muy cerca de él, batió las alas y claro, al nene le dio miedo. Pero ayer conseguimos que disfrutara de ellas viéndolas volar. Además hemos sacado de la biblioteca un vídeo de lechuzas que le encantó y todo ha influido en que su miedo haya desaparecido. De hecho en el recinto de las aves se pasó un buen rato admirando al Buho Real, quien me lo iba a decir.

Un paseo por el Mini Zoo, el recinto de las aves, el (mini) recinto de los insectos y el (mini) reptilario, completaron la visita. Un picnic en el coche, y una última visita a sus amigas las cabras dejaron a mi pequeño para el arrastre. Tardó 2 minutillos exactos en quedarse dormido según se sentó en el coche. ¡¡Pobre!!.

Pero no creáis que tuvo suficiente, la energía de los niños es inagotable. Su padre y yo íbamos con los pies doloridos y molidos por el largo e intenso día. Llegamos a casa y según estábamos aparcando el coche, su primera pregunta fue: -"¿y mañana dónde vamos?". ¡Madre del amor hermoso!, no habíamos llegado aún a casa, y después de nueve largas horas fuera de casa, esa es su inquietud. Ni que decir tiene que a las 21.30 estaba felizmente acostado en su cama. Pero el papi y yo no tardamos mucho tampoco.

Un estupendo día.

sábado 16 de octubre de 2010

Premio Bob Esponja


Estanjana en su blog Yo madre me ha concedido un premio, ¡¡¡un Bob Esponja!!!, ya sabréis que no es mi personaje favorito, pero sonríe como nadie el jodío. Así que como además trae unas preguntas apetecibles de contestar, allá voy.



Test:

1. ¿Porqué creaste el blog? Empecé a leer blogs y webs de bebés y niños, informándome. Y supuse que si contaba mi historia y mis vivencias podría servirle a alguien. Y además podría compartir y buscar a otras madres o padres como yo,...., y lo conseguí.

2. ¿Qué tipo de blogs sigues? Maternidad, sobre todo. Algo de Psicología, belleza, cuidados.

3. ¿Tienes alguna marca preferida de maquillaje? Maqui qué????? se me olvidó lo que era eso. No, no tengo marcas preferidas. El maquillaje me da un poco igual, pero de cremas y potingues, uf!! de esos sí tengo preferencias. Conocéis mi otro blog???? pasaros, pasaros http://comocuidarsesinarruinarse.blogspot.com/

4. ¿Y de ropa? Que va! Salvo los pantalones vaqueros, que me gustan Levis,..., y no por nada, pero es que aguantan los lavados como ninguno.

5. ¿Cuál es tu producto de maquillaje imprescindible? la máscara de pestañas.

6. ¿Tu color favorito? el azul

7. ¿Tu perfume? Aqua de Gio, de Armani y J'adore de Dior, adoro oler a perfume.

8. ¿La película que más te ha gustado? Memorias de África.

9. ¿Qué países te gustaría conocer y porqué? Finlandia, adoro el frío y la nieve. Canadá, con sus lagos y montañas.



Hay que concederle el premio a 10 blogs, cosa siempre difícil:



- Mamá (contra) corriente.

- Con la teta hemos topado

- Cocinando entre Olivos

- Construyendo una familia

- Crónicas de una Padawan

- Disfrutando juntos

- Me gusta ser mamá

- Superamatxu's blog

- Una mamá española en Alemania

- Vivencias de una mamá

Un beso a todas.

viernes 15 de octubre de 2010

Bichitos

En la reunión del colegio previa al inicio de las clases nos comentaron que como cada curso existía la posibilidad de una plaga de piojos. Tranquilizaron los murmullos que se produjeron en la sala, informaron correctamente y calmaron a todos diciéndonos que en cuanto se detectara un caso se avisaría para que tomásemos las medidas oportunas.

Desconozco si se ha dado algún caso ya o no. La verdad no recuerdo si hay alguna época concreta del año o esto da igual. He encontrado información interesante aquí que creo puede sernos útil a todos.

Os preguntaréis el por qué de mi interés en el tema. Pues ayer mi hijo me dijo lo siguiente:

- Mamá en el colegio hay bichitos.

