miércoles, 29 de junio de 2011

¿Qué hacemos con los niños en vacaciones?


Lo prometido es deuda, ¿qué hacemos con los niños en vacaciones?. Son dos y meses y medio, niños activos, niños con ganas de hacer mil cosas, padres a veces un poco desquiciados ante tal demanda.

Si los papás y mamás trabajan, los niños suelen quedarse en una escuela de verano o ludoteca. Me parece una opción más que acertada, durante como mucho un mes, el de julio. En agosto no suele haber estos servicios, y de todos modos los niños deben descansar de horarios y rutinas, que no les viene mal. En estos lugares fomentan mucho el juego, las manualidades, el teatro, la expresión corporal, la pintura, incluso la música. Actividades lúdicas con las que estarán entretenidos e incluso divertidos. Unas horitas por la mañana y a casa algo cansaditos.

La opción de dejarles con los abuelos. Si son muy pequeños, es una opción muy recomendable, que duda cabe, es gratis, están bien atendidos y los niños suelen estar encantados. Pero ¡¡ojo!!, se recomienda no abusar en exceso de los seguro cansados y entrados en edad abuelos. Todo tiene un límite. Insisto, si los niños son pequeños, no está de más dejárselos. Pero si ya van estando creciditos, pensemos que a veces nosotros no podemos con ellos, con qué valor les dejamos esa carga.

Si mamá o papá no trabajan o se pueden turnar en su cuidado. En tal caso, agárrense los machos porque el día será duro de narices. ¡¡Y recordad!! en el colegio, o ludoteca, o centro de ocio con profesores y/o monitores siempre se portarán mejor que con los progenitores. ¿Razón?: misterios de la ciencia.

Pero, ya hablando para todos los públicos, papás y mamás que trabajan, que no, que trabajan a turnos, que tienen a los abuelos apoyando,...., la realidad es que los niños necesitan unas vacaciones, merecen un tiempo de relajación, de flexibilidad horaria, sin rutinas, sin exigencias. Donde el juego sea el rey de la fiesta.

Aunque esto del relax a tutiplén no significa anarquía horaria y anarquía para todo. No se trata de cambiar nuestros horarios por un caos total, ni muchísimo menos. De hecho, si de golpe introducimos el caos en la vida de un niño, esto provocará en él irritabilidad, aburrimiento, mal humor, falta de ganas de jugar, y ¿quién paga el pato al final?, los sufridos padres.

Así que por su bien y el nuestro, empecemos a pensar. ¿Qué hacemos entonces?:

- Definir un horario. Esto es básico. Podemos diferencias un horario entre semana y otro en fin de semana, dando a los sábados y domingos mayor permisividad. Pero levantarse a las 11 o a las 12 de la mañana no es bueno para ellos. Cada familia sabe que rutinas sigue, así que cada uno que opte por una hora para empezar el día. No tiene que ser a las 8, bien puede ser a las 9 o las 10 de la mañana. Pero intentaremos que se cree una rutina. Igual para la hora de irse a dormir por la noche. Ya no hace falta una hora exacta, como durante el curso, pero sí un intervalo horario.

Así mismo, esto será aplicable a las horas de comida, las siestas. Un niño con un horario fijo para sus actividades, su sueño y sus comidas, es un niño más feliz, eso os lo aseguro. Y se portará mil veces mejor. Cuando los niños están descontrolados en este sentido, tienden al enfado y los berrinches por cualquier motivo. Muchas veces decimos "están pasados de vueltas", pues eso mismo.

- Preparar actividades cada día. Esto aunque los niños vayan a la escuela de verano podemos hacerlo igual. Se trata de, por un lado, que ellos estén activos y por otro de compartir con ellos estos momentos. Internet es una gran fuente de información. Adaptado a cada edad podemos encontrar miles de tareas que hacer: dibujos, pintura, música, juegos de mesa. Incluso podemos buscar juegos de ordenador que estimulen sus sentidos. Mientras se controle el tiempo que juegan, no hay problema. Hay juegos que estimulan la memoria, el lenguaje, la coordinación oculo - manual. De hecho, el propio Eduard Punset participa en la campaña de la Nintendo 3DS. Hay estudios que indican que un juego controlado estimula muchas áreas cerebrales de un modo muy positivo. Lo que no debemos hacer es darle a la criatura la maquinita y ala, que disponga él el tiempo de juego, o permitir que la lleve por la calle, o al médico o a miles de sitios como he visto por ahí. Juego controlado y limitado, ahí está la clave para aprovecharse de sus ventajas.

- Organizar actividades físicas cada día. Nadar en la piscina, en la playa, juegos en el parque con sus iguales, paseos a sitios nuevos, excursiones (en fin de semana claro) a un pantano cercano, al campo, a una nueva piscina, hacer senderismo (donde el calor lo permita). Al igual que necesitan ejercitar sus pequeños cerebros, es indispensable ejercitar sus cuerpos, o se cansan o estamos perdidos.

- Buscar, si es posible, actividades guiadas en algún centro cultural, centro de ocio infantil, Parque de bolas, ludotecas o similar. Una o dos veces por semana, no está de más hacer algo diferente. Si se puede encontrar alguna actividad en uno de estos sitios, sea lo que sea, les sacará de la rutina y les gustará. En algunas tiendas, bibliotecas, etc, organizan por ejemplo cuentacuentos, manualidades, todo es rascar un poco para encontrar alguna cosita divertida.

- Y si hay vacaciones en familia, amigos míos, ya no se libra nadie. Pero ahí el disfrute es máximo, día de playa, piscina o campo, actividad física por doquier, lectura, alguna tarea pequeña (no abusemos), siestas, paseos. Y todo hacerlo juntos, disfrutando los padres de los hijos y los hijos de los padres.



Este es el plan que me parece más óptimo de cara a un largo verano. Mi hijo, desde que acabó el cole, y tan solo hace 5 días, está despistadillo, echa de menos su rutina. Encima el calor sofocante que hace y estar reponiéndose de una malísima faringitis no nos está ayudando mucho. Pero hoy he empezado a aplicar el plan:

- Hora de despertar: 9.30 como muy tarde. No tengo que hacer mucho, eso es fácil para él que le suele gustar madrugar.
- Como hace calor, salimos temprano a la calle: juegos, recados, parque, paseos.
- Regresamos a mediodía a casa: cuadernillo de actividades, colorear, dibujar, puntear, todo guiado por mi claro. Hoy he conseguido tenerle casi una hora "trabajando" como él dice.
- Comida a las 14:00 horas.
- Siesta de un par de horas, aquí no hay límite, si necesita dormir se duerme, faltaría más.
- Merienda a las 18:00 horas aprox.
- Juegos varios, hoy ha tocado Wii: carreras de coches, o cualquier otra preferencia.
- Cuando el calor lo permite, salida a la calle. Hoy ha tocado ir a jugar al frisby (plato volador).

Cuando las enfermedades varias que nos acechen lo permitan, cambiaremos parte de la rutina por la piscina. Si pasamos el día entero, no dudéis que me llevaré su cuadernillo de actividades y pinturas, sus cartas de las familias y algún entretenimiento más. Pasaremos el día al aire libre mientras compartimos juegos.

¿Muy estricto?. Pues mirad, si mi hijo se descontrola en horarios y se le deja a su libre albedrío, estamos perdidos en esta casa, lo primero que te dice es "estoy muy cansado", lo cual es sinónimo de "estoy más aburrido que una mona".

Hoy ha sido un día regido por horarios y el tío está pletórico, contento y muy activo. Ya lo dice mi madre, a este niño le va la marcha.

martes, 28 de junio de 2011

Cocinando y más con Fanta

Como ya os contaba aquí, la semana pasada tuvimos una cita especial, el Fanta Cooking, con algunos blogueros interesantes gracias a Fanta.



Nos reunimos en un céntrico café de Madrid Pepe de Pepe Kitchen (si no conocéis su blog pasaros por él, os gustará), Elena de Pequeocio (a estas alturas quien no conoce ese blog), Eva de Fiestas y cumples (si tenéis algún evento que organizar y queréis que sea original, ya sabéis donde buscar), Sonia de Mujer Global (porque todas somos coquetas, yo la primera) y Suu de Construyendo una Familia (qué puedo decir de Suu si es de la tribu). Y a todos nos acompañaban nuestros peques.

Yo tuve la suerte de ir con mi hijo, con su mejor amigo y con los papis de la criatura. Gracias amigos por uniros a una tarde divertida. La idea prometía, un pequeño taller de cocina para los más pequeños. Cuando estábamos llegando con nuestros enanos ya iban ellos elucubrando y preguntando si tendrían un gorro de cocinero. ¡Ups!, pues no lo sabía, así que le pedí a mi hijo que preguntara. Y cuál fue mi sorpresa cuando allí les esperaba no solo un precioso gorro de cocinero sino también un delantal. Ataviados de esta guisa se sentaron a la mesa curiosos y expectantes.



