sábado, 30 de julio de 2011

Respetar a los hijos

Ileana puso esta frase recientemente en facebook:

‎"Cuando los demás esperan de nosotros que seamos como ellos quieren, nos obligan a destruir lo que realmente somos. Esa es una forma sutil de asesinato. La mayoría de los padres y familiares amorosos lo comete con una sonrisa en su rostro."

(Jim Morrison)

La frase puede parecer exagerada, seguro que a muchos les resulta inapropiada pero reflexionemos sobre ella. ¿Realmente está fuera de lugar?. Estamos todos cansados de escuchar contar a padres orgullosos cómo han conseguido que sus hijos "sean buenos", unos utilizan castigos, otros amenazas, otros diálogo, pero se va llevando a los niños a un terreno donde no se les permite ser,...., como ellos desean.

Cuando mi hijo tenía dos años y pasamos aquella temporada tan dura pro-rabietas confieso que yo sufría mucho. Lloraba casi tanto como él, eran berrinches por todo, llegué a temer salir a la calle porque siempre acababa regresando con él arrastras, llorando a troche y moche y conmigo desconsolada y sin saber qué hacer. Me recuerdo a mi misma diciéndole cosas horribles: "pero por qué eres así, cuándo vas a cambiar, por qué no te portas como los demás niños". Ahora me doy cuenta de que eso es horrible. Bien es cierto que no estaba en mi mejor momento, que mi peque pasó una crisis bastante importante. Pero ahora me doy cuenta de los errores que cometí.

Un día se me encendió una luz, encontré apoyo, me refugié en la red y obtuve la ayuda que necesitaba, que no era otra más que sentirme comprendida. Y fue entonces cuando entendí que mi hijo no tenía que cambiar. Él era así, y sigue siendo así,..., intenso. Tiene su peculiar y especial carácter. No es un niño "al uso", no es el niño afable al que cualquiera que llegue puede achuchar, pellizcar cachetes y besuquear. No es el niño que por ahí suele gustar. Y aunque yo sé de la nobleza de su corazón, de lo educadísimo que es, de lo cariñoso, maravilloso y ...... Todas esas virtudes no son las que exhibe en muchas ocasiones. No sé si por timidez o por vergüenza o por falta de ganas, ese peque estupendo no suele salir a la luz muchas veces en público. Pero he comprendido que mi misión como madre es aceptarle, comprenderle y respetarle.

Me esfuerzo cada día por educarle, por sacar su mejor lado, su lado amable, cariñoso, afable, que es inmenso. Y lucho cada día con ese lado algo oscuro que a veces batalla con él. Pero obviamente no lo hago por los demás, lo hago por mi pequeño, para que sea más feliz, para que aprenda a vencer o a manejar esa intensidad de sentimientos que a veces le llena.

Y algo que parece tan obvio, tan evidente, me costó trabajo. Dicen que es de sabios admitir o rectificar errores. Yo erré pero también rectifiqué. Y de eso aprendí muchísimo. Aprendí de mi hijo que como siempre digo ha sido y es mi mejor maestro.

Curiosamente sus berrinches incontrolables se fueron reduciendo, mi ánimo cuándo estos se producían cambió mucho, mi actitud, mi comportamiento. Y nos fuimos retroalimentando el uno al otro.

Papá sin complejos siempre me decía que mi estado de ánimo tenía mucho que ver. Yo me enfadaba muchísimo porque me fastidiaba que algo así fuera cierto, tanta responsabilidad sobre mis hombros. Pero era cierto y tenía mucha razón.

Hoy acepto a mi hijo tal y como es, le respeto y le quiero por ello. ¿Perfecto? pues no, no lo es pero le adoro así. Su fondo, su corazón es fantástico. Si a alguien no le gusta el envoltorio, como dice mi niño "peor para él".

Gracias Ileana por acercarme esta frase de Jim Morrison. Me ha hecho reflexionar un poco. Espero que yo con estas líneas también lo consiga con aquellos que me leáis.

Feliz fin de semana.

viernes, 29 de julio de 2011

Los primeros momentos

Me gusta ver cómo una pareja se inicia en la aventura de la maternidad/paternidad. Es hermoso ver sus caras de emoción, sus ganas, sus sonrisas y su miedo. La responsabilidad de tener a una pequeña criatura entre sus brazos, saber que depende enteramente de ti y de lo que hagas, seamos honestos, ¡da vértigo!. Pero es tan maravilloso que con miedo, vértigo o incluso terror todos los padres/madres coinciden que es lo más increíble que han experimentado en sus vidas.

Pero, como en todo este tinglado de R-evolución familiar, tenemos muchas cosas que mejorar. Hoy me voy a centrar en cómo podemos ayudar a la mamá. Cuando una mujer está recién parida la costumbre es ir a visitarla, llenar la habitación del hospital de gente, cubrirla de regalos, piropos,...., y molestias. Sí, lo siento, visitar a una recién parida es molestar. O si lo queréis más suave es impedir la intimidad que esa mujer necesita en ese momento con su bebé.

Nada más parir una mujer necesita de silencio, tranquilidad, descanso, mimos. Y ahí en ese espacio solo tienen cabida el bebé y el padre de la criatura. Sé que sonará fatal, que la familia es importante y bla, bla, bla, bla. Pero la realidad es que con tu madre poniéndote bien el camisón para que no se te vea mucho la teta, tu suegra contándote sus cuatro partos a lo vivo y sin epidural, tu suegro mirando con espanto como te despelotas dejando las tetas fuera para que tu bebé se sirva, las visitas de la compañera de habitación (si no tienes la suerte de tener un cuarto para ti sola), y demás, muchas veces es imposible que una madre primeriza atine a hacer las cosas bien con su recién nacido.

En la mayoría de los casos los bebés, que son más listos que el hambre y se dejan llevar por su instinto, logran engancharse a la teta con avidez y les da igual todo lo demás. Pero en otras ocasiones no pueden: la familia gritando, tocándole, separándole de su madre, ...., ¿quién puede iniciar una vida así?, ¡¡qué estrés!!.

Yo sé que la familia nos quiere, que su intención es buena, que están deseando ver y conocer al bebé, pero como ellos quieren lo mejor para la criatura, hay que explicarles que lo mejor es la tranquilidad, las voces bajitas, las visitas muy controladas y la soledad de la nueva familia.

Una mamá tranquila, sin consejos no pedidos, en un ambiente relajado, con su pareja como único testigo es la mejor manera para que un bebé conecte con su madre, con la teta, con la vida. Silencio, penumbra, tranquilidad, estos son los tres requisitos básicos, de entrada.

Ahí papá tiene una labor importante y dura que hacer, dar la cara. Es a él a quien le toca lidiar con familia y amigos, explicar cómo ha ido el parto o cesárea, tranquilizar, informar, atender el teléfono. Mamá solo debe dedicarse a la criatura. Esto es trabajo en equipo y la labor de papá en esos primeros días y semanas es fundamental, pues garantiza la seguridad, tranquilidad y bienestar de mamá y del bebé.

Lo mismo sucede al llegar a casa. Sé, por experiencia propia y por ver muchos casos de amigas y familia, que la casa se te llena de gente que se sienta en el sofá, y algunos para colmo se dan el lujo de regalas consejos poco oportunos. No, no, hay que ser firmes, visitas muy contadas y quien venga que aporte. ¿De verdad queréis ayudar?. Que los amigos y la familia lleven tuppers de comida a los papás recientes, que les ayuden en las tareas domésticas, la compra, o cualquier necesidad que tengan. Por suerte o desgracia muchos huirán despavoridos ante tales propuestas. Pero esa es la ayuda real que se necesita.

