jueves, 31 de marzo de 2011

Grupo de Madres, ¡¡por fin ha llegado!!.

Y llegó el día, llegó la hora, llegó el estreno de nuestro Grupo de Madres. Íbamos tranquilas, sabiendo lo qué hacíamos, lo que queríamos, confiando en nosotras mismas. Y como era de esperar, ¡ha sido todo un éxito!. La convocatoria ha sito estupenda, hemos completado el aforo previsto. Desde el principio la charla ha sido enriquecedora, muchas mamás con las mismas dudas, las mismas problemáticas, y el mismo sentimiento, la incomprensión, la falta de libertad para poder contar lo que hacen con sus hijos, cómo quieren educarlos, la misma queja, la falta de respeto.


Enseguida nos hemos sentido unidas, nos hemos sentido valoradas, apoyadas, escuchadas, comprendidas. Las conversaciones fluían, todas queríamos hablar, todas queríamos contar nuestra experiencia. Todas sonreíamos.


Pero lo más importante, me he sentido bien, me he sentido satisfecha. Queridas madres, ya no podemos decir que estamos solas, o que nos sentimos incomprendidas. Tenemos una comunidad virtual, Madres Blogueras, nuestros blogs, tenemos la oportunidad de reunirnos una vez al mes físicamente. Podemos desahogarnos, expresar nuestros miedos, nuestras dudas, nuestros sentimientos.


Me siento feliz porque le he contado a una mamá el camino que he seguido para llegar hasta aquí con mi hijo, le he contado mi experiencia con el ánimo de que pueda servirle. Y eso espero poder seguir haciendo.


Gracias mamás, por vuestra asistencia, por vuestro interés. Ha sido un verdadero placer conoceros y compartir con vosotras la mañana de hoy. Espero sinceramente veros de nuevo.


Un abrazo enorme para todas.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Madres Blogueras

Cuando inicié este blog lo hice buscando apoyo, buscando consejo, buscando a madres que se sintieran como yo me sentía. Nunca supuse que encontraría lo que ahora mismo tengo, una red de blogs que esconden detras madres y padres maravillosos. Personas con las que comparto a diario mi idea de la maternidad, de la crianza. Personas que no me juzgan, personas con las que hablo y me entiendo. Muchos han sido los que nos hemos quejado de la falta de apoyos, de la soledad, de la necesidad de puntos de encuentros donde poder compartir nuestras vivencias.

Gracias a Mamá (contra) corriente hemos podido crear nuestro Grupo de Madres, que estrenamos mañana mismo. Un proyecto lleno de ilusión, de cariño, de buenas intenciones. Un proyecto que nos ha salido del corazón.

Pero somos muchas las madres blogueras, repartidas no solo por nuestro país, sino también fuera de él. Internet nos ha unido a todas, hemos ampliado fronteras, y no podíamos quedarnos solo en un grupo presencial. Por este motivo, Mamá (contra) corriente y yo gestamos una nueva idea, un nuevo proyecto. Y hoy lo alumbramos, hoy queremos presentaros:



Un espacio virtual para madres y padres, una comunidad , un punto de encuentro, un lugar de reunión. Os invitamos hoy a conocer nuestra casa, donde poder hablar, pedir consejo, buscar información, compartir vivencias, buscar consuelo o apoyo. Un espacio que está a vuestra disposición. Un lugar creado por y para vosotros, queridos amigos.


Madres Blogueras completa nuestro empeño de dar apoyo a quien lo necesite, información a quien la busque, consuelo a quien lo pida. Nuestro empeño de no sentirnos solos.


Además podremos encontrar, si lo deseamos, entre los que estéis suscritos otras madres o padres que se encuentren cerca de donde vivimos gracias a la estupenda herramienta de geolocalización.


Aquí todo el mundo tiene cabida, tanto si tienes blog, como si no lo tienes, todo el mundo tiene pase y libre entrada, en esta nuestra casa. A partir de hoy también vuestra.


Seguimos trabajando, probando, añadiendo cosas. Si veis errores, tenéis alguna sugerencias, o algún comentario, no dudéis en decírnoslo.


Quiero agradecer a Mamá (contra) corriente el trabajo realizado, su esfuerzo, su empeño, su constancia. Sin ella os aseguro que esto no sería posible. Gracias amiga. Y mi agradecimiento también para su marido, ese Papá (contra) corriente, que ha trabajado mucho para que hoy tengamos esta comunidad virtual.


¡Os esperamos!.


martes, 29 de marzo de 2011

Cocinando algo importante


Estoy un poco desaparecida, sin mucho tiempo para escribir en el blog, para comentar mis blogs preferidos, para pasar buenos ratos en twitter. Pero no, no me he olvidado de vosotras, es que ¡¡algo se está cocinando!!.


Mañana os cuento más.

lunes, 28 de marzo de 2011

Amor,..., ¿romántico?


Qué mi hijo es cariñoso, es indudable. Que necesita amor por sus cuatro costados, impepinable. A lo largo del día necesita decir y oir "te quiero" muchas veces, necesita contacto físico, caricias, abrazos, besos. El amor, el cariño y el contacto piel con piel para él es necesario y vital. Si alguna que otra persona leyera esto se quedaría patidifusa, porque mi niño es así con las personas a las que ama, pero según con quién, ya sabéis cómo se las gasta. Puede resultar arisco y comprometedor.


Cuando empezó el colegio su profesora me decía que era un niño amable, dócil, educado, obediente, pero en clase incluso tímido. Poco a poco fue haciendo sus amiguitos, no le costó mucho, ya que su timidez va más orientada a adultos. Con el paso de los meses la "pandilla" se ha ido consolidando y a día de hoy tiene un grupo de amigos a los que adora y con los que comparte clase, risas, diversión, incluso juegos extraescolares.


Como toda persona, independientemente de su edad ha ido mostrando sus preferencias y ha ido formando su cadena de mejores amigos. Curiosamente sus mejores amigas son niñas. Y digo curiosamente porque hasta este momento compartir juegos con niñas era casi inviable, no le gustaba, no se sentía cómodo o simplemente se aburría con ellas. El motivo exacto no lo sé. Pero cuando empezó a compartir juegos en el parque, en la calle, siempre prefirió la compañía de amiguitos del mismo sexo. Ahora, sus mejores amigas son niñas, ellas ¡¡le adoran!!, le buscan, le abrazan, le siguen. Bien es cierto que las niñas son brutas de aupa. Y conste que digo brutas en el mejor sentido de la palabra, en el sentido más cariñoso y jovial. Corren, saltan, hacen carreras de coches con él, vamos que mi peque está en su salsa.


Pero a pesar de toda esa amistad y cariño con todas esas nenas, hay una, solo una, que es absolutamente especial para él. E. es una niña de la que empezó a hablarme por noviembre del año pasado. Es una niña que desayuna en el cole, por tanto a la hora normal de entrada, las 9:00, nunca coincidimos. Y como se queda a comedor, tampoco la veía a las 12:30, hora de recogida del turno de mañana. Me hablaba de ella, de sus juegos, le encantaba estar con ellas, y poco a poco me di cuenta de lo especial que era para él. Fue en víspera de las fiestas de Navidad, cuando Sus Majestades de Oriente y Papá Noel visitaron el cole, los papás pudimos estar junto con los niños en el patio para recibirlos, cuando vi por primera vez a E. Mi hijo iba con ella de la manita. Los dos juntitos.


Y ya en febrero, cuando ha empezado a ir por la tarde, ha sido cuando la hemos conocido en condiciones. E. es una niña muy similar al mío, inquieta, juguetona, imparable, le sigue todos los juegos, adora los coches, le encanta hacer el payaso con el peque, y es cariñosa a más no poder. Es una niña encantadora, esa es la verdad. Cuando E. hace acto de presencia, mi hijo no tiene ojos para nadie más, solo quiere jugar con ella, pero no solamente eso, la da abrazos efusivos, besos y la mira con ojitos embelesados. Curioso, ¿no?.


