martes, 22 de febrero de 2011

Educación maternal (II parte)


El pasado viernes escribía acerca de la educación maternal, mis impresiones, mis ideas acerca de la carencia de educación en lo femenino y en lo relacionado con la maternidad.

Hubo muchas opiniones, todas las leí atentamente y por eso he querido escribir un nuevo post sobre el tema.

Yo hacía hincapié en la devaluación del papel de la mujer, no como persona, sino como madre. Las mujeres somos personas de primer orden, que ya era hora. Lo nuestro ha costado llegar hasta aquí. Pero nuestro papel de mujer ha quedado relegado. Debe ser que nos hemos creído que si nos parecemos a los hombres mejoraremos. Y eso, creo que está muy lejos de la realidad. Se proclama a los cuatro vientos que somos iguales. Aún a riesgo de que me tiréis piedras os diré que yo no estoy de acuerdo con eso. No somos iguales, no tenemos por qué serlo, y, ¡¡menos mal!!. Los hombres son hombres y las mujeres,…., pues mujeres. Somos distintos, y eso es hermoso. Somos iguales en derechos, en deberes, pero distintos en esencia, en necesidades, en funciones. Pero eso no es malo, la diversidad es muy hermosa.

Y esa diversidad nos concede a nosotras el don de la maternidad. Estamos en un momento social donde la maternidad es un lastre importante, donde nos graban a fuego que ser madre nos limitará profesionalmente, nos limitará como personas, nos cortará las alas, nos restará libertad….. ¡Vaya! Con estas expectativas a ver quién es la guapa que se atreve.

¿Por qué motivo nos queremos ver como hombres?. Como mujeres, antes relegadas, nos hemos dado cuenta de los fallos de esa vida. Por qué queremos ser iguales a toda costa. Todo esto parece tener un efecto rebote.

Comprendo que han sido siglos de mujeres secundarias, relegadas en el hogar a tener hijos, como si esa fuera su única función, como si solo sirvieran para ello. Pero, ¿la venganza es querer ser ellos?. Somos nosotras, sin más. Con esto no quiero que ningún hombre se sienta mal. Pero han sido muchos siglos de supremacía masculina, frente a mujeres ninguneadas. La historia así lo dice.

Insisto en que todas las personas somos iguales en derechos y deberes. Todas, sin importar sexo, raza o condición. Pero eso no significa que perdamos nuestra identidad. Y desde mi humilde punto de vista, considero que eso es lo que está ocurriendo.

Lo bonito y bueno que tenemos ahora es que podemos compartir hombres y mujeres cosas que antes eran impensables. La familia tiene ahora un reparto equitativo. Y aunque nuestro papel como madres es relevante al extremo, los padres asumen responsabilidades que históricamente nunca habían sido suyas. Esto nos da una nueva dimensión, las madres estamos más apoyadas que nunca. Nuestras parejas, los padres de nuestros hijos suponen un firme mástil al cual sujetarnos.

Ser madre hasta puede estar mal visto. Hablaba yo en el otro post y de pasada de madres adolescentes. Ante todo pido disculpas porque no fui lo suficientemente clara. Una noche medio en vela y un peque a mi lado no ayudan a una redacción clara. Lo que quise decir es que lo deseable no es que una adolescente sea madre. Una adolescente ha de llegar a ser mujer, y ya luego cuando se vea preparada y lo desee será mamá. Lo que quise explicar es que eso no es el fin del mundo. Que una adolescente sea madre no quiere decir que se le acabe la vida, que haya cometido el peor de los errores, o que sea la peor chica del mundo. Yo conozco a un par de madres adolescentes, que a día de hoy son mujeres responsables, madres maravillosas y cuya vida ha ido girando y volviéndose normal.

¿Y qué pasa con aquellas mujeres que deciden, porque así lo desean ser madres antes de los 30?. En nuestra sociedad parece necesario y obligado superar esta barrera para empezar a plantearse tener descendencia. La carrera y el trabajo mandan. ¿Y si se desea antes?

¿Y qué me decís de las mujeres que abandonan una carrera laboral prometedora para dedicarse a educar y criar a sus hijos?. También es un error.