Hoy María en su blog Mi pequeño koala nos cuenta su experiencia, nos cuenta cómo inició la lactancia de su hija, lo mucho que su pareja y su madre la ayudaron, permitiendo que ella se dedicara por completo a su hija, pudiendo descansar, pudiendo lactar sin prisas, aprendiendo a conocer a su hija. Os recomiendo su lectura. Es una historia real, cercana de una madre, de una familia que ha triunfado con la lactancia y con una crianza consciente.

miércoles, 27 de julio de 2011

La R-evolución de la paternidad

Quería compartir con todos vosotros el post escrito para El Club de las Madres Felices. Y lo quiero dedicar a mi pareja, mi marido, el padre de mi hijo, y a todos los padres que se implican y viven la crianza de sus hijos. Los tiempos cambian y entre todos debemos luchar porque la verdadera r-evolución sea la de la familia.

Aquí lo tenéis, espero que os guste:

Comunidad virtual de madres, cibertribu, madres blogueras, …, las madres hacemos correr ríos de tinta últimamente. Pero ¿y los padres?, ¿qué papel juegan en esta aventura de la crianza de los hijos?.

Las mujeres reivindicamos poder vivir nuestra maternidad en toda su plenitud. Muchas optamos por una crianza basada en el respeto, el apego, el cariño sin límites. Pero en ocasiones se nos olvida hablar de nuestros compañeros de viaje, los padres de nuestros hijos.

Me atrevo a decir que la paternidad está de moda. En las últimas décadas muchos son los cambios acontecidos. Hasta no hace mucho tiempo los hombres no atendían cosas como cambiar pañales, alimentar, despertar en las noches de enfermedad o malos sueños, educar, poner límites, jugar en el parque. En definitiva, no compartían la infancia de sus hijos. Los padres delegaban por completo en las madres. Y la mujer, estoicamente, se hacía cargo de todo. Se daba por hecho que era la encargada de atender, cuidar y criar a los hijos. Recuerdo haber escuchado en más de una ocasión algo así como “eso es cosa de mujeres”.

Pero las cosas están cambiando, aunque aún queda mucho trabajo por hacer. Y lo que a mi me gusta llamar R-evolución, también ha llegado a la paternidad. Los hombres, los padres, ahora sí son parte activa y participativa en la crianza y educación de los hijos.

Todavía recuerdo con orgullo como mi pareja asistió emocionado e ilusionado a las clases de preparación al parto. Recuerdo cómo descubrió y leyó con avidez a Carlos González y otros textos sobre crianza y lactancia. Revivo en mi memoria cómo disfrutaba viendo lactar a nuestro hijo, o durmiendo a su lado. Veo como cada día lee atento y entusiasmado los blogs de maternidad y crianza, o todo lo relacionado en las redes sociales. Disfruto cada día viendo como padre e hijo disfrutan el uno del otro, se quieren, se necesitan.

Juntos nos hemos hecho padres, juntos hemos madurado esta faceta personal que tantas satisfacciones y quebraderos de cabeza nos da.

Así que cuando hablamos de R-evolución maternal creo que sin darnos cuenta los excluimos. Más bien deberíamos hablar de R-evolución familiar. Todo lo que yo hago, pido o exijo lo hago para y por mi familia. Y Él también. Papá quiere una jornada laboral que le permita disfrutar, educar y estar con su hijo y su familia. Papá quiere aprender y asistir a las charlas y conferencias relacionadas con la crianza. Papá quiere asistir a un Grupo de Madres y/o padres para compartir ideas, preocupaciones, dudas. Papá quiere que los niños sean criados con respeto y apego. Papá quiere que madres e hijos puedan estar juntos el mayor tiempo posible mientras son bebés y dure la lactancia. Papá cree y defiende el parto respetado y la lactancia a demanda. Papá quiere las mismas cosas que Mamá. Aquí está la esencia de esta evolución y a su vez revolución. Aquí reside nuestra igualdad, no en nuestra sexualidad.

La familia es el pilar básico de cualquier sociedad, y en la nuestra la estamos despreciando. Somos esclavos de lo laboral y pensamos que dando a nuestros hijos bienes materiales cumplimos nuestro deber. La mejor herencia que podemos dar a nuestros niños es una crianza amorosa, respetuosa, donde mamá y papá estén. Da igual el tiempo de calidad, o el tiempo en cantidad, se trata de darles tiempo sin más.

La familia, la paternidad, la maternidad, todo ha de ser sinónimo.

martes, 26 de julio de 2011

Viéndole crecer y reflexionando

Una mañana cualquiera con mi hijo mientras charlamos o desayunamos:

- "Ay mamá espera" dice mientras se levanta de la mesa con urgencia.
- "¿Qué pasa?".
- "¡Voy a hacer pis!".

Y mamá se queda esperándole mientras él se maneja perfectamente en el servicio.

Situaciones similares se dan a cada momento: vestirse, comer, hablar, recoger sus juguetes, pintar, escribir, juegos en el parque, ....

En cada una de estas actividades de mi pequeño, me quedo observándole y me doy cuenta de lo mayor que se ha hecho.

Ayer tarde en la piscina le miraba atenta, cómo salía y entraba al agua, cómo saltaba, cómo se movía, cómo nadaba,..., y mi memoria retrocedía en el tiempo dándome imágenes maravillosas de un niño más pequeñito, más torpón. Y de repente regresaba a la realidad viendo a un peque delgadillo y estirado con bañador de Rayo McQueen.

Ahora, a toro pasado, todo parece más fácil. Cuando leo a otras mamás blogueras contar sus experiencias como la retirada del pañal, sus primeras palabras, los despertares nocturnos, las rabietas, es fácil daros consejos, animaros diciendo que todo pasará, y a veces me doy cuenta que yo misma quito importancia a momentos que para vosotras son duros, pero es que es cierto, son momentos que pasan muy rápidos, aunque por ser tan intensos, cuando los vivimos, nos parecen eternos y durísimos.

Habiendo superado muchas de las duras pruebas que nos han tocado en estos cuatro años, veo claramente todo el trabajo realizado. Veo mi inexperiencia y cómo podía haber yo contribuido a hacer las cosas más sencillas. La experiencia es un grado, sin duda. Muchas veces pienso yo sola en silencio "si ahora tuviera otro,...., con los ojos cerrados haría muchas cosas". Y es cierto, no es vanidad, es solo experiencia.

Además no dejaría que me influyeran comentarios inoportunos de personas inoportunas y no invitadas a participar en mi vida y en mis decisiones. Cuanto sufrí yo por los comentarios ajenos y qué tonta fui por dejarme influenciar. Pero una no es perfecta y las presiones son muy grandes, los comentarios, la información incorrecta, la corriente pretende arrastrarte, y pone más fuerza si ve que tu deseas ir contra ella.

Solo hay que ver los mensajes erróneos que escuchamos de boca de muchas madres y/o padres. A mis oídos llegan cada día comentarios que me apetecería contestar para intentar aclarar cosas, de personas que conozco y de otras que no. Pero por desgracia mi opinión o mi testimonio no va a alterar ciertas opiniones.

Una recién mamá me decía no hace mucho que quería dar el pecho a su bebé, pero que su marido tenía miedo de que su leche no fuera suficiente y no fuera "buena". ¿Y por qué esa negatividad?. Mucho puedo decir yo, argumentarles, hablarles, pero si un día su bebé llora tras una tetada, ese marido (bienintencionado sin duda) tendrá argumentos suficientes para influenciar a su esposa y animarla a que abandone la lactancia.

Y me viene a la memoria uno de los últimos vídeos que una marca como Nestlé ha sacado recientemente, un vídeo sobre sueño infantil. Me pregunto yo quién narices es Nestlé para hablar de estos temas. Pero la gente lo ve, lo escucha porque claro, ¡¡es una marca importante!!, una marca especializada en .... ¿en qué? pregunto yo, ¿en sueño y hábitos infantiles?, me parece que no. Pero cala, y ahí queda. Por si no sabéis de lo que hablo, os dejo aquí el vídeo para que podáis echarle un vistazo. Y os dejo también un estupendo análisis que María hace en su blog Reeducando a Mamá.



