jueves, 28 de abril de 2011

Suavinex nos quiere dar un premio

Eres madre, padre, tienes blog, eres feliz..... ¡¡ummm!! parece que reunes los requisitos.

Eso es todo lo que necesita Suavinex para haceros, para hacernos un regalo, un maravilloso viaje a Disneyland París para cuatro personas. ¿Os he puesto los dientes largos?, mirad qué fácil:

Es necesario tener un blog, de temática relacionada con la maternidad, paternidad, crianza de tus hijos, experiencias personales. Dicho blog debe tener al menos seis meses. Y además debes residir en España.

¿Es tu caso?. Pues pincha aquí , El Club de Las Madres Felices te lo pone muy fácil para poder apuntarte.

Yo ya estoy en ello, me muero de ganas de que me toque ese viaje. Como se lo iba a pasar mi Peque.

Segundo Grupo de Madres en Baby Deli

Hoy ha sido un día estupendo, un día donde hemos conseguido celebrar el segundo Grupo de Madres en Baby Deli.


Ayer tarde temí no poder participar, y sinceramente estaba nerviosa por ello. Como esta mañana os contaba el peque anda medio rarón. Pero por poder contar con mi Tribu, con mi familia ( uno de los temas que precisamente hemos tocado en la reunión), he podido ir puntual a esta cita tan especial y deseada.


Como siempre, como el mes pasado, ha sido un placer. Conocer a otras madres, sentirte agusto y libre para expresarte como deseas. Es un espacio donde te escuchan cuando hablas, les interesa lo que cuentas, te comprenden, te aconsejan, te cuentan sus experiencias, y todo ello sin juicios, todo desde el más absoluto respeto. Yo, personalmente, me siento en casa, confiada y soy capaz hasta de desnudar mi alma.


Como punto de inicio queríamos tocar el de La Tribu, ya sea familia, amigos, personas con las que te une algún vínculo, personas que te apoyan y te ayudan en la crianza. La falta de Tribu es un mal de muchos, y a veces aunque haberla hayla de poco sirve. Hemos podido escuchar diferentes testimonios que a mi al menos me han enriquecido muchísimo. Y me han hecho ver la suerte que tengo de poder contar con mi familia.


Como siempre muchos temas han salido a colación, cada una se ha sentido libre de expresar lo que quería, de contar su historia. Y hablar libera, sentirse escuchada reconforta.


Y al final todas hemos salido de la reunión sonrientes, satisfechas y muy contentas.


Un día más me reafirmo en la necesidad de crear grupos de madres, de padres, de personas que se quieran comunicar, que quieran compartir, aprender los unos de los otros.


La crianza de los hijos nos enriquece mucho pero al mismo tiempo nos desgasta, porque nadie dijo que fuera fácil. Pero el apoyo de los demás nos hace fuertes, y nos recuerda la grandeza de nuestra tarea.


Solo por esto, merece la pena continuar y luchar por este Grupo de Madres maravilloso que Baby Deli nos ha permitido crear en sus instalaciones.


Ha sido un placer conocer a otras madres blogueras que han tenido la gentileza de pasarse por allí, gracias chicas. La red nos permite acercarnos, pero conoceros en persona ha sido estupendo. Espero seguir compartiendo muchos momentos con vosotras, tanto en la blogosfera, como en persona.


Solo recordaros que el próximo Grupo de Madres lo celebraremos el último jueves del mes de Mayo, día 26. Os iremos contando nuestras ideas a tratar ese día, pero os animamos a que vosotras nos deis vuestras sugerencias. ¿De qué temas os gustaría hablar?, ¿qué idea os preocupa?, ¿hay alguna duda que queráis exponer a otras madres?. Nos encantará hacer una lista con vuestras sugerencias.


Os esperamos.

Los astros contra mi

Hoy se celebra a las 10.30 de la mañana el segundo Grupo de Madres, como todas ya sabéis. Pero no hay nada como tener un compromiso con fecha y hora para que los astros se vuelvan contra una.

El Peque ha estado muy bien los últimos dos meses. Nada de viruses, fiebres ni -itis raras. Ha sido todo un logro y hemos estado muy tranquilos y contentos.

Pero ayer no quiso casi comer, y nada más terminar se tumbó en el sofá diciendo que quería dormir en casa,....¡¡¡¡ummmhhh!!!!, ¡¡malo!!. Se quedó dormido y al despertar tenía unos colores que ni la misma Heidi en sus mejores momentos. El termómetro marcaba 36.8 de temperatura. Diréis que eso no es nada. Hombre si consideramos que la temperatura normal de mi hijo es de 35.3 pues da que pensar. Ojos llorosos, malestar, lloriqueos varios, calentito, calentito. La tarde la pasó medianamente bien, pero empezó a quejarse del oído. Décimas, leve dolor de oído, uy, uy, uy.

Por la noche hizo falta echar mano de San Ibuprofeno bendito, patrón de todas las enfermedades para asegurarnos una noche sin subidones inesperados de fiebre. Sudó la criatura lo que no está escrito en el primer tramo de la noche, pero sudar con chorretones que le caían por la frente. Vamos que su cuerpecito no estaba muy allá.

A pesar de todo esto que os cuento, la noche ha transcurrido sin mucho problema, pero claro mami anduvo pendiente por si las moscas.

A las 6:30 a.m. ha decidido que ya era suficiente y que podía levantarse, él y yo claro está.... No hay fiebre, aunque sigue con la temperatura algo subida. No se queja del oído aunque hay moquete muy alto. Conclusión: hoy no va al cole claro está. Todavía no sé cómo puede evolucionar esto y además un niño despierto desde tan temprano ya me diréis como puede acabar la mañana.

Mamá pasó la noche con movimiento intestinal extraño, pero bueno yo soy de intestino inquieto, no me ha parecido muy raro, pero ha sido ponerme en posición vertical y estar más tiempo visitando el WC que haciendo cualquier otro menester.

Se me está quedando una tripa divina!, es broma. Ando algo revuelta, pero no me encuentro mal.

Yo creo que algún virusillo se ha colado en casa. Pero se cuela justo cuando tengo cosas que hacer.

