domingo, 16 de octubre de 2011

El síndrome del emperador

Viendo anoche un telediario cualquiera, en una televisión cualquiera, apareció una noticia que no abarcó un tiempo mayor a cuatro minutos. En cuatro minutos fueron capaces, seguro, de asustar a más de un padre y a más de una familia.

Una noticia mal planteada, indocumentada y alarmista sobre niños y conducta. De repente el presentador, con cara de "este drama es peor que las revueltas de Egipto", anuncia el reportaje, "los niños con el síndrome del emperador". ¡Madre mía!, pensé yo, serán niños que vivan a cuerpo de rey. Permitidme esta pequeña licencia, pero es que sino trato este tema con un poco de humor me voy a poner muy seria y casi va a ser peor. Por resumiros un poquito el lamentable reportaje os diré que salían dos pediatras claramente preocupados y circunspectos anunciando la necesidad, por parte de las familias, de instruir a nuestros hijos, de dejarles claros los límites, de no ceder a sus pretensiones, vamos que debemos aplicar disciplina militar con ellos pues son un verdadero peligro andante. Salían imágenes de criaturas en parques de edades entre dos y cuatro años. Los pobres emperadores......

¿El riesgo?, pues el final del reportaje, insisto, de duración inferior a cuatro minutos, dejaba claro que los casos de maltrato a padres iban en aumento. Y así acababa la noticia, regresando de nuevo a la cara descompuesta del presentador.

Vamos que cualquiera que viera esto debía echarse las manos a la cabeza y flagelarse por: querer a sus hijos sin condiciones, permitirles comer una chuche de vez en cuando, permitir que tengan una rabieta y se tiren al suelo, ...., y así podíamos seguir enumerando comportamientos que son absolutamente normales en niños pero que ahora parece que son un problema.

Prometo no exagerar, buscando un poquito acerca del horripilante "síndrome del emperador" me encuentro con esto. Aquí podéis ver el enlace completo, y copio algunos puntos que me parecen interesantes para comentar:

¿Cuáles son los indicadores para preocuparse o sospechar que tiene usted un 'hijo tirano'?

  • Se muestra muy caprichoso y monta grandes 'pataletas' (puede llegar incluso a autolesionarse).
  • Es un manipulador nato y siempre acaba consiguiendo lo que quiere.
  • Tiene muy poca tolerancia a la frustración.
  • No asume las consecuencias de sus actos. Todo lo malo que pasa es culpa de los demás. Por ejemplo, no pueden entender que uno les ha pisado sin querer; consideran que ha sido a propósito y por tanto hay que devolver el pisotón. Y si es él quien ha pisado a alguien, no es culpa suya, sino del otro por meter el pie debajo.
  • Les cuesta muchísimo seguir las normas, parece que no van con ellos. De hecho, habitualmente no las cumplen.
  • Se muestran agresivos con las personas que se interponen en su camino para conseguir lo que desean. Lo más habitual es que se muestren agresivos con sus padres, aunque a veces también con sus compañeros o profesores. Insultan, pegan puñetazos o patadas, escupen, rompen objetos...
  • Les cuesta mucho integrarse en un grupo de iguales. Suelen tener amigos de conveniencia nada más.
  • No muestran arrepentimiento o culpa. Es como si no aprendiesen de las consecuencias.

Si usted observa más de uno de estos rasgos en su hijo no dude en consultar con un especialista y pedir ayuda lo más pronto posible.

Algunas familias verán a sus hijos reflejados en varios de estos puntos, y se asustarán. Padres de niños de 2 ó 3 años: ¿Vuestro hijo no se frustra?, ¿A veces parece que no sienta culpa?, ¿no teme a las consecuencias?, ¿no reacciona a los castigos?. Tranquilos, no es un emperador, es un niño en plena fase de desarrollo. Un desarrollo normal.

Lo que no contaron en esta noticia es que este "síndrome del emperador" que efectivamente existe, se observa en niños bastante creciditos o adolescentes.