Hay muchas hipótesis, para mi todas válidas.

Pero lo que más me llamó la atención del anterior post, es que yo en ningún momento planteé temas como la conciliación laboral, el abandonar el trabajo, las hipotecas, los sueldos, etc, etc, etc. Pero éstos salieron a la luz. Yo solo planteé que era evidente la ausencia de educación maternal en la mujer de hoy. Planteé que a la mujer se la prepara para la vida laboral, no así para la vida emocional, para la vida femenina, para la vida maternal. Pero esto se tradujo en el gran problema de la sociedad de hoy: el trabajo, las hipotecas, la elección.

Yo no defiendo que una mujer se quede en casa para cuidar a sus hijos como mejor postura. Yo no critico a una madre que sale a trabajar dejándoles en guardería, o con los abuelos, o con una niñera. Yo defiendo que cada cual hace lo que puede. Pero el post no iba de trabajos, ni de maternidad = crianza en casa.

Lo que quise decir en su día, y que ahora repito es que las mujeres debemos darnos cuenta de la necesidad de esa educación, de esa conciencia que hemos querido dejar por el camino porque en otro tiempo nos hundió en la ignorancia y nos relegó a un oscuro plano. El tener hijos no nos hace menos interesantes que un trabajo prometedor. El tener hijos nos hace más grandes si cabe.

El trabajo, los estudios, y las elecciones que cada mujer haga son personales, yo no me meto en eso. Mi elección ha sido criar a mi hijo yo misma, en el hogar, pero yo no doy lecciones a nadie de qué es lo mejor o qué no se debe hacer. Eso es una decisión personal o mejor dicho familiar.

Yo solo defiendo la educación maternal, la educación en lo femenino, la defensa de lo que supone ser mujer. El resto son añadidos.

26 comentarios:

Sandra dijo...

Un post muy interesante. Me ha encantado la frase: "El tener hijos nos hace más grandes si cabe". A mi me ha hecho crecer como mujer y como persona. Ya es hora que a las mujeres se las respete por su papel de madres.

lamamadeunabruja dijo...

Supongo que como dices la mujer ha estado tan ninguneada que para salir de eso hubo que tomar el camino más radicalmente diferente que paso a paso no se hubiera conseguido nada o hubiera sido demasiado lento.
Puede que el tema de la conciliación no tenga nada que ver pero yo creo que hasta que no se consiga una verdadera conciliación no podremos educar a nuestras hijas para las dos facetas (la de madre-mujer y la profesional) porque de momento nosotras tenemos que elegir una.

@Mousikh dijo...

Estoy de acuerdo contigo en que, en general, no recibimos una educación maternal adecuada, ésta suele estar más basada en tópicos, en la imagen quede la maternidad se da en las películas, en un refrito de las experiencias de los demás. La sociedad actual favorece el aislamiento y es fácil que una madre pueda encontrase sola, sin apoyo y desorientada. Por eso pienso que blogs como el tuyo cumplen una función social muy importante.

Mamá (contra) corriente dijo...

Lo has explicado tan bien que ahora no sé qué argumentarte sin darle vueltas a lo mismo.

Tu bien sabes cuál ha sido mi experiencia, dejando una carrera profesional de supuesto éxito y quedándome embarazada con 26 años. Yo he oído de todo al respecto de mi decisión y no precisamente alabanzas, al menos no en esta primera realidad de la que hablé hace poco en el blog. La maternidad está muy denostada y sólo se "perdona" en determinados casos, desde luego no en el mío.

Tu y yo tenemos varones, a los que habrá que educar, pero de otra forma. No sé si algún día tendré una niña o no, pero espero educarla en el respeto a si misma como mujer. Intentaré que escuche primero sus instintos y haga con su vida lo que el parezca, pero que no tome las decisiones por presión social o familiar.

madredemellizos dijo...

Todavía queda mucho que recorrer para conseguir igualdad en muchos campos, empresarial, económico, polícico, jurídico...admiro a todas esas mujeres que eligen una postura difícil (te aseguro que dejar los niños en la guarderia rompe el corazón a cualquier madre)para mantener su puesto laboral o su empresa. De lo que luchan unas nos beneficiamos todas. Totalmente de acuerdo con Mamádeunabruja.