Hoy en el Grupo de Madres queremos empezar hablando de La Tribu, la importancia que tiene, el apoyo. Hoy yo echaré mano de esa tribu, mi familia, mis padres, para poder cumplir con mi compromiso y estar donde debo estar. Si mis padres hubieran seguido en la playa hubiera sido imposible. Así que hoy el tema a tratar me viene al pelo porque sin mi tribu hoy hubiera estado perdida.

Gracias mamá, gracias papá, por estar ahí siempre que os necesito.


miércoles, 27 de abril de 2011

Volvamos al tema: ¿conciliación,...., en verano?



Hoy quiero retomar un tema que preocupa a muchos y es motivo de innumerables debates. Mi intención no es debatir, provocar, discutir, ni similares. Mi intención hoy es informar de un hecho importante que conocí ayer mismo a través de una mamá trabajadora.

Como sabéis muchos colegios públicos en las épocas de vacaciones (Navidad, Semana Santa, verano) abre sus puertas para realizar los llamados "campamentos urbanos". Su función es la de acoger o recoger a aquellos niños cuyos padres trabajen. Lo que se hace en estas aulas son juegos y divertimentos amenizados por monitores especializados en actividades infantiles. Los horarios (creo) cubren de las 8 de la mañana hasta las 3 de la tarde. Los coste son asumibles por las familias. Considero que es una opción más que aceptable para que los padres y madres puedan compatibilizar su vida laboral con sus hijos en esos (siempre) amplios períodos vacacionales. Los horarios no son excesivos, y los niños están perfectamente atendidos.

Esta mamá trabajadora de la que os hablo llevó a su hija estas vacaciones de Semana Santa a uno de estos colegios. La experiencia ha sido muy gratificante y la niña ha estado muy contenta. Pero dado que queda menos de dos meses para finalizar el curso escolar, todos aquellos padres que trabajan, sino cuentan con ayuda familiar o no quieren cargar a abuelos o familia con los niños durante todo el día, tienen que empezar a agilizar los trámites para solicitar uno de estos centros.

Al menos por la zona donde yo vivo estos colegios son muy solicitados y las familias ya están pendientes de iniciar el papeleo para no quedarse sin plaza. Esta mamá me contaba ayer algo que me dejó sin palabras. El curso escolar finaliza el 24 de junio. Pero hay cuatro días (del 27 al 30 de junio, ambos inclusive) donde hay un "vacío escolar". Este año, y por vez primera no habrá campamento escolar esos días. Será el 1 de julio cuando se inicien las "clases de verano".

Como digo, hablo de oídas. Este año han debido reducir presupuestos y esos días no se cubren. El curso pasado parece que no sucedió así.

Si algún padre o madre conoce mejor estos temas me gustaría que nos lo contara, que nos contara su situación personal, como se las arreglará, que inconvenientes plantea esto.

La solución está clara, sino tienes apoyo familiar, o alguien de confianza con quien dejar a tu churumbel, te toca cogerte vacaciones, de esas que reservas para verano para esta con tu familia, o de esa que reservas para cuando la criatura enferma y no puedes llevarle al cole, o de esa que reservas para un poco de merecido descanso.

¿Concilia,...., qué?. Conciliación señores, una vez más nos venden la moto de la conciliación. Aquí no hay conciliación que valga, porque si el curso escolar acaba una semana antes de que se inicien los campamentos escolares de verano de poco nos sirve.

Así que ya andan las pobres familias buscando donde no hay para sacarse las castañas del fuego. Ya están los nervios a flor de piel, el miedo a quedarse sin una plaza que cubra ese horario estival de trabajo.

Honestamente, viéndolo desde mi (esta vez) cómoda posición de madre que no trabaja fuera de casa, admiro a estas personas y al mismo tiempo siento lástima por estar sumergida en este sistema que nos obliga a esforzarnos tantísimo por conseguir algo a lo que todos, se supone tenemos derecho, trabajar.

martes, 26 de abril de 2011

De vuelta a casa

Tras una semanita de vacaciones y cambio de aires, por fin volvemos a la rutina. Han sido unos días de relajación total, ocio en familia, y descanso en general. Lo hemos disfrutado mucho, esa es la verdad.


Yo necesitaba una desconexión, tenía muchos pensamientos que ordenar, muchas ideas en las que pensar. Y lo he hecho, lo he podido hacer de un modo tranquilo y sosegado. Tranquilidad que no tenía en las últimas semanas y que necesitaba muchísimo.


Que dispongo de poco tiempo es archisabido, que en el día no me llegan las horas, también. Así que tengo que organizarme de otro modo, ordenar prioridades, después de mi hijo claro, que él es la prioridad número uno y principal.


Así que en las próximas semanas voy a ver si puedo reorganizar un poco todo mi caos, un caos que a veces me provoco yo solita. Y cuando caigo en él me vuelvo torpe, descuidada y mi humor se torna negro. Y al final mi familia es la perjudicada, y eso es lo último que yo quiero.


El Peque ha disfrutado mucho de sus vacaciones, la playa, su pueblo, ha estado en su salsa. Por supuesto se ha bañado un poquito, no mucho porque no le hemos dejado, se ha hartado de playa, de bici, de patín, de parques, de helados. Viene de un humor excelente. Allí, viéndole con los amiguitos que se iba echando, viéndole relacionarse con los niños en el parque, en un circuito que hay para bicis, me he dado cuenta del gran salto que hemos dado. De lo diferente que es este niño del niño que era cuando inicié este blog. Me di cuenta de cuánto hemos cambiado, y me he dado cuenta que ha llegado la hora de cambiar algunas cosas, el blog, mi vida, recuperar el trabajo.


Tengo a un niño grande, un niño estupendo, del que me siento orgullosa. Creo que no me equivoqué con mi decisión, con la educación que elegí para él, con aparcar mi vida laboral. Ahora que puedo ver el resultado, miro hacia atrás, recuerdo todo lo pasado y me doy cuenta del acierto. Estoy contenta, satisfecha.


El curso acaba, y creo que tengo mucho en lo que pensar,...., aún. Pero ha llegado la hora de dar un nuevo giro en mi vida.