Por supuesto es importante que la educación por parte de los padres sea eficaz, basada en el respeto, en el cariño, en la relación de iguales, en el diálogo. Porque trabajando esto se evitarán problemas futuros, no solo este en concreto. No se trata de "poner límites" como se ve escrito por ahí, como la noticia decía continuamente..... no se trata de vetar a los hijos, no se trata de encerrarles en un espacio y decirles "de aquí no puedes pasar". La educación basada en el respeto y el cariño es suficiente, el resto viene por sí solo.

Más parece que estamos intentando adiestrar soldados, cuando lo que estamos haciendo es educar (se supone que con amor) a nuestros hijos.

19 comentarios:

Carol dijo...

Por algo no veo yo el telediario. Para qué, si solo sacan todo lo malo y no se preocupan en informar como es debido.
Según iba leyendo pensaba que serían casos de adolescentes, pero que no podrían referirse a niños pequeños.
Yo estoy segura de que si a tu hijo le has tratado con amor y respeto así es como tratara a sus padres y a su entorno cuando sea adulto.
Un abrazo

Penélope dijo...

Hola! Hace varios meses que te leo, pero aún no había comentado nada. Lo hago ahora porque has tocado un tema del que he estado hablando estos últimos días y que me inquieta un poco.
Creo que muchos padres están asustados de criar un "pequeño dictador". Muchos de ellos son los que hablan de que una torta a tiempo quita muchas tonterías (muchos, muchos realmente). El problema, creo, está en la definición de límite. Para muchos poner límites es que sus hijos hagan lo que ellos digan porque sí, porque ellos saben más o porque es por su bien, sin más explicaciones.
Yo creo que los niños tienen que tener normas y no pueden hacer siempre lo que quieran, pero las normas en cada casa serán las que se decidan y siempre dando razones y negociando con ellos.
Enhorabuena por el blog. Me encanta leerte y comprobar lo que se consigue criando con amor y respeto.

superamatxu dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, y no vi la noticia, pero tal y como lo cuentas desde luego parece que se dio en un tono bastante alarmista. Pero, desgraciadamente, creo que este tipo de niños o adolescentes abundan hoy en día, me refiero a niños mayores, no a niños de menos de 6 años, sino a niños de más de 8 años, con padres claramente no ya tolerantes, sino totalmente permisivos y cuya actitud raya en el pasotismo por la educación de sus hijos. No son una mayoría, desde luego, pero sí que hay bastantes... A mí, desde luego, me llama la atención.

Arual dijo...

La de padres que se debieron quedar traspuestos tras ver la noticias y pensaron, aiss qué tengo a un emperador en casa!!!! Xdddd!!!

Maria dijo...

Yo hay una cosa que no logro entender y es el afán de la sociedad por criminalidad a los niños desde bien pequeños "que son unos manipuladores" "que saben demasiado" "que si te toman el pelo.." parece que nos empeñamos en hacerlos malos y la cuestión es que en ningún momento veo que nos planteemos que estamos haciendo los adultos mal para que se den estas circunstancias, como estamos tratando a nuestros bebes y a nuestros ancianos para que la sociedad de hoy los rechace de esa forma...

Tricius dijo...

Pues entonces yo hay dias q tengo un emperador en casa!!! Menos mal q a palabras necias oídos sordos xq sino me entraría cada depresión

Pajaguja dijo...