Se lleva fenomenal con las otras niñas de la pandilla, las quiere mucho, se divierte horrores con ellas, pero E. es especial.


¿Amor romántico?, ¿tan pequeños?. El amor inunda la vida de mi hijo, todos los niños deberían estar inundados de este sentimiento. Pero confieso que me he sorprendido viendo en mi hijo nacer un sentimiento tan profundo por una amiguita. E. quiere mucho a mi peque, se la nota contenta con él, hay una conexión especial entre ellos. Me asombra que a una edad tan temprana se pueda desarrollar esa afinidad especial, ese "algo más", ese cariño, ese amor. Tan pronto están jugando a lo bruto tirándose por el tobogán, echando carreras, pegándose patadas entre risas, como se están abrazando y dándose un besito. Conste que mi peque solo la abraza a ella, ¡¡increíble!!.


Pero esto me hace pensar de nuevo en lo sensible que es este niño, en lo intenso que vive todo. Desde luego él sabe disfrutar de los buenos momentos, pero por desgracia vivirá con la misma intensidad los malos.


Espero que E. continúe siendo tan amiga de mi niño, que se lleven bien y disfruten de su amistad. Y por si acaso mamá estará con la red preparada por si nos pegamos el primer batacazo amoroso.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Primera excursión en el cole

Pues sí, hoy el Peque ha hecho su primera excursión con el colegio. El lugar elegido ha sido uno de los Centros Culturales de la zona, muy cercano al colegio, para ver una obra de teatro. A pesar de la proximidad, han ido en autocar, así que la experiencia para él ha sido ¡alucinante!, ya sabéis como disfrutan los niños con estas pequeñas cosas. No estaba especialmente nervioso, debe ser porque ya sabía lo que era una obra de teatro. Estaba convencido de que lo pasaría bien y entiendo que eso le daba seguridad.

Han salido para comer a la hora de siempre y estaba dando saltos y sonriendo. Su primera frase: - "mamá me lo he pasado pipa". Ha sido un poco parco en palabras, me ha contado que ha ido en un autocar gigante con cinturón de seguridad (aleluya!!) y que pudo ponérselo solito. Qué todos lo han pasado muy bien y han aplaudido mucho. Y que en el teatro -"hemos visto el cuento ese donde los animales hacían una montaña para llegar hasta la luna".

No he podido hablar con la profesora, mañana lo haré, pero creo que el cuento al que se refiere es uno que él ya ha conocía, y que os dejo a continuación. Es un cuento precioso, que os recomiendo.

¿A QUÉ SABE LA LUNA?



Os lo dejo en texto y en vídeo.




Hacía mucho tiempo que los animales
deseaban averiguar a qué sabía la luna.
¿Sería dulce o salada?

Tan solo querían probar un pedacito.
Por las noches, miraban ansiosos hacia el cielo.
Se estiraban e intentaban cogerla,
alargando el cuello, las piernas y los brazos.

Pero todo fue en vano,
y ni el animal más grande
pudo alcanzarla.
Un buen día, la pequeña tortuga
decidió subir a la montaña más alta
para poder tocar la luna.

Desde allí arriba, la luna estaba más cerca;
pero la tortuga no podía tocarla.
Entonces, llamó al elefante.

- Si te subes a mi espalda,
tal vez lleguemos a la luna.

Esta pensó que se trataba de un juego
y, a medida que el elefante se acercaba,
ella se alejaba un poco.
Como el elefante no pudo tocar la luna,
llamó a la jirafa.

- Si te subes a mi espalda,
a lo mejor la alcanzamos.

Pero al ver a la jirafa, la luna se distanció un poco más.
La jirafa estiró y estiró el cuello cuanto pudo,
pero no sirvió de nada.
Y llamó a la cebra.

- Si te subes a mi espalda,
es probable que nos acerquemos más a ella.

La luna empezaba a divertirse con aquel juego,
y se alejó otro poquito.
La cebra se esforzó mucho, mucho,
pero tampoco pudo tocar la luna.
Y llamó al león.

- Si te subes a mi espalda,
quizá podamos alcanzarla.

Pero cuando la luna vio al león,
volvió a subir algo más.
Tampoco esta vez lograron tocar la luna,
y llamaron al zorro.

- Verás cómo lo conseguimos
si te subes a mi espalda-dijo el león.

Al avistar al zorro, la luna se alejó de nuevo.
Ahora solo faltaba un poquito de nada para tocar la luna,
pero esta se desvanecía más y más.
Y el zorro llamó al mono.

- Seguro que esta vez lo logramos.
¡Anda, súbete a mi espalda!

La luna vio al mono y retrocedió.
El mono ya podía oler la luna,
pero de tocarla, ¡ni hablar!
Y llamó al ratón.

- Súbete a mi espalda
y tocaremos la luna.
Esta vio al ratón y pensó:

- Seguro que un animal tan pequeño
no podrá cogerme.

Y como empezaba a aburrirse con aquel juego,
la luna se quedó justo donde estaba.

Entonces, el ratón subió por encima
de la tortuga,
del elefante,
de la jirafa,
de la cebra,
del león,
del zorro,
del mono
y...
...de un mordisco,
arrancó un trozo pequeño de la luna.

Lo saboreó complacido
y después fue dando un pedacito
al mono, al zorro, al león, a la cebra,
a la jirafa, al elefante y a la tortuga.
Y la luna les supo exactamente a aquello
que más le gustaba a cada uno.

Aquella noche, los animales durmieron muy muy juntos.

El pez, que lo había visto todo y
no entendía nada, dijo:

- ¡Vaya, vaya! Tanto esfuerzo para llegar
a esa luna que está en el cielo.
¿Acaso no verán que aquí, en el agua,
hay otra más cerca?


Espero que os haya gustado. Si tenéis ganas y paciencia, recortad los animales que aparecen en este cuento para poder escenificarlo con vuestros hijos, merece la pena.

martes, 22 de marzo de 2011

De bajón


Todos los años ocurre igual, por un lado unas ganas tremendas de que acabe el frío y que el peque pueda disfrutar de parques, naturaleza y juegos al aire libre. Pero por otro mi poco cariño al calor, a la primavera y a sus consecuencias.

Como un reloj suizo mi cuerpo ya se ha rebelado contra esta primavera adelantada del pasado fin de semana. Astenia, cansancio extremo, presión en las sienes, congestión, mocos, ojos legañosos, asma, ahogo, tristeza, todo este batiburrillo de consecuencias son las que me rondan a mi cuando el invierno comienza a declinar, cuando nos abandona el frío. Aún contando esto, muchas personas se extrañan de que me encante el frío, el invierno, la nieve.

Hemos empezado la carrera ya imparable hasta el verano. Sí, es cierto, el buen tiempo nos da un abanico de posibilidades amplio con los niños, pero a mi personalmente me deja exhausta. A todo lo contado anteriormente, con la subida de la temperatura se une una bajada de la tensión, vamos que no soporto el calor.

Mi hijo es muy caluroso, a él no le importa que haga frío en la calle mientras luzca el sol y le permita trotar y jugar en la calle. Pero cuando el sol empieza a hacer de las suyas, no creáis que le hace gracia, ya digo que es un calores.

Así que de esa guisa voy, un poco arrastras físicamente, un poco tristona psicológicamente. Estoy en un punto de cambio, en un momento de reflexión, me veo sin tiempo, para poder hacer todo lo que quiero, sin energía y eso me frustra. Necesito un empujón que me haga reaccionar, ahora mismo me siento sin fuerzas.

lunes, 21 de marzo de 2011

Primer fin de semana primaveral

La primavera quería hacerse notar, quería sentirse la protagonista, y este fin de semana estando a las puertas de su llegada, y para despedir un invierno no demasiado crudo (al menos para los madrileños), ha sido espectacular, soleado, cálido. Todos los ingredientes perfectos para pasarse el día al aire libre con los niños.