Y vuestras vacaciones, ¿cómo han ido?.

jueves, 21 de abril de 2011

De vacaciones, .... , lluviosas


Como sabéis, estamos de vacaciones, pero algo pasadas por agua. Aunque no nos podemos quejar, martes y miércoles han sido unos días estupendos, con un tiempo que ha invitado a mi hijo a ,...., casi bañarse. Y digo casi, porque no se lo hemos permitido, porque si por él hubiera sido, se hubiera tirado de cabeza al mar. Pero empapadito salió de la playa os lo puedo asegurar. Qué cuajo tienen los niños, que nunca piensan que el agua está suficientemente fría. Ayer por la mañana todos los críos de la playa andaban en el agua, en la orilla y mojaditos de lo lindo. Yo arrimé mis piececillos a la orilla y salí bien rápido a la cálida arena.

Pero hoy, tal y como se anunciaba un cielo gris casi morado amenazaba lo que vino después, una lluvia torrencial. Ha llovido de lo lindo, y como es costumbre por estos lares, las calles se inundan, y ni se puede cruzar de una calle a otra.

Pero un poco de agua no es motivo de tristeza, hay que disfrutar de los días libres y en familia. Así que para quienes estéis en la misma situación, nada de maldecir la suerte, organizad un plan bajo techo, llamad a amigos, salid y meredad por ahí.

Yo he aprovechado la siesta del peque para hacer una ricas torrijas. En un ratito, paraguas en mano, daremos un paseito y tomaremos un helado y si nos mojamos pues nos reiremos.

Aprovechad estos días para disfrutar, descansar y recargar las baterías.

¡Felices vacaciones!.

lunes, 18 de abril de 2011

Madres Blogueras: nuevas cositas


Ya esta mañana tempranito Mamá (contra) corriente os anunciaba las novedades de Madres Blogueras.


Os lo traigo aquí también para que nadie se haga el despistadillo.


Hemos creado tres nuevos grupos:






Son temas interesantes, que nos pueden aportar mucho a todos.


Pero además la herramienta de geolocalización de madres, Madres Cerca, ya está en funcionamiento. Si os apetece saber quién está cerca de vosotros, solo debéis emplear esta herramienta. Quién sabe, igual aparte de esta cibertribu podéis encontrar a otras mamás y papás cerca vuestro y podéis compartir algo más.


¿Todavía no conocéis Madres Blogueras?, ¿Aún no habéis visto las nuevas funcionalidades?. ¡Ya estáis tardando!. Os invitamos a nuestra casa, que es la vuestra.


Un abrazo a todos.

Grupo de Madres: Segundo encuentro.



Estamos todos o casi todos ya de vacaciones, o pensando en ellas, pero antes de que muchos desconectéis de la vida en la red, queremos recordaros que a la vuelta de la Semana Santa celebramos nuestro segundo encuentro en Baby Deli.


El Grupo de Madres no para y como ya anunciamos en su día, todos los últimos jueves de cada mes, de 10:30 a 12:00 de la mañana estaremos en Baby Deli para compartir con vosotras nuestras experiencias, nuestras dudas, para charlar entre madres y aprender las unas de las otras. El próximo 28 de abril celebramos nuestra segunda reunión de madres y te esperamos.


El tema que nos gustaría abordar esta vez, el de La Tribu. ¿Tienes tribu, careces de ella?, ¿te sientes apoyada y respaldada por familia, amigos?. ¿Las grandes ciudades nos aislan, nos hacen estar más solas?. ¿Necesitamos el respaldo de las redes de madres?.


Aunque como siempre serán muchos los temas que todas saquemos a relucir y podremos compartir vuestros puntos de vista, ideas y opiniones.


Como siempre, vuestros hijos son bienvenidos. Os recordamos que Baby Deli se encuentra en el Centro Comercial Zielo de Pozuelo de Alarcón. Para poder asistir debéis llamar al teléfono 91 709 32 76 , para confirmar vuestra presencia, ya que el aforo es limitado.


Os esperamos, como siempre ilusionadas.

¡¡No se pega!!

La tarde del domingo la pasamos con mi sobrina en el parque. Mi gorda tiene ya 8 meses y empieza a disfrutar del parque, de ver a su primo jugando con la pelota, no quiere perderse un detalle y si por ella fuera saldría corriendo tras el balón.


Como sabéis mi hijo adora a su prima. Un día antes estaba en un parque jugando con unos niños, hermanos. El niño (hermano mayor) le explicaba que la nena era su hermanita y mi hijo, muy digno y resuelto, se puso a relatarle su vida y milagros: -"yo tengo una prima que se llama N., y yo soy el primo mayor, tiene,..., ¿2 años? (se le fue la pinza a mi niño) y come todavía tetita". Esa fue su explicación. Pero se sintió muy orgulloso de hablar de su prima.


El caso es que a veces no la hace ni caso, como si quisiera sentirse superior o algo así. Pero cuando estamos juntos siempre está pendiente de ella. Y a veces, sin venir a cuento, corre a darle un besito. Y mi gorda le mira con la boquita abierta, yo creo que con un poco de admiración. Se me cae la baba con mi sobrina, se nota, ¿no?.


El caso es que en un momento dado la subimos a un columpio y mi hijo fue a empujarla y estar con ella. Llegó un niño de unos 2 años que se puso a su lado. Mi hijo rápidamente dejó claro quienes eran: - "Esta es mi prima N., y yo soy su primo mayor".


Pero de repente sucedió algo, el niño soltó un guantazo a la niña sin venir a cuento y mi hijo saltó como un resorte: - "¡¡Eh!!, ¡¡¡no se pega!!!, ¿me oyes?".


A todo esto vi que se iba hacia el niño, no con ánimo de pegarle porque el niño no pega, esa es la verdad, pero sí con intención de amedrentarle y asustale, el Peque bastante más alto que ese niño intentaba alejarle de su prima y además estaba indignadísimo. Tuve que sujetarle hasta que vino la madre del pequeño pegón. Por cierto la madre no penséis que corrigió al niño, le regañó o similar, tu hijo pega a un bebé y tu te quedas tan pancha. Y si vino fue porque mi hijo casi se le come, sino hubiera seguido en su banco sentada al solecito.