Por casualidad vi el mismo ¿reportaje?, pero la impresión que me quedó fue otra... Me pareció, o al menos así lo interpreté, como un toque de atención a los padres que dejan que sus hijos sigan usando chupete a los cuatro años, para no "traumatizarlos" quitándoselo. Otro tanto para los que aún van en sillita de paseo a esa edad o más mayores (que alguno he visto con seis años o más y sin motivo aparente).
Es más fácil ceder a sus deseos que armarse de paciencia para educarles con amor y respeto sí, pero también con límites. Y ahí es donde está el problema... si no le quito el chupe porque se traumatiza, si lo visto yo porque voy más rápido, si lo llevo en la sillita porque así vamos donde yo quiero y no me monta pataleta ni tengo que salir corriendo detrás, etc... qué está aprendiendo?
Si no aprenden de pequeños que hay que esforzarse para conseguir lo que uno quiere aunque no siempre lo vayas a conseguir, ¿cuando aprenderán a gestionar la frustación? ¿No es mejor cuando son pequeños y aceptan el consuelo de sus padres amorosos, o hay que esperar a que se tropiecen en plena revolución hormonal de la adolescencia y la emprendan a gritos, golpes, borracheras, etc?

kira permanyer dijo...

Pues yo estoy bastante del lado de PAJAGUJA... Yo no vi el reportaje, no me gustan los telediarios de ninguna cadena(tan sensacionalistas ellos..) pero reconozco que educar cansa. Cansa decir que no. Lo facil es decir que si. Cansa explicarlo todo, razonarlo... y en muchos casos,los padres pasan. Entiendo que los niños niños son, yo intento dejarles margen de maniobra, pero la mami soy yo. No por ello una dictadora. Un abrazo. Polemico post. Felicidades.

Mo dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada porque llevo bastante tiempo dándole vueltas al tema y tratando de aclarar ideas para escribir un post...Antes de tener a mi hijo tenía un concepto de la educación y los límites muy distinto al que tengo ahora. Antes me preocupaba mucho la disciplina y las normas. Ahora veo la importancia del cariño y el respeto. En fin, el tema da para mucho mucho....

Way Milk dijo...

Muchas gracias por esta entrada tan interesante y que tanto apetece comentar :)
La verdad es que no vi esa noticia pero si me dices la cadena creo que me puedo llegar a imaginar hasta los detalles. A veces un telediario no sirve más que para reproducir los tópicos sociales, también sobre la crianza y la maternidad.
Ese tipo de noticias que no se sabe muy bien a qué obedecen... Parece que los medios obedecen a la llamada a filas del conductismo. Creo que quienes quieren poner límites son ellos a las madres y padres que sólo queremos educar y criar con apego.
Totalmente de acuerdo en que dar amor y apego a nuestros hijos es lo único que necesitamos para librarnos de dictadores y emperadores... :)

Mamá dijo...

Pues venga, Estivill para todos, y ¿por qué no? un par de tortas bien dadas es mano de santo... ufffffff... de verdad es que en vez de evolucionar, de avanzar, de ir hacia adelante en lo más importante de nuestras vidas (la educación de nuestros hijos)... vamos hacia atrás.

Gracias Belén por la información y por tu opinión.

Besos

Begoña

Mamá (contra) corriente dijo...

Justamente llevo unos días pensando en cómo es posible que en televisión se de una imagen tan negativa (e irreal) de cómo son los niños, con el daño que eso produce. El viernes por casualidad pinché Supernanny y lo tuve que quitar, quizá escriba sobre ello, hacía tiempo que no veía algo tan espantoso...

London dijo...

Una crianza con apego, con cariño, dulce y desde el respeto no tiene por qué crear monstruitos. ¿O acaso hay algo de malo en que yo enseñe a mis hijos modales?¿a no contestar a los mayores, a recoger sus juguetes? ¿que hay de malo en eso?

Hay que poner límites y saber como ponerlos, y he ahí el problema que en este país se ha pasado de la dictadura absoluta con la regla de madera y el libro en la cabeza a padres que no ponen ningún tipo de límite a sus hijos, y al final pasa lo que pasa.

Los extremos nunca han sido buenos, ya se ha dicho siempre.

Waymilk dijo...