Supermama dijo...

Estoy completamente de acuerdo en que somos diferentes y que nos empeñamos en ser iguales que los hombres, y es nuestro gran fallo y lo que nos esta haciendo, en general, ser muy infelices, no seguir nuestros instintos.

Deberiamos defender mucho mas nuestro sitio, nuestra feminidad, nuestro derecho a vivir la maternidad en toda su plenitud, sin tener que dejar una brillante carrera profesional. ¿Por qué tiene que estar reñido? Confío en que la conciliación laboral y familiar algún día sea real.

La educación maternal no se ha dado en muchas casas, pero la madre naturaleza nos ha empujado a lo que realmente nos gusta, ser mamás. La pena es que no me decidí a serlo antes. Pero bueno, cada cosa tiene su momento.

Como me enrollo madre!! Pero es que el tema tiene miga y además me encanta!

Belén dijo...

Sandra, mi caso es similar al tuyo, la maternidad no solo me ha hecho crecer como mujer y persona. Además me ha abierto un mundo para mi desconocido que me está aportando muchísimo.

Lamamadeunabruja estoy de acuerdo con tu comentario.

@Mousikh sí, la sociedad actual favorece el aislamiento, no hay referentes a los que acudir. Mi blog es un granito de arena en un desierto pero te agradezco lo que dices.

Mamá cc, la educación de nuestros hijos varones también supone un reto, no creas. Queremos cambiar muchas cosas, a nivel femenino, pero el papel masculino ahora en las familias, como pareja y como padre está cambiando mucho. Y a día de hoy no todos los maridos y compañeros pueden hacer de mástil para sujetar a sus mujeres (como estoy aprendiendo de Laura Gutman), esa función es muy importante y se les debe inculcar. Ellos deben ver la importancia de la maternidad, nuestro esfuerzo, nuestra entrega y nuestra pasión por hacerlo. Tenemos mucho trabajo por delante.

Madredemellizos, Creo que todas las mujeres tenemos una postura difícil, no solo aquella que ha de irse a trabajar sí o sí. La postura de hacer una cosa distinta es dura, la presión social, laboral, familiar es grande. Las mujeres nos enfrentamos a la crítica del jurado y parece que todo el mundo se las da de jurado.De todos modos, ¿solo luchan aquellas que trabajan fuera del hogar?. Creo que eso es algo injusto para todas aquellas madres que optamos por una educación más cercana, que intentamos hacer ver que las bajas maternales más duraderas, los periodos de excedencia son mejores para la crianza de nuestros hijos. Creo que todas luchamos, cada una como puede, cada una elige un camino. Pero todas tenemos nuestro papel importante.

Supermamá, ningún rollo, tu reflexión lo merece. Esperemos que poco a poco tomemos conciencia de nuestra posición, de nuestra identidad y que unas a otras nos apoyemos. Que ese es uno de los puntos flacos de todo este meollo.

Suu dijo...

Comparto muchas de las cosas que dices, sobre todo en la que la mujer no es igual que un hombre, eso por descontado. Además la sociedad ha ido tildándonos con cánones imposibles y con expectativas hechas para las no madre y no esposas.

Yo estudié porque quería estudiar, fui esposa porque así lo quise y madre cuando lo decidimos. Madre trabajadora con jornada reducida que estoy segura que cambiaría con los ojos cerrados si así me lo permitiera el dinero por dedicarme en cuerpo y alma a mi familia.

Quizá yo tenga las cosas muy claras y lo que opine la sociedad y otras mujeres, que suelen ser más críticas, me la trae al pairo.

Anónimo dijo...

Y cómo se educa "para ser mujer"?
Pues yo creo que las mejoras en la condición de las mujeres viene precisamente de su incorporación al mundo laboral. Si hubiera un movimiento "regresivo" y en 3 generaciones fuera anecdótico que una mujer trabajara, en 4 perdíamos el derecho al voto, y en 5 no podíamos abrir una cuenta corriente.

