viernes, 14 de octubre de 2011

Del egocentrismo a la socialización pura y dura


Ayer tocaba en el colegio la primera reunión del curso 2011-12 con los profesores de Educación Infantil. Cada trimestre se realiza una donde nos reúnen a los padres de los tres cursos, y todos ellos nos cuentan el proyecto previsto, los objetivos que pretenden alcanzar, cómo nuestra implicación y colaboración es importante, el momento de desarrollo intelectual, emocional que atraviesan nuestros hijos. Son profesionales muy implicados y dedicados.

Después cada familia, si lo desea, puede tener su reunión particular con el tutor/a de su hijo, además de poder consultar con el resto de profesores (música, inglés, religión,.....).

La reunión fue muy amena, como siempre. Cada día estoy más contenta con el centro elegido. Me hace ver que la educación pública todavía tiene futuro y podemos salvarla.

Hoy me quiero centrar en un tema del que habló uno de los profesores, refiriéndose al desarrollo emocional e intelectual de nuestros hijos. Las diferencias entre los 3 y los 4 años.

Característica primordial de los 3 años: el egocentrismo. Esto no quiere decir que los niños no jueguen entre ellos, pero a esta edad se centran en su individualidad. Algunos niños aceptan mejor que otros el juego colaborativo, pero si prefieren jugar solos, o les cuesta más relacionarse, no es algo anormal. A medida que el primer curso de infantil avanza y se van acercando a los 4 años todo cambia, maduran, y se nota.

Característica fundamental a los 4 años: el descubrimiento de la vida social. A partir de cierto momento solo importa el juego con iguales, la pandilla, los juegos simbólicos, todos juntos. Aparecen los mejores amigos, las rivalidades, las novietas o novietes,...., la vida social impera sobre todo lo demás.

¿Y cómo se llega a esto?, simplemente esperando y dejando que nuestros hijos maduren. El tiempo nos va dando todo esto que comento.

Para muestra mi hijo. Hasta no hace mucho tiempo no ha sido un crío excesivamente sociable. De hecho, aún hoy no acepta jugar con cualquiera en cualquier sitio, es un poco exigente, esa es la verdad. No hace tanto tiempo bajábamos al parque y prefería jugar con su padre o conmigo, o con ambos, antes de irse con los demás niños. Pero de repente nos dimos cuenta que llegábamos a un parque, o algún sitio donde hubiera más niños y buscaba el juego, buscaba a sus iguales para poder jugar.

Con el inicio del curso todo esto se ha potenciado. El reencuentro con sus compañeros del alma, amigos ya inseparables, ha fomentado estas relaciones especiales. La pandilla, el sentirse miembro de un grupo.

Mientras el profesor hablaba yo iba visualizando a mi hijo, cómo ha ido creciendo y evolucionando. Cuando llegamos al colegio mami ya no existe, se va con los amigos a corretear y jugar hasta que suena el timbre. Cuando voy a recogerle, tras el primer abrazo y beso, busca a sus amigos con la vista para preguntar si irán al parque, y entonces todos se cogen de la mano y suben la calle juntos.

Es una cuestión de tiempo, el tránsito de los 3 a los 4 años trae muchos cambios a la vida de nuestros hijos: socialización, la individualidad dando paso al grupo, la necesidad del juego con iguales, un acercamiento a la independencia.

Y todo ello se hace de modo natural, no es necesario que los padres nos empeñemos o les forcemos. ¿Qué he hecho para que mi hijo llegue a este punto?. ¡Nada!. Ayer escuchando a este estupendo profesor, sus explicaciones, me daba cuenta de que todo esto que contaba lo había visto en mi hijo. Esta evolución había sucedido casi sin darme cuenta.

17 comentarios:

María M. dijo...

Es cierto, no hay que forzar las situaciones, cuando ellos tengan la necesidad de jugar con otros niños, de tener amigos, lo harán. Y eso puede darse a los 4, a los 5 o a los 3... no hay tampoco una edad fija para ello pues cada niño es un mundo y su desarrollo también.
Un saludo!

Arual dijo...

Como casi siempre las cosas llegan naturalmente sin imponerlas. Mi hijo disfruta mucho jugando con otros niños, y eso que tiene 3 añitos sólo pero sí que es verdad que no es su prioridad todavía. Todo llegará!

mamadejulio dijo...

Pues me dejas mas tranquila!! Mi hijo prefiere jugar con adultos q con niños.
Una vez mas, todo llegara.

lamamadeunabruja dijo...

Yo también creo que no hay que forzar en esas cosas, al final todos aprendemos a todo, pero con esto de socializar existe como una especie de "leyenda negra" y oigo a muchas madres preocupadas porque sus hijos están enmadrados y no juegan con otros niños con año y medio!! Todo a su tiempo!!
Besos

Mamá (contra) corriente dijo...

Si es que las cosas de niños suelen llegar solas, de manera natural, es cuestión de tiempo y maduración. Qué bien, qué mayor es ya tu hombrecito!

Mami Milka dijo...

Es verdad que muchas veces nos preocupamos antes de tiempo y esperamos que los niños hagan cosas que terminarán haciendo cuando les toque, sin que nosotros tengamos o incluso debamos intervenir. Enhorabuena por ese pequeño hombrecito! Un abrazo.