El caso es que a mi hermana y a mi nos encantó descubrir ese papel protector que mostró mi pequeño. Quiere mucho a su prima, es un hecho, pero el verle defenderla así nos dio una ternura.... daban ganas de estrujarle a besos. Luego fue muy orgulloso a contarle a su padre y a su tío lo sucedido. Y claro, los chicos también alabaron su comportamiento, así que nos fuimos para casa todos más anchos que panchos.


Lo que me gustó mucho es que a pesar de lo enfadado que se puso, su intención no fue pegar, solo apartar y defender.


Creo que mi sobrina va a estar muy bien protegida, sin duda, es la mimada de la familia.

sábado, 16 de abril de 2011

El cachete también lo imitan


Llevo unos días leyendo por las redes sociales artículos relacionados con el típico cachete, azote, levantaculos, o como queráis llamarlo, que se dan a los niños. Estos artículos van en ocasiones acompañados de las opiniones de muchos padres y madres que están a favor de incluir estas prácticas en la educación de sus hijos. Lo más curioso es que todos, o casi todos alegan algo así como "a mi mis padres me educaron así, y no he salido tan mal".


Los azotes están tan arraigados a nuestra cultura como los toros, pero no por ello son buenos.


No soy partidaria en ningún caso del castigo físico. Primero porque no sirve para nada y segundo porque pegar a un niño es algo cruel, irrespetuoso. ¿Cómo se puede pegar a quien más quieres en este mundo?. Yo siempre pregunto lo mismo ¿pegas a tu pareja, a tus padres, a tus amigos?. Seguro que todos, en algún momento, hacen algo malo o indebido, pero no se nos ocurre irle a pegar un guantazo. Por el contrario con los niños, personitas en formación, sin capacidad para entender muchas cosas, y sin maldad, empleamos el temido cachete cada dos por tres.


Y lo peor de todo esto es que se emplean en situaciones que no tienen sentido. No justifico, como digo, en ningún caso un azote. Pero hace unos días vi a unos vecinos hacer algo que me dejó perpleja. La madre llevaba a su hijo de 21 meses en brazos, y éste iba jugueteando con su padre, que iba al lado. De repente el niño (debió emocionarse o simplemente probar) le dió un puñetazo en la cara. El padre se enfadó y le repetía una y otra vez "no, eso no se hace, no, no". Pero el pequeño no hacía caso. Sonreía y seguía dando a su papá. A mi me pareció que el nene lo tomaba como un juego, una criatura de esa edad dudo mucho que pretendiera hacer daño o similar. Y qué hizo su madre, arrearle un azote diciendo "eso no se hace".


Vamos a ver, tu le dices a tu hijo "no se pega" y qué haces tu para evitar ese comportamiento, ¡¡pegarle!!. ¿Cómo pretendemos que ese niño comprenda el mensaje que le quieren transmitir?, es una contradicción.


Pero esta conducta no es la primera vez que la veo, por desgracia tampoco será la última. Los niños aprenden muchas cosas por imitación, nuestra conducta como padres es muy importante, creo que eso a veces se nos olvida.


No es raro ver en los parques a niños que quitan un juguete a otro, o sueltan la mano (lo cual tampoco es aberrante, forma parte de su desarrollo). Lo malo es ver a padres como les apartan para darles las cachetadas correspondientes. ¿Y el diálogo?, ¿y la explicación?. ¿No es mejor intentar hablar con nuestros hijos y hacerles entender que su comportamiento no es correcto, explicarle las consecuencias?.


Qué harán entonces esos niños. Aprenden que para solucinar un conflicto se pega. ¿Con qué autoridad esos padres les dicen "no se pega"?, ¡¡si ellos lo están haciendo!!. Nuestros hijos imitan nuestras conductas, nuestras acciones, no lo olvidemos.


Queda mucho trabajo por hacer, muchas ideas por cambiar, y sinceramente me parece difícil porque como digo, el azote lo tenemos grabado a fuego en nuestra cultura.

viernes, 15 de abril de 2011

Comiendo regular

Quien me lo iba a decir a estas alturas, 4 años, crisis varias superadas, pero ahora empezamos a tener ligeros problemillas con la comida.


Cuando el Peque tenía un añito empezamos a hacer asquitos a los purés. Hasta ese momento los había tragado que daba gusto. Papillas, cereales, pureses varios.... salvo la fruta que no la toleraba el pobre, progresaba adecuadamente con lo demás. Como digo al año más o menos me dijo básicamente que el puré me lo tomara yo, que él pasaba.


Fueron momentos difíciles, ya que coincidieron con problemas de salud, hospital. Aquello marcó un antes y un después. A los purés se negó así que empezamos definitiva y únicamente con la comida en trozos. Y como muchas madres, empecé a obsesionarme con lo poco que veía que comía. Claro no es lo mismo un puré donde tu pones todos los elementos que son ( o tu consideras ) necesarios, a que le veas tomar cuatro trozos de esto y dos de aquello. Confieso que me convencía malamente. Pero el niño no solo no perdía peso, nunca perdió, sino que ganaba y las cosas parecían funcionar.


Pero los problemas de salud continuaron y ahí me vi forzada a acudir a los potitos, un día se lo dieron y funcionó y sí, está muy bonito eso de "se lo hago yo que es más sano", pero cuando hay una negativa, un problema importante y come eso o nada,..., pues una se tira a los potitos prefabricados y a lo que haga falta. Aquel verano fue lo único que quiso comer. Potitos y picoteos varios eran su dieta. Y aunque a mi se me hicieron meses eternos, echando la vista atrás, no fue tanto. Poco a poco aceptó volver a comer, pescadito, pollo, poco a poco carne. Pero la verdura no la quiso ni oler, el arroz, la pasta.


Con el paso del tiempo he conseguido que acepte alguna verdura: espárragos trigueros, zanahorias crudas, ensaladas, tomates,..., a veces, berenjenas. He conseguido que coma pasta, los espaguetis le pirran. Pero del resto de verduras ni hablar, el arroz ni en pintura.


Mi gran logro, o mejor dicho el suyo, la fruta. De no comerla, ni en puré, ni en cachitos, hemos pasado a tomar fruta con asiduidad, y además a comerla con gusto.