Y en nuestro caso, así lo hemos hecho.

El sábado lo comenzamos con un buen paseo en bici por un parque cercano muy amplio y con carril bici. Qué ganas tenía mi niño de ir sin abrigos, bufandas, disfrutando de la carrera. Se lo pasó en grande con su padre recorriendo el parque a toda velocidad. Después tuvimos nuestra comida familiar, con los abuelos, reparto de algún regalito que otro, y mi niño felicitando a diestro y siniestro. "¡¡Feliz día del padre!!" iba él repitiendo alegre y contento. Una estupenda comida, y después más familia, tomamos dirección a casa de mi hermana, a compartir un poquito de tarta, y reunirnos todos con los peques. Mi nene se durmió en el coche, y tuvo un despertar, digamos que difícil. Su cansancio me resultaba sospechoso, algo me olía a chamusquina.

Conseguimos que la tarde se enderezase, jugar al fútbol con su padre, su tío y su abuelo ayudó mucho. Y la tarta de después puso todo en su sitio, ¡faltaría más!.

Pero el día tenía una sorpresa más. Una de las profesoras de música de mi hijo daba un concierto, tocaban el concierto para flauta y orquesta en Sol Mayor de Mozart, y ella era la solista de flauta. ¡¡Cómo no ir a verla!!. Mi peque tenía ilusión por ir, aunque sabía que aguantaría poquito tiempo. Era en pleno centro de Madrid, pero me arriesgué y allá que nos fuimos. Conseguimos, a pesar de las dificultades que el centro ofrece al tráfico, llegar a tiempo, y allí estaba ella, con su flauta travesera dispuesta a comenzar. Si podéis buscar el concierto y os gusta la música clásica, os lo recomiendo, es una pieza alegre, ligera, el dulce sonido de la flauta que relaja y alegra al tiempo. Os lo recomiendo de verdad, para vosotros y para los pequeños de la casa.

Aguantó el pobre veinte minutos, el día había sido muy largo, así que decidimos irnos antes de que se atreviera incluso a mezclarse entre los músicos. Al salir, de donde se celebraba el concierto nos dimos de bruces con una luna maravillosa, la superluna, una luna brillante, enorme que quiso también unirse a una noche primaveral y calurosa.

Así acabó nuestro sábado, demasiado intenso para mi gusto, pero no para mi niño que se acostó agotado pero feliz.

Y el domingo amanecimos como esperaba, con un peque llenito de mocos. Eso no impidió que bajara un rato (corto) al parque, cualquiera le tenía en casa. Pero fuimos prudentes y no le dejamos que trotara mucho. Porque por la tarde completábamos el fin de semana familiar, visita a los otros abuelos, pero esta vez no era una visita casera, sino campestre. Tocaba visitar la parcela que tienen, ¿y quienes son los protagonistas de esa parcela?, las gallinas y los gatos. Y es que el niño, para ser de ciudad, me ha salido más de campo que las amapolas. Pasó una tarde estupenda, correteando tras las pobres y pacientes gallinas, dándolas de comer, buscando los huevos, hablando con los gatos (sí, sí, hablando), correteando entre lo que su abuelo tenía sembrado, buscando lombrices, regando. Y tenía mocos sí, estaba medio malo, también, pero como quitarle esa ilusión, ¡imposible!.

El pobre cuando llegamos a casa estaba cansado, el moquerío seguía su curso, pero ni había fiebre, toses, dolores de garganta ni nada.

Esta mañana era incapaz de abrir los ojos, la congestión era importante, y aunque ningún síntoma era alarmante, había aparecido una tos perruna sospechosa, así que aquí está en casita, haciendo que los virus reposen, por si las moscas.

Un bizcocho casero de mami ha conseguido que se sintiera mejor, ahora solo queda ver si la cosa va a más o conseguimos controlarlo.

viernes, 18 de marzo de 2011

De monstruos y mentiras


Pues en esa fase estamos, en la de la imaginación al poder. Y como no podía ser de otra manera los monstruos (imaginarios, claro está) han irrumpido en nuestra vida,.., y en nuestro hogar.

En la educación del peque nunca han habido amenazas como las que antaño estábamos acostumbrados a escuchar, quien no recuerda al coco, al ogro, incluso en las nanas más dulces estaban presentes, "duérmete niño, duérmete ya, o vendrá el coco y te comerá....". Sin palabras me quedo ante estas composiciones.

A mi hijo nunca se le ha asustado o amenazado, si ha salido en la televisión, ordenador o similar cualquier figura poco recomendable para su edad, nos hemos reído y así él no lo ha visto amenazante. Y así ha llegado a sus 4 años, limpio de miedos, limpio de temores. Pero aún así, los monstruos han llegado. Lo bueno es que no son monstruos que le amenacen o a los que él tema. Digamos, en lenguaje coloquial, que son unos monstruos cachondos. Monstruos que le cogen la pierna para no que no camine cuando llegamos a casa del parque, monstruos que le tiran al suelo cuando corre, monstruos que esconden su comida, monstruos que no le dejan bajar de la cama cuando mamá le despierta para ir al cole,...., me vais entendiendo, ¿no?.

Y mamá, con esa cantidad de recursos que a estas alturas dispone, se ha buscado un método infalible para espantarlos y que se vayan corriendo. ¡¡Un molinillo!!, de los de las ferias de toda la vida. Cuando el monstruo le impide caminar, o le impide bajar de la cama, allá va mamá cual superhéroe molinillo en mano y sopla y resopla fuerte, fuerte, para que el monstruo malón huya despavorido. Ni que decir tiene que el niño se parte de la risa, y asunto arreglado.

Así que esta faceta de los monstruos está resultando hasta divertida. Eso sí, dejamos claro siempre que los monstruos no existen, que son imaginarios. Él lo entiende bien, y capta la idea de la diversión y juego, no de temor.

Otro de los aspectos novedosos de esta faceta están siendo las mentirijillas. ¿Cómo aprenden a mentir?, ¡¡es increíble!!. Además son mentiras que dañan a otros, en este caso a mi. La hora del baño se ha convertido en un rebeldía, porque supone el fin de los juegos, y el inicio de la rutina de descanso. Cuando llega la hora, muchos días directamente se tira al suelo y: -"mamá, me has empujado y me has tirado". ¿¿Qué??. Imagináos mi sorpresa. O bien otro día con su merienda, tenía un bocadillo de jamón que se estaba comiendo algo enfurruñado mientras veía sus dibujos. Al poco viene donde yo estaba y me dice que se lo ha comido todo. Se lo había empezado a comer a regañadientes porque él no quería jamón, quería galletas de chocolate. Pero cuando voy al salón me encuentro a una gata relamiéndose con un buen trozo de bocata. ¡¡Se lo había dado a la gata!!.

Después, cuando hablo con él y le explico lo que son las mentiras, el daño que se hace con ellas, lo triste que nos ponemos, lo comprende, o al menos eso creo, y me dice que lo hace porque está enfadado. ¿Pero dónde ha aprendido eso, a mentir?. En casa no se miente, a él no se le engaña, no se le prometen cosas que no se le dan, etc. Creo que es innato al ser humano.

Sin duda estos dos aspectos que os cuento indican que mi hijo crece a velocidad de vértigo y de lleno entra en una fase de niño más mayor, con sus pros y sus contras.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Mamá a tiempo completo o mamá sin más

Cuando se habla de mamás a tiempo completo muchos podemos pensar que se trata de una madre que se dedica a sus hijos las 24 horas del día. Otros, por el contrario, pueden pensar que madres a tiempo completo somos todas, porque no hay un solo momento del día que no se sea madre. Como todo, es una cuestión de opiniones.

Madres somos todas, y por nuestras circunstancias personales algunas mujeres tienen un trabajo remunerado fuera del hogar, otras estudian, otras no trabajan y se dedican al trabajo del hogar, al tiempo que cuidan-educan-crían a sus hijos. Existe un amplio abanico de posibilidades.