Anónimo dijo...

Yo creo que la educación maternal y paternal, el valorar las labores de todos, padre, madre e hijos se da en casa. Tengo dos hijos, espero educarles en el respeto a lo que su padre y yo hacemos en casa y que ellos también aporten su parte.
Ser madre me ha dado mucho como persona, pero como comenté en tu anterior post, también quiero mantener una parte profesional. Y ese es el problema, estudias, te esfuerzas y llega un punto en que tienes que decidir, porque, todavía queda mucho por recorrer y cuando eres madre, incluso, antes, cuando eres una madre potencial tienes un techo de cristal.
Espero que nuestros hijos consigan romperlo a través de las medidas de conciliación que en este país tan progre brillan por su ausencia.
Lo curioso es que comentes la educación maternal pero no digas nada de la paternal, me parece que ahí la mesa se queda coja.
Y sí, estoy de acuerdo, hombres y mujeres somos iguales como personas de derechos y obligaciones pero diferentes en esencia, y ¡¡¡vive la difference!!!
Marta.

Cartafol dijo...

Muy bien explicado! y el post magnífico,estoy contigo.
Ya sabes que fuí madre de tres niñas antes de los 30, la primera a los 23, no era adolescente pero casi, pero fué algo querido, me ha echo madurar más rápido y me siento orgullosa de ello.
Después de tener a la niña he seguido mi formación y luego me he puesto a trabajar. También he dejado de trabajar con la llegada de las otras dos y espero poder seguir formándome y trabajando porque tengo todo el trabajo maternal casi echo. :D

Tricius dijo...

Cada vez me doy mas cuenta lo que influye la presión de la sociedad, el que dirán, los comentarios, las malas caras..
Cuando aprenderemos a escucharnos a nosotros mismos, a seguir nuestro corazón sin mirar a ningún lado, cuándo lo hagamos seremos más felices.

Es cierto que los hombres son hombres y las mujeres mujeres, 100 % de acuerdo contigo.

El resto piedras que la sociedad, la época, la familia, nosotras mismas que nos vamos poniendo y debemos ir eliminando

Mamá Española en Alemania dijo...

Hola Belén,

Estoy de acuerdo en lo que dices, pero creo que nos estamos limitando a un aspecto nada más del problema, dividiendo conceptos e impidiendo la unión (que hace la fuerza).

No sólo se trata de la educación maternal/femenina. En mi opinión, esto es sólo una parte dentro de todo lo que se está ninguneando: la familia. Con los 2 progenitores, los hijos, los abuelos, los amigos...etc. A mí no me parece bien que la gente (sea hombre o mujer) tengan que trabajar tantísimas horas al día para llegar con la lengua fuera a fin de mes y dejar el desarrollo y cuidado de su familia a extraños (los hijos, abuelos) o de lado completamente (la pareja). Y no creo que sea culpa del capitalismo, ojo, que antiguamente se estaba también muy mal y la familia no tenía la importancia que tiene ahora (por mucho que las abuelas y tías solteras ayudasen en casa).

Me imagino que habrá de todo y que muchísima gente le guste su trabajo o simplemente realizar una actividad para disfrute propio fuera del núcleo familiar...etc. Pero hay otros que no. El que esté empaquetando judías 8 horas al día se tronchará de la risa cuando alguien asocie trabajo con aspiraciones. Así de triste.

No es que no nos eduquen para ser madres, es que en general, la familia se da por hecho o se considera voluntaria (y por tanto, problema de uno) y no se cuida. Tanto el padre como la madre deberían de poder cuidarla. Y no se trata de que uno se quede en casa y el otro "cubra" el horario infernal de trabajo, sino de que los 2 tengan tiempo para la familia (y los que no tienen hijos también, que familia igualmente son los abuelos, amigos...etc.). Si se cuidase esto, el resto vendría rodado, tanto el papel de la mujer como el del hombre, pero si nos limitamos a defender uno, nos olvidamos de que estamos cargando todo el resto en el otro.