¿Y cuál es el mensaje que os quiero trasladar hoy en este post?, veo que me he ido por las ramas, pero en el fondo todo está unido. Lo que quiero deciros es que vuestros hijos, vuestros tesoros, os pondrán pruebas cada día, verles crecer es emocionante, maravilloso pero a veces también es duro. Pero si os dejáis llevar por vuestro instinto, ignorando a muchas de las personas de vuestro entorno, ignorando mucha de la información que actualmente se maneja y se cree certera, seréis mucho más felices, disfrutaréis más de vuestra maternidad, y creedme, todo será mucho más sencillo.

Vuestra maternidad es,...., vuestra, así que vividla como se os antoje, dejad que vuestro cerebro primitivo tome el poder, y mandad a la porra todo lo demás.

jueves, 21 de julio de 2011

Ha nacido una nueva mamá

El día de ayer, 20 de julio de 2011, se ha convertido en una fecha especial para una familia. Ayer sucedió un nuevo milagro, el nacimiento de un niño. Un niño muy esperado, ansiado y amado. Un bebé que llegó por sorpresa cuando nadie le esperaba. Un bebé milagro.

Ayer, tras un largo y difícil parto, temo poco ayudado vino al mundo.

Su rostro ya denota su fuerza, su poder, su seguridad, no esperaba menos de ti pequeño.

Hoy esta entrada, de nuevo, como ya hice en su día, te la quiero dedicar a ti querida A. por ser una mujer fuerte y valiente, por haber disfrutado de tu embarazo, por haber sido una de las embarazadas más lindas y dichosas que he visto. Ahora tienes una hermosa labor por delante, criar a tu hijo. Vivirás días difíciles, días felices, pero todos merecerán la pena.

Te enfrentas a muchos retos, pero todos ellos son y serán hermosos. Y sé que lo harás con tu preciosa sonrisa.

Aquí estoy y estaré para cualquier consulta, cualquier duda o cualquier miedo que tengas. Y si no soy yo quien te ayude, te prometo que encontraré a quien pueda hacerlo.

Ayer nació un pequeño valiente, pero también nació una mamá, una mamá que ya tiene tribu. ¡¡Bienvenida!!.

miércoles, 20 de julio de 2011

Arnidol nos invita a la ciudad de ocio educativo: Micrópolix

Arnidol tiene unas ideas magníficas. No solo ha creado la barrita mágica por excelencia, capaz de calmar los llantos de nuestros peques cuando se caen o golpean, sino que también nos propone ideas de ocio infantil estupendas.



He tenido la suerte de ser invitada a pasar junto a mi hijo una tarde en Micrópolix, la ciudad de ocio educativo.

Pero, ¿qué es Micrópolix?. Es una mini ciudad, un lugar construído para el disfrute de nuestros hijos. Tiene sus calles, sus edificios. Podemos encontrar un hospital, una comisaría de policía, a los bomberos, una autoescuela, ¡¡hasta una radio!!, con sus locutores. Se realizan actividades de todo tipo: comprar en el super, ir al banco, visitar su biblioteca. En todo este inmenso lugar los niños pueden participar en los juegos que se realizan, que no son más que pequeñas escenas de la vida diaria. Podríamos decir que se trata de un juego de rol. Por tener, tienen hasta su propia moneda.

Los niños pasan a ser protagonistas de una vida donde ellos actúan, deciden, participan. Se sentirán mayores, adquirirán responsabilidad, tomarán decisiones, se fomentan las habilidades sociales, la adquisición de valores, la independencia y autonomía.

A mi me gusta. Una propuesta de ocio infantil y familiar diferente, fomentando aspectos interesantes de la educación. Quiero ver a mi hijo desenvolverse en determinadas situaciones, quiero ver como lo hace en una pequeña ciudad donde él será quien decida.

Ya sabéis que me gusta hacerle partícipe de las cosas sencillas de nuestro día a día: hacer la compra, pagar, hacerle ver que el dinero se gana trabajando y no sale directamente del banco (como algunos nenes piensan), reciclar, limpiar, ordenar, asumir sus tareas en casa, hacerle ver la importancia del trabajo en equipo,…., pero todo es siempre supervisado (como debe ser) por papá o mamá. Pero aquí él podrá tomar sus decisiones y ser autónomo. ¡Vamos a ver cómo lo hace!.

Esta pequeña gran ciudad está dirigida a niños de entre 5 y 14 años. Mi nene tiene 4 añitos, pero no dudo que sabrá desenvolverse bien en muchas de las actividades propuestas. Es toda una oportunidad el poder disfrutar de una tarde en familia, haciendo algo realmente interesante y diferente.

Os contaré cómo ha sido la experiencia. Gracias Arnidol.

martes, 19 de julio de 2011

Una nueva maternidad: la sexualidad de la mujer

Esta semanita de playa y descanso me ha permitido leerme del tirón Una Nueva Maternidad. Hace unos días os contaba mis reflexiones acerca del parto. En estos más de 4 años, desde que mi hijo nació, he pensado mucho en ello, y gracias a mi mal alumbramiento he podido aprender mucho, de la fisiología del parto, de la preparación de la mujer, de nuestro rol. De los errores se aprende, sin duda, ese es mi lema. No me arrepiento de nada de lo hecho, porque de todo he aprendido muchísimo. Me atrevería a decir que he conseguido sacar más en claro de lo equivocado que de lo acertado de mi vida.

Con la sexualidad me ha sucedido igual. Y este es uno de los temas tratados en este libro, pues también forma parte de la maternidad. Libro por cierto que he leído, releído párrafos, páginas, lo tengo marcado por mil sitios. Leer estas páginas me ha hecho ir atrás en el tiempo, en mi tiempo, mi adolescencia, mi inicio en la sexualidad. Pero no, no voy a contaros mis escarceos sexuales, no viene al caso. La sexualidad de una mujer no comienza la primera vez que comparte su intimidad con una pareja. Nuestra sexualidad se inicia con la menarquia, es decir, nuestra primera menstruación. Nuestro cuerpo explota y es en ese momento cuando nuestra femineidad se manifiesta.

La sexualidad de una mujer empieza con la menarquia, sigue con nuestros incontables ciclos menstruales, nuestros cambios como consecuencia de ellos, el embarazo, el parto, el puerperio, la lactancia, la crianza de nuestros hijos. Así contado, cualquiera puede decir, ¡pero si ese es el ciclo de la vida!. Efectivamente, es el ciclo de la vida, en consecuencia es el ciclo de la mujer, porque somos las dadoras de vida. Sin mitos, sin divinidades, hablo de lo carnal, del sangrado menstrual, de parir, de hormonas, hablo de mujeres de carne y hueso no de divas. Pero nos guste o no nos guste somos dadoras de vida. Y el ciclo de nuestra vida, desde que despertamos sexualmente en nuestra pubertad se enfoca a crear un nuevo ser humano y albergarlo en nuestro vientre.

Leía en estas páginas cosas como la "masculinización de la mujer", lo que me hacía recordar algo que escribí no hace mucho, hablaba yo de las mujeres asexuadas, ¿recordáis?.

Desde muy jovencita he oído el discurso de "la píldora anticonceptiva ha sido la revolución de la mujer". Y yo me lo creí en su día. Hoy, veinte años después, con la experiencia y conocimiento acumulado, pregunto ¿de verdad?. La hembra de la especie es cambiante, su sexualidad se compone de picos, subidas, bajadas. Todo ello es consecuencia de las alteraciones hormonales que se producen en nuestro ciclo menstrual. Todo ello hace posible la creación de un óvulo, y en consecuencia de un posible embarazo. Los hombres por el contrario tienen una sexualidad lineal (cito palabras textuales del libro). ¡Ojo! eso no es nada malo, ni mejor, ni peor, ¡¡es su misión!!. Siempre dispuestos para poder llevar a cabo lo que la naturaleza espera de ellos, fertilizar al óvulo disponible.