Pensaba que al hacerse más mayor no tendría tanto miedo a probar los nuevos sabores, alimentos que viera que comíamos su padre y yo, pero nada, no hay manera. Su dieta no es todo lo extensa que me gustaría. Aunque reconozco que no puedo quejarme: legumbres, carnes variadas, pescados blancos y azules, pasta con moderación, algunas verduras y frutas. Pero sé que podía comer mejor.


Y luego está el tema de las cantidades. No sé qué pasa en estos momentos pero come muchísimo menos. Me surge la duda de si está en otro de esos momentos donde el crecimiento se estanca y su cuerpo pide menos comida. Pero por otro lado, pienso que también gasta mucha energía y debería comer más.


El caso es que no come como antes, como hace un mes o dos, come menos, no se acaba sus platos, come sin ganas, me cuesta que finalice sus comidas. De salud el niño está bien, contento, duerme bien, juega, corre, está activo, con buen aspecto. Ningún problema aparente.


Nunca he sido de dar demasiada importancia a las cantidades de comida o a la variedad. Siempre he confiado que el niño se iría regulando, y de hecho así ha sido. Su peso siempre ha sido estupendo, constante, no ha engordado de más ni tampoco perdió peso.


Pero ahora dudo. Pesa lo mismo que hace seis meses o más. Su ritmo de crecimiento es bueno, en su última revisión sus percentiles siguen la misma línea de siempre, no hay oscilaciones importantes. Así que no sé, como digo, si estamos en un periodo de estancamiento.


Sabias mías con hijos mayores, ¿qué me decís?, ¿me estoy obsesionando?, ¿hay efectivamente un parón en su crecimiento?, ¿se trata de una fase?.


Con los niños una nunca está del todo tranquila.

Fin del segundo trimestre, notas y más

El tiempo pasa volando. No hace tanto que os contaba cómo había ido el primer trimestre escolar del peque. Sus notas fueron muy buenas, su comportamiento, su actitud, su integración. Acabamos el año contentos y con muy buenas sensaciones del colegio, de su profesora y del grupo en general.


Y sin darnos cuenta hemos llegado al final del segundo trimestre, nuevas vacaciones, nuevas notas. El niño ha ido madurando mucho, casi sin darnos cuenta. Ha cumplido cuatro años y se ha convertido en un hombrecito seguro de sí mismo, aplicado, buen amigo. Es un buen niño, generoso, cariñoso, amable, aunque conserva el mismo genio con el que nació y a veces me sigue dejando un poquitín en ridículo.


Todo ello se ha dejado ver en el colegio y ha ido mejorando y progresando. En las notas anteriores la recomendación de su profesora era que trabajásemos para que fuera más autónomo. Hemos hecho lo que hemos podido, pero casi todo vino solo, por la propia madurez del niño, las rutinas escolares, la constancia tanto en casa como en clase.


El resultado, según palabras de su profesora: "Ha dado un gran cambio en todos los aspectos. Trabaja solo, es aplicado, tiene buen comportamiento y se relaciona bien con su scompañero/as. Progresa adecuadamente".


Como recomendación: "Debe mejorar un poco más el control y la presión de la mano".


Para mi son unas notas fantásticas. Todos los ítems trabajados están en color verde (óptimo) y los comentarios de su tutora son maravillosos.


Mi hijo evoluciona, mejora y aprende. El colegio se ha convertido en un lugar que aprecia y echa de menos. De hecho hoy preguntaba pesaroso cuándo volvería a clase. Quién me lo hubiera dicho hace un año cuando ya había echado la matrícula y temía lo que sucedería por estas fechas. Nunca hubiera esperado un resultado tan satisfactorio, para él y para nosotros como padres.


El tiempo pasa y nos enfrentamos al tercer y último trimestre del curso. No queda nada, todo ha pasado tan rápido. Recuerdo cuando era niña, qué lento se hacía el curso, qué despacio pasaba el invierno, ¿lo recordáis?. Un curso era una eternidad, el tiempo de un verano al siguiente era interminable. Ahora los días vuelan, nos faltan horas, los meses pasan sin darnos cuenta. Cuánto cambia todo cuando nos hacemos adultos.


Las vacaciones eran esperadas, por todos, le estaba costando mucho madrugar, las tardes de parque ya eran muy largas y un descansito para retomar fuerzas era necesario, no solo para él, sino para nosotros también. Pero a cambio llega el mal comportamiento, no entiendo muy bien por qué. No eran ni las 11 de la mañana de hoy cuando ya llevabamos unos cuántos lloriqueos y tontunas. ¿Aburrimiento?, lo dudo, no ha dado tiempo!!, ¿mamá no le hace caso?, puede ser, pero lo único que hice fue ducharme mientras él desayunaba con su peli de dibujos. Esto es lo que me deja sin fuerzas. Será porque llevo muchas rabietas encima, será porque llevo unas semanas de actividad demasiado intensa, será porque duermo poco, será, será, será,...., será que mis reservas de paciencia y buen rollo están en números rojos. O será simplemente que estoy al borde del colapso mental. ¿Exagerada?, seguro, pero la primavera no es la época del año que más me gusta, y creo que me he excedido en cositas para hacer.


Afortunadamente la playita nos espera, unos días de sol, aire de mar, cambio de aires y tranquilidad. Pero me llevo el portátil :) la vida en la red es un descanso y qué haría yo sin todos vosotros.


jueves, 14 de abril de 2011

Reclamaciones Oficiales, no sirven para nada

Indignación e impotencia, eso es lo que siento ahora mismo. Como recordaréis muchos, en enero de este año interpuse una Reclamación Oficial contra una tienda, una zapatería. El post del que os hablo podéis leerlo aquí.


Pues bien, casi tres meses después me han dado una contestación, una carta certificada de la Oficina Municipal de información al consumidor.


Os copio el párrafo, por si algún abogado me puede asesorar un poquito, porque sinceramente, yo no entiendo nada:


"Le comunicamos que en caso de que dicha contestación no solucione la reclamación planteada, NO puede optar por continuar su tramitación ante la Junta Arbitral de Consumo del Ayuntamiento de Madrid (Sistema voluntario y gratuito), pues el reclamado no se somete a la citada Junta, puede, no obstante iniciar una demanda judicial.