- ¿En el patio?

- No mamá, en clase.

- ¿Dónde hay bichitos en clase?

- No lo sé mamá, pero mi profesora le dijo a una niña que debe intentar ir siempre con coletas para que los bichitos no se le pongan ahí.

- Pero esa niña, ¿tiene bichitos?

-No mamá, no tiene.

Me dejó intrigada y algo confusa. Pensaba preguntarle a la profesora hoy si hay motivo de alarma. Aunque entiendo que hubieran avisado. Anoche tras el baño le revisé porque le había visto rascarse. Nada. Había olvidado que cuando le crece el pelo se rasca, le gusta llevarlo muy cortito. Pero ya ando yo alerta, no penséis. ¡¡Qué asco!!, solo por escribir del tema me está picando toda la cabeza.

Creo que ha llegado la hora de comprar un peine de púas y estar preparada para cualquier cosa. El lunes sin falta hablo con la profe por si las moscas.... o por si los bichitos.

Paréntesis en natación

Con todo el dolor de mi corazón mi hijo no retomará las clases de natación. Este curso ya empezaba a ir solito con su monitor, en un grupo reducido. Estaba nerviosa y contenta por este cambio, sabía que no le gustaría al principio eso de ir solo pero tras el primer chapuzón saldría encantado.

En Septiembre ya empezamos con las anginas, la fiebre,.... y ya me temía yo lo peor. Después tocó replanificar sus horarios, coincidíamos un día con la clase de Música e intenté organizarlo para en lugar de dos ir un solo día, pero si hacía eso me quitaban del grupo de mi monitor preferido y me ponían a otro. Empezamos mal. Acepté barco porque no me quedaba otra, pero no me gustó el cambio. Pero ya se ha perdido dos clases, y a la de este viernes tampoco irá, la tos es muy persistente. Y obviamente si se recupera, el próximo viernes, por prudencia no iría. Parece que la faringitis va a ser repetitiva, como sucedió la primavera pasada, que faltamos un montón el último trimestre del curso. Y ya son ganas de pagar para no ir. La economía no está para esos lujos.

Así que después de mucho pensar y esperar para ver cómo evolucionaba, he decidido que debemos hacer un paréntesis en estas clases y dejarlas para otro momento de menos riesgo. Y digo que con todo el dolor de mi corazón porque mi hijo lleva en el agua desde los 7 meses, y nunca hemos tenido problemas, pero dejarle que continúe con esta actividad en este momento me parece poco prudente.


Ayer hablaba con su monitor, nos daba pena a los dos, y es que con el nivel que tiene es una pena. Todavía tengo que confirmarlo con el coordinador, pero la decisión ya la hemos tomado. Es mejor así y si al año que viene superamos esta fase de faringo-amigdalitis que tenemos cada dos por tres retomará sus clases.


La idea es que cuando esté bien irnos juntos a la piscina cubierta para que no pierda ritmo, disfrutar un poco del agua en familia, pero sin abusos y sin obligaciones semanales. No sé si podremos cumplirlo, pero al menos lo intentaremos.

Ayer le llevé de nuevo al pediatra, reconozco que temo que esa tos se complique de la noche a la mañana, porque pasar, pasa. Le ha visto bien, la garganta irritada para no variar, moco para no variar, pero los bronquios están muy limpios. Su recomendación es sacar mucho moco, beber mucho líquido, si la garganta molesta ibuprofeno o incluso leche con miel, y en caso de que aparezca fiebre, la tos se agrave o tenga diarrea vuelva. Me ha explicado que los antimucolíticos poco hacen y es buena gana darle mucha porquería a la criatura para que sirva de poco. No le ve cargado de flemas, y le ve con buen estado general. Me ha tranquilizado, pero claro si el niño se queja de la garganta, cambios de temperatura, agua y demás no me lo recomienda.