Ana y Antonio de Ananacatering, nos recibieron, ataviaron a los peques y fueron encantadores. Y ahí nos dispusimos a ver qué nos tenían preparado: gominolas caseras hechas de gelatina de limón, setas hechas con sombrero de tomate y cuerpo de huevo duro relleno, mitades de pera decoradas con almendras laminadas, sorbete de limón, huevo frito simulado, pues estaba hecho a base de melocotón en almíbar y nata.


Cositas sencillas para que los niños fueran montando el plato ayudados por los pacientes cocineros. Algunos iban catando cada parte del plato, otros (como mi hijo) no se fiaba ni un pelo de tanto ingrediente raro. Pero a todos les encantaba el resultado final que mostraban orgullosos.


Fue un taller cortito, suficiente para que no se cansaran (que con niños ya se sabe). Solo eché una cosita de menos, y fue que se manchasen hasta las pestañas, recetas de más pringue, que ya sabemos todos que los niños adoran enguarrinarse un poco.

Confieso que he apuntado las ideas no solo para que las coman, sino para amenizar en casa más de una tarde de verano.


Después los organizadores del Fanta Cooking habían preparado una preciosa mesa para los más pequeños, con una merienda especial: sandwichitos variados, galletas de varios tipos, gominolas, y Fanta, por supuesto. Para los más peques Fanta sin burbujas.



Pero los papás y mamás también teníamos merienda: muffins, bocadillitos deliciosos, y una maravilla de carrot cake. Me acordé de muchas de vosotras, que lo sepáis, porque estaba buenísimo. Supongo que no hace falta decir que cayó ración doble.

Los nenes jugaron, rieron, se divirtieron y comieron de todo. Para finalizar un pequeño detalle, una bolsita con moldes variados, y unos cuantos litros de Fanta.

Quiero agradecer a los organizadores del evento Fanta Cooking la atención que nos dieron, pasamos una estupenda tarde.


lunes, 27 de junio de 2011

Fin de curso


Como muchos sabéis el pasado viernes acabaron las clases de los más pequeños. Ese día dábamos carpetazo a un curso lleno de sorpresas, cambios, novedades, un curso donde mi hijo se ha hecho mayor.

Las notas han sido estupendas, no es por presumir (que bien sabe quien me conoce que no tiendo a ello) pero han sido inmejorables. Todos los ítems de las áreas que pongo a continuación han sido conseguidos:

- Conocimiento de sí mismo y autonomía personal.
- Conocimiento del entorno (físico, natural, social y cultural).
- Lenguaje: Comunicación y representación.
- Actitudes y hábitos.

Con respecto al inglés ha mejorado mucho también. Consigue entender y decir bastantes términos y verbos. Y su único empeño es ver Cars en inglés y Pocoyó,...., también.
Como novedad para el curso que viene, introducen un libro en esta asignatura que incluirá un DVD para que los padres (los que queramos claro) lo trabajemos también en casa. La acogida del idioma ha sido tan buena por los pequeños que no quieren dejar de avanzar. Lo cual me parece una noticia excelente.

Y aquí estoy yo, recordándome hace un año: miedos, dudas, aprensión, desilusión, terror. Solo veía lo malo. Veía a mi hijo, y a pesar de que sería de los mayores de la clase, no le hacía en un aula. De personalidad dependiente, introvertido a veces, poco sociable con según qué adultos. Enfrentarse a ese entorno tan desconocido y nuevo para él lo veía una dura misión.

Pero ha pasado un curso, el primero, muy rápido por cierto, y ahora me doy cuenta que muchas veces somos los padres quienes condicionamos a nuestros hijos. Tendemos a esperar de ellos la parte menos positiva, no confiamos en sus avances, en su madurez, en la educación que les estamos brindando, gracias a la cual superarán los retos que les vamos marcando. El inicio de la vida escolar, del colegio, es un reto sin duda. Es el inicio de una nueva vida, se convierten en "niños mayores" que aspiran a crecer y superarse a sí mismos.

Mi hijo empezó el curso con muchas espectativas, ya que me pasé el verano bombardeándole con historias del cole. Desde mi punto de vista es necesario que los niños conozcan los cambios que se les vienen encima, que sepan lo que pasará, incluso se pueden utilizar pictogramas para ello cuando los niños son muy pequeños. Eso les da seguridad y facilita el periodo de adaptación.

Compramos juntos sus libros, su ropa para el cole, su mochilita. Y estaba muy emocionado. Pero yo aún tenía mis dudas, el sistema educativo, el número de alumnos en clase, cómo se cubririan las necesidades de cada alumno. Yo, y solo yo, era un mar de dudas y miedo.

Pero llegó el día y fue sonriente y pizpireto a clase. Pero claro, se encontró con un montón de niños llorando y eso le impactó, pues no es él sensible ni nada. Y de ahí entramos en una mini crisis que duró exactamente 3 días. Pasado ese tiempo, que confieso para mi fueron días eternos, la normalidad entró en nuestras vidas, y el colegio ha pasado de ser una obligación a una necesidad.

Es feliz, así de simple, en el colegio es feliz, tiene su pandilla de amigos, se ha integrado socialmente perfectamente, es un niño obediente y dócil al que jamás han castigado. Sí, se utilizan castigos, sé que a muchos os puede parecer aberrante pero se utilizan. No se les da con la vara ni nada similar, pero se les retiran privilegios igual que muchas madres o padres hacemos en casa, y lo llaman castigo. Mi peque es super bueno en clase, ya me gustaría a mi que fuese igual en casa y no le han castigado nunca.

Ha ganado mucho en autonomía y en lenguaje, dos áreas que no estaban mal, pero donde he notado yo un progreso más que evidente. La escritura está siendo su handicap, su ilusión. Él solo ha aprendido a escribir su nombre, por imitación, fijándose en las letras. Y eso lo está haciendo con el resto de palabras. Lo mismo está ocurriendo con la lectura.

En el colegio no hay presión para adelantar la lecto-escritura, lo cual va muy al hilo de lo que yo opino. Van paso a paso, fomentando el juego, la relación social y el crecimiento personal. Pero mi hijo da pasos por sí solo, pasos que yo no freno claro está.

Sigue siendo un niño muy dependiente de mi, muy sensible, a veces hasta cansino, pero su profesora le ha sabido entender perfectamente y le ha sabido llevar a las mil maravillas. Y yo que pensaba que no se haría con una clase de 24 niños. ¡¡Vaya si lo ha hecho!!.

Hoy me doy cuenta que la que tenía miedo era yo, la que estaba insegura era yo, la que deseaba que no fuera al cole era yo, la que no confiaba en el colegio era yo. Mi hijo, en su inocencia se ha dejado hacer, y este curso escolar le ha abierto un mundo nuevo, un mundo en el que es feliz, independiente, mayor y ajeno a todos esos miedos de mamá.

Este post va dedicado a todas las madres y/o padres cuyos hijos están a las puertas de empezar el cole el próximo septiembre, no tengáis miedo, confiad en vuestros hijos, aprenderéis muchísimo de y con ellos.

Y ahora llega el verano, y claro, después de tener una agenda tan completita, en casa se aburre. Y el calor que hace no está ayudando. Nuestra humilde morada no dispone de urbanización con piscina.... y aunque tuviera, dado el episodio de faringitis que hemos pasado (y que por cierto, yo estoy pasando ahora, ¡ay qué dolor!) hay que ser conservadores y esperar.

Así que, ¿qué hacemos con los niños en vacaciones?, bueno con este tema me quiero extender, así que mejor lo dejo para otro post.


miércoles, 22 de junio de 2011

Convoco al consejo de sabias: asunto garganta


Queridas sabias mías, ¡os necesito!. El Peque sigue malito con su garganta y honestamente, ya no sé qué hacer o qué pensar. Son ya tres semanas las que llevamos con malestar, dolor localizado en la garganta, moco espesito. El pediatra le ha visto en repetidas ocasiones y el diagnóstico es siempre el mismo: garganta muy irritada y enrojecida, mucho moco. Tratamiento: Ibuprofeno un par de días, mucho líquido y a esperar.

Pero esperar no nos está llevando a ninguna parte porque el niño sigue mal. El lunes le dio algo de fiebre por la tarde-noche, pero luego no se ha vuelto a repetir. Esta mañana le he notado calentito, pero la fiebre no ha subido. Aún así el dolor persiste, le cuesta tragar, está desanimado, apagadito. El pobre me dice todo el rato "mamá no me encuentro bien".

Y yo ya no sé qué pensar, o cómo ayudarle. Hace un par de meses una amable mamá me escribió contándome que uno de sus hijos tenía un problema similar al de mi hijo y que desesperada acudió a la homeopatía. Quien me conoce sabe que no soy muy amiga de dar a mi hijo nada, pero llegados a este punto algo tengo que hacer o probar. Estoy buscando el correo de esa mamá tan amable que desinteresadamente me escribió, pero no lo encuentro.