Susana dijo...

Me encanta leeros y veros tans umamente relajadas por vuestros peques.

Cierto es que hasta los 3-4 años los niños no juegan "con", sino "junto a". ALgo que me ha llamado siempre la atención es ver a los nanos los primeros días en el cole, en Infantil 3 años. Los primeros días lo normal es verlos jugar juntos, pero cada uno a su aire. Sin embargo conforme pasan los días es lo que cuentas; ves cómo se van buscando cada día más, cómo cada día encuentran nuevos amigos en los que ya estaban en su clase....

En definitiva, y como me gusta decir.... "los niños maduran y aprenden A PESAR de nosotros, y no gracias a nosotros".

Besos.

MaGiA dijo...

Belén,
Me gusta tanto oiros contar historias de doles y profes respetuosos... ¡y además públicos! me da ánimos para cuando me toque a mi comenzar la búsqueda ;-)
Abrazos de 3 a 4

Maria dijo...

Gracias Belen por comprtirlo con nosotras, y por darnos esa confianza en que todo llega si se deja fluir sin presiones. Me alegro muchísimo de que estés contenta con el cole y con el profesorado. Un besazo

Sandra dijo...

LAs madres acostumbramos a ofuscarnos y obsesionarnos con las tablas evolutivas cuando ellos mismo nos sorprenden cuando menos nos lo esperamos. Yo me agobié muchísimo por que mi hijo era absolutamente asocial. Ahora recuerdo aquella época con añoranza cuando no quiere irse del colegio porque quiere seguir jugando con sus amigotes. Besos

@Mousikh dijo...

Comparto la misma filosofía, los peques van pasando por diferentes etapas en su madurez y lo que puede parecernos un problema, es sólo una fase más de su crecimiento y se "solucionará" por sí solo.

London dijo...

Pues tiene toda la razón ese profesor.

El curso pasado en P4 mi gordi empezó a relacionarse un montón con los nenes de la clase, se hizo inseparable de los otros 5 niños de su mesa de trabajo y hasta uno de ellos era su novio. Cuando iba a recogerla siempre la encontraba jugando y me decía un ratito mas mami por favor, y eran las 5 de la tarde!!! Si nos íbamos las mamis a parque y les regalábamos un par de horas extra era la niña mas feliz del mundo. Como cambia todo en cuestión de segundos.

Besitosss

Mama mimosa dijo...

Me encanta saber más cosas sobre el desarrollo de los peques. La naturaleza es asombrosa.

SaRa dijo...

Estoy totalmente de acuerdo en que todo llega y mostrarse respetuoso con los niños es los más importante!
Mil besos!

SaRa dijo...

Estoy totalmente de acuerdo en que todo llega y mostrarse respetuoso con los niños es los más importante!
Mil besos!

mamá sin complejos dijo...

María M., el respeto, tienes mucha razón, igual eso es lo que nos falta a los adultos con respecto a los pequeños, respeto.

Arual, claro que sí, todo llega, cada fase es distinta y necesita unos alicientes.

mamadejulio, hasta hace 2 días mi hijo prefería jugar con su padre y ahora no se separa de sus amiguitos en el parque, sí, todo llega, pero cada nene tiene su ritmo.

lamamadeunabruja, supongo que queremos que nuestros hijos crezcan rápido para que "molesten" menos, sin duda el parque es másrelajado para unos padres si el nene juega tranquilo con otros niños. Tienes mucha razón en lo de la leyenda negra.

Mamá (contra) corriente, quien me iba a decir a mi que llegaría mi hijo a este momento. Un beso a mami y "me voy con mis amigos", jejejeje.

Mami Milka, quizá los padres nos empeñamos en imponerles ritmos poco naturales a nuestros hijos, no?

Susana, como siempre tu punto de vista me da tranquilidad y me enseña muchísimo. Qué razón tienes. Los niños en los primeos momentos de cole, no juegan con sino junto a..... bravo! Es cierto. Mi hijo el pasado curso ya tenía sus amigos, pero su juego no era, ni por asomo, el de este año.

MaGiA, sí, sí, público, público. Yo tenía tb muchas dudas en su día, pero a día de hoy mi apuesta es clara :)

María, te aseguro que cuando mi hijo, a sus 2 años, se escondía entre mis piernas y no quería ir al parque me hubiera gustado leer a una mamá que me dijera que eso se pasaría y que mi pequ no sería un asocial. Gracias linda.

Sandra, estamos igual. Yo tb pasé momentos realmente malos, y mírale ahora, pq el mío tampoco quiere irse del cole :D

@Mousikh, bravo por tu firmeza y por tu calma, eso te hará disfrutar de todas esas etapas que te quedan por descubrir.

London, jeje, tras el cole, aprovechando este otoño tardío tb les hemos regalado esas horas de parque a los nenes y qué felices han sido!! :)

mamá sin complejos dijo...

Mamá mimosa, sí que lo es, y a veces por preocuparnos en exceso de cosas que no nos deben preocupar (presión social) no lo disfrutamos.

SaRa, claro que sí!