Así que no le voy a dar más vueltas. Ahora que mejora por fin no voy a añadir un factor de riesgo. La próxima semana si le veo recuperado intentaremos ir un día nosotros, y a ver qué sucede.

jueves 14 de octubre de 2010

Echando un pulso

No me gusta nada esta expresión, a pesar de que desde hace tiempo mi hijo me echa pulsos muy descarados. Reconozco que no me gusta cuando se habla de que los niños tantean los límites, retan a los padres, y no sé hasta qué punto es cierto o no. Pero puedo afirmar que mi hijo lleva un par de semanas echándome un pulso.

Él conoce los límites, sabe las normas, que por otro lado no son estrictas, mi casa no es cuartel general, pero con el carácter que tiene sí es cierto que debo ser firme en ciertas cosas porque sino esto sería una guerra continua. Hablamos mucho y a veces cedo en minucias y otras le explico el motivo de la decisión o de la norma que debe cumplir. Ya sabéis que le tengo loquito con tanta charla, pero me parece fundamental en la educación de un niño, por muy pequeño que sea, fomentar el diálogo, el intercambio de impresiones en vez de imponer sin más.

El caso es que me tantea, está pasando por una etapa donde le cuesta obedecer, le tengo que repetir las cosas unas cuantas veces. Algo que me choca, porque en la charla con su profesora me dijo que era un niño muy obediente. Será posible que me tenga que llevar yo siempre la peor parte. Ahora lo que hago es decir las cosas una sola vez y esperar, parece que es más efectivo. Cuanto más repitamos lo que queremos, más nerviosos nos ponemos, y ellos aprovechan esa debilidad para seguir tirando de la cuerda. Una sola vez, tono firme y tranquilos. No amenazas, no gritos, solo esperar. Claro eso en teoría que siempre es bonita y fácil, pero la práctica se torna muy dura en ocasiones.

La última ha sido con la merienda. Me gusta darle sandwiches o bocadillitos de jamón de york, pavo, salchichón, foie-gras, en fin lo habitual. Acompañado de un yogur bebido, o alguna chocolatina, fruta. Y como no de vez en cuando cae un bocata de Nocilla, unas magdalenas (eso sí caseras), o similar. Mi hijo es un adicto al chocolate, creo que ya os lo he dicho en alguna ocasión, y sabe que una vez en semana tiene una merendola de ese estilo, pero no todos los días. Ayer tocaba su sandwich, podía elegir entre jamón o foie-gras. Si merendaba rápido nos iríamos al parque un rato, hacía buena tarde. Bueno pues el reto comenzó en que no quería merendar eso, sino Nocilla. No le di una negativa rotunda, le recordé que hoy tocaba eso de merienda y que si se lo tomaba rápido iríamos a la calle. Se sentó en su mesa con sus dibujos y tras repetirme varias veces sus preferencias, alternando entre palomitas, chucherías, chocolate, se quedó callado absorto en la televisión. No dije más. Me senté a su lado a leer, y a la media hora me dijo que quería merendar. Le pregunté el qué y me contestó como si nada que quería jamón de york. ¡¡Ala!! ahí queda eso. Deciros que al principio intentó patalear y tirarse al suelo, que es su última táctica para conseguir lo que quiere. Digo su última táctica en esta fase de niño mayor como él se autodenomina, que en la crisis de los 2 años me ha tocado aguantar berrinches-suelo en multitud de ocasiones.

Y de estos retos tira-afloja tenemos a lo largo del día unos cuantos. Anoche decidió que quería cambiar su pescadito a la plancha (que le encanta, no es que lo tome de mala gana) por un poco de salchichón. La treta era:

- "mamá que lleno estoy de pescadito".

- "bueno cariño pues no tomes más".

- "¿me das entonces salchichón?"

Os imagináis mi respuesta, ¿no?. Comió un poco más y pidió el postre.

Qué cansado es esto, la verdad. Me consta que también está más irritable porque no acaba de encontrarse bien, la tos no pasa. De hecho ahora me voy a recogerle antes del cole para llevarle al pediatra. Estoy preocupada por esa tos. Ya han llegado a mis oídos un par de casos de neumonía y otro de bronquiolitis. Demasiado moco, demasiada tos.