Y llega la tan manida píldora anticonceptiva, ¿y qué consigue?, que las mujeres nos volvamos igualmente lineales. Y ahora resulta que esto es igualdad, ¡¡pues vaya!!. Perdemos nuestra naturaleza cíclica, engañamos a nuestro cuerpo, le quitamos autoridad, valía, no le dejamos funcionar en su total capacidad. Y, ¿qué ocurre después?, ocurre que repercute a la hora de nuestro despertar maternal. Tenemos un cuerpo, unas hormonas tan dormidas, tan poco preparadas, tan poco dispuestas, que no saben bien qué hacer cuando llega el momento.

En algunas ocasiones, como es mi caso particular, el cuerpo se atrofia, el sistema reproductor se desconfigura y sobreviviene el caos. Anovulación, trastornos hormonales, y un largo y aburrido etcétera.

Y, siguiendo con mi caso particular, lo gracioso del tema es que lo que te permite disfrutar de una vida sexual (reducida esta al encuentro íntimo con la pareja), es lo que a su vez te quita el deseo. Tres años tomé este cocktail molotov, poco en comparación con muchas otras mujeres, y consiguió aniquilar mi deseo sexual, consiguió dormir a mis óvulos y descontrolar mis hormonas. La consecuencia de todo ello fue un tratamiento de fertilidad.

Y todo esto se equipara a liberación sexual, ¡¡JA, JA, JA!!, me río yo de esto. No señores míos, la liberación sexual no es esta ni consiste en anular nuestra femineidad. Desde hace cinco años, desde que mi hijo llegó a esta familia, ¿pensáis que no he tenido relaciones sexuales?, no por Dios, ¡¡faltaría más!!, otros métodos anticonceptivos menos agresivos nos han echado un cable. Pero me prometí a mi misma no atacar indiscriminadamente mi cuerpo con semejante bomba hormonal. Con esto no condeno este método anticonceptivo, simplemente expreso mi opinión. Y para colmo una opinión avalada por una durísima historia personal.

Gracias a las historias de Una Nueva Maternidad relacionadas con la sexualidad femenina he recordado todo este duro episodio de mi vida. Y efectivamente, coincido plenamente con las mujeres que hablan de ello. La sexualidad femenina es un continuo, no se trata de tener la regla, tener sexo. Va mucho más allá. Se inicia en la pubertad, y el paso del tiempo va completando las múltiples y distintas fases de nuestra maravillosa y extensa sexualidad . Y no hay que verlo como una condena, como un suplicio. Hay verlo como lo que es, un placer, un don, un regalo.

El feminismo de antaño hizo un duro trabajo, nada despreciable desde luego. Pero hemos evolucionado, los hombres, las mujeres, y ahora la sociedad también debe evolucionar. Las mujeres han demostrado su valía intelectual, laboral, social,...., Ahora debemos retomar el papel olvidado de la maternidad. Basta de relegarlo, basta de discriminarlo.

Sigo con mi idea de R-evolución. Ahora toca, como María Berrozpe (Reeducando a Mamá) dice en estas páginas un feminismo en evolución que se ocupe de feminizar a la sociedad en lugar de masculinizar a la mujer, un feminismo que luche porque la mujer pueda desempeñar el papel que merece en la sociedad sin renunciar a la maternidad si es lo que ella desea. Un feminismo que consiga una sociedad donde se valore la maternidad en su justa medida....

Gracias María por tan acertadas palabras.

Y no olvidemos que nuestra fisiología es muy importante, decisiva. Integremos todo nuestro ser. No vivamos nuestra esencia como algo penoso. Nos debemos dar cuenta de la globalidad, de lo grande que es ser mujer.

lunes, 18 de julio de 2011

De vuelta en casa,...., y de vuelta con la conciliación

Pues sí, ya estamos de vuelta. Han sido unos días estupendos, donde hemos descansado, disfrutado y aprovechado al máximo el tiempo. Ha sido un pequeño paréntesis en este verano, y por suerte no será el único. Agosto nos tiene reservados unos díitas para continuar con el remojo playero que tanto nos gusta.

El nene se fue con otitis pero eso no ha enturbiado estas vacaciones. En la playa se pueden hacer muchas más cosas aparte de sumergirse: hemos corrido, volado cometas, hecho castillos y fortalezas, pozos, saltado las olas (con un tapón mágico en el oído malito),...., y fuera de ella también hubo un sinfín de actividades. Mi peque viene feliz, recuperado, con un apetito voraz y contando ya los días para regresar.

A mi también me vino bien desconectar un poco, lo necesitaba. Un par de días antes mi espalda dio un aviso peligroso, conseguí recomponerla un poco. El descanso ha hecho el resto, vengo como nueva.

Para colmo ayer Madrid nos recibió con una temperatura estupenda, la cual se mantiene hoy. ¡¡No necesitamos el aire acondicionado!!, todo un logro para las fechas en las que estamos. Eso ayuda a que tanto el niño como yo estemos de mejor humor.

Todo sería perfecto si papá estuviera disfrutando de su acordada jornada de verano. Os suena eso de salir durante tooooodo el año media horita más tarde para disfrutar de una jornada más corta en verano, ¿verdad?. Recuerdo otros trabajos donde podía salir a las 3 de la tarde. Llegaba a casa, comía contento y con mi peque, siendo aún muy chiquitín, nos íbamos a la piscina, o nos quedábamos en casa disfrutando de una merecida siesta los tres juntos.

Este año tiene también jornada de verano, aunque un poco extraña, ya que sale a las 4:30 de la tarde. Pero no nos quejamos, ya que podría pasar toda la tarde con nosotros. Pero la jornada que se ha trabajado todo el año ahora no está permitida. La mal llamada crisis, de la que se aprovechan algunos empresarios no se lo está permitiendo. Falta personal, no se quiere contratar a pesar de que hay trabajo para dar y tomar. A mi esto no me suena a crisis, me suena a explotar a los trabajadores y por el mismo sueldo sacamos más beneficio. ¿¿¿Crisis???, de eso nada, si hay trabajo no hay crisis, y haberlo haylo en esta empresa, damos fe. El resultado es una plantilla trabajando como mulas de sol a sol, sin recompensas económicas, sin agradecimientos, sin respetar la jornada de verano incluso sin vacaciones.

Mi marido no concilia, no porque no quiera, sino porque no le dejan. El padre de mi hijo no puede disfrutar de estas tardes de verano con su familia, no sabe a qué hora saldrá de trabajar. A sus jefes no les importa su vida personal, ni su familia, ni nada. Solo les interesa que el proyecto salga adelante aunque se lleve su vida familiar por delante.

El pobre me dijo que me quedara en la playa porque nos íbamos a ver muy poco. Pero, no podía quedarme. Mi niño ha extrañado muchísimo a su padre, su relación es tan hermosa que se necesitan. Cuando el viernes su padre llegó, ya no hubo ojos para nadie más. Solo existía papá. Y aunque le vea menos de lo esperado, su rato de la tarde noche es suyo, lo necesita. Los niños tienen que estar con su padre y su madre. Y salvo períodos cortos de tiempo, así debe ser.

Señores empresarios, espero que el tiempo y la justicia (divina o humana) les coloque en el lugar que merecen. Espero que llegue un día que se sientan tan pisoteados, asaltados y ninguneados como esta familia se siente en este momento.

Y con todo y eso, para muchos mi marido ha de dar gracias por tener trabajo. ¡No estoy de acuerdo!. Él se gana el sueldo muy dignamente, trabajando muchísimo. Lo que gana no es un regalo, así que no, aquí no damos las gracias.

jueves, 14 de julio de 2011

Va de tetas


Me gusta estar en la playa en top-less, es decir, sin sujetador, parte de arriba del bikini o como queráis llamarlo. Me gusta que el sol me de en los pechos, me siento cómoda, libre, sin apreturas. Pero parece que hay opiniones para todos los gustos.

Yo no critico, opino o miro a otras mujeres u hombres por ir a la playa con bikini, bañador, tanga, shorts, bañador largo, corto. Creo que cada uno ha de ser libre para elegir, y sobre todo debe sentirse cómodo con su elección.