En Madres Blogueras he abierto un hijo pidiendo ayuda y opiniones a mamás que sepan de estos temas. Y aquí también os pido vuestras opiniones y experiencias.

Queridas sabias, decidme, ¿qué hago?, ¿habéis pasado por algo similar?, ¿cómo superaron vuestros hijos las afecciones de garganta repetititas?.

Llega el verano, el calor, y mi pobre niño ni puede darse un baño en la piscina. A no mucho tardar nos iremos a la playa, espero que para entonces haya cedido.

Mil gracias de antemano.

martes, 21 de junio de 2011

Curso de lactancia avanzado impartido por Rosa Sorribas


Este fin de semana he tenido la gran suerte de poder asistir al Curso de Lactancia avanzado que Rosa Sorribas ha impartido en Madrid. Rosa Sorribas es, ....., muchas cosas, creadora del portal Crianza Natural, doula, consultora en lactancia certificada internacionalmente (IBCLC), así como asesora del grupo de lactancia Areola de Castelldefels. Y es que Rosa,..., es mucha Rosa. Es una mujer a la que te pasarías horas, días escuchándola, tiene tanto que aportar. Tiene respuesta para todo, respuestas basadas siempre en evidencias científicas, estudios, ¡es increíble lo que esta mujer estudia, lee, investiga!.

El curso como podéis ver tenía un temario muy amplio, muy ambicioso, el tiempo era insuficiente para poder abarcar detenidamente cada punto. Pero allí nos reunimos unas veinte mujeres, casi todas con conocimientos previos en la materia, sabíamos de lo que nos iba a hablar. Muchas con experiencia personal en lactancia, otras no, todas con una historia interesante que escuchar.

He sacado muchas conclusiones positivas de este fin de semana:

Mujeres implicadas en la crianza y lactancia de un modo admirable, entregado. Ansiosas de ayudar a otras madres, de formarse, de saber más.

Madres que asistieron con sus hijos, con sus bebés. En estos ambientes es normal encontrarse a mujeres que llevan a sus pequeños. ¡Y no pasa nada!, balbuceos de niños, algún grito, un leve llanto, pero nunca molestan, es lo normal. Mujeres que normalizan su maternidad, que no la esconden, bebés que se comparten, ahora te le cojo, ve tranquila al baño, déjame que lo achuche, igual en mis brazos se calma..... qué maravilla! Padres, abuelas fuera para que las madres pudieran atender mejor, apoyo familiar, tribu. La familia apoyando a esa mujer que es madre,..., y muchas cosas más. ¡Fantástico!.

Profesionales sanitarios que asisten a un curso de lactancia para poder mejorar su práctica diaria. Dos enfermeras y una matrona. Era estupendo escucharlas hablar, sus ganas de mejorar las cosas, su implicación personal, sus conocimientos. Mujeres sabias que quieren ayudar a que las cosas se hagan mejor. Una de esas enfermeras trabaja en el hospital donde mi hijo nació, del cual siempre he dicho que médicamente es de los mejores, pero en el trato humano es asqueroso. Así me lo confirmaba ella, pero también me contaba lo mucho que ha cambiado en los últimos años y el esfuerzo tan grande que ella y otros muchos hacen cada día para que la transformación se vaya produciendo. De hecho ella era miembro de un Comité de Lactancia que se había creado. ¡¡Increíble!!.

Todo esto me demuestra que vamos dando pasos hacia adelante, pasos muy positivos e importantes. Humanizar el trato a la madre en los hospitales, mejorar los protocolos de parto, ayudar al inicio de la lactancia materna, hay mucho por hacer, pero pasito a pasito los profesionales sanitarios se van implicando, y eso será lo que nos haga ver la luz.

Allí estábamos, veinte mujeres dispuestas a hacer grandes esfuerzos para ayudar a otras mujeres, para conseguir normalizar la lactancia, la crianza respetuosa, para aprender, para compartir nuestras experiencias.

En mi caso particular he aprendido y mucho. Todas las horas de estudio previas he visto que han merecido la pena, sabía más de lo que pensaba. Esta formación viene a completar algunas lagunas, que no eran pocas. Aún me queda por repasar la documentación facilitada, buscar algunas referencias y seguir investigando cositas. Porque esto nunca se detiene. Pero estoy satisfecha. Ahora queda dar el salto a la práctica, e intentar en vivo ayudar a toda aquella mujer que lo necesite.

Gracias Rosa por un fin de semana estupendo, por todo lo aprendido, espero volver a encontrarme contigo pronto.

lunes, 20 de junio de 2011

Un taller de cocina en familia gracias a Fanta

Todo el mundo que conoce a mi hijo sabe que come relativamente bien. Tenemos batallas pendientes, hay que ser honestos, pero no vamos mal. Algunas verduras come, las legumbres le encantan, pescados variados, carnes y la fruta, después de mucho ir y venir se ha convertido en imprescindible para él.

Que me gusta cocinar, hacer mis humildes pinitos, y que en casa comamos bien también es de sobra conocido. Y si no hago más cositas es por falta de tiempo. A la cocina hay que dedicarle mimo, tiempo, desterrar la prisa. Si a un plato no le dedicas su tiempo olvídate de que salga apetitoso.

A mi hijo le gusta verme cocinar, en la repostería casera que hacemos suele ser protagonista, adora coger los ingredientes, mezclarlos, preparar, ver cómo se preparan. Y a mi me parece que enseñar al niño las artes culinarias es muy importante. Se les enseña a compartir, a trabajar en equipo, el valor del esfuerzo realizado, lo importante de comer sano y a mi me encanta que mi hijo se interese por los ingredientes de un plato, o que me pida que hagamos magdalenas. No en vano uno de sus regalos de Reyes de este año ha sido una preciosa cocina de juguete.

Como veis en la cocina no solo veo comida, veo otros valores importantes, imprescindibles de enseñar a nuestros hijos. A veces oigo que si estás dedicada a cocinar, entre otras cosas, no puedes atender debidamente a los niños o dedicarles tiempo. De lo que se trata, en mi opinión, es de que las tareas del hogar sean compartidas y vistas de un modo lúdico, e incorporar a los niños a estas actividades.

He tenido la gran suerte de ser invitada a participar en un evento donde la cocina y los niños son los protagonistas. Gracias a Fanta el próximo miércoles asistiré a un original evento donde dos magníficos cocineros, Ana Pardo y Antonio Delgado (Catering ANANACATERING) nos enseñarán a padres e hijos recetas ricas y sabrosas, aptas para los más pequeños y haciendo que ellos participen. Recetas con limones y naranjas, divertidas, sanas.


Hacer que la comida sea divertida es algo que como padres debemos conseguir, solo así nos aseguraremos de que nuestros hijos disfruten comiendo.

En este evento estaré acompañada de otras mamás y papás blogueros:

- Elena de Pequeocio.
- Sonia de Mujer Global.
- Pepe de Pepe Kitchen.




A algunos ya os conozco, estaré encantada de pasar una amena tarde con todos vosotros.

Estoy segura de que mi hijo disfrutará muchísimo de esta jornada.


viernes, 17 de junio de 2011

De la obsesión a la competición

Mi hijo ha sido y es muy de extremos. Intenso en todo su ser, sus emociones son a veces explosivas. Esto no es nada malo, pues cada uno es, ...., como es. Pero yo lo digo abiertamente, conozco bien a mi pequeño y tenerlo tan claro ayuda a comprenderle mejor y en consecuencia a evitar en él frustraciones.


Lo bueno de estos sentimientos explosivos y tan a flor de piel es que no le cuesta expresarlos. Bien es cierto que le ayudamos a ello y lo fomentamos. En mi casa el dicho de "la procesión va por dentro" no se lleva.


Pero centrémonos en el tema de hoy. Contaba mi niño 2 años cuando las obsesiones empezaron a aflorar. De todos es sabido que las manías y comportamientos repetitivos son comunes a ciertas edades, y a menos que éstos continúen más allá de los 4 ó 5 años, e interfieran con sus rutinas o sus hábitos, no tienen mayor importancia. Pero una madre, se preocupa, le da vueltas a todo, observa, o al menos yo lo hago.


Para salir a la calle, él tenía que ser el primero, abriendo la puerta, después encender una pequeña luz que hay nada más salir, más tarde la luz general del tiro de escaleras. Había que ir con un coche en una mano y la otra agarrada a papá o mamá (preferentemente mamá por supuesto). Si alguno de estos requisitos no se cumplía, montaba el pollo padre. Si un vecino encendía, pollo padre. Incluso recuerdo tener que sentarnos en las escaleras a esperar que se apagara de nuevo, para encender y comenzar el ritual.