Pero a raiz de la creación del Grupo de Madres, se ha hablado más del término madre a tiempo completo.

Cuando ideamos este grupo, pensábamos en mujeres como Mamá (contra) corriente, como yo, o como tantas otras que circulan por la blogosfera, mujeres que (da igual el motivo) han aparcado su momento laboral para dedicarse al cuidado exclusivo de sus hijos. Es una decisión personal, desde luego, pero una decisión que tiene una serie de consecuencias.

En un momento social donde lo indicado es la combinación trabajo-guardería/abuelos/familiar (que atienda y cuide a los hijos), decidir que una misma se ocupa de la crianza es sacar los pies del tiesto. Pero nos damos cuenta que los tenemos fuera cuando estamos embarcadas en la aventura. Y nos damos cuenta porque las personas que circulan alrededor nuestro nos preguntan asombrados, nos aconsejan, nos sugieren otros métodos e incluso se permiten juzgarnos.

¿Qué sucede entonces?, pues sucede el aislamiento, la soledad, la incomprensión y sobre todo las dudas. La eterna pregunta es ¿lo estaré haciendo bien?, ¿me estaré equivocando?. Se nos cuestiona tanto que al final las dudas nos atormentan. Si el niño no come, si tiene berrinches, si no duerme de noche, si se muestra caprichoso, todo tiene una única causa: el niño le tiene tomada la medida a mamá. A mamá que está con él todo el día y le consiente mucho.

Y si encima esas madres no tienen apoyo y comprensión familiar, ¡apaga y vámonos!. ¿Con quién hablará esa madre?, ¿a quién contará sus miedos?. Obviamente a su pareja, que seguramente tendrá una larga jornada laboral. ¿Y el resto del tiempo?.

¿Qué ocurre con una mama trabajadora?, es una mujer que hace lo que la sociedad espera de ella, trabajar. Durante el tiempo que está fuera sus hijos son atendidos y cuidados en guarderías, o por la familia, o por un cuidador. Pero está socialmente aceptada, no recibe presiones externas, es incluso alabada por ser capaz de trabajar, ser madre, atender a la familia, ser pareja, esposa, ¡¡es una superwoman!!. E incluso, y sin pretenderlo, se crea su propio grupo de madres, amigas, compañeras de trabajo, con quien intercambiar experiencias de madre, con quien compartir las idas y venidas de los hijos, el café de la mañana en el trabajo, el rato de la comida, las charlas informales. Todo ayuda a que se sienta acompañada y entendida.

¿Esta mujer es una mamá a tiempo completo? Por supuesto que siempre es mamá, por encima de todo, ¡como poner eso en duda!, pero gracias a la escapada (a veces muy sacrificada, me consta), logra algo muy importante para cualquier se humano, la aceptación.

Una mujer dedicada a la crianza de los hijos no tiene esa misma aceptación, no está igualmente valorada, porque "como estás en casa, qué suerte tienes". Con este tipo de expresiones nos damos de bruces día sí y día no.

Y eso es lo que yo quiero, valorar a esas mujeres, darles su espacio para compartir, para sentirse únicas e importantes.

Puede que no estéis de acuerdo conmigo pero en mi vida laboral me he sentido muy valorada, muy apoyada. En mi faceta maternal, no tanto y desde que no trabajo, menos aún. Esto es lo que yo siento, lo que percibo, lo que me han hecho sentir. Puede que esté equivocada, pero si hay otra madre que se haya sentido así, la quiero a mi lado, para poder compartir todo esto.

martes, 15 de marzo de 2011

Grupo de madres: crecer, aprender, compartir


Estamos de estreno. Tengo el orgullo de presentaros un hermoso proyecto, un proyecto donde voy de la mano con Mamá (contra) corriente y con Baby Deli. Gracias a ambos por hacer posible la creación de nuestro Grupo de Madres.

Sabéis que hace tiempo me rondaba la idea, organizar un grupo de madres, compartir nuestras experiencias con nuestros hijos, animarnos las unas a las otras, sentir que no estamos solas, buscar la complicidad y el apoyo.

Baby Deli nos ha dado la oportunidad, y Mamá (contra) corriente será mi compañera en esta aventura. No puedo pedir más. Bueno sí, puedo pediros una cosa, mamás madrileñas ¿os apetece asistir?. Por ahora el grupo se reunirá por la mañana, el último jueves de cada mes, estaremos de 10:30 a 12:00 de la mañana, en el Centro Comercial Zielo en Pozuelo de Alarcón.

¿Quién puede venir?, toda aquella madre que le apetezca hablar sin tapujos, para ser escuchada, sin ser juzgada. Porque nuestro lema es crecer, aprender y compartir.

Lo hemos llamado Grupo de Madres, pero si eres padre ni que decir tiene que estás invitado, estaremos gustosas de recibirte.

Allí estaremos, el próximo jueves 31 de marzo, esperando que os animéis a participar. Vuestros hijos también están invitados, Baby Deli es un lugar donde los niños son los protagonitas, podrán juguetear a sus anchas mientras nosotras charlamos, será una buena oportunidad para que ellos también lo pasen en grande.

Si os apetece asistir sólo debéis llamar al número de teléfono que aparece en la imagen pues el aforo es limitado. Queremos crear un ambiente agradable, sin ser muchos para que podamos hablar tranquilamente.

Gracias Baby Deli, por vuestro apoyo, vuestras ganas y vuestra entrega. Doy la gracias también a Valentina Ganem, psicóloga de Baby Deli, sus ideas acerca de la maternidad, tan cercanas a las nuestras, hacen posible este hermoso proyecto. Gracias Mamá (contra) corriente, por ser mi fiel compañera de viaje, sin ti esto no hubiera sido posible.

¡Os esperamos!.

sábado, 12 de marzo de 2011

Conciliación, a veces existe

Pues sí, a pesar de los tiempos que corren, a veces te encuentras casos en los que existe la conciliación laboral-familiar, pero la conciliación de la buena, no de esa que venden los políticos. La que venden es la conciliación de "niño tu te quedas en el colegio un par de horas más y luego paso a buscarte".

Yo hablo de la conciliación que no le supone a una criatura ampliar horarios, que permite que una familia pase la tarde junta, que favorece que una madre deje a su hijo en el colegio y pueda recogerle, que consigue que unos niños vayan al parque a jugar junto con sus padres. Esa es la conciliación de la que hablo, que a veces parece de ciencia-ficción.

Llevo mucho tiempo encontrándome con padres y madres que me cuentan lo imposible que les resulta coger jornada reducida, mantenerla, salir pronto del trabajo sin recibir presiones por parte de sus jefes. Me consta que es cierto. Mi marido sin ir más lejos es víctima de esas presiones. Antes podíamos disfrutar mucho más de él, pero a día de hoy de lunes a jueves las cosas están complicadas.

En el colegio de mi hijo he conocido a una mamá que concilia con todas las de la ley. Deja a su hija en el colegio a las 9 de la mañana, se marcha a trabajar después. Y a las 4 de la tarde, hora de salida de los peques, allí está de nuevo como un clavo. Y luego tarde de parque o de lo que sea menester. ¡Bravo por ella!.

No sabía en qué trabajaba, y honestamente, me daba apuro preguntarla, ya que en definitiva no es asunto mío. Hoy haciendo la compra la he visto en un centro comercial cercano a mi casa. Allí estaba ella ganándose el pan. Hoy trabajaba por la tarde, es sábado, pero hoy el papá de la compañera de mi hijo estaba en casa, así que supongo hoy hará más horas para compensar que entre semana tiene una jornada apta para horarios escolares. A eso yo lo llamo apañarse de maravilla.

Y yo, que le doy muchas vueltas a todo, pienso que renunciaría a un trabajo mejor, ocultaría incluso mis estudios y me daría igual trabajar de esto o aquello, con tal de tener una jornada de cinco horitas que me permitiera pasar el mayor tiempo posible con mi hijo.