Un follón, pero es que ahora estoy muy líada...jejeje.. Y, bueno, yo todavía no he cumplido los 30 y mi marido acaba de cumplir 28 :S y no me arrepiento, sinceramente. Si una sigue siendo joven con 30 años para ser madre, también lo es a la misma edad para empezar carrera u otras muchas cosas, digo yo ;)

Caro dijo...

Ya me extrañaba que faltase algún comentario apocalíptico en este tema...

Bueno, Belén, ya sabes que yo en este tema poco tengo que decir, a parte de que estoy absolutamente de acuerdo en lo que dices. Y sí, yo con lo de la edad de la maternidad tampoco tengo mucho problema: el problema es si una mujer es madura y la decisión (o la aceptación) de ser madre lo ve como algo positivo. Tenga 18 o tenga 42. Yo, que he seguido la corriente actual, veía mejor formarse y divertirse primero y ser madre después. Pero una amiga mía decidió ser madre con 21 años, y después de tener sus dos hijos, se formó, consiguió un empleo estable, y se divierte todo lo que quiere y más, con 37 años y dos hijos que ya no son bebés. Lo cual me ha hecho entender que no hay una postura mejor que otra, la verdad (incluso veo mejor la suya)

Y para mi la educación ideal seria aquella que hiciera a hombres y mujeres libres de adoptar un papel u otro (trabajador/cuidador de sus hijos) cuando le apeteciera, de la forma que le apeteciera, pero claro, desde una perspectiva positiva de la maternidad/paternidad, no como la perspectiva actual, en la que convertirse en padre/madre es equivalente a 'echar a perder' el resto de tu vida, tanto personal como profesional, y gracias a la cual, hombres y mujeres nos tiramos a los niños a la cara como si fueran patatas calientes 'cuídalo tú', 'no, cuídalo tu' :( hoy día, ser padre, no es un privilegio (lo que debería de ser), sino una carga y una piedra en el camino del éxito individual de cada hombre/mujer en una pareja. Mal vamos.

Enrique dijo...

Belén:

Dices: "Yo solo defiendo la educación maternal, la educación en lo femenino, la defensa de lo que supone ser mujer".

Antes de responder nada, me gustaría que, si es posible, me explicases qué significa para ti "ser mujer".

Saludos.

Carol dijo...

El viernes pasado, en clase de masajitos para bebés con nuestra matrona, comentábamos precisamente eso. La pérdida del papel de la mujer como madre y la crítica de algunos sectores feministas en la lucha de la recuperación de este. Yo siempre me he considerado feminista, defiendo que hombres y mujeres tengamos los mismos derechos y deberes, sabiendo de entrada que como tú dices no somos iguales, pero tampoco todas las mujeres somos iguales unas a otras ni todos los hombres. Viva la variedad.
Yo nunca quise tener hij@s, me parecía algo que requería mucha responsabilidad. Tener un hij@ no es cualquier cosa. Hasta que estuve preparada para ello a los 33 años, y para mí es otro mundo.
El problema es que en esta sociedad lo importante es el éxito profesional, dejando de lado la familia, los amigos... Creo que deberíamos tanto hombres como mujeres seguir nuestros instintos y no dejarnos guiar por lo que deberíamos o no deberíamos ser o hacer.
Parece que si eres madre y quieres estar en casa (y te lo puedes permitir, claro) cuidando de tu hij@ estás cometiendo un error. Primero porque abandonas tu carrera profesional y segundo porque te hacen creer que tu hijo no te necesita tanto como tu sientes.
Yo espero educar a mi hija en el respeto, la igualdad y la elección propia, y lo que creo también muy importante, en el reconocimiento de sus emociones. Si tuviese un hijo lo haría de la misma forma.

LAKY dijo...

Estoy de acuerdo en que mujeres y hombres no somos iguales (en algunos aspectos, claro, en otros, por ejemplo, en derechos, sí que debemos serlo).
Y sí que en ese afán de llegar a todos los ámbitos y a lugares antes vedados a las mujeres, igual hemos perdido cosas...

Mamá (contra) corriente dijo...