Me recuerdo ahí intentando explicar a un pequeño de 2 años y mucho genio que no pasaba nada, que la luz podía encenderla cualquiera, y bla, bla, bla, bla. No le servía. Él tenía que cumplir su ritual y sino, pollo padre. Y entonces me di cuenta que mi hijo entendía lo que le decía, pero no le servía de nada. Y decidí cambiar la táctica, no explicar las cosas desde la comprensión de un adulto, sino ponerme a la altura de un niño. Se me ocurrió la idea de "hacer turnos". Le expliqué que igual que en el parque hacíamos turnos para jugar o subir al tobogán, podíamos hacer turnos con la luz. Un día era el turno del Peque, otro el de papá, otro el de mamá. Acordamos igualmente que si un vecino encendía antes porque llegaba antes, no hacía falta llorar ya que siempre podíamos esperar para encender de nuevo.


Toda esta explicación le fue relajando poco a poco. Conseguimos que los pollos padre disminuyeran hasta que se eliminaron. Hacíamos turnos, si alguien encendía la luz se enfadaba,...., pero poco más. Y ha sido a lo largo de este año cuando, sin apenas darme cuenta, esta obsesión ha ido desapareciendo. Os cuento esta porque fue la más fuerte. Han habido otras, claro está. Cuando se ducha ha de elegir él la ropa interior, la servilleta que se le pone en la mesa ha de estar doblada en cuadrado, etc, etc, etc. Pero a medida que ha ido creciendo las obsesiones se han convertido en simples manías que no interfieren ni afectan a su rutina diaria.


Realmente hubo un punto en el que me preocupé un poco, porque me daba cuenta que él daba muchas vueltas a esos comportamientos, anticipaba nerviosismo. Pero ahora, a toro pasado (que es cuando se sacan conclusiones), veo que todo esto forma también parte del desarrollo y crecimiento. Que duda cabe que hay niños que no pasan por esta fase de modo tan espectacular. Pero con 4 años ya de múltiples pruebas y desafíos a mis espaldas sé que mi hijo todo lo hace a lo grande. Y asumido lo tengo.


A día de hoy ni tan siquiera puedo decir que sea especialmente maniático. Aunque sí es cierto que es un niño que sabe perfectamente lo que quiere y cómo lo quiere. Y eso no me parece nada malo, muy al contrario.


Pero no todo queda aquí, ni mucho menos. Cuando una madre se atreve a decir "prueba superada", ya estás en la línea de salida de la siguiente prueba. Ahora toca el turno de la competición. Todo es motivo de competición, y todo es convertido en una carrera para ganar: comer, subir las escaleras, vestirse, hacer pis, y así un largo etcétera. El ganar es prioritario y necesario.


El pollito padre (ya no son los pollos de antes ni mucho menos), me lo montó hace un par de días, cuando se encontró con la vecina, de su misma edad en el portal, y raudos y veloces empezaron la carrera por ver quien subía antes. Al medio minuto le veo bajar compungido y lloroso, pensé que se había caído, ¡¡¡que va!!!, es que la vecina había ganado y él no, ¡¡¡arrrggghhh!!!.


Ya en casa nos sentamos y le expliqué algo con lo que llevo ya semanas, que ganar no es siempre lo importante, que no siempre se gana y eso no es motivo de llanto. Pero él está erre que erre con lo mismo, no hay manera de sacarle del bucle. Para esto me viene muy bien su peli preferida, Cars, donde cuenta la historia de un coche que solo se interesa por ganar, pise a quien pise. Pero al final la lección que se le da es que ganar no es lo más importante, y prefiere perder pero ganar y conservar la amistad. Es una peli con moraleja. Y eso intento con el niño, a través de su personaje preferido, explicarle que no es importante ganar, sino jugar, reir, tener amigos con quien poder echar carreras. Pero tiene un puntito dentro de sí que le impulsa a competir de manera desaforada.


Un pasito más en su desarrollo, y lo que nos queda por delante....

miércoles, 15 de junio de 2011

Mujeres asexuadas

Ayer iba en el metro leyendo el Manual de Lactancia Materna, y leía ese miedo de las mujeres a no tener leche, a que no sea suficiente, a que no sea buena.... es un miedo generalizado, un terror que invade a muchas mujeres y no las permite escuchar a su cuerpo. Este terror acaba en el abandono prematuro de la lactancia materna.

Leyendo esto, algo que conozco de sobra, algo que he visto en muchas ocasiones, mi cabeza daba vueltas a una idea. Muchas mujeres cuando se quedan embarazadas entran en conflicto, un conflicto que se manifiesta al tener a sus hijos.

Hasta el momento de abordar el papel de madres, muchas mujeres se olvidan de su femineidad, de sus diferentes roles, de su papel de poder respecto a la maternidad. Se convierten en mujeres asexuadas inmersas en un mundo ya sea social, laboral, profesional. Durante siglos el ser mujer y en consecuencia madre, se ha asociado a la discriminación, a tener un menor valor, incluso a la esclavitud. Hemos querido huir tanto de ese concepto que lo hemos dejado aletargado en nuestro interior.

Nuestra sociedad huye del papel de madre. Nos concentramos en la mujer triunfadora, poderosa, capaz, igual al hombre. Nos empeñamos en perder el valor de nuestro sexo, a cambio de una igualdad falsa. Y cuando llega el momento, cuando a pesar del letargo, nuestro instinto aflora y consigue salir a la superficie, cuando el ansia de dar vida y ser madre llama a nuestra puerta, nos sentimos perdidas y desorientadas.

La mujer es un ser casi divino, porque es capaz de dar vida. Y la maternidad implica sexualidad, y eso es lo que queremos tapar y dormir. Y volviendo a la idea que masco desde hace tiempo, me viene de nuevo a la mente la R-evolución, el empoderamiento del sexo femenino. De la maternidad unida a la mujer. Hemos separado ambos conceptos, por absurdo que pueda parecer. En nuestro tiempo mujer ya no implica maternidad, y eso a mi modo de ver, es un error.

En esto, bajo mi humilde punto de vista, flaco favor nos han hecho a las mujeres. Relegar la maternidad como si esto fuera la causa de discriminación, es un error. Pues esto ha traído una serie de consecuencias. Consecuencias que afectan a nuestros hijos. Para conseguir que esas mujeres que se conviertan en madres se despeguen pronto de esos hijos y no caigan en las redes de la maternidad (entendida como algo nocivo y secundario), proliferan los métodos donde se deja llorar a los niños, no se les concede la atención y el apego necesarios, y se prima el bienestar de los padres, más que de los hijos.

La lactancia materna también se ve afectada, lógicamente. Un acto tan maternal y fisiológico se ensucia y se devalúa. Se ensalzan los sustitutivos, la leche de fórmula, los chupetes, los biberones. Porque eso hace que la madre pueda desvincularse antes de su hijo, recuperar la figura y volver antes a la "vida normal", a la "vida antes de ser madre", como si nada pasara. Pero, ¿realmente no ha pasado nada?. ¡¡Nos hemos convertido en madres!!. Se pasa página y se sigue adelante como si nada. No se enseña a las mujeres, no se las instruye, no tenemos los referentes que antaño se tenían, la mujer se enfrenta a la maternidad, al parto y a la lactancia sola y sin saber muy bien cómo actuar.

A las mujeres nos enseñan que los hijos esclavizan, y que es mejor esperar para poder realizarnos. Es mejor esperar, porque somos muy jóvenes. Para tener hijos siempre hay tiempo. No hay que tener prisa..... Y yo pregunto, ¿tan secundario es tener hijos?.

Yo, que me creí muchas de estas cosas, ahora me doy cuenta de lo equivocada que estaba. Tener hijos es lo más hermoso de la vida. El poder del sexo femenino, el empoderamiento de la mujer al dar vida, cuando engendras, cuando sientes dentro a tu hijo, cuando pares, cuando lactas. Eso, todo eso es poder, es amor, es ser mujer.

Ser mujer no es solo ser capaz de llegar tan lejos como un hombre. Ser mujer es mucho más. No quiero ser una mujer asexuada que no piensa en el valor de su femeneidad y su sexo. Quiero ser una mujer concienciada, un mujer sabedora del don que tiene, que es el de ser madre.

Ser madre me ha convertido en otra persona, me ha abierto un mundo maravilloso que me enriquece cada día. Y eso, no lo cambio por nada.

martes, 14 de junio de 2011

Grupo de Madres: jueves 30 de junio


El próximo 30 de junio, jueves, en el horario de siempre de 10:30 a 12:00 de la mañana, celebraremos nuestro cuarto Grupo de Madres.

Y como siempre os esperamos en las instalaciones de Baby Deli, en el Centro Comercial Zielo. Para poder asistir sólo tenéis que llamar al número 91 709 32 76 para confirmar asistencia.

Aunque como sabéis cualquier tema del que queráis hablar será bien acogido, queremos proponeros tratar el mito del hijo único y ¿cuándo es el mejor momento para tener el segundo hijo?.