Y aunque parezca sorprendente, en estos tiempos, todavía te miran las tetas. Yo comprendo que el pecho femenino es objeto erótico, hasta ahí podría entenderlo. Pero no te lanzan miradas lascivas, solamente, que haberlas también las hay. Te miran mujeres, jóvenes, maduras, mayores, en sus ojos (aún a través de las gafas de sol, que manda narices) puedes leer sorpresa, desaprobación, hasta asco. En los hombres,...., se suele leer una sola cosa aunque unos son educados y otros descarados.

Mis pechos son pequeños, poco llamativos, por tanto entiendo menos tanta mirada, pero haberlas haylas. Y me sorprende también el escándalo que provoca aún, en estos tiempos, el cuerpo humano. Veo a mujeres hacer auténticos malabarismos con la parte de arriba de sus bikinis, nudos imposibles, para conseguir que se vea mucha mama pero no el pezón ni la areola. ¡¡Qué artistas!!. Veo jugar en el agua a mujeres jóvenes y no tan jóvenes hiperpendientes de que su delantera siga colocada en su sitio, con verdadera vergüenza si una teta se escapa de su lugar. ¿Tan problemático es que una teta sea vista?. ¿Por qué sentimos tanta vergüenza de nuestro cuerpo?.

Confieso que no siempre voy de esta guisa a la playa. Según a qué playa vaya me pongo o me quito el sujetador, no por nada, sino porque en determinadas zonas puede ser incómodo de verdad, soportar miradas babosas a veces es incluso desagradable.

Señoras mías, disfruten y olvídense de posturas de sujetador imposibles, échense buena crema protectora y luzcan sus pechos al sol. Caballeros, no se espanten por ver tanta hermosura, tantos pechos, controlen un poco sus miradas, pero miren ¡claro que sí! que tampoco pasa nada. Pero a unos y otros me atrevo a decirles ¡¡¡respeten!!!. Ya sean pechos grandes, pequeños, turgentes, jóvenes, maduros, ancianos, colgantes, separados, erectos, pimientajos, bonitos o feos, cada mujer puede y debe elegir cómo desea llevarlos.

Yo elijo llevarlos destapados, me gusta, me es cómodo. ¿Y vosotras?.

El niño está delgadito, come poquito, ¿no?.


Para mi madre comer es una de las cosas más importantes de la vida, si comes poco, o mal, o regular, se la quita el sueño. Siempre ha sido así. Cuando era niña en mi casa no se saltaba ni Dios una comida,...., bueno sí, alguien sí, mi madre se las saltaba, no predicaba mucho con el ejemplo.

Como sabéis, en lo que respecta a la alimentación, como en tantas otras cosas, mi hijo decide. En mi casa no se utilizan palabras como: forzar, engañar, un poquito más, etc, etc, etc. Si mi peque dice "mamá estoy lleno, no quiero más", se acabó lo que se daba, no se come más y punto. Hay días que las comidas las hace más copiosas, otras menos, unos días merienda mucho, otros días no tiene ganas. ¿Acaso los adultos comemos siempre igual?.

Para algunas personas soy muy permisiva con la alimentación de mi hijo. Y es cierto, lo soy. Aunque a mi me gusta más calificarme de respetuosa. Cuando mi niño era bebé y llegó la hora de introducir la fruta, yo me dispuse a hacer los típicos purés que recomiendan muchos pediatras. Mi bebé no los quiso, no le gustaban, giraba la cara, le daban arcadas. Lo intenté con diferentes frutas, haciendo purés de frutas únicas, añadiendo galleta, añadiendo mi leche, pero no hubo forma, no le gustaba. Así que dijimos adiós a la fruta durante una temporada. Muchas personas de mi entorno, entre ellas mi madre, se llevaron las manos a la cabeza. Me decían que a los niños hay que engañarles, ponerles dibujos, pero a toda costa había que seguir las recomendaciones del pediatra. La fruta se da a partir de los 6 meses y no había más que hablar.

Pero yo opté por dejarlo estar. Empecé a darle trocitos de fruta de vez en cuando, utilizaba una redecilla, le encantaba chupetear todo a través de esa red. Así unos días comía un trozo de plátano, otros un trozo de manzana, otros algún pedazo de naranja. Pero no me preocupaba mucho la cantidad. A día de hoy mi hijo come fruta con normalidad. Es cierto que hay días que come dos o tres piezas y otros donde no come nada. Es decir, como cualquier persona adulta.

Y así nos ha pasado con otros alimentos. En mi casa se respeta el NO de mi hijo. Sé que poco a poco, por simple curiosidad o porque el cuerpo se lo pida irá probando cosas que ahora mismo no acepta.

Con las cantidades de comida, más de lo mismo. Muchos adultos piensan que los niños deben comer unas cantidades que yo veo exageradas. Hasta donde yo sé, su cuerpecito y en consecuencia su estómago, es mucho más pequeño que el de una persona adulta. Pero se les pone delante unos platos de aupa.

Yo siempre he dicho que mi hijo es de buen comer. Pero sé que si muchas personas vieran las cantidades que yo pongo en su plato dirían que come poquísimo. Hay días que se acaba el plato y repite y otros días que no lo termina. Pero a pesar de todo ello mi niño crece fenomenal, está fuerte, sano, tiene energía para dar y tomar.

En estos días que estamos pasando con mis padres "la comida del niño" se ha convertido en una cuestión de estado, y es que nunca es suficiente. Si un día ha comido mucho y no le apetece postre, dramón. Si se deja un trozo de filete, dramón. Si no le apetece merendar un bocata, dramón. Si por la mañana no se toma el lácteo que le toca (no toma leche), dramón. Y así vamos durante todo el día, observando minuciosamente las cantidades de comida que la criatura toma, la variedad, lo que ocupa en el plato. Y francamente, es desesperante.

En mi casa no nos preocupamos por la alimentación del niño, porque consideramos que es adecuada. Simplemente asumimos que los niños no siempre comen mucho, que los niños crecen a pesar de que no se acaben el plato, que los niños pueden decidir cuándo no quieren más. En casa de mis padres esa libertad no es entendida. Supongo que porque ellos pertenecen a una generación donde los niños no sabían lo que les convenía.

Y claro, ahora mismo el niño está delgadito. Siempre ha sido un nene muy fuertote, pero en el último año ha crecido muchísimo y su cuerpecito ha ido perdiendo ciertas redondeces propias de bebés y ha ido adquiriendo un cuerpo más de niño mayor.

No come todo y encima está delgado, con lo cual preocupación al canto. "Ay, qué delgadito está el niño, el pobre con lo poquito que come", "déjale que coma (gusanitos, chuches, bollos, cualquier cosa que engorde) que el pobre está muy flaquito", "pero déjale que se coma otro helado, ¡¡criatura!! como no va a estar delgadito". Este tipo de frases son oídas de continuo por estas orejitas. Vamos que la responsable de que el niño coma poco y esté delgado soy yo porque "le permito" no comer cuando no tiene más hambre.

No penséis mal de mis padres, son estupendos, se preocupan muchísimo por mi hijo y le adoran. Supongo que por eso tienen ese interés exagerado en su alimentación. Lo tuvieron ya antes con mi hermana y conmigo, y puedo decir que lo siguen teniendo. Con esto quiero sacar a relucir un tema a veces conflictivo, como es es el de la alimentación infantil.

Cuánto han cambiado las cosas, ¿verdad?. ¿O no?. ¿Cómo reaccionáis vosotros al poco apetito de vuestro hijos?. ¿Pensáis que hay que forzar, engañar o convencer a los niños para que coman?. ¿Creéis que hay que ser respetuosos cuando deciden que no quieren probar y/o comer algunas cosas?.

miércoles, 13 de julio de 2011

Danonino: un postre rico pero también sano

Ya tengo una edad, pero aún recuerdo cuando mi madre venía de la compra con los petit suisse para mi hermana y para mi, ¡¡Me encantaban!!. Años después, quien me lo iba a decir, han pasado a ser uno de los postres preferidos de mi hijo, ahora llamándose Danonino.