Ya sé que muchos pensaréis que ganará poquísimo, bueno pues a esa familia no la va mal, los dos aportan un sueldo, ambos cotizan en la seguridad social, y han conseguido pasar mucho tiempo juntos. No sé a vosotros, pero el planteamiento a mi me gusta.

Yo aspiro a esto, a poder llegar a conciliar mi vida familiar con mi vida laboral, ¿lo conseguiré?.

¿Qué creéis que opinarán nuestros amigos los políticos de este plan?, ¿será para ellos viable?, ¿ayudarían a que otras muchas mujeres, en el caso de que lo eligieran, pudieran trabajar cinco horas?.

jueves, 10 de marzo de 2011

Efectos secundarios de las vacunas


El pasado jueves le pusieron al peque las vacunas de los 4 años, como os conté aquí. Según el calendario vacunal de la Comunidad de Madrid se vacunó al niño de lo siguiente:

Difteria
Tétanos
Tosferina (acelular)
Sarampión
Rubeola
Parotiditis (paperas)

Con semejante panorama pregunté a la enfermera si podíamos esperar alguna reacción, fiebre, sarpullido, .... Ya os conté en su día que no estaba ella muy por la labor de informar, tener interés y demás. Y es una lástima porque yo soy una madre receptiva, me hubiera encantado charlar con ella de la evolución del niño, y de más cosas, pero como ya dije en su momento solo estaba interesada en cubrir el expediente y acabar cuanto antes. Menos mal que nuestro Pediatra no es así.

No solo no me informó, no solo no supo que contestar, sino que ni siquiera sabía de qué estábamos vacunando al niño. Incluso me llegó a decir que como se le había puesto un refuerzo de varicela, podáimos esperar fiebre a los 7 días. En esta vacuna no hay refuerzo de varicela. Preferí no decirla nada, porque ,..., ¿para qué?. E hice lo que pienso que no se debe hacer, buscar en internet. Yo prefiero que un profesional me asesore, pero en ausencia de ello....

Como según las comunidades pueden variar algo el orden de las vacunas os dejo un listado con algunos posibles efectos secundarios de las vacunas:

-Difteria, Tétanos, Tosferina, Haemophilus Influenza Tipo B, Neumococo: las posible reacciones a estas vacunas duran entre 24 y 48 horas. Fiebre, malestar, irritabilidad, sueño intranquilo. En caso de que la fiebre y el dolor en la zona del pinchazo dure más de tres días consultar al pediatra.

- Hepatitis B: Malestar, irritabilidad y sueño intranquilo, sensibilidad en la zona del pinchazo, hinchazón o enrojecimiento. Esta vacuna no suele producir fiebre.

- Sarampión: Fiebre, que puede durar entre dos y tres días. Sarpullido leve, que aparece en el torso entre los 6 y los 12 días siguientes a la vacunación. Puede durar de dos a tres días. Estos brotes no son contagiosos. En caso de que dure más de tres días, consultar con el pediatra.

- Parotiditis (paperas), rubeola, polio: No suele producir reacciones, solo malestar, irritabilidad, sueño intranquilo, dolor en la zona del pinchazo.

- Varicela: malestar, irritabilidad, sueño intranquilo, dolor o hinchazón y enrojecimiento de la zona donde se puso la inyección. Fiebre que puede presentarse entre los 7 y 10 días después de poner la vacuna. Puede tener una duración de uno a tres días. Posible aparición de sarpullido leve que aparecería a partir del quinto día de aplicar la vacuna. Puede durar varios días. Este sarpullido no es contagioso.

- Influenza: Fiebre, malestar, irritabilidad, sueño intranquilo, hinchazón y enrojecimiento de la zona donde se ha puesto el pinchazo.


Qué nos debe alarmar y ante qué síntomas debemos acudir al pediatra de inmediato:

- Si el niño no puede mover la pierna o el brazo donde se le ha puesto la vacuna.

- Si tiene fiebre de 40º C o la fiebre persiste más de tres días.

- Si se trata de un bebé menor de tres meses con fiebre superior a 38ºC.

- Si hay enrojecimiento mayor a 4 cm alrededor de la zona del pinchazo por más de 48 horas.

- Si el malestar general o la irritabilidad perdura más de tres días.

- Si el niño tiene dificultad para comer.

- En caso de bebés, si se le ve decaído, o presenta un llanto extraño por más de una hora, o un llanto continuo por más de tres horas.


Esta vez la reacción fue muy poquita. Irritabilidad leve, cansancio moderado durante tres o cuatro días, hinchazón de uno de los brazos, enrojecimiento y picor, y un granito "sospechoso" en una pierna con cerco rojizo. Pero que ha cedido a los tres días. Temperatura elevada aunque sin llegar a tener fiebre.

Con esto finalizamos la etapa de vacunación más infantil, pues la siguiente es a los 14 años.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Y esto,...., en el día de la Mujer

Ayer, como todos sabéis, se conmemoraba El Día de la Mujer. Expresé mi opinión en algunos de los blogs que tratásteis el tema. Mucho nos queda por recorrer, y muy equivocados me parecen algunos planteamientos.... yo lucho por lo creo en mi pequeña parcela, la parcela de mi vida, y no me va mal, más por el momento no puedo hacer. Me doy cuenta que mi modo de vida, de ser Mujer dista mucho de lo que se pretende y por lo que se lucha a día de hoy, pero, yo respeto y aspiro a que me respeten.

Pero no era de esto de lo que quería hablaros. Sino de una anécdota que me sucedió y que me dejó estupefacta.

Todos nos vemos bombardeados continuamente por llamadas molestas donde pretenden vendernos el oro y el moro. Se llevan la palma, al menos en mi caso los operadores de telefonía. Esta vez se trataba de Jazztel, y pongo el nombre y lo publicito a los cuatro vientos para que todo aquel que me lea sepa lo que sus operadores preguntan.

Preparaba mi bolso para irme a recoger a mi hijo del colegio, cuando sonó el teléfono. Vi el número, había llamado varias veces en días anteriores, no era conocido y supuse que sería una llamada de estas que tanto detesto. Decidí cogerlo y decirles NO para que dejaran de llamar. Ahora no sirve ignorarles pues te bombardean un día, y otro, y otro.... a horas intempestivas.

La conversación fue más o menos así:

- ¿Quien és? (mi voz ya denotaba un inconfundible "di lo que tengas que decir que me tenéis frita").

- Buenas tardes, ¿podría hablar con el titular de la cuenta telefónica, por favor?.

- Pero de dónde llama usted.

- De Jazztel señora.

- ¿Qué desea? (impaciencia, impaciencia, me estás poniendo negraaaaa).

-¿Es usted la mujer?

- ¿Qué mujer?.

- Quiero decir señora si tiene usted autorización para tomar decisiones sobre la cuenta telefónica.

- ¿¿¿¿¿¿Cómo?????????. Caballero acaba de perder usted toda oportunidad de una venta, portabilidad, o de que le escuche. Es usted un impresentable. ¡Buenas tardes!.

- Pero señora, señ,..... pi,pi,pi (colgué).

¿Qué os parece?, a estas alturas este señor de pacotilla llama a mi casa, preguntando impertinentemente por el titular de la cuenta telefónica,...., que por otro lado soy yo, porque quiere venderme algo, y para colmo me ofende de esta manera.

La verdad es que me quedé patidifusa, no me esperaba algo así. Tenía mucha prisa porque iba con el tiempo justo para recoger al peque, pero si llego a tener tiempo le monto un pollo que ni se lo cree, hablo con su jefe y con el Cristo que fundó la empresa de las narices.