Y dada la acogida tan estupenda en la anterior reunión, también quisieramos retomar el papel del padre en la crianza de nuestros hijos, nos encantará conocer vuestras experiencias y opiniones.

Os esperamos el próximo día 30, como siempre en Baby Deli.

lunes, 13 de junio de 2011

Compartiendo sabiduría de madres, también con Arnidol

Desde que soy madre he aprendido que las lecciones más importantes las aprendes fruto de la experiencia, y de los sabios consejos de otras madres. El boca a boca es fundamental. Todas, al final, aprendemos de otras que ya han vivido muchas cosas antes que tu.

Como ya os contaba hace unos días, fue otra mamá la que me recomendó en el parque usar Arnidol para aliviar y mejorar los golpes de los niños. Desde ese día la barrita mágica es un indispensable de nuestra familia, ya que no solo la usa mi Peque, sino todos. De hecho, he de confesaros que casi la uso yo más que él.

El boca a boca me ha permitido no solamente conocer Arnidol, sino mejorar su uso. Cuando el otro día os contaba mi experiencia con este producto, me las daba yo de resabidilla, y muy lejos de la realidad. Muchas de las que comentánteis me enseñásteis nuevos usos, y he querido resumirlos para que todas podamos aplicarlos, porque son muy interesantes:

-Para las picaduras de los mosquitos. ¡¡Cómo no se me había ocurrido!! Si la árnica y el harpagofito, sus componentes, son antiinflamatorios y con grandes propiedades calmantes, también van de perlas para aliviar esos horribles granos con picor e incluso dolor. Mi hijo, pobre, es llegar a la playa, y ahí están listos los mosquitos asesinos para acribillarle. Ponemos enseguida los enchufes de insecticida (lo único que nos ha funcionado hasta el momento), pero alguno siempre resiste y los picotazos son de órdago. Así que para este verano, un nuevo uso que le vamos a dar a la barrita mágica.

-Dolores de articulaciones y para evitar moratones. Este consejo viene de una bloguera que no es madre, pero que lo usa recomendado por otra amiga que practica escalada. Yo que siempre le encuentro aplicación para los nenes, pensaba que muchas veces los niños refieren dolor en las rodillas, en los pies, incluso en las cáderas. Mi madre siempre me ha dicho que son dolores de crecimiento. Honestamente pensaba que eran cuentos chinos. Mi hermana sí los tuvo, y ella me cuenta lo mucho que le dolían las rodillas, dolores que no fueron a más. Mi hijo también los tiene a veces, así que de la próxima, lo utilizaré y os contaré cómo le va. Para los moratones es cierto que va bien, yo soy muy propensa a tenerlos tras cualquier mínimo golpe. Y si me doy Arnidol, los evito. Y ahora en verano, que llevamos menos ropa, un cardenal queda feísimo.

- Ronchas rojitas o roces del pañal. ¡¡Menudo consejo!!. Siempre que no haya heridita, parece que va bien, así lo ha contado otra amiga bloguera. Pero claro, si una lee acerca de los beneficios de las plantas que lo componen, te das cuenta que sirve para muchísimas cosas, mucho más allá de los típicos chichones o golpes.

- Y por último, otra blogger me hablaba que ella, que trabaja en una escuela infantil, lo tenían siempre a mano. La pasada semana mi hijo salió del cole con un golpe feísimo en el pómulo. El recreo, los niños mayores, ya se sabe. Le hablé a su profesora de Arnidol, pero no lo conocía. Y aunque se lo apliqué nada más salir de clase, le quedó una leve inflamación. Si se lo hubieran dado nada más recibir el golpe, no hubiera quedado ni rastro. Así que al día siguiente le llevé una barrita a su profesora. Le expliqué sus usos y quedó muy contenta. Espero que para el próximo golpe, mi hijo (y sus compañeros) ya salgan con Arnidol puesto.

Así que amigas mías mil gracias por vuestros sabios consejos y por compartir lo que sabéis. Está claro que entre madres es como mejor aprendemos.

viernes, 10 de junio de 2011

Una nueva maternidad: Reflexiones de mujeres en la Red

Una Nueva Maternidad es ya una realidad. Muchas somos las mujeres y madres ansiosas por leerlo. 15 han sido las madres que nos han representado en esas páginas, las que han osado desnudar su alma y contar a los cuatro vientos cómo están criando a sus hijos. Ellas, mujeres dichosas y orgullosas no esconden sus ideas, sus principios, sus propósitos, muy al contrario, los airean, los exponen, intentando que algo cambie.

Esta humilde mamá sin complejos se identifica con vosotras, os admiro por haber emprendido esta maravillosa aventura.

Hoy en El blog Alternativo entrevistan a Ileana Medina, una de las cabezas visibles de este proyecto. Me atrevo a reflejar aquí la entrevista, sus palabras, las reflexiones de estas 15 mujeres, que son las reflexiones de muchas de nosotras.


PROPONEMOS UN CAMBIO hacia una crianza respetuosa. Derribar el último y más importante tabú que nos queda: el de creernos superiores a los niños y obligarles a cumplir nuestros deseos. Una crianza consciente que comience cuidando todo el proceso, desde la gestación

“La “nueva maternidad” es ya el presente y el futuro. Uno de los pocos futuros posibles que alcanzo a vislumbrar es, por ejemplo, el de una ciudad llena de pequeños negocios familiares, donde la gente conozca, ame y sienta el oficio en el que trabaja, utilice materias primas cercanas y de calidad, y trabaje desde el amor y la pasión, mientras los bebés cuelgan de sus madres y los niños corretean por el negocio familiar a la vez que aprenden, se integran, y se vuelven seres humanos plenos.

El modelo intensivo de la industrialización está agotado, no es sostenible por ninguna parte. Ni ecológicamente (el mundo se deteriora como todos vemos) ni económicamente (esa es la crisis de la que hablamos), ni humanamente, pues la gente no acepta ya más ser mercancía barata en manos de políticos, empresarios y banqueros”
Ileana Medina Hernández

Es un silencio a gritos…

Miles de madres y padres han roto con el “modo automático” de criar hijos interiorizado desde hace siglos y están configurando el movimiento más revolucionario pero menos investigado y tomado en cuenta del momento: la crianza consciente y el cuestionamiento de muchos “…ismos” oficiales.

El mundo no solo se cambia desde acampadas o instituciones, sino que las raíces y las alas están dentro de nuestra casas.

Para hablarnos de esta tendencia emergente, imparable y mundial hemos entrevistado a Ileana Medina Hernández, periodista y analista de los cambios microsociales que están ocurriendo en los hogares, en las redes sociales, en los paritorios, en los parques, … y sus influencias.

Ileana es coordinadora y una de las 15 co-autoras del libro “Una nueva maternidad” en el que madres y mujeres toman la palabra para mostrar las nuevas reglas del juego, que son estas…


1. ¿Qué es la “nueva maternidad”?
La “nueva maternidad” es un fenómeno del siglo XXI que se cuece en las casas de cada una, y se teje en Internet.

Desde cientos de blogs que crecen y crecen, páginas webs, redes sociales, foros, se puede constatar hoy un nuevo fenómeno: el de la maternidad «consciente» y la crianza «natural», una especie de m(p)aternidad posmoderna, posfeminista y ecologista, que a grandes rasgos, podría caracterizarse así:

- Familias tardías, que posponen la procreación hasta más allá de la treintena, una vez alcanzados los objetivos de estabilidad laboral y personal. Estos hijos son escasos, planificados y deseados.

- Cada vez mayor nivel cultural, cualificación profesional, búsqueda y contraste de información en libros, revistas, internet… en lugar del mero acatamiento de las instrucciones de un pediatra o de las abuelas.

- Identificación de los males de la «pedagogía negra» y de la violencia familiar que se han perpetuado a través de generaciones, para evitar repetirlos con nuestros hijos.

- Regreso al paradigma de la «crianza natural». La propia capacidad para buscar información más allá de la inmediata que aporta el entorno, la madurez sociológica de las clases medias, la reconciliación con los arquetipos de la femineidad, y el compromiso emocional de la pareja, permite una re-conexión con la fisiología, un rechazo al exceso de intervencionismo tecnológico, y una crianza más «natural», espontánea y de contacto físico: parto respetado, lactancia materna a demanda, colecho, porteo, alimentación casera cuidada, etc.

- Conciencia ecológica: utilización cada vez más frecuente de alimentos eco y bio, productos de higiene naturales, pañales reutilizables, juguetes de madera, materiales orgánicos y artesanales, etc.