Perdona que haya tardado en contestarte. Simplemente quería decir que la educación de un varón me parece un reto porque creo que la imagen de la mujer que se da actualmente está muy deteriorada y la publicidad y la presión social no van a contribuir en su educación pero me parece aún más difícil la educación de una mujer en el plano que tu planteas en tu entrada, más que nada porque darle una visión como la nuestra es plantearle un pensamiento que es totalmente "contra corriente". Y eso, en los tiempos que corren, es complicado.

Belén dijo...

Suu, tienes razón, estamos rodeadas de estereotipos que hacen que la figura de la mujer “ideal” , sea madre o no, sea complicada de alcanzar

Anónimo, es que yo no digo que una mujer, al ser madre se tenga que quedar en su casa. Defiendo la baja maternal más larga, poder coger excedencias, acomodar horarios laborales, reducciones de jornada sin consecuencias. En fin, hay un buen número de cosas por hacer. Yo estoy ahora retirada de la vida laboral, porque he considerado conveniente dedicar a mi hijo unos años. Pero volveré al mundo laboral. Es tan malo retirarse un par de años?? Eso hará que las mujeres retornemos a la edad de piedra??.

Marta, sí he dicho mucho de la figura paterna. Creo que este párrafo que te copio dice mucho “Lo bonito y bueno que tenemos ahora es que podemos compartir hombres y mujeres cosas que antes eran impensables. La familia tiene ahora un reparto equitativo. Y aunque nuestro papel como madres es relevante al extremo, los padres asumen responsabilidades que históricamente nunca habían sido suyas. Esto nos da una nueva dimensión, las madres estamos más apoyadas que nunca. Nuestras parejas, los padres de nuestros hijos suponen un firme mástil al cual sujetarnos.”. La figura de los padres, hoy en día, es básica y muy distinta a la de antaño, afortunadamente. La valoro, la respeto y la necesito. Y mi hijo será educado en esa línea.

Cartafol, pues sí, tu eres el ejemplo, se puede uno tomar su tiempo, disfrutar de la maternidad, vivirla intensamente y dedicarte a estudiar, trabajar. Pero teniendo claro la prioridad, tu familia. Enhorabuena!.

Tricius, totalmente de acuerdo.

Mamá española en alemania, tienes razón, no se ningunea a la mujer solamente, se ningunea a la familia en general. En este post he querido resaltar el papel de la mujer como madre, un papel criticado, olvidado y devaluado. Pero quería resaltar cómo las mujeres pretenden vivir ajenas a su realidad, ajenas a su función, a una de ellas, la de ser madre. En lo demás que comentas, sabes que estoy totalmente de acuerdo contigo, la familia pierde fuelle, no se la deja respirar, el trabajo se come las horas que deberían ser dedicadas a los hijos, y así no se puede. Eres una madre joven, feliz, y tienes un montón de tiempo por delante para hacer miles de cosas, preparar proyectos, etc. Pero tus niños te acompañarán en ese camino.

Caro, sabes que estoy de acuerdo contigo, no puedo añadir más a lo que dices.

Enrique creo que el post, y todo mi blog responde claramente a tu pregunta.

Carol, el feminismo consiguió muchísimo en sus inicios, gracias a eso hemos conseguido grandes logros. Pero flaco favor nos hacemos a nosotras mismas si las propias mujeres critican el valor de la maternidad.

Laky, efectivamente somos iguales (como he dicho) en deberes, derechos, pero no así en otros aspectos. Tanto queremos igualar los sexos que perdemos mucho por el camino.

Enrique dijo...

Muy bien, Belén; lo preguntaba por si he hecho interpretaciones erróneas, pero responderé en función de lo que he entendido.

Retomo la frase que dices:

"Yo solo defiendo la educación maternal, la educación en lo femenino, la defensa de lo que supone ser mujer".

Por lo que he entendido... indicas que ser mujer supone ser madre, comportarse como una mujer, etc.

¿Es eso?

Pues bien, es que mi punto de vista difiere radicalmente con eso, y con lo que ha comentado Laky.

Obviamente no somos iguales hombres y mujeres. Pero es que tampoco sois iguales entre las mujeres; y tampoco somos iguales entre los hombres.