Confieso, y creo que se nota, que me fastidio notablemente lo que dijo. El operador en cuestión no era español, supongo que Jazztel como otras operadoras tiene este servicio en outsourcing. Sé de lo que hablo porque he trabajado mucho tiempo en este sector y me conozco el outsourcing de cabo a rabo. Supongo me llamaría de otro país, donde a los operadores se les da un mini cursillo de España, sus gentes y tradiciones (os prometo que esto es real) y los lanzan al teléfono sin muchos conocimientos. Quiero suponer que de donde llamaba este señor aún se hacen esas preguntas ofensivas, pero aún así me parece mentira.

Así que fijáos si nos queda camino por recorrer.

Buen día a todos.

martes, 8 de marzo de 2011

¿Infertilidad femenina o madres añosas?

Somos muchas las mujeres que nos hemos visto obligadas a pasar por una clínica de fertilidad, muchas las que hemos tenido problemas para quedarnos embarazadas, muchas que nos hemos preguntado qué ocurre. Son muchos los carritos de mellizos o gemelos que vemos por la calle, muchas historias de años luchando para conseguir un embarazo.

Y todas tenemos una cosa en común: tenemos más de 30 años.

Según un estudio conjunto entre las universidades escocesas de Sant Andrews y Edimburgo, el deterioro de los óvulos a partir de los 30 años aumenta las dificultades para concebir y eleva el riesgo de que el bebé no nazca sano. Creo que a estas alturas conocemos que cuanto más mayor es una mujer, más complicado es conseguir un embarazo. Pero este estudio además nos indica que la reserva de óvulos potencialmente fértiles se reduce en un 90%.

Este estudio es el primero que habla de reserva ovárica, para referirse al número potencial de óvulos que fabrica una mujer a lo largo de su vida, hasta la menopausia.

Toda mujer nace con un acúmulo de óvulos potenciales (se cree que unos trescientos mil). En principio no se pensaba que el descenso de óvulos fértiles se produjera tan vertiginosamente. Pero gracias a este estudio se ha comprobadoque al llegar a la treintena al 95% de las mujeres les queda sólo el 12% de sus reservas. Y a los 40, se reduce al 3%.

El problema principal es que las mujeres nos vemos bien, nos sentimos bien. Cuando llegamos a los 30 nos encontramos en un momento anímico, social, laboral perfecto. Y creemos que nuestro cuerpo responderá de la misma manera, pero no es así. Nuestro cuerpo sigue el ritmo de hace décadas, de hace siglos, y a partir de los 30 nuestro útero empieza a ser añoso. Sin duda sobrevaloramos nuestras posibilidades de quedarnos embarazadas.

Este estudio nos da una explicación del por qué tantas mujeres tienen problemas para quedarse embarazadas. Y no solo eso, también nos da alguna pista del motivo de abortos, y demás problemas posteriores al embarazo. Los óvulos son de peor calidad, por tanto todas estas complicaciones surgen más fácilmente.

Pero, ¿estamos dispuestas a adelantar nuestra maternidad?.

sábado, 5 de marzo de 2011

Revisión de los 4 años


Y por fin llegó el día, la revisión y vacuna de los 4 años. ¡Cómo pasa el tiempo!. Aún recuerdo claramente la revisión de los 18 meses, cuando le pusieron sus últimas vacunas. ¡Cómo lloró mi niño!. Recuerdo que pensé "queda mucho para las próximas vacunas". Y el "mucho" ya pasó, ya tiene 4 años. Insisto, cómo pasa el tiempo.

Como en mi centro de salud son muy originales me han hecho visitarles dos días, uno para ver a la enfermera y otro para ver al médico. ¿Motivo?, pues que el día que la enfermera tiene a bien pasar por la consulta de pediatría, es una tarde que no está el pediatra, justo el día que pasa consulta por la mañana. ¿Se podrían organizar, no?. Pues no, te fastidias tu y te haces dos visitas. En fin, ya sabéis la opinión que tengo de estos asuntos.

Le conté a mi niño que nos tocaba su revisión.

-"¿Y qué me hacen en la revisión, mamá?".

-"Pues te pesan, te miden, para ver si estás creciendo bien, la enfermera hace preguntas a mamá para ver si comes bien, y poco más".

-"¿Y no me pinchan?".

- "Veremos a ver que nos dice la enfermera".

Lo sé, lo sé, omitir información es como mentir, pero ¿qué iba a hacer?, no podía contarle a la criatura que le iban a poner dos banderillas como dos soles. Porque si se lo cuento a ver quien es la guapa que le mete en la consulta, que encima iba sola.

Pero mami le iba contando que esta era la revisión de los niños mayores, la de los 4 añazos. Y él con su orgullo de ser grandote, iba tranquilo y confiado. ¡Pobre mío!.

Nos recibió puntual, cosa extraña, y empezaron las preguntas, sin interés, sin ganas, absurdas para mi gusto:

¿Va al colegio?
. Esta pregunta la comprendo, quieren saber si el niño está escolarizado. Y para ver si yo mentía o no, la pregunta fue a traición directa al niño: ¿Cómo se llama tu cole?. No quiero ni pensar que me hubiera dicho o qué cara hubiera puesto si le llego a decir que no está escolarizado.

¿Juega con otros niños?. Vale, esta pregunta también la puedo comprender, ya que con su edad la socialización ha debido llamar a su puerta y si no es así.... hay que investigar por qué.

¿Cóme de todo?. A verrrr, levante la mano la mamá o papá del niño que coma de todo... venga, venga. Lo curioso es que la probé. Me consta que ella es madre de dos hijos. Le dije "sí, come de todo",..., e hice una pausa, y la señora mecánicamente apuntaba al ordenador. "Bueno, come de todo, pero para ser sincera, come menos verdura de la que debería". Unos ojos chirriantes me prestaron entonces atención. Seguramente porque ella ya había escrito su respuesta. Creo que no lo modificó.

¿Le bajas todos los días al parque?. Noooo, le tengo atado a la pata de la cama cuando llega a casa. Vaaaale, soy algo dura con ella. "Sí, le bajo pero no todos los días, cuando el tiempo lo permite, y nosotros podemos".

¿Le bañas a diario?. Sí. No quise añadir nada más.

¿Dice frases con sentido?. Aquí me mordí la lengua, lo prometo, porque me dieron ganas de decirle "no, tiene 4 años, no dice frases pero yo me he quedado de brazos cruzados". Eso si te lo preguntan con 3 años, puede ser hasta normal que es cuando muchos niños despegan hacia un lenguaje más estructurado. Pero si con cuatro años sucede eso .....

¿Cuándo controló los esfinteres?. Mi hijo controló sus esfínteres pasados los 2 años. Hubo revisión a esa edad, pero debe ser que no lo apuntó y se detuvo en este apartado.

¿Duerme bien?. Esta pregunta sí es pertinente, desde luego. "Sí, muy bien".

Todo esto se hizo en un par de minutos, sin ningún interés por su parte, sin contacto visual, con el único afán de apuntar cuanto antes todo.

Y luego sus sabias recomendaciones:

"Es el momento de poner límites, la educación no es nada fácil". ¿En serio?, menos mal que fui a la revisión, hasta el momento no me había dado cuenta de lo complicado que era esto de educar. ¿Limites dices?, pues si los tengo que empezar a poner ahora, listos vamos.

"Que tome chucherías una vez por semana". Y,..., si toma una vez por semana, ¿cuántas le doy?.... El niño toma chuches de vez en cuando, una gominola, un regaliz, poca cosa. Empezamos a darle chuches muy tarde y a día de hoy no puedo decir que tome muchas. No hay un día especial, no por ser sábado se pueden tomar más golosinas. Se le da a veces y muy medido todo. Mientra tome pocas, qué más da que le des un día o dos... Digo yo.

"Los gusanitos rojos son malísimos para el esmalte dental". Concretamente esos gusanitos, que es verdad que los colorantes no son buenos. Pero, ¿el resto de guarrerías en bolsa sí puede tomarlas?.

"Los batidos también son chucherías, no se los des". Mi hijo no toma batidos, no le gustan. Pero supongo que por dárselos un día en semana tampoco pasaría nada.