- Madres foreras y blogueras: el uso de las nuevas tecnologías, la nueva cultura en red. El debilitamiento de las redes familiares tradicionales (madres, abuelas, hermanas, vecinas…) que vivieron la «cultura del biberón» y que no coinciden con nuestro modo de entender la maternidad, y que muchas veces viven a largas distancias, ha sido sustituido por la aparición de gran cantidad de sitios web dedicados a la maternidad, foros, blogs, redes sociales, y modos de apoyo virtual que permiten a las madres (y también padres) de similares inquietudes compartir conocimientos y experiencias, formando nuevas «tribus virtuales».

- Madres en solitario, adoptivas, homosexuales, con matrimonios sucesivos o en parejas de hecho, con modelos familiares distintos del matrimonio tradicional, y en familias nucleares muy reducidas. Parejas volcadas en el tiempo y cuidado dedicados a nosotros mismos, más interesadas en la felicidad y en el aspecto «nutricio» de la familia, que en la producción, el consumo o la moral tradicional.

- Influencia política. Hoy es posible, desde dentro del sistema económico-productivo, la exigencia de nuevos derechos laborales y de nuevas formas de organización del trabajo, que permitan bajas maternales y paternales remuneradas más largas, protección de la vuelta al trabajo de las madres, más
tiempo con nuestros hijos, así como una consideración social más alta de las labores de la crianza, y de cuidado en general.

- Orgullo renovado del cuerpo femenino y maternante, no como mero «mecanismo reproductor» ni como falso estereotipo de belleza, sino como sentido primario de la sociedad, como derecho femenino, y como experiencia enriquecedora y única, que no tiene por qué ser «obstáculo» para el desarrollo laboral ni intelectual de las mujeres, sino todo lo contrario. Si se hicieran las transformaciones socio-laborales necesarias, que a su vez redundan en beneficio de los bebés (o sea, de toda la sociedad y su futuro), la maternidad y la capacidad laboral e intelectual de las mujeres pueden ser perfectamente compatibles.

2. ¿Y qué tiene de “nueva” exactamente? ¿Acaso habéis descubierto algo que no sabían las madres y la sociedad durante millones de años?
Lo nuevo es la conciencia. Durante millones de años, las hembras humanas han amamantado, abrazado, porteado y sostenido a sus hijos en todas las culturas, naturalmente.

Lo nuevo es que hoy las mujeres con estudios, con puestos de trabajo cualificados, estamos ELIGIENDO criar de esta manera. A contrapelo de las políticas oficiales, e incluso contradiciendo lo que nuestras madres y abuelas hicieron con nosotras y nos dicen que hagamos.

La lactancia materna extensa, el porteo, el colecho, el respeto por los ritmos de los niños, la crianza respetuosa… la estamos eligiendo conscientemente, y para ello, muchas veces tenemos que leer y estudiar, pues la sociedad no nos lo pone fácil.

Dar un biberón o comprar un carrito cualquiera sabe, y la publicidad está por todas partes, pero para mantener la lactancia a pesar de varias mastitis (el único especialista español en mastitis humana es un veterinario, siempre lo digo para dar idea del punto en que estamos), o para aprender a usar los fulares y portabebés, hay que buscar ayuda, conocimiento, apoyo… hay que hacerlo con conciencia y con muchas ganas.

2. ¿Qué criticáis respecto a la situación de la crianza, maternidad-paternidad e infancia en el mundo actual?
Mi principal crítica es que la crianza es adultocéntrica. Quiero decir, desde el punto de vista del adulto. Todas las decisiones sobre los niños se toman desde el adulto, lo que es más cómodo o conveniente para nosotros. Y los bebés tienen unas necesidades emocionales que están bastante distante de lo que los adultos imaginamos y hemos practicado hasta el día de hoy.

La historia de la infancia a lo largo de los siglos ha sido la historia de la INFAMIA. Hasta el siglo XIX, lo “normal” era que los niños fueran abandonados, castigados, violados, abusados, explotados laboralmente, por sus propios padres y familiares.

El psiquiatra Luis Rojas Marcos, en su importante ensayo Las Semillas de la Violencia, habla de que hasta un tercio de los niños eran abandonados o asesinados por sus propios padres en el siglo XIX en Europa.

martes, 7 de junio de 2011

¿Hay razones para retirar la custodia a Habiba?

Las reacciones por parte de los órganos competentes no se han hecho esperar. Ante la reacción de diversas comunidades maternales y la indignación por el caso Habiba, el IMMF se defiende. Según se publica, podéis leer el artículo aquí, hay razones para retirar la custodia de su hija a Habiba.


Según he estado leyendo, Habiba ingresa en en centro de ayuda para madres jóvenes y sin recursos en marzo de 2010. Ha llovido desde entonces. Por problemas de agresividad, incluso con otras compañeras, hacia su propia hija, por no atender bien a la pequeña, por no proporcionarle una alimentación variada, se le retira la custodia. Se le ha retirado en junio de 2011. Más de un año después de ponerse en manos de la Comunidad de Madrid.


Y en todo el tiempo que Habiba ha estado bajo el manto de estos servicios de protección, ¿nadie la ha podido enseñar?. No conozco de primera mano el caso, así que asumo que la información que nos llegue está sesgada, incluso ligeramente manipulada. También asumo que Habiba pueda tener problemas, que no tiene recursos, ni familia que la ampare o apoye (otra causa que se alega para la retirada de la custodia), que tenga un grado de ansiedad considerable debido a su miserable situación, que dada su juventud o su falta de formación e información no esté dando a su hija una alimentación suficientemente completa dada su edad. Pero, estando en un organismo de tal calibre, con profesionales de la salud por sus pasillos. ¿Nadie ha intentado poner solución a esos problemas?.


Parece que solo se la ha advertido y luego evaluado. Parece que nadie ha querido poner remedio a una situación dura y difícil.


Si ser pobre, sin recursos y sin familia es un motivo para arrebatar los hijos, deberían hacer redadas por todas la ciudades y pueblos de este país. Cada día iban a sacar un buen camión cargado de criaturas.


Supongo que nos irá llegando información de este caso. Aunque, insisto, no es el único. Muchas madres se ven abocadas a perder a sus hijos por no contar con las mejores condiciones. Por equivocarse, por no cumplir escrupulosamente con los patrones establecidos. Esas pobres mujeres quieren pedir ayuda y se encuentran con que les arrebatan su bien más preciado, su tesoro, a sus hijos.


No tenemos derecho a eso. El deber de esta institución es velar por los menores, sí, pero velar por ellos supone enseñar a esas madres, ayudarlas a valerse por sí mismas, corregir comportamientos erróneos o equivocados, tutelarlas en el período de aprendizaje. Pero, salvo casos de fuerza mayor, no separar a la madre del hijo.


Si el bebé o niño no ha sufrido daños, lo mejor, psicológicamente hablando, para madre e hijo es permanecer juntos. Emplear métodos de aprendizaje, enseñar a la madre a cuidar a su bebé, enseñar lo que a ellos le gusta llamar "técnicas maternales". No imponer, enseñar.


Retirar la custodia de un hijo, dejar que lo vea una vez en semana, imponer la retirada de la lactancia, es aberrante, innecesario.


Se dice ahora que Habiba pidió las pastillas para la retirada de la leche, ¡¡normal!!. La pobre criatura, con los pechos congestionados, al borde de una mastitis, cómo no va a pedirlas!.


Protocolos tan rígidos solo traen sufrimiento. Esto no es ayudar, esto es imponer, obligar a personas sin recursos, sin formación ni información a someterse al sistema. Esto no nos conduce a ninguna parte. Esto no da oportunidades a esos pequeños. Solo los condena a la soledad, al aislamiento, a la falta de cariño. Es condernarlos a una orfandad sin necesidad.


Ayudar a Habiba no pasa solo por devolverle a su hija. Debemos pedir que se la tutele, se la enseñe, se la proteja. Hay profesionales de la salud mental muy capacitados para llevar a cabo esta labor, yo misma iría a enseñarla y velar por esa criatura, por ese vínculo madre-hija.


Pero no zanjemos los problemas separándolas. Siempre puede hacerse algo más.

lunes, 6 de junio de 2011

Ahora todos sabemos quién es Habiba

Habiba era una pobre chica sin suerte en la vida, que vivía en un país extranjero. Pero tenía a su nena, una hermosa niña de 15 meses, sana, hermosa, confiada. Una nena que disfrutaba de su madre y su madre de ella. Una niña ajena a las adversidades que su pobre madre tenía que capear.

Pero un día Habiba acude a un centro de la Comunidad de Madrid, una residencia para madres jóvenes y sin recursos. Pobre niña, ella creía que allí la ayudarían, que sería más sencillo para su hija. Pero no la ayudaron, muy al contrario, la han destrozado la vida.

Hace ya cuatro días, el Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF) decide que madre e hija han de ser separadas. ¿Motivo?, no se cumplen los objetivos de un programa de psicoterapia y habilidades maternales. Para ello es necesario abandonar la lactancia materna a demanda, como hasta ese momento Habiba practicaba con su pequeña.

Esta es la razón para separar a una madre de su hija, para arrebatar a una pequeña su seguridad, su amor, su vida, a su madre.