Este lácteo ha conseguido durante varias décadas que los niños caigan rendidos a sus pies. Pero hoy los padres nos hemos vuelto muy exigentes, y no solo queremos que guste a los más pequeños, sino que también buscamos calidad y salud.

La alimentación de nuestros hijos nos preocupa, en un momento donde nos informan que la obesidad infantil aumenta con pasos firmes y peligrosos, somos muchos los padres que desechamos productos elaborados con más grasas de la cuenta. Queremos un postre rico y sabroso pero también queremos que sea lo más sano posible.

Hoy Danonino quiere que los padres sepamos que siguen mejorando, que hay un nueva receta con mejores ingredientes, sin conservantes, sin colorantes artificiales, usando materias primas de alta calidad: leche, queso fresco bajo en grasa, fresas naturales.

En mi casa al Danonino se le sigue llamando “petit”, y aunque poco tiene que ver con aquellos primeros que yo comía,…., hemos conservado el nombre cariñoso y casi familiar. Mi hijo adora el de fresa, el clásico. A mi también me gusta, y mi peque siempre me da alguna cucharadita para probar, como él dice.

Y como no podía ser de otra manera, Danonino también quiere estar presente en este mundo virtual. Han lanzado su propia web, con una zona de información para padres y un área de juego para niños. Si pincháis aquí podréis acceder a ella.

Los usuarios de la web tendrán la posibilidad de participar en promociones, y además podrán concertar una visita a la fábrica de Danone para poder ver en persona cómo se elaboran sus productos.

Hoy todos nos preocupamos por la salud de nuestros hijos. Debemos tener presente que somos lo que comemos, y es de agradecer que las primeras marcas se preocupen y mejoren la calidad de sus productos.


martes, 12 de julio de 2011

Ganadores Sorteo Puddle Jumpers

Aquí tenéis a las ganadoras del sorteo de 2 flotadores Puddle Jumpers:




Enhorabuena a las dos. Me pondré en contacto con vosotras para poder concretar el envío.

Y a las demás participantes, ¡gracias!. Un beso para todas.

lunes, 11 de julio de 2011

Listado participantes Sorteo Puddle Jumpers

A continuación os detallo el listado final de los participantes del Sorteo de 2 flotadores Puddle Jumpers.

  1. Estanjana
  2. Agnés
  3. María
  4. mami Poppins
  5. Suu
  6. Marta
  7. Anuda
  8. Mamá
  9. Cartafol
  10. Mis Chicos y yo
  11. MARIA
  12. mord
  13. Carol
  14. Masreyia
  15. Anna M.G.
  16. Walewska
  17. Nuria
  18. Mónica
  19. mama de Parrulín
  20. @Mousikh
  21. María Jesús
  22. misela1970
Mucha suerte a los participantes.

Mañana publicaré quienes son los ganadores de estos estupendos flotadores.

Mis reflexiones sobre Una nueva maternidad


Aprovechando las vacaciones he iniciado una lectura deseada, Una Nueva Maternidad. Mi querida Vivian de Nace una Mamá me dedicó este magnífico libro, lo cual le agradezco profundamente. Lo guardaré en el mejor sitio de mi librería.

Es magnífico porque se ha hecho con el corazón, con sentimientos puros, porque se pretende llegar no solo a esta tribu que cada día crece, sino también (al menos así lo creo yo) a personas ajenas a esta comunidad virtual que hemos creado, a gentes diferentes, a mujeres y hombres que educan a sus hijos según otros les dictan, en lugar de hacerlo con el corazón. Si una sola persona se sienta a reflexionar sobre cómo está criando/educando/amando a sus hijos a raíz de esta lectura habrá merecido la pena, sin duda.

Leer cada página de este libro es emocionante, porque es leer amor. Y a pesar de encontrar entre líneas a mujeres que, como yo, han renacido con la maternidad, mujeres que viven por y para sus hijos, mujeres que ven en la maternidad mucho más que parir, me emociono con cada párrafo, con cada página, con cada historia. Confieso que más de una vez se me han saltado las lágrimas, a pesar de que lo que leo no me es desconocido. Pero ver amor, leer ternura, maternidad consciente, es algo que me pone los pelos de punta.

Leyendo a alguna de estas grandes mujeres he descubierto sentimientos ocultos. Ya me había sucedido antes, y quienes me conocen bien saben que con el paso del tiempo, desde que tuve a mi hijo, y tras leer mucho y a otras madres, la idea de un parto lo más natural posible, fuera de ambientes hospitalarios, sin epidural, anestesias o fármacos es algo que me gustaría,…., si fuera posible. Como también sabéis, no voy a tener más hijos, más por impedimentos físicos y de salud que por deseo propio. Pero soñar es gratis, ¿no?

Leyendo a alguna de estas mujeres me doy cuenta de la envidia que siento cuando leo lo conscientes que han sido de sus embarazos, del deseo de parir, de cómo eligieron libremente hacerlo, de la experiencia maravillosa, del poder de mujer sentido. Y aunque mi parto fue,….., una mierda, así de claro y contundente, las entiendo, y las envidio.

Hoy soy una mujer muy distinta a la de hace casi cinco años. Siempre me ha gustado informarme, leer, estudiar, y por supuesto eso hice cuando me quedé embarazada, incluso mucho antes. Pero obviamente no di con las fuentes adecuadas.

También es cierto que mi embarazo no fue fácil. Una experiencia anterior muy traumática, un embarazo sorpresa y de altísimo riesgo, una falta de tratamiento y cuidado adecuado por parte de los médicos, un reposo absoluto de meses y un miedo atroz a perder de nuevo a un hijo, no ayuda a que tu pienses en un parto fuera de un hospital.

Y aunque yo lo hubiese querido, obviamente no hubiera sido posible. Pero SÍ hubiera sido posible parir en un hospital sin enema, sin monitorización fetal, sin epidural, sin posiciones cómodas para todos menos para mi, sin un inútil que se hacía llamar médico que me arrancó de cuajo la placenta,…… Ahora, sabiendo lo que sé, hubiera parido en un hospital, sí, pero de otro modo. Hubiera parido sintiendo, escuchando a mi yo primitivo, sin miedo, dejando que mi cuerpo obrase. Si hoy pudiera parir, pariría con dolor, pero también con felicidad, con consciencia, con poder. Así pariría, si pudiera.

Desde aquí, mi humilde blog, desde este espacio que dedico a mi bienestar emocional, me gustaría que estas líneas sirvieran a aquellas mujeres, futuras madres que están a punto de parir, o que lo harán en un futuro, embarazadas o que piensan en ser madres pronto. No temáis al parto, no temáis al dolor, sentid, sentid a ese ser que crece en vuestras entrañas, hecho a base de amor, confianza, pasión, complicidad. Sentid como crece, como se alimenta de vosotras, como se comunica, como os hace saber lo que desea, como os hace saber cuánto os ama. Preparaos para recibirle, hacedle saber lo mucho que le amáis, y no tengáis miedo.

Traer vida a este mundo es el mayor regalo que una mujer tiene, un don, un privilegio. Vuestro cuerpo está preparado para hacerlo, no temáis, si os dejáis llevar, si aparcáis el miedo, sabréis lo que tenéis que hacer.

Contactad con una buena matrona, con mujeres que os cuenten sus experiencias de parto, acercaos al parto amablemente, sin rubor, sin vergüenza.

Parir es renacer, es redescubrirnos como mujeres, es encontrar savia nueva en nuestro interior.

Si pudiera parir de nuevo,….., pero no puedo, y no pasa nada, no me duele, ya no. Porque he encontrado una nueva manera de disfrutar de un parto, y es informar y ayudar a otras mujeres a encontrar su camino.

¡¡Parid mujeres!!, No os limitéis a ingresar en un hospital y dejaros hacer, ¡¡no!!. Hablad con los profesionales sanitarios, con la matrona que os asistirá, contadle lo que queréis y cómo lo queréis. No os avergoncéis de querer sentir.