El problema del feminismo de la diferencia es que es puramente sexista. Atribuye unas funciones y unos roles en relación al sexo.

Y discrepo en eso totalmente. Para mí sólo existe "lo femenino" y "lo masculino" en forma biológica. Es decir, un hombre no puede llevar un/a hijo/a en su vientre, ni tiene aparato reproductor femenino, etc.

Pero todo lo que es en relación al pensamiento, al comportamiento, a la vestimenta, la forma de expresarse y de sentir, no es más que una construcción social. Realmente no existe "lo femenino". Criar un bebé no es de mujeres. Es de todo aquel ser humano, indepedientemente de si es hombre o mujer, que desee hacerlo.

Sentir amor y ternura, coger aun bebé en brazos, alimentarlo, desearlo, no es algo de mujeres. Es de hombres y de mujeres.

Bajo mi punto de vista, cometéis el error de dividir a hombres y mujeres, y decir que la igualdad consiste en convertir a las mujeres en hombres. Y no es así. La igualdad consiste en eliminar la separación hombre y mujer, para construir tantos grupos como seres humanos hay en la tierra.

Y creo que las mujeres, Laky, lo que han perdido es el respeto por querer ser madres. Pero por lo menos hoy día existe la libertad de elegir tanto serlo o no serlo. ¿Que te juzgan mal por serlo? Sí, es cierto, y comprendo que es molesto porque no debería ser así. Cada cual debería poder elegir ser o no ser madre... y ser o no ser padre (pues los hombres también queremos, sabemos y podemos criar, cuidar y educar; dado que esas funciones no son específicamente femeninas, y tampoco masculinas, son características pertenecientes a aquellas personas que deseen desempeñarlas).

Por eso preguntaba, Belén, qué es para ti "lo femenino". Porque para mí no existen ni lo masculino ni lo femenino. Para mí existe lo humano y, sobretodo, lo individual, sin importar el sexo.

Besos.

Enrique dijo...

Continúo y finalizo:

"Yo solo defiendo la educación maternal":

Yo, Belén, no defiendo eso; y, con todos mis respetos, jamás lo defenderé.

Yo lo que defiendo es la educación en la libertad y la independencia, todo ello con amor, respeto y cuidado (es decir, con apego).

Defiendo la educación hacia todo lo que libere al ser humano. Es decir, poder elegir lo que tú denominas maternal y poder no elegirlo. Obviamente, educaré a mis alumnos/as y a mi hijo/a (si algún día lo tengo) para lo que tú llamas maternal (que, repito, no me parece maternal, ni paternal, sino de humanos; creo que lo que ocurre es que utilizamos diferentes conceptos, pero pensamos lo mismo en eso). Y lo haré independientemente de si es hombre o mujer. Y a la vez los educaré para progresar y para todo lo contrario a tener familia; de tal modo que sepan más y puedan elegir realmente.

Yo también defiendo esa educación maternal. Pero atribuida también a los niños.

Saludos.

Maria dijo...

Estuve de acuerdo con el anterior post y sigo estando de acuerdo con este. Los hombres y las mujeres son diferentes, hay reside lo bonito de todo lo que nos une, por supuesto tienen los mismos derechos y deberes pero ello no implica que la mujer que trabaje su meta sea ser como un hombre o el hombre que desee quedarse en casa tiene que hacerlo de la misma forma que lo haría una mujer. Fui criada para ser una triunfadora y a día de hoy antepongo mi vida familiar a mi vida profesional porque A MI me hace mas feliz. He tenido la gran suerte de conseguir un empleo en el que mi hija solo pasa 4 horas con su yaya, y lo he aceptado porque el día de mañana si quiero trabajar necesito tener algo de experiencia. Yo me quede embarazada con 27 años de forma decidida por los dos y aceptando que hoy en día en nuestro entorno (hijos de familia de clase media con estudios universitarios y donde la mayoría a esa edad sigue viviendo con sus padres) no era una decisión que gustara a todo el mundo. Ser madre es maravilloso y bajo mi punto de vista hay en la sociedad cierta creencia de que es limitante. Un besazo

Ana dijo...