Hace casi 5 días que esa nenita llora porque no entiende dónde está su madre.

Me aterra pensar y comprobar en qué manos estamos.

La blogosfera está llena de quejas, movimientos, protestas y acciones para ayudar a esta pobre madre, aunque por desgracia no es la única que ha sufrido estos abusos tan desproporcionados.

En blogs de otras madres como, Una maternidad diferente, Tenemos Tetas, Amor maternal, El parto es nuestro, Con la teta hemos topado, La Mamá Vaca, Historia de un príncipe y cuatro princesas, Mis chicos y yo, La mama de mateo, Maternarte, Mi pequeño koala, Minerva y su mundo, Una mirada al otro lado, y tantos otros, se hacen eco de la espeluznante noticia.

En Facebook y Twitter ya han empezado las protestas, las acciones. Todos debemos unirnos y sumarnos como una única fuerza para empujar a Habiba hacia su hija. Todos debemos señalar con el dedo a esas personas, que se llaman equivocadamente profesionales, y exigirles rectificaciones, exigirles humanidad.

Protestemos, alcemos nuestras voces, voces de madres, voces angustiadas al comprender el dolor de esa mujer, el dolor de esa niña.

Podéis dirigir vuestras cartas a las siguientes direcciones:

• A la oficina del Defensor del Pueblo
http://www.defensordelpueblo.es/
fax: 913081158


• Dª Paloma Martín Martín.
Gerente
Instituto Madrileño del Menor y la Familia.
Calle Gran Via 14
28013 MADRID
immf@madrid.org


• Fundación Raíces: fundacionraices@telefonica.net
Portal de el Defensor del Pueblo

http://www.defensordelpueblo.es/


Ayudemos a Habiba. Todos somos Habiba.

Concierto de Fin de Curso

Hace ya un mes que la escuela donde mi hijo estudia música anunció que los alumnos de flauta darían su concierto de final de curso. Yo no le di mucha importancia, porque pensé que mi niño, al ser tan pequeño, no estaba incluído. La flauta travesera es muy complicada de hacerla sonar. El peque ha trabajado muy bien todo el año, ha aprendido solfeo, sabe ya unas poquitas canciones "con notas", como a él le gusta decir. Está aprendiendo a poner los deditos en los agujeritos de la flauta sin mirar, es decir, colocada la flauta en la boca ir tocando el tema sin ir mirando. Esto, aunque pueda parecer sencillo, doy fe que es complicadito. Y así mi niño ha ido avanzando en su técnica con la flauta, en el perfeccionamiento de la posición de los deditos, en su conocimiento de solfeo, no solo de notas, sino ritmos, identificación escrita de notas, claves, etc.

Contando con que solo tiene 4 años, estoy satisfecha, y lo más importante, sus profesoras también.

Yo no tengo prisa ni ansia porque aprenda, la música es vista por él, y por toda la familia, como una actividad lúdica. Y ese es el propósito del Método Suzuki, que aprendan jugando. Muy lejos han quedado ya métodos muchos más duros de aprendizaje. Métodos usados hasta hace muy poco tiempo, incluso métodos que algunos profesionales aún siguen utilizando. Una de sus profesoras me contaba ayer mismo los duros recuerdos que tiene de cuando ella comenzaba a estudiar solfeo. Las sesiones largas, las memorizaciones. Y me decía lo feliz que estaba de haber descubierto este método tan sencillo y tan útil al mismo tiempo. Están consiguiendo que los niños afiancen conocimientos sin sufrir por ello. Consiguen que todo sea un juego y los niños están felices por asistir a clases de música.

Nuestra tarea pendiente, para la que no hay prisa por otro lado, es conseguir encontrar el puntito exacto de la embocadura para soplar y que suene la flauta bien. Como digo no es tarea fácil. Y lo sé porque yo estoy aprendiendo todo al ritmo de mi hijo. Las clases de música son para ambos, yo estoy aprendiendo las canciones, a tocarlas en la flauta, solfeo, etc, etc, etc. Las profes están encantadas porque de este modo el niño está contentísimo, practicamos juntos, avanzamos juntos y eso le refuerza muchísimo. Incluso ayer me decían que en el próximo concierto salgo yo con ellos,...., ¡¡ni loca!!.

El handicap de ayer era conseguir superar el posible miedo escénico. Era un escenario pequeñito, muy infantil, para que no se asustaran. Muchos colorines, muy poco formal, además situado en un lugar de ocio infantil, con granja escuela y mucho campito. Pero aún así un escenario es un escenario. Les dejamos corretear por él antes de la actuación para que se familiarizaran con ello y mi hijo estaba de lo más contento, saltando, corriendo, moneando flauta en mano.

De hecho, cuando tocaron los compañeros de violín, él quería subirse con ellos!!! Pero loco ¡¡dónde vas!!. Estaba deseando empezar. Sus compañeros de flauta tocaron una breve pieza individual, pero él no, no quisieron presionarle tanto. Y sorprendentemente se decepcionó al ver que no subía solito al escenario.

Y llegó el momento, todos se colocaron en fila y con sus profesoras subieron pífano en mano. Al principio se quedó un poco avergonzado detrás de una de sus compañeras, su profe le llevó a su lado y le tranquilizó. Muy digno mi niño cogió su flauta, puso un "la" y empezó a tocar. Miraba al público, nos miraba a nosotros, miraba a una de sus profesoras, y muy concentrado siguió tocando. Cuando acabó saludó pero no quería irse del escenario. Aunque algo cortado, creo que la experiencia le gustó mucho.

Bajó muy contento y satisfecho, se sentía importante, sabía que lo había hecho bien. Papá y yo disfrutamos a tope, viéndole ahí tan digno, tan mayor, tan feliz. Da igual que lo hiciera mejor o peor, siempre estaremos orgullosísimos de él.

Después comenzaron los juegos, las carreras por aquella gran finca, la visita a los animalitos. Nosotros departiendo con sus profesoras animadamente. Él jugueteando con más niños sin parar. Fue un gran día. Tenemos fotos para aburrir, vídeos, y nuestros recuerdos. Estoy segura que no olvidaremos este primer concierto. No sé si le seguirán muchos más, pero este será siempre especial para nosotros.

Aquí os dejo una fotillo del artista calentando al pie del escenario.


No me digáis que no está para comérselo a besos. Pero claro que va a decir la madre del figura.

domingo, 5 de junio de 2011

Minute Maid nos trae un regalo

Blooogers ha tenido la amabilidad de enviarme un regalo. Como todo paquete sorpresa que entra en casa, ha de ser minuciosamente inspeccionado y revisado....

Niño y gata son los encargados, como no podría ser de otro modo, de pasar la revisión oportuna.

Esta vez el paquete fue una sorpresa también para mi, porque no lo esperaba.

El resultado de la inspección fue el siguiente:

Y es que todos sabemos de la curiosidad de los gatos, ¿verdad?.
La señorita olisqueó todo bien, se paseó arriba y abajo en torno al envoltorio que veis en la foto, y con ella como no, mi hijo. Minute Maid nos enviaba un regalo, muy bien envuelto como podéis observar en la foto.

A estas alturas sabía ya que eran unos ricos zumos, pero venía tan secretamente envuelto que me hizo mucha gracia ir quitando las capas de envoltorio. Todo esto mientras mi hijo daba saltos alrededor llenito de nervios y expectación.

El envoltorio en tela que veis, no es otra cosa que un curioso mantel. Me ha encantado, ¡tiene un género estupendo! y viene muy bien para las escapadas que todos hacemos con nuestros peques.

Y he aquí el resultado final:

Una preciosa cesta con zumos Minute Maid, naranja, multifrutas, piña y melocotón. El peque se lanzó de inmediato a por el zumo de piña, del que se bebió dos vasos del tirón. Hemos ido probando todos y he de confesar que están ríquisimos, refrescantes, y con el calor que llama a nuestra puerta no está de más tenerlos bien fresquitos en el frigorífico.

A mi me gusta exprimirle a mi niño las naranjas para darle un buen zumo natural. Os diré que no soy de darle refrescos, y zumos envasados los consume con moderación. Pero llega el calor, y los niños, sobre todo si ya van siendo más mayorcitos como el mío, no bebén solo aguita clara. Un zumo de buena calidad bien fresquito hace las delicias de los más pequeños, me parecen una opción estupenda para cuando estás en la piscina, en la playa, llegan a casa después de una intensa tarde de juegos.


De Minute Maid papá y yo somos asiduos al Limon & Nada, con hielo está riquísimo y si añades algo más,...., también. De la gama de zumos, conocíamos el de naranja, pero os confieso que el de melocotón me ha encantado, y el multifrutas, ¡riquísimo!. Mi peque tiene dos claros vencedores: piña y multifrutas.