Leyendo estas páginas, a estas mujeres que hablan con el corazón, todo esto sale de mi, y lo quería compartir con mi tribu, con mis comadres. Gracias a todas por estar ahí.

No solo se habla de partos, claro está, …., ya os iré contando más impresiones, más sentimientos, más reflexiones. Estoy disfrutando, lo confieso.

viernes, 8 de julio de 2011

Y por fin, sintiendo la brisa marina

Es tarde, tengo una pésima conexión a internet que no me permite ni leer muchos de vuestros blogs, escribir en ciertos sitios que me gustan o interesan, abrir más de dos webs al tiempo,..., pero aún así, estoy aquí, en mi terracita, reina el silencio, hay una brisita agradable, huele a mar. Definitivamente esto no tiene precio.


Me conformo con poco, no creáis que yo necesito mucho más. Mi niño duerme, feliz y contento tras el día que lleva, mi marido también, mis padres leen. Y yo aquí al fresco, intento organizar mi actividad virtual a pesar de las resistencias tecnológicas.


El viaje en avión, el primero de mi peque, fue todo un éxito. El nene disfrutó de lo lindo con todo el proceso, facturar maletas, el embarque, reconociendo el avión, eligiendo asientos. Y el momento cumbre fue el despegue. Creíamos que podría asustarse, algunos pilotos se creen que conducen un formula 1 en lugar de un avión y despegan y/o aterrizan de un modo algo imprudente. De hecho mi último aterrizaje fue un horror precisamente por ese motivo.


Pero el piloto que ayer nos tocó en suerte lo hizo todo a las mil maravillas. La carita de mi hijo al sentir que ascendíamos fue indescriptible. Había una mezcla de felicidad, emoción, ilusión, velocidad, sorpresa,.....


Después, durante los 40 minutos que duró el vuelo estuvo de lo más entretenido con los cuentos que le llevamos. Fue un viaje cortito y lo agradeció. Al llegar a nuestro destino los abuelos nos esperaban. Salir por la puerta y verles fue para él algo realmente emocionante, se tiró a sus brazos deseando contarles la experiencia vivida.


Y hoy, a pesar del dolor de oído, de alguna décima de fiebre furtiva y de un ligero malestar, hemos ido a la playa. ¡Qué ganas tenía!. Después por la tarde, su ritual habitual: helado, paseo, plaza del pueblo, parques varios, juegos, carreras, ..., el resultado ha sido un niño agotado y feliz.


El dolor de oído persiste, como no podría ser de otra manera. Alguna decimilla, como digo, ha aparecido. Pero por ahora todo es controlable. Veremos a ver cómo se va encontrando mañana. Espero no tener que visitar al pediatra del pueblo, que como ya os he dicho en otras ocasiones, no es santo de mi devoción.


Adoro este clima, hasta mis pastillas del asma están de vacaciones, aquí no necesito ninguna ayuda para respirar.

miércoles, 6 de julio de 2011

3, 2, 1, ...., ¡¡despegamos!!

La cuenta atrás ha llegado a su fin, hoy es el día X, nos escapamos unos días el peque y yo a la playita. Papi se queda de Rodriguez, pero aunque sé que nos echará de menos, también le servirán estos días para adelantar trabajo, estar muy tranquilo y cuidar a nuestras gatas, pobres mías.

Pero hoy el Sr. Murphy decidió venir a vernos. Ya anoche el niño empezó a decir que le dolía el oído, ¡¡maldición!!. Y es que se veía venir. Los mocos no se iban, ahí seguían, espesos y amarillos. Y los puñeteros se han hecho fuertes en el pobre oído de mi peque. Esta mañana la queja era mayor, y además me decía que no oía bien. Llevaba unos días en los que yo notaba que no escuchaba correctamente, pedía que le hablásemos más alto, volteaba la cara para escuchar mejor. Así que ni corta ni perezosa nos hemos ido al médico.

Obviamente el diagnóstico ha sido otitis, otitis externa para ser más exactos, más leve que la otitis media pero parece que más dolorosa. Y efectivamente cursa con peor audición por la inflamación. El tratamiento indicado, unas gotitas (antibióticas) durante una semana, y que no se moje el oído.

Según lo ha dicho la doctora que nos ha atendido él ha dicho "no pasa nada, hago castillos y me mojo los pies y las piernas". Pues ya está cariño, si otitis en verano hemos tenido todos y no se ha acabado el mundo, eso es lo de menos. Esperemos que la cosa se quede en eso, porque el pediatra que hay en el pueblo donde vamos, no es que no me guste,...., es que soy capaz de irme al pueblo de al lado con tal de que no toque a mi niño. Pero bueno, todo se andará.

El Sr. Murphy sigue haciendo de las suyas, justo esta mañana me ha bajado la regla, sin preaviso ni nada de nada. Yo suelo tener un par de días de tontunez pre-regla.... pero esta vez no, esta vez de golpe y porrazo, justo cuando me marcho de viaje. En fin, así estoy allí menos días sin ella. Esto es un mal menor realmente, pero fastidia.

Y mientras escribía esto parece que el Sr. Murphy ha sido bueno.... porque iba a contaros que no me había llegado un pedido de farmacia. El sitio donde siempre compro es muy serio y son muy rápidos, pero esta vez, justo esta vez, han tenido retraso, y ya pensaba que no me iba a llegar, y había pedido cremas protectoras, entre otras cosas. Pero hace cinco minutos que ha llegado.

¿Se habrá divertido suficiente el Sr. Murphy?, esperemos que sí, porque en unas horas cogemos un avión.....

Pero esto no es una despedida, porque, aunque en la playa, seguiré operativa, que iba a hacer yo sin todos vosotros.

Mañana os cuento cómo ha ido la primera experiencia aérea de mi nene.

¡¡Bon voyage!!.

martes, 5 de julio de 2011

Un verano de primeras veces

Este verano ha empezado un poquito flojo. El mes de junio ha sido duro debido a ese virus de garganta tan malo que mi peque no conseguía soltar. Eso le ha tenido algo alicaido y no nos ha permitido hacer muchas cosas que nos hubieran gustado. Pobre, si incluso jugando en el parque (a potencia máxima, como solo él sabe) se quedaba afónico. Así que con todo el dolor de mi corazón, decidí que para que se recuperase del todo y pudiera ir a la playa sin problemas, había que prescindir de piscina, de carreras desmedidas, de actividad a tope. Eso no es nada fácil para un niño que le gusta ir a cien por hora para todo.

Pero hoy puedo decir que casi lo hemos conseguido. Ya no hay quejas de dolor, no amanece afónico, tras su primer día de piscina no ha habido consecuencias negativas, y los mocos y heriditas de la nariz van cediendo. Podemos decir que estamos listos para comenzar a tope la temporada de verano.

Es un verano de primeras veces. El pasado domingo fue la primera vez que le llevamos al cine. Sí, sí, me consta que muchos de vosotros habéis llevado a vuestros hijos con 2, 3 años. Pero dada la intensidad de mi hijo, y lo culo de mal asiento que ha sido siempre, pagar unas entradas de cine(nada baratas por cierto), para que a la media hora quiera salir por la puerta, no me parecía. Sabía que todo llegaría, y efectivamente, con un poco de paciencia, todo llega. Cada niño tiene sus ritmos. Me llamaban exagerada, pero claro si en casa no aguantaba ver un peli que no fuera Cars, ¿para qué narices le iba a llevar al cine?. Pero el domingo disfrutó tanto que no salimos de la sala hasta que no acabaron los títulos de crédito. Su primera vez ha sido todo un éxito.

Mañana también será un día de primera vez. Nos vamos unos días a la playa con los abuelos, y aunque está muy cerca, nos vamos en avión. Dado el precio de la gasolina, por increíble que parezca, nos han costado menos los billetes de avión que dos depósitos de gasolina. Cogimos los billetes con mucha antelación, cuando planeábamos estas pre-vacaciones (que las oficiales llegan en agosto). Eran todo ventajas: más barato, menos tiempo de desplazamiento y la experiencia para mi hijo de ser la primera vez que monta en avión.