Hola, London. Tienes razón en que siempre que actúes desde el respeto y con cariño puedes dar a tus hijos una buena educación.
En teoría todo el mundo quiere que sus hijos estén bien educados. Para mí el problema es el concepto de "imposición de límites" el que chirría. En serio. No lo encuentro positivo en ningún sentido. Yo prefiero pensar que mediante nuestra educación ampliamos los límites a nuestros hijos. Prefiero ir más allá.
Todo eso de aprender a aceptar un no (que es mucho más irracional que cualquier perreta que pueda tener el crío...) lo veo desfasado, de otra época. Bueno, conservado por algunos autores de métodos más o menos famosos...
El no por que no no conduce a nada. El niño tiene una capacidad para razonar muy superior a la que creemos. No hay que poner límites. Hay ponerse al nivel del niño, explicarle las cosas, hacerle partícipe de lo que ocurre a su alrededor y no sólo no vas a necesitar límites si no que, probablemente, se te caigan algunos de tus límites.
Desde luego, sólo expreso una opinión, tan válida o tan equivocada como las demás. Pero es una opinión que, en mi caso, puedo avalar con mi experiencia.
Un besín :)

LA TETA REINA dijo...

No he visto el reportaje así que sobre él no puedo opinar, pero la historia que cuentas del niño tirano y malvado que solo quiere arruinar la vida de sus padre me la tengo requete-oída.

No pensemos mal de nuestros hijos, más implicación en la EDUCACIÓN y menos lamentarnos.

Y he querido decir lo que he dicho, EDUCACIÓN, no adiestramiento militar.

Eloísa dijo...

Los niños: la última frontera... Me pasa lo que a ti, Belén, que tengo que recurrir al chiste y a la ironía porque si no me ponia a echar sapos y culebras por la boca y me quedaba sola.

Oía a Rosa Jové diciendo que si un día ves un cartel que pone "debate sobre los límites", todo el mundo asumiría que se trata de niños y no de límites "de velocidad" y es que la palabra está asumiendo unos tintes tremendos.

A los niños hay que enseñarles con el ejemplo. Es muy elástico poner un límite (no hay que tirar la comida) y luego nos ven a los mayores haciendo lo contrario cuando vamos a comer a un buffé... Ayyy, claro, pero nosotros somos adultos y no necesitamos límites.

Yo ya, cuando hablo de límites, siempre digo que sí, que yo le pongo límites a mi hijo: de velocidad (no le dejo correr a más de 40 km/h ni siquiera en bicicleta), de tener los pies en la tierra (nada de volar, se lo tengo dicho), de alcoholemia (límite 0,0 indefinidamente), etc.

El resto son normas, que debemos cumplir adultos y niños y son principios básicos de convivencia. Si aprenden "mamándolas", ¿cómo no las van a tener interiorizadas cuando crezcan? El problema es que muchas veces es más fácil culpar a los niños que mirarnos el ombliguito y pensar en qué podemos cambiar nosotros para mejorar nuestra convivencia.

Supermama dijo...

Si no lo leo no lo creo...

Lo peor es...¿como escapar a esto? lo digo porque el otro dia me contaba una amiga que la profesora de su hijo está tratando con él la tolerancia a la frustración (tiene 4 años) y ¿cómo? haciendole repetir una y otra vez las cosas...alucinante!
Te toca una profesora asi y que haces???

A mí no me gustaría nada que le enseñaran así, como tu dices, ni que fueran soldados.

Silvia dijo...

Belén, yo conozco bien de cerca el síndrome del emperador en el niño de unos amigos de mis padres.
Desde bien pequeñito se caracterizó siempre por ser un niño egoísta y que montaba pataletas a diestro y siniestro por todo. Sus padres nunca le pusieron límites y pensaban que con el tiempo se le quitarían las malas costumbres. Ahora tiene 11 años. Le han echado de 5 colegios a lo largo de su vida y su última "hazaña" fue empujar a sus padres fuera de casa y cerrarles la puerta con llave. ¿Cómo te quedas?
Yo flipo!
El error de estos padres no sé donde ni cuando estuvo pero sin duda lo hay o lo ha habido. Es un tema complicado...

Rebe dijo...

Siiiiiiii, yo también lo vi, sencillamente indignante!!!!