Muchas gracias Blooogers por el detalle.

viernes, 3 de junio de 2011

Una apuesta acertada: yoga.


Era 6 de enero, habían llegado los Reyes Magos cuando yo me planteaba retos y planes para este año 2011. Tenía cosillas pendientes, y quería dejar una especia de guía para no olvidar nada y para poder cumplir mis propósitos.

Hoy releo aquel post y veo que voy muy muy bien, mejor de lo que yo hubiera esperado. Soy mucho de idear y planear y poco de cumplir en ocasiones. Pero esta vez lo he tomado muy en serio. Será que los planes eran apetitosos, será que sabían me iban a llenar mucho. Estoy satisfecha, lo confieso.

Uno de los retos que tenía por delante era iniciar una actividad física que me permitiera recuperar un poquito mi forma, bastante perdida (mi espalda me pedía a gritos un reciclaje), y al tiempo servirme de "tiempo fuera", concepto que el otro día comentamos aquí.

Después de descartar gimnasios, piscinas y alguna otra actividad, me decanté por el yoga. Motivos no me faltaban: cerca de casa, me permitía ir a un horario compatible con el trabajo de mi marido, actuaría sobre mi perdida forma física, mejoraría mi actitud mental, trabajaría la relajación (tan importante para mi) y el equilibrio emocional (básico a mi modo de ver). Así que viendo que podía tener un dos por uno, cuerpo y mente se verían beneficiados, no lo dudé. Para colmo, el centro donde lo practico tiene unos precios muy asequibles para todos los públicos. Estaba claro, me estaba llamando a gritos

En Diciembre hice algunas clases de prueba y viendo que me gustaba, en enero empecé de continuo. Son ya 5 meses, y los cambios que he ido experimentando han sido notables y muy positivos.

El Yoga te permite trabajar a nivel físico, mental y emocional. No voy a contar aquí los múltiples beneficios de esta técnica, cualquiera que esté interesado puede buscar páginas web, artículos incluso libros que le detallen todo esto perfectamente. Yo os quiero acercar los efectos y ventajas que yo he encontrado con su práctica

A nivel físico:

He ganado en elasticidad de un modo muy evidente, mis músculos están mucho más tonificados, a pesar de ser una actividad que se realiza en una colchoneta, os puedo asegurar que te cansas, sudas, tu respiración se agita. Y todo se hace con dos máximas: sin dolor, y con el mínimo esfuerzo. Suena contradictorio, pero es una realidad. Poco a poco, sesión tras sesión, tu cuerpo va asumiendo las "asanas" (posturas) y gracias a la respiración, a la concentración y a la relajación vas haciendo pequeños logros que se transforman en una puesta a punto magnífica. Torsiones, estiramientos, flexiones, cada músculo del cuerpo es trabajado y tratado y todos reciben su beneficio. He mejorado mi postura, mi columna está más recta, sin curvaturas, tanto en posición de pie, como en posición sentada, lo que ha permitido que mis dolores lumbares casi desaparezcan y mis contracturas mejoren muchísimo. Soy mucho más consciente de cuando tengo una postura incorrecta. Me siento mejor al ordenador, sin tener la espalda echa un ocho. Y todo ello ayuda a que mis músculos se encuentren más relajados.

Respiración: Como sabéis soy asmática. Yo siempre he practicado mucho la relajación terapeútica, sobre mi misma y sobre otras personas. Es un método sencillo, barato y efectivo de conseguir una concentración y una intimidad con uno mismo. Pero aquí he logrado más, ser consciente de mi capacidad pulmonar, de los efectos relajantes de una correcta respiración. He aprendido a respirar mejor, a llenar mejor mis pulmones, a concentrarme y sacar partido a un acto fisiológico y natural. Me aprovecho de mi respiración para centrar mi atención en mi cuerpo y al tiempo para conseguir mayor rendimiento de él. La respiración repercute directamente en mi concentración. Y la concentración te hará llegar donde quieras, tanto a nivel físico (logro mejorar asanas y esforzarme un poquito más), como mental (logro vaciar mi mente de pensamientos y entrar en un estado de cuasi-meditación).

Como consecuencia de esta mejor técnica respiratoria mi asma ha mejorado muchísimo. Cuando sobreviene una crisis, me relajo, me concentro, respiro y logro en muchas ocasiones prescindir de los inhaladores. Para mi eso es todo un logro, os lo aseguro.

Es más, si hay algo que me pone nerviosa, o que yo noto que me tensa, comienzo a centrarme en la respiración y logro disminuir el nerviosismo o la angustia.

A nivel mental y/o emocional:

Cada sesión la empezamos y la acabamos con unos minutos de relajación inducida. La respiración es el vehículo que te sumerge donde tu elijas. Mi mundo de relax es un pequeño acantilado en una playa, donde la brisa golpea mi cara y ondula mi pelo. Siento el aire contra todo mi cuerpo, me dejo llevar por él, huelo la sal del mar, oigo las olas romper contra las rocas. Y poco a poco y gracias a mi respiración controlada consigo adentrarme en ese entorno (elegido por mi), mi cuerpo se relaja, pierdo la conciencia de mi parte física y mi respiración me transporta a ese particular paraíso. En este estado de tranquilidad y paz, comienzo mi sesión, mi recorrido por las diferentes asanas que mi estupenda monitora y profesora ha elegido para el día en cuestión. Ese estado me lleva a un mejor control de mi respiración y en consecuencia de mi cuerpo.

La sesión acaba como empezó, de nuevo me tiro de cabeza a mi paraíso, el viento sopla en mi cara, el olor a mar me inunda. Ella nos guía, nos inicia en la meditación, miro hacia adentro, solo veo mi alma, no siento mi cuerpo. Sigo oyendo el mar romper furioso, pero no me inquieta, me siento segura, en lo alto del acantilado, mis brazos se abren y mi pecho recibe toda esa paz.

Y así, en unas líneas creo que he sido capaz de explicaros lo que ha supuesto el yoga para mi. Toda esa sensación de bienestar estoy consiguiendo trasladarla a mi vida, a mis pensamientos, a mi estado de ánimo. Todavía me queda trabajo por delante, pero creo que voy por el buen camino.

¿Recomendarlo?, ¿vosotros qué creéis?. Pero da igual que sea el yoga el vehículo, podéis elegir otra cosa, siempre que os conduzca a ese estado de bienestar y paz que seguro anheláis.

Gracias Alicia, por enseñarme y mostrarme este maravilloso vehículo.

miércoles, 1 de junio de 2011

Arnidol, concurso y mucho más



Recuerdo que mi hijo estaba a punto de cumplir dos años cuando, estando jugando en el parque, se dio un buen golpe en la frente. Cosas de niños, golpes esperables y normales. Recuerdo el chichón que le salió en la frente, su llanto, su queja por el dolor. Fue otra madre, allí mismo en el parque, quién me habló de Arnidol. Confieso que no lo conocía, y me contó en que consistía aquella barrita mágica.

Arnidol es un antiinflamatorio natural, elaborado a base de dos plantas, árnica y harpagofito. Ambas tienes excelentes propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Por ello es perfecto para aliviar el dolor de los golpes que se dan nuestros hijos, con una sola aplicación.

Aquel día fui enseguida a la farmacia y lo compré. Desde entonces va siempre en mi bolso, o en la mochila del peque. Nos ha salvado de tener buenos moratones y de pasar algún ratillo malo. Es pasar la barrita mágica, como a mi me gusta llamarla y aliviar, de inmediato, el dolor y la inflamación.

Yo también soy muy dada a darme algún golpecito que otro. Me di en una rodilla, me dolía mucho y recordé que tenía Arnidol. Lo apliqué en la zona y al instante mejoró. Se redujo notablemente el dolor, no apareció moratón ni tan siquiera hinchazón. Confieso que me quedé impresionada.

Con todo esto, no necesito más pruebas, la barrita de Arnidol es imprescindible para cualquier familia.

Quienes me conocen saben que lo recomiendo sin reservas y aún no me he topado con nadie que no reconozca sus propiedades casi milagrosas. Teniendo niños, ya se sabe, las caídas, los golpes y las heridas, están aseguradas. Y más ahora, que llega el buen tiempo y nuestros pequeños no quieren entrar en casa.

Pero Arnidol quiere darnos más y ha organizado un estupendo concurso. Si queréis ganar un fin de semana en un parque temático de París (¿adivináis cuál?) para dos adultos y dos niños, solo debéis entrar en su página web pinchando aquí y rellenar un sencillo y breve cuestionario. Tenéis de plazo hasta el 20 de agosto.

Para consultar las bases legales del concurso, podéis pinchar aquí.

No lo dudéis, si aún no tenéis Arnidol, acudid a vuestra farmacia de confianza, preguntad a vuestro farmaceútico, os lo recomendará al igual que yo lo hago. Y no dejéis de contárselo a otras madres.

Os seguiré contando más cositas, ¡seguid atentos!