En este supuesto le informamos que si la cuantía de la reclamación es inferior a 900 €uros, en la mayoría de los supuestos no es necesario la intervención de abogado ni procurador. Para su viabilidad puede informarse de forma gratuita en la Oficina Judicial del Distrito de Carabanchel, dependiente de la Comunicad de Madrid, ..........


También le significamos que se procederá al archico de la reclamación, sin más trámite."

He copiado el texto tal cual, ¿qué os parece?.


Mi conclusión es esta: la tienda en cuestión dice poco menos que "nanai de la naranja china", que pasa vamos, que no piensa alegar ni hacer nada. Y lo hace porque veo que ellos sí conocen como funciona este mundillo de las reclamaciones. Y, ¿qué hace la OMIC?, que es ni más ni menos que la oficina de información y atención al consumidor, pues poco menos que dejarlo pasar, dejar al consumidor, al ciudadano indefenso. Sí, diréis que me dan la opción de iniciar una demanda judicial. ¿Inicio una demanda judicial, ¡nada menos que una demanda judicial!, por 10 €uros?. Me parece excesivo. Yo solo quería que me devolvieran 10 miserables €uros. Y una OMIC no ha podido conseguir esto a pesar de que he presentado un texto bien redactado donde relato lo ocurrido, incluso fotos que atestiguan lo que cuento.


Así que una vez más me doy cuenta que el ciudadano de a pie, el normalito, el que tiene poco o ningún recurso, el que compra y cumple con sus obligaciones, el que paga impuestos, el pobrecito, no tiene derecho a nada. Porque hasta un comercio con ganas de engañar al público puede pisotearle. Un comercio dice a un organismo oficial poco menos que "oiga yo paso" y se lo aceptan. ¡¡Ala!!, se lo aceptan y ¿quién pierde?, el ciudadano, yo, señores míos, yo soy la que pierdo.


Esto no lo hice por el dinero, tristemente 10 €uros no me llevan a ninguna parte, pero lo hice porque ya está bien de que nos pisen, nos humillen y se rían de nosotros. Pero parece que los comercios, empresas e incluso Ayuntamientos se seguirán riendo. ¿Para qué sirve una OMIC?, pues para dar trabajo a unas cuantas personas, nada más. Al menos algo bueno tiene, genera empleo. Pero ayudar, lo que se dice ayudar, nada, no ayuda absolutamente nada.


Así que como digo al principio del post, me siento impotente, me siento indignada, porque una vez más han pisoteado mis derechos. Eso sí, sigo teniendo las mismas obligaciones.

martes, 12 de abril de 2011

Sentimiento de hermanos


El día que yo por un lado temía se acerca. Como ya os he dicho en alguna ocasión, no vamos a tener más hijos, por tanto el Peque no podrá tener hermanos. No fue una decisión, fue un hecho que asumimos cuando el nene vino al mundo después de muchos contratiempos, dificultades y sufrimiento. Esta es nuestra situación, y aunque en un principio confieso que me costó asumirla, de poco sirve lamentarse, apenarse o maldecir. Aceptar lo que te toca es el modo más sencillo y directo de alcanzar una tranquilidad y una felicidad, o al menos así lo veo yo.


Pero muchos amigos y compañeros de clase empiezan a tener, sino tienen ya, hermanos pequeños. Las reuniones en el parque están formadas por ellos haciendo el loco entre toboganes y columpios y los carritos de los hermanitos y hermanitas.


Mi hijo es muy sensible y perceptivo y no hay bebé que se escape de sus sonrisas y carantoñas. Nunca hasta ahora había mostrado excesiva curiosidad, ni me había preguntado nada. Aunque yo sabía que llegaría el momento en el que se plantearía el tema, que empezaría a pensar "qué es un hermano".


Al principio temía ese momento, cómo explicar a un niño pequeño que mamá no va a tener más hijos, que no habrá hermanos. Pero como siempre mi hijo me sorprende. Ya sabéis de su mejor amiga del cole E., ya sabéis el cariño que la tiene, las muestras de afecto que la regala. E. como buena niña espabilada (dan veinte vueltas a los niños, las cosas como son) ya va contando por ahí que mi peque es su novio. Mi hijo ni entiende que es eso de novios. Yo la verdad que no le he hablado de eso, ni me parece necesario, son cosas que irá descubriendo por sí mismo. Cuando pregunte, como siempre contestaré a sus dudas pero calificar como novia a su amiga me parece un poco excesivo e incluso precipitado.


El caso es que la pasada semana salimos del parque después de haber jugado con su amiga, salía contento y sonriente. Y me dijo algo así como: -"mamá me lo he pasado muy bien con E., la quiero mucho, es mi hermana, ¿verdad?". Me dejó pasmada.


Le tuve que explicar que E. no era su hermana, sino su amiga, su mejor amiga y por eso la quería tanto. Le expliqué, sin entrar en profundidad, que los hermanos tienen los mismos papás. A los niños hay que darle la información justa, contestar solo a lo que preguntan, sino puedes confundirles. Con esta sencilla explicación se quedó conforme y pensativo. No me ha vuelto a preguntar sobre el tema, pero sé que su cabecita anda dando vueltas al asunto.


Por un lado sé que cuando lleguen las preguntas directas las contestaré con naturalidad, como he hecho con otros temas. Pero no puedo evitar pensar qué sentirá cuando le diga que él no tendrá hermanos. Bien es cierto que tiene una prima con la que tiene un vínculo muy estrecho, pero no es lo mismo.


Ya os iré contando como vamos capeando esta nueva faceta de preguntas emocionales.


lunes, 11 de abril de 2011

De vuelta a casa

Y por fin, hemos vuelto a casa.


En este momento me atrevo a afirmar que me duelen hasta las pestañas, que tengo agujetas por todo el cuerpo y un morado en la cadera. Pero a pesar de todo he sobrevivido a la semana.


La casa parece nueva y huele a nueva, no solo por la pintura sino por el tute de limpieza en profundidad que le he dado el fin de semana. A pesar de que el pintor ha sido muy limpio, el polvillo propio de estos menesteres inundó la casa. Os aseguro que cuando el sábado por la mañana entré en ella no sabía por donde empezar. Pero poquito a poco lo he conseguido.