Así que aquí ando de nuevo lidiando este nuevo temporal. Esperemos que pronto luzca un sol radiante.

miércoles 13 de octubre de 2010

Mamitis.... otra vez

Pues sí, mamitis, a tope. Esta es la consecuencia negativa que ha tenido el colegio. Mi hijo siempre ha sido muy dependiente, encariñado, siempre ha querido estar conmigo y ha sido duro para ambos el tener que separarnos un poquito. Para él porque siempre quería estar colgado de mi y para mi porque llega un punto en que te ahogas.

Con mucho esfuerzo, cariño y paciencia la mamitis extrema había quedado aparcada y formaba ya parte del pasado. Eso no quita que le tuviera colgado cada dos por tres, pero ya era más llevadero, le dejaba con su padre o sus abuelos, o sus tíos y yo podía irme tranquilamente sin peligro de llantos o berrinches.

Pero el colegio ha traído de vuelta la mamitis al hogar. Esta vez es muy exagerada, no me permite irme sin él, no quiere que nadie le lleve o le recoja del cole, solo puedo hacerlo yo, no quiere ir con su padre al parque a jugar sino voy yo, y así con muchas otras cosas.

Me consta que es una consecuencia sin importancia, que pasará en unas semanas, y que por algún lado tenía que salir la ansiedad, la incertidumbre o el miedo que ha podido causarle este brusco cambio. A día de hoy adora ir al cole, habla continuamente de su profesora, de lo que hacen en clase, las canciones, las tareas, los juegos. No me puedo quejar, el niño se ha integrado estupendamente en la dinámica de la clase, es un niño participativo, colaborador, aprende rapidísimo, así que digamos que esta dependencia extrema es una leve consecuencia.

El pasado lunes tenía cita con mi médico de cabecera y la verdad no me apetecía en absoluto que el niño viniera al centro de salud, al estar su padre en casa se quedaría con él. ¡La que nos montó!, quería venir conmigo a toda costa. Con un chute de paciencia por vía me senté a su lado, conseguí secarle sus amargas lágrimas y explicarle que mami no se iba, que tardaba poquito, que iba al médico y así él podía quedarse jugando con papá, eso y que mamá le sobornaría con un regaliz rojo. No sé si fue por la chuche o por la explicación pero acabó cediendo y dimos un pequeño paso. Ayer, martes festivo, tampoco quería irse con su papi por el pan y dar una vuelta, quería que fuésemos los tres, pero yo no podía. Accedió a última hora tras otra breve charla. Dos pequeños pasitos. Pero en la siesta se despertó sobresaltado y lloroso, llamándome y preguntándome si me había marchado.

Espero que el tiempo y nuestras conversaciones ayuden a superar este pequeño obstáculo que hemos encontrado. Estos pequeños avances de estos días creo ayudarán un poquito a que todo vuelva a la normalidad.

martes 12 de octubre de 2010

Ganadora concurso Cocinando entre Olivos

Mi querida Ana María y su imprescindible blog Cocinando entre Olivos me han concedido un premio, mi primer premio en un sorteo. Ha sido un premio de rebote, ya que la ganadora no ha recogido el testigo y se ha realizado un segundo sorteo. Estoy feliz y emocionada, a mi que nunca me toca nada y mira. Voy a echar esta semana la lotería por si acaso.

El premio consiste en un molde rectangular desmontable de 24 cm de Lekue, una brocha y una espátula de la misma marca, un biberón (de cocina se entiende), un juego de cortadores cuadrados y un espolvoreador de azúcar glass.

Bien sabéis que haré buen uso de ello.

Mil gracias por este maravilloso regalo y enhorabuena por esos tres años de Cocinando entre Olivos. Aprendo cada día de ti, espero seguir haciéndolo durante mucho tiempo.

Palabrejas: la merienda y su barriga

Como la tarde en Madrid está de lo más oscura y nublada, hemos decidido quedarnos en casa, y para acompañar una tarde otoñal nada mejor que unas magdalenas caseras. Ya os di aquí la receta, hoy le hemos añadido unos puntitos de chocolate para decorar y que han hecho las delicias del peque. Porque por supuesto estoy haciendo de él todo un maestro pastelero. Las hace conmigo, añade los ingredientes, los remueve, me ayuda a poner los moldes, a rellenarlos y hoy a echar las pepitas de chocolate encima.