"Los zumos que sean naturales, que los de brick tienen mucho azúcar". En esto estoy de acuerdo.

Después pasamos a las medidas:

Peso: 16,200 kg (percentil 50 rozándolo). Pesa lo mismo desde el verano pasado, y es que a pesar de todo lo que come, no coge un gramo, todo lo dedica al crecimiento.

Altura: 105 cm (percentil 75).

Y ya, las temidas vacunas. El pobre al ver que venía con las jeringas,

- "mamáaaaaa, que sí, que sí, ¡¡¡que tienen pinchos!!!".

Pobrecito, no le dio tiempo a reaccionar. Antes de decir ay, la enfermera le había puesto el primer pinchazo. Lo hizo muy bien desde luego. El segundo pinchazo fue esperado y peor claro. Después dos pequeños esparadrapos. El pobre se quejaba e iba con los bracitos como si fuera a desplegar las alas.

-"Cómo duele mamá, cómo duele".

Cuando son bebés y lloran, se te parte el alma, pero lloran, al poquito se calman y listos. Cuando verbalizan todo te hacen ver toda su penita, el dolor, la impotentes que se sienten. Pobrecito mío.

Le pregunté si le daría reacción, como sucede con la vacuna de los 18 meses. Pero no supo qué decirme..... Me consta que como una de las vacunas es del sarampión puede salirle a los dos o tres días un ligero sarpullido. Del resto, estoy a la espera.

Por la noche no me permitió quitarle los esparadrapos de los brazos. Decía que aún pinchaba. Así que decidí que no pasaba nada por dejárselos. Es bueno que ellos decidan, que no se les fuerce. Por la mañana le volví a preguntar si pinchaba, y si quería quitárselos. Se tocó con cuidado y me dijo convencido que ya estaba curado y podía quitárselos.

Y ayer la revisión con su pediatra. Aunque como llevamos varias semanas viéndole, no me preocupaba en exceso. Tenemos pase VIP en consulta. Aún así, le revisó de pies a cabeza, ojos, oídos, garganta, respiración, corazón, testículos, posible fimosis, caderas, columna, postura. Está hecho un torete.

Me dijo que el niño estaba estupendo, muy bien en cuanto a peso y altura, así que hemos pasado la ITV con éxito.

La próxima vacunación,..., ¡¡ a los 14 años !!. Aún queda tiempo. Espero que pase un poquito más despacio.

Feliz fin de semana.

jueves, 3 de marzo de 2011

Grupo de duelo perinatal

"La muerte de un recién nacido es una situación que se ha afrontado hasta ahora negándole importancia, con bastante indiferencia. Los hospitales han tendido a minimizar el impacto que estas muertes tienen sobre los padres porque piensan que al no haber conocido al hijo, es como si no tuvieran derecho a realizar un duelo por el bebé muerto". Alba Payás (Psicoterapeuta).

"Es más fácil sacar al niño del útero de su madre que sacarlo de su pensamiento". Willke

Me consta la dureza de las citas que acabo de poner. Pero es una realidad, aterradora, sí, pero no por ello debemos obviarla, no por ello debemos esconderla.

Por desgracia los datos de abortos y muertes perinatales son un hecho, una realidad que muchas madres y muchos padres afrontan cada día. Tras una pérdida así no saben qué hacer, cómo tratarlo, de qué hablar, dónde acudir. Nadie les ayuda, les da pistas, nadie les comprende.

Cuando una mujer sufre un aborto, aunque sea en un momento temprano de su embarazo, está sufriendo una pérdida importante, puesto que desde el primer momento esa mujer se siente madre. Escuchamos frases del tipo: "eres joven, ya tendrás más hijos, casi todas las mujeres tienen abortos, mejor así eso es que no vendría bien, el cuerpo es sabio,...." y un sinfín de dichos y frases hechas que muy lejos de alegrar nuestro ánimo, nos hunden más en nuestra pena.

Nadie entiende a esa mujer que llora a un feto no evolucionado, a un feto de pocas semanas. Nadie entiende que esa mujer no llora a un feto, llora al hijo que no pudo ser, al hijo que nunca será, al hijo frustrado. Esa mujer acaba escondiendo su pena y llorando para adentro, llorando a escondidas, ocultando su tristeza. No se la permite vivir su duelo. Ni se la permite, ni se la enseña.

¿Pero qué ocurre cuando las semanas del embarazo avanzan, los meses pasan?. Sentimos la barriga crecer, sentimos al bebé moverse, vemos las ecografías, hablamos con nuestro niño, guardamos esas ecos en álbumes, preparamos su cunita, su ropa, su nombre,.... De repente algo no va bien, da igual que sea prematuro o que ya esté a término, de repente algo no va bien. Tu mundo se derrumba, el miedo te atenaza, te paraliza, y crees estar viviendo una pesadilla. Pero no es un sueño, es una realidad. Algo ha ido mal y tu bebé se ha ido.

La mayoría de las mujeres que tienen problemas en el último trimestre del embarazo, tienen un parto vaginal. La mayoría de profesionales sanitarios recomiendan que así sea el parto, por muchos motivos, mejor recuperación de la mujer, menor riesgo sanitario, mejor pronóstico de cara a futuros embarazos. A nivel psicológico también es lo deseable. A pesar del dolor, es preferible que esa mujer se sienta madre en ese momento y pueda dar a luz a su hijo.

A partir de ese momento para esas mujeres, y para sus parejas comienza la oscuridad, y a veces, nadie quiere, sabe o puede ayudarles.

Ahí empieza el proceso de duelo.

El duelo no es más que la asimilación de una pérdida, en este caso la pérdida de un hijo. Esa ausencia se transforma en una presencia interna o en la negación de dicha ausencia. A veces sucede que se anclan en este momento, no hay asimilación, no hay aceptación, solo negación. Y ese duelo se para.

Nos guste o no, despedir a un ser querido cuando nos deja, cuando muere, es necesario, ello nos dará paz y nos permitirá seguir adelante.

Podemos encontrar varias fases dentro del duelo, desde el momento en que tiene lugar la muerte. No hay un orden: negación, incredulidad, confusión, shock, enfado, rabia, tristeza, depresión, añoranza, desesperación, culpa, aceptación.

A esto se añaden síntomas físicos como jaquecas, cansancio, falta de ánimo, taquicardia, respiración agitada, trastornos digestivos, insomnio, etc

Las parejas y familias que hablan del tema, se expresan con libertad y no callan su pena tienen mayor probabilidad de superar un duelo y asumir su situación respecto a otras que aplican en cambio un modelo de negación o de supresión de sentimientos.

Debemos asumir que una madre y un padre difícilmente podrán superar una pérdida de tal calibre. Lo que harán será aprender a vivir asumiendo esa pérdida.

Por todo lo que he contado algunos profesionales, psicólogos, médicos, matronas, enfermeras, incluso padres con experiencias similares se van concienciando de la necesidad de facilitar ese duelo a las familias dolientes.

Y yo quiero aportar mi pequeño granito de arena. Como muchos sabéis, hace cinco años, antes de tener a mi hijo, sufrí una pérdida muy traumática, una pérdida de un bebé de seis meses de gestación. El motivo, una corioamnionitis, de la que no nos dimos cuenta hasta que fue demasiado tarde. El resultado fue un parto inducido, vaginal, sin epidural de un bebé que pesó 700 gramos y que falleció al poco de nacer.

Esta experiencia, su duelo posterior, la aceptación de este hecho, de esta muerte, me han hecho ver que muchas mujeres necesitan ayuda para encauzar su dolor, asumir su pérdida y aprender a vivir con ello.

Por este motivo, un grupo de personas estupendas y yo hemos decidido que ya está bien de hablar, y que es hora de ponernos manos a la obra. ¿Alguien necesita ayuda?, ¡vamos a brindarla!.