Lo malo, que lo he tenido que hacer sola. Toda la familia está fuera, y alguien tenía que ocuparse del Peque, y ese ha sido Papá sin complejos. Así que yo aquí solita limpia que te limpia me he pasado el fin de semana. Os prometo que ayer cuando por fin lo vi acabado, casi se me saltan las lágrimas. ¡¡Qué cansancio!!. Pero ya está hecho.


Me he pasado estos días literalmente desconectada, así que intentaré ponerme al día hoy para recuperar mi ritmo, que buena falta me hace.


Lo único malo, que el frigorífico está haciendo extraños,...., ando con los dedillos cruzados porque en los 10 años que llevamos en esta casa es el segundo frigo, y no es de los baratos precisamente. Y los dos son de una marca muy conocida,...., creo que voy a cambiar de marca.


Feliz inicio de semana.

viernes, 8 de abril de 2011

Castigos o retirada de privilegios


No soy partidaria de castigos, del rincón de pensar o similares. Creo que los niños aprenden rápidamente a cesar en el mal comportamiento, aguantar el castigo, pero no sacar nada en claro de ello. Aprenden a aguantar el chaparrón y punto. Aprenden a contentar a los padres. Esto sucede sobre todo con los castigos que se imponen sin pensar, entre voces y gritos, castigos sin explicaciones posteriores.


Esto que digo no es síntoma de "no estar poniendo límites al niño". Mi hijo tiene límites y muy definidos. Ya en alguna ocasión os he comentado que al Peque hay que llevarle bien firme porque en cuanto me descuido un poco se me desperdiga que da gusto. En cambio con una rutina muy marcada, y pautas muy cuidadas el niño se porta mejor y evitamos disgustos.


A base de berrinches, pataletas, llantos en público y similares he aprendido a aguantar el tipo, y sobre todo he aprendido que tomar una actitud desafiante con él, autoritaria, enfadada y demás no me lleva a ninguna parte. Confieso que no siempre me sale, es difícil, cuando la paciencia te abandona (cual desodorante) poco puedes hacer, y oye todos somos humanos, yo la primera. A veces pierdo los nervios y más de una voz se lleva. Pero en la mayoría de las ocasiones, respiro profundamente, me imagino en una playita del Caribe, caipiriña en mano escuchando el vaivén de las olas. Y desde esa idílica imagen, me enfrento a la cruda realidad, un niño en plena pataleta, a pesar de sus 4 años, llantos, desafíos, lágrimas de cocodrilo.


Ya en estas edades, deben aprender que sus comportamientos inadecuados tienen consecuencias, y aunque, como he dicho, no soy muy partidaria de castigos, tienen que comprender que si hacen algo incorrecto, perderán algún privilegio. Si, lo sé, es un castigo sin más. Yo veo ciertos matices, y sobre todo intento hacer que lo entienda, se lo explico y le argumento que realmente es él quien elige portarse mal, aun sabiendo que eso hará que se pierda algo bueno.


Hoy el berrinchón ha sido por algo absurdo. Entramos por el pan, donde gominolas y regalices están ahí, al alcance de la vista de los más pequeños. Estamos deacuerdo en que es difícil resistirse a ello, pero él ya no es un bebé y sabe cuándo y cómo se pueden comer chucherías. Sabe que la respuesta a cualquier petición dulce será un "no". Y a pesar de que lo sabe, sigue tirando del hilo. Tira tanto que al final acaba llorando, conducta absurda ya que sabe que antes de la comida nunca hay chuches. Llanto absurdo, llanto chantajista, llanto para desesperar a su madre y que ceda.


Hemos llegado muy tarde a casa, pero he conseguido mantener la calma (bien por mi!), la consecuencia, ya no hay tiempo para jueguitos de ordenador, y por supuesto se queda sin jugar todo el día, los niños que lloran no juegan (eso es algo que se lo intento grabar a fuego, pero oye, como si nada). Y con todo el dolor de mic orazón, el parque de hoy se acabó. Pensaba llevarle al parque un rato a que jugase con los amigos del cole y de ahí nos íbamos a ver a sus tíos. Pero hemos cambiado el plan, no hay parque, solo visita a los tíos.


Es un castigo, o una retirada de un privilegio, cada uno lo puede llamar como quiera. Cuando se ha calmado hemos hablado, como siempre, y él solo me ha argumentado que cuando se porta mal no puede hacer las cosas que le gustan, y que entiende que no vaya a ir al parque. Esto lo ha entendido, vale. Ahora solo queda que sea capaz de generalizar, que no es poco.


Otra táctica que me funciona es algo que leí en un libro de Rosa Jové. Primero de todo entenderle, que se sienta comprendido, y darle a elegir entre dos opciones. Si lo manejas bien, funciona de maravilla.


Hace un rato, después del berrinchón, cuando ha acabado de comer ha tenido el valor de pedirme un poco de chocolate. Él siempre dice "quiero algo". He ignorado la petición tan caradura, pero ha seguido insistiendo. De nuevo he respirado imaginando mi idílica playa y le he dicho: -"puedes seguir empeñado en pedir algo, y hacer enfadar de nuevo a mamá, o sentarte tranquilito mientras ves tus dibujos y todos quedarnos contentos". Lo sé, lo sé, manipulación pura y dura. Pero desde su óptica quien elige es él. Por supuesto ha elegido la opción correcta.


Esto de darle a elegir entre varias opciones lo hago bastante a menudo, no en un plan tan descarado como el ejemplo anterior, y funciona!! Os lo recomiendo.


Os deseo feliz fin de semana.




martes, 5 de abril de 2011

Casi fuera de servicio

Llevo unos días casi fuera de servicio, el motivo, están pintando mi casa y me he mudado. Hace ya tiempo que hacía falta pintar, pero no teníamos valor de hacerlo nosotros. Y no por falta de práctica o experiencia. Lo hemos hecho ya unas cuantas veces en los 11 años que tiene el piso. De hecho nunca hemos recurrido a ayuda profesional, cualquier cosa que se ha hecho en casa, la hemos hecho nosotros. Sin duda hemos ahorrado dinero.


Ya la primavera pasada nos planteamos pintar el salón y el pasillo, porque era muy necesario. Pintar el salón suponía mover el mueble o apañarlo para no retirar el mueble y que al tiempo quedara bien. Mucho trabajo, poco tiempo, resultado, no se hizo. Me lo propuse otra vez, en otoño. Pero nada de nada.