Belen, yo estoy de acuerdo contigo. Creo que la diferencia es buena, entre hombres y mujeres, entre hombres y hombres, entre mujeres y mujeres. Creo que el tratar de igualarnos hace el mundo muchos mas gris.

Belén dijo...

Enrique, pones en mi boca palabras que yo no he dicho, pongo un ejemplo: "cometéis el error de dividir a hombres y mujeres, y decir que la igualdad consiste en convertir a las mujeres en hombres". Yo no digo que eso es igualdad precisamente.

Por lo que dices parece que aquí a quienes escribimos no nos importa lo humano, porque defendemos el papel femenino de la maternidad. Creo que lo he dicho en este post, en muchos otros y en todo el blog, lo importante que es el padre de mi hijo en su crianza, como mi pareja, mi compañero, padre. Es mi apoyo, mi compañero, mi amor. Entonces, ¿cómo me puedes decir que se desprecia el papel del hombre?. Aquí no lo desprecia nadie.

Hay muchas diferencias entre lo masculino y lo femenino, y eso no es malo, es hermoso. En lo humano, somos iguales, pero afortunadamente tenemos muchos matices que nos enriquecen mutuamente y eso es maravilloso.

Respeto que pienses que todo ser está cortado por el mismo patrón.

Por cierto frases dichas así: "Yo solo defiendo la educación maternal", sacadas de contexto... no aportan mucho.

Pero lo que me gustaría saber es que tienes en contra del modo en como yo, u otras madres que por aquí nos reunimos, del modo como estamos criando a nuestros hijos, o del modo como concebimos la maternidad. Todas tenemos unas parejas que nos acompañan, y apoyan, que ejercen su papel de padre gustosos, y somos felices.


María, a tu edad has conseguido algo maravilloso. Has tenido una hija preciosa, has descubierto el placer de ser madre, de constituir una familia con tu pareja. Estáis más unidos que nunca y para colmo has conseguido un trabajo reducido de horas que te permite compaginar todo. Para colmo la peque se queda con la abuela. Me alegro mucho por ti.

Ana la diversidad de colores es lo más hermoso que hay. Si todos fuéramos iguales sería horroroso, que nos aportaríamos los unos a los otros?? Mi pareja me complementa perfectamente, y entre los dos formamos un equipo (casi) perfecto, ese equipo es la familia.

Enrique dijo...

Belén:

Esa frase, la de "convertir a hombres en mujeres", me he expresado mal. Lo siento.

Lo que quiero decir es que, por lo que entiendo, habláis de lo siguiente:

Hay diferencias entre hombres y mujeres porque hay cosas de hombres y cosas de mujeres; y el problema es que muchas mujeres tratan de ser como hombres.

Eso es lo que entiendo al leerte.

Si es eso lo que tratas de explicar, ahora yo comento: para mí las y los feministas de la igualdad no quieren que la mujer sea hombre; sino que lo que pretenden es que la mujer y el hombre no sean vistos como mujer y hombre, sino como seres humanos. Es decir, no tratan de transformar a las mujeres en hombres, sino que ellas sean lo que ellas quieren ser. Que sean ellas mismas.

Asimismo, no me opongo a vuestro modo de criar. Como ya he comentado, de hecho, estoy de acuerdo y soy un fiel seguidor de la crianza con apego, de la lactancia natural, del cuidado y el respeto de la mujer durante el embarazo y el parto, etc. Porque yo busco el bien de los niños y las niñas y de todo ser humano que existe en el mundo.

Ahora bien, aunque quizá se trate de un error mío, los términos que empleáis me dan la sensación de que eres tú quien elimina la posibilidad de que la crianza sea concebida desde un punto de vista diferente al tuyo.

Si aludes a que la crianza es maternal, significa que la figura paterna no existe en la crianza. Quizá es simplemente que entendemos cosas diferentes por "maternal".

Besos.

LaCaro dijo...

¡¡¡Quillo, tío, qué "pesao" eres...!!!
Perdón Belén, es que se me ha escapado... un poco