Estamos poniendo en marcha un Grupo de Duelo Perinatal, dirigido a todas aquellas mujeres, madres, padres, parejas que sientan la necesidad de pasar por ese periodo de duelo, que sientan que no han aprendido a vivir con esa pérdida, que sigan llorando la ausencia de ese hijo que no pudo ser. Queremos crear un círculo de duelo, donde las experiencias de todos nosotros, empezando por la mía propia nos unan y guíen por un camino que nos ayude a superar ese dolor.

Este grupo se llevará a cabo en la Asociación Causay, gracias a ellos podemos poner en marcha este proyecto.

Todos aquellos que estéis interesados en el grupo, en asistir, en recibir más información, podéis contactar conmigo a través del correo electrónico que figura en el lateral del blog.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Eligiendo colegio


Muchos padres y madres, a estas alturas, estáis pensando, viendo, contrastando y eligiendo el colegio donde vuestros hijos e hijas iniciarán su vida escolar. Algunos no habréis tenido problema, será el colegio del hermano/a, otros en cambio os enfrentáis a vuestra primera elección y en muchos casos es difícil.

Así me veía yo el año pasado, en esta tesitura, ¿dónde llevaría a mi hijo el próximo curso?. Me aterraba la idea, lo confieso. A pesar de que sería de los más mayores, ya que cumple los años en febrero, le veía tan dependiente de mi, tan inseguro en ciertos aspectos, tan pequeño todavía.... Tenía muchas dudas sobre la adaptación, el inicio de las clases en septiembre, la asistencia a clase por la tarde. Sabía que no le iba a dejar a comedor, ya habíamos decidido en casa que mi incorporación a la vida laboral debía esperar, ya que había empleado dos años en su crianza, no le iba a dejar ahora que se enfrentaba a un momento de cambio importante.

Quería un centro donde respetaran la individualidad de cada niño, sus ritmos, donde el juego fuera el canal de aprendizaje, donde el contacto con los profesores fuera directo, sincero, abierto. Por otro lado quería un colegio laico, cercano a casa pues no quería aportar a la jornada escolar tiempo en coche, atascos madrileños y demás.

Encontré tres centros que a primera vista reunían las condiciones que yo buscaba.

Uno era un colegio concertado, laico, de reconocido prestigio académico. Confieso que en educación infantil me preocupaban poco los logros académicos, sobre todo porque nosotros reforzamos mucho en casa, de hecho ya iba con una buena base aprendida. Me consta que otros padres buscan además un buen impulso para que sus hijos aprendan cuanto antes, no es nuestro caso. No sé si esto es mejor o peor, ambas opciones me parecen respetables, pero nosotros decidimos que no queríamos presión académica en estos primeros años.

El caso es que este centro pintaba bastante bien. Pero contaba con algunos inconvenientes y cosas que no me convencieron. En primer lugar me obligaba a llevar al niño en coche cada mañana, por una zona muy transitada y de atascos día sí y día no. Era obligatorio dejarles a comedor, para no alterar el ritmo de la mayoría. ¿¿Cómo??, ¿que si yo quiero que coma en casa no puedo optar por ello?. Pues parece ser que no, a mi es que eso de obligatorio,...., me echa un pelín para atrás, la verdad. Y como colofón la comunicación con el profesorado se limitaba a "notas" a través de una libreta que te entregaban a principio de curso, más una reunión por trimestre. Definitivamente, esto no era lo que yo buscaba. El centro tenía y tiene muchísimo prestigio, pero eso no era lo que yo buscaba para mi hijo, y para nosotros.

La segunda opción fue el centro donde mi hijo estudia música. Aparte de la formación musical, el curso anterior empezaron a ofrecer educación infantil empleando el Método Waldorf. Se trata de un método que se remonta a principios del siglo XX, con muy buenos resultados. Un método individual y muy respetuoso con cada niño y con el grupo. Utilizando el juego como elemento imprescindible del aprendizaje, donde la experiencia individual es un grado y un apoyo para dar el siguiente paso. Conocía la teoría y lo hablé con la directora del centro. La verdad que el método es una maravilla. Había flexibilidad horaria absoluta, trato directísimo ya que además se trataba de un grupo reducido de niños, todo era en familia. Pero por desgracia había varios inconvenientes. En primer lugar que se trata de un centro privadísimo, como os podéis imaginar, con el esfuerzo económico que eso supone. Y además, a partir de primaria, el único centro que hay está en Las Rozas.... para mi lejísimos. Me aseguraron que se estaba en trámites de construir un nuevo centro por la misma zona que el de infantil, pero no era nada seguro. Y claro, iniciar al niño en una metodología, para luego sacarle de ella, me parecía hasta cruel. Y además, pagar esta educación infantil, aunque cara, podíamos, pero pagar los costes posteriores, para nosotros era inviable. Así que con todo el dolor de mi corazón lo tuve que descartar.

Pero había una tercera e interesante opción, el colegio público de la zona donde residimos. Un colegio con buena fama académica, ya que en las pruebas de nivel que se llevan a cabo cada año siempre queda entre los 100 primeros (dado que hablamos de 1200 colegios en la Comunidad de Madrid no está nada mal), con un trato cercano y amable con los padres, flexibilidad horaria, y para colmo con una profesora maravillosa. Recuerdo que conocí a la que hoy es tutora de mi hijo por estas fechas. Encantada me atendió en el aula, me contó su plan educativo, sus intenciones, sus aspiraciones con los niños. Coincidía de lleno con mi idea, así que no lo dudé. Eché la inscripción allí, sabía que no habría problemas.

Os lo he comentado muchas veces ya, a lo largo del curso, estoy encantada con la elección que hicimos en su día, sin duda ha sido la mejor. Un plan educativo muy respetuoso con los pequeños, de hecho el período de adaptación se superó muy rápido (en las tres aulas de infantil), donde además de los tutores cuentan con varios profesores de apoyo, iniciación en el inglés (tres clases semanales), libre elección en formación religiosa. Flexibilidad horaria y de asistencia por la tarde. Comunicación directa y casi diaria con los tutores de los pequeños.

Prueba de que las cosas marchan estupendamente en este centro, es que mi hijo es absolutamente feliz en él. Se siente protegido, querido, respetado. Cada mañana va saltando y correteando al cole. Desde hace dos semanas, va por la tarde. Y va porque él mismo ha decidido que era el momento. Cuando le hemos visto preparado ha empezado a asistir a las clases de la tarde y está contentísimo.

Así que, un año después, puedo decir que estamos muy contentos con el colegio del niño. Pero ha costado llegar hasta aquí.

¿Os puedo aconsejar a todos aquellos que estáis en pleno proceso de elección?. Os he querido aportar mi experiencia, y espero que pueda serviros. Pero ante todo creo que es fundamental elegir un centro acorde a la idea familiar de educación de vuestros hijos, ya que los padres y madres somos parte implicada e importantísima en su educación. Nosotros somos los primeros educadores y junto con los profesores y el colegio debemos formar un equipo unido, ya que eso hará que nuestros hijos se adapten y disfruten de la escolarización.

En mi caso, ya habéis visto lo que buscaba, pero esa no es la única opción, cada familia es un mundo y cada niño tiene unas necesidades, lo importante es saber qué quiere o necesita nuestro hijo para poder hacer una correcta elección.

Por otro lado, recordad que de aquí a septiembre, cuando el curso escolar se inicie quedan aún seis largos meses. Un tiempo donde vuestros hijos crecerán, madurarán y se desarrollarán. No penséis en vuestros hijos, en el momento presente, iniciando las clases. Eso os agobiará e incluso atemorizará. Queda una larga primavera y un largo verano, desaparecerán los pañales, los chupetes, la dependencia excesiva, comerán más y mejor. En una palabra, madurarán.

Afrontad esta nueva etapa con ilusión y sin miedos, es un momento importante y crucial en sus vidas y nosotros, como padres, debemos apoyarles y ayudarles. Pero creedme, todo irá de maravilla.