Lo malo viene después cuando toca esperar unos minutos a que se hagan, el aroma inunda la casa y sus jugos gástricos entran en acción.

Cuando los nervios eran ya insostenibles:

- Mamá, mamá quiero merendar, tengo mucha hambre, dame algo.

(criatura parece que le mato de hambre ¿¿eh??, cualquiera diría que para comer se ha jalao un plato de cocido)

- Espera un poquito más que ya casi están listas.

- Pero mamá mi barriguita está muy triste porque no ha comido, y la tuya y la de papá, porque tenemos que merendar magdalenas con chocolate.


En fin, su barriga tiene vida propia, ahora me explico esa capacidad desmedida.

lunes 11 de octubre de 2010

Un corto puente

Me las prometía muy felices la pasada semana preparando una estupenda escapada de cuatro diítas a la playa. Mis padres estaban allí, eso significaba más ayuda con el nene, no hacer comidas, más tiempo para leer, paseos por la playa, un poco de sol levantino cálido y reconfortante, menos asma y una recarga de pilas antes de la llegada definitiva del otoño.

Pero el día antes de partir unos mocos y toses inoportunos e inesperados hacían acto de aparición. ¡¡Maldición!! El viernes al recogerle del cole la afonía era más que evidente, y entonces empezaron las dudas, "voy o no voy, he aquí la cuestión". Maletas preparadas, padres esperando, marido en marcha. De camino a casa le dije al peque que nos íbamos con los abuelos a la playa, y se quedó un poco confuso, no entendía bien eso de irse a la playa en otoño. Me montó un berrinchón de órdago, motivo, no quería ir a la playa porque quería ir al colegio y quedarse con su gata, ahí es ná! Tuve que convencerle, argumentarle, enfadarme, pero nada valía. Al final, al verme enfadada de verdad cedió.

Y allá nos fuimos con el ibuprofeno, paracetamol, jarabe, termómetro y todas mis dudas. El tiempo maravilloso, mis padres a punto, todo iba bien. Pero la afonía y la tos no. Y el sábado por la mañana ya estaba yo visitando el centro de salud de la localidad en cuestión. Llegamos y sorpresa, en fin de semana no hay pediatras, ve a los niños el médico de cabecera de adultos. Acepté barco porque no había donde elegir. Le reconoció bien, la explicación fue correcta, la recomendación también. Pero le recetó un jarabe, y tras dos tomas me di cuenta que estaba indicado para mayores de 6 años. Al día siguiente el niño refería un dolor en la barriga fuerte. La tos había ido a más, empezaba a tener décimas. Así que mis dudas se resolvieron, nos regresamos a Madrid y le llevo a que le vea un Pediatra de verdad. Total, allí iba a empezar a llover, el niño estaría malito y tampoco podríamos hacer nada con él.

Según iba pasando el día, como habíamos suspendido el jarabe, al niño se le fueron pasando las molestias en la tripa. Las décimas iban a más pero no pasaba de ser febrícula. Le llevamos a urgencias según llegamos, y tuvieron el acierto de hacerle un sencillo test que consiste en tomar una muestra de la angina con un bastoncillo, hacerle un cultivo rápido y así confirmar si lo que el peque tenía era vírico o bacteriano. Si era vírico buena gana darle antibiótico, no valen para nada. Y efectivamente la prueba confirmó que no eran necesarios los antibióticos. Nos fuimos a casa con la recomendación de ibuprofeno y/o paracetamol en caso de que la fiebre aumentara. Confieso que no iba yo muy convencida. Pero la tarde en casa la pasó contento, sin fiebre y feliz. Cenó bien, y después empezó la febrícula. Un poco de paracetamol fue suficiente, ha dormido del tirón, no ha tenido fiebre y lleva un día muy folclórico. Esta tarde ni le voy a llevar al pediatra, para qué, hay muchos virus, gastroenteritis tutiplén, así que no es menester tentar al diablo.

El caso es que el puente, último del año que pensábamos disfrutar, se nos ha truncado, mala suerte. Aunque debería haber cancelado el viaje al ver al niño así, para otra vez no me pasa, os lo aseguro.