Y ya de este año no podía pasar, por higiene, por estética, porque era más que necesario. Y como tengo la suerte de tener un vecino pintor, no me lo he pensado y se lo he encargado a él. Una persona de confianza, un buen profesional y que además me ha hecho un interesante precio.


Pero eso no quita el palizón que me he dado guardando cosas, despejando las habitaciones que vamos a pintar, haciendo maletas con nuestras cosas, porque, ¡¡nos hemos ido de casa!!. Afortunadamente la casa de mis padres ahora está vacía y hemos podido ocuparla. Porque ya me diréis vosotros dónde voy con tres gatas, un niño y unos cuantos juguetes.


Así que si no me véis estos días por aquí, o me véis poco, ya sabéis el motivo. Espero que para la próxima semana todo haya vuelto a la normalidad. Porque el pintor me ha dicho que en tres díitas todo está listo. Pero ya que estamos luego tocará hacer esa temida "limpieza de primavera", que tanta falta hace en mi casa. Y de esta ya no me puedo escapar. ¿Cómo una casa puede acumular tanta porquería oculta entre muebles?.


Os leo, aunque sea con retraso, no me pienso perder ni una sola anécdota.

sábado, 2 de abril de 2011

El Ratoncito Pérez


Hoy le hemos presentado al Peque al Ratoncito Pérez. No, no, sus dientes siguen en su sitio, y así espero que estén al menos dos añitos más. Pero hace un rato se mostraba muy preocupado porque su profe les dice en clase que si los niños comen muchas chuches se les pueden caer los dientes. Un poco radical la explicación sí, pero oye surte algo de efecto.


El caso es que me ha preguntado que cuándo se caen los dientes. Algunos niños de nuestro entorno, algo más mayores, están en pleno proceso de caída, y supongo que por eso ha venido la curiosidad.


Así que, como soy partidaria de estas historias infantiles, me he dispuesto a contarla. Creo que no tiene nada de malo la imaginación, favorece la creatividad y la ilusión. Y no, no pienso que haya una decepción posterior al enterarse que era un pequeño truco de los padres. En mi infancia no me supuso ningún trauma y sí muchas alegrías, sorpresas y sonrisas.


Me ha escuchado muy atento, boquiabierto, ilusionado y sonriente. Al principio le ha debido dar como grima y hasta se ha echado la manita a la boca. Después le he explicado que sus dientes se llaman "de leche", y se deben caer para que le salgan los dientes grandes, como los de papá y mamá.


"Entonces, cuando un diente se te caiga, lo pondremos debajo de la almohada, y vendrá el Ratoncito Pérez (que colecciona dientes), cuando duermas, y se lo llevará. A cambio te dejará un regalito pequeñito".


No daba crédito, mi niño. "Y me dejará un coche, un camión de bomberos, un,.....".


Menos mal que aún faltan 2 años y para ese entonces espero que comprenda bien lo que significa un "regalo pequeñito".


La presentación está hecha, y lo más importante, él ya sabe que dentro de un tiempo sus dientes se caerán, que es algo normal, que les sucede a todos los niños, y eso significará que se hace aún más mayor. Como crece mi chico.

viernes, 1 de abril de 2011

Compartir, un arma de doble filo


Desde que nuestros niños pisan el parque y adquieren un poquito de movilidad, los padres los machacamos con la lección del "compartir". Yo misma a mi Peque le he martirizado, porque allá en sus tiernos y difíciles 2 años, no compartía ni a tiros, era el niño más egoista del reino.

Pero no era solo él claro, ¡eran todos!. Y nosotros los padres, que empeño el nuestro, erre que erre con el compartir a pesar de que sabemos que esa es una dura fase de egoismo, autoafirmación y desarrollo.

Supongo que todos pensamos en que si va calando algo pues mejor que mejor. Y así cuando uno está en el parque (o sufriendo el parque, según como se mire), las conversaciones de fondo que oyes son de niños y padres con el mismo tema: "¡¡Fulanitoooooo!!, déjaselo que hay que compartir, ¡no seas terco hombre!". Y tras palabras similares o iguales a estas un sonoro llanto.

Este es el pan nuestro de cada día, llega la temporada primavera-verano de parques y jardines y no hay un solo día que no se presencie esta escena. Como diría mi madre "es ley de vida".

Pues bien, cuando los niños van creciendo y ya van superando sus 3 añitos y entrando en los 4, la lección se la saben al dedillo. Tanto repetir y repetir efectivamente cala. Los críos la teoría se la saben a la perfección, y ellos inteligentes donde los haya y ya creciditos, van haciendo su propia interpretación.

Escena típica entre una pandilla de niños de 4 años:
Niña 1: - Déjame el coche que tienes (y con el que estás jugando tu por cierto).
Niño 1: - Noooo, estoy jugando yo con él, coge ese otro ( y le da otro coche que está justo al lado).
Niña 2: -¡¡¡ Déjanos jugar!!!!
Niña 1: - No quiero ese otro coche, quiero ESE coche (mirando a Niño 1). ¡¡Hay que compartir!!.

Acto seguido a estas palabras Niña 1 arrebata de la mano de Niño 1 el coche y sale corriendo veloz mientras grita:

- No seas egoista, hay que compartirrrrrrrr.

Fin de la escena.

Nota: Los sucesos y conversaciones descritos son absolutamente verídicos. Cualquier parecido con la realidad o hechos acaecidos en otro parque son pura coincidencia.

Niña 1, que tiene su guasa, ha decidido que compartir es: yo me apropio de lo que me viene en gana, cuando me viene en gana, y si hace falta quitarlo de las manos a otro niño, lo hago y punto. Y esta santa criatura dice que eso es compartir, como digo, ¡ole su guasa!.

Cada niño hace su propia interpretación en el parque, aunque sí es cierto que ya se comparte con más facilidad que hace un tiempo, las peleas que hay son muy leves y no duran mucho,las relaciones son más fluídas y hacen pandilla. Son todo ventajas, esa es la verdad.

Ahora solo falta que cada padre o madre explique a los churumbeles que aún no lo tienen claro del todo, el verdadero significado de compartir.