Os podéis imaginar lo emocionado que está, se lo va contando a todo el mundo. Y claro, todo el mundo cree que nos vamos a las comchimbambas.... no, no, nos vamos a la vuelta de la esquina, como aquel que dice.

¿Y por qué no hemos viajado con él antes en avión?, por varias razones. Las vacaciones que nos gustan más son de playa, en verano, y de montaña en primavera u otoño. Todo esto lo encontramos en el territorio nacional a golpe de coche. Tenemos la suerte de que mis padres tienen un pisito en la playa, y por razones económicas nos parece un poco absurdo irnos a otra zona playera, cuando además mi niño adora su pueblo, su casa, sus cosas.

Viajar a Europa, de lo cual tengo muchas ganas, con mi hijo, aún a día de hoy no nos parece viable. Turismo cultural, imposible. Creemos que debemos buscar un ocio que podamos compartir los tres. Y sí, claro que lo podemos encontrar, estamos deseando visitar Escocia, Finlandia, y otras ciudades bellísimas europeas, donde mi hijo podría disfrutar tanto como nosotros. Pero el desembolso económico y la labor logística teniendo un niño de 4 años es demasiado agotador. Prefiero buscar una coqueta casa rural en Asturias e irme allí sin tantas complicaciones. ¿Comodona?, cuando se trata de vacaciones sí, mucho.

Y además, haber metido a mi hijo con 2 años en un avión hubiera sido una experiencia,....., ¿inolvidable?. O hubiera salido muy bien, o hubiera sido todo un desastre. Y considerando que en un avión viajan otros muchos pasajeros, no me pareció correcto arriesgar, sobre todo sin tener necesidad.

En menos de una semana ya llevamos dos primeras veces de mi peque. Aspiro a que por primera vez nada él solito sin el flotador en el culete. Este curso no ha ido a clases de natación. El viernes pude comprobar que no ha perdido mucho, así que ahora en la playa y luego en la piscina intentaré, poquito a poco, que coja confianza y se atreva.

No sé si habrá más primeras veces este verano, pero apuesto a que sí. Mi chico se hace mayor, y a pesar de que a veces su fuerte carácter me hace pasar ciertos apuros, las cosas van siendo más sencillas y viables.

Hoy será un día intenso, mucho que hacer, maleta por preparar, casa que dejar habilitada para unas gatitas ansiosas, ...., aunque papá nos acompañará un par de días, luego se quedará de Rodriguez. Esta es la parte que menos me gusta, pero bueno, todo sea porque el peque tenga unos días de descanso playero con sus abuelos.

lunes, 4 de julio de 2011

Fin de semana intenso

Ha sido un fin de semana intenso, hemos hecho muchas cosas y parar en casa, poco. Pero el nene lo ha pasado muy bien, y los papis también, todo hay que decirlo.

Empezamos el viernes tarde con una visita a una amiga, "amiga con piscina" como dice mi hijo. Pasamos una agradable tarde entre baños y juegos. Era el primer baño de la temporada. Como ha estado con la garganta tan malita, y aún quedan moquetes no creáis, decidí posponer las visitas a las piscinas. El resultado ha sido bueno, y eso que tuvimos que sacarle del agua con los labios casi morados.

Temía que después de todo el curso sin probar el agua, tuviera algún reparo, algún miedo. Tonta de mi, según llegó, y sin catar apenas el agua, se tiró en plan bomba. ¡Qué bruto es mi niño!. Y muy sonriente salió de la piscina para encadenar su serie de saltos. No, no parece que tenga miedo o que haya perdido destreza. Con el tema del buceo quizá una pizca, pero claro, tenía unos pocos moquetes y no podía echar bien el aire por la nariz. Pero vamos, en un par de días de piscina, o ahora que nos vamos a la playa esto queda al mismo nivel que el año pasado. El niño me ha salido delfín.

El sábado estuvimos con sus abuelos paternos, en su casa tienen un pequeño huerto y muchas plantas, y mi hijo según llega se coge la manguera y ala, ¡¡a regar!!. Ni que decir tiene que siempre voy con ropa de cambio, chanclas de piscina y demás accesorios. Os imagináis cómo se puso de agua, ¿verdad?. A mi suegra no le hará falta regar en días, con eso os digo todo. Empapadito acabó, intentando mojarnos a todos, bebiendo a morro de la manguera. Está claro, los niños y el agua son una combinación necesaria en verano. ¡Qué socorrida es una manguera!, se la das y se acabó el aburrimiento, no necesitan más.

Y ayer domingo, fue el día estrella. Hace un par de meses enviamos una solicitud de entradas para el preestreno de Cars 2, y el viernes, a última hora de la tarde, ¡¡llegaron a casa!!. Mi hijo daba unos saltos que llegaba al techo, y el padre,...., también. En un centro comercial cercano a nuestra casa, a las 12:00 de la mañana celebraban el preestreno. Y allí estuvimos puntuales. El niño estaba nervioso, expectante, inquieto. La peli era en 3D, y el resultado fue ¡¡¡estupendo!!!. La película es una aventura tremenda, una historia de espías con todos los ingredientes necesarios. Hay muchos personajes nuevos, y casi todos los de Cars 1. Mi hijo disfrutó de lo lindo, a pesar de la hora y tres cuartos de duración. La verdad es que los tres disfrutamos mucho. Ver la carita de ilusión de mi hijo, merece cualquier esfuerzo, la verdad.

Por la tarde, más diversión, en un centro comercial que tiene atracciones, cochecitos y demás.

Acabó el día agotado, pero feliz, con una sonrisa en los labios de lado a lado.

Entre medias, una mala noticia, para mi. El sábado por la noche, una de mis compañeras en el proyecto de duelo (que ya estamos finalizando para sacarlo a la luz) me daba la mala noticia. Su sobrina acababa de perder a su bebé. Una niña a término. Una complicación, algo imprevisto, de última hora. No llegaron a tiempo.

Perder a un hijo es como si te arrancaran parte de tu alma, el dolor que se siente es infinito. Una pequeña alma nos ha dejado, y ahora sus padres intentan entender qué ha sucedido, intentan saber qué van a hacer ahora, cómo van a seguir hacia adelante.

Sé que es duro incluso leer estas palabras, pero en una sociedad donde escondemos la muerte debemos normalizar el proceso de duelo, favorecerlo y ayudar.

Cariño, comprensión, respeto, solo necesitan eso para poder apoyarse en esos valores e intentar dar los primeros pasos en una nueva vida. Una vida donde ya no serán los mismos.

Desde aquí les mando todo mi cariño. Y, al igual que hice el sábado, enciendo un vela virtual por esa pequeña alma que se fue.

sábado, 2 de julio de 2011

Sorteo flotadores Puddle Jumpers


Ha empezado el mes de Julio y ya muchos de vosotros estáis oficialmente de vacaciones. Los que aún estamos por aquí o estamos a remojo o contando los días que faltan para irnos.

Así que para celebrar esas ansiadas y merecidas vacaciones vamos a hacer un sorteo, esta vez se trata de los flotadores Puddle Jumpers de la marca Sevylor. Es un producto homologado como salvavidas. Se trata de un flotador indicado para aquellos niños que se inician en la natación. Incluye dos flotadores en uno, unos manguitos, unidos a un flotador que abarca todo el pecho. Aquí tenéis a mi hijo luciendo el que nos han mandado a nosotros para probar. Sí, sí, ¡¡es rosa!!, pero a él le ha dado igual, porque la destinataria final va a ser su prima, de 11 meses.


Como podéis ver el flotador central está unido a los dos manguitos y todo va sujeto en la espalda con una hebilla tipo "clic". Es un flotador totalmente seguro, que además garantiza la libertad de movimientos del peque. El niño podrá nadar, voltearse, chapotear y jugar en el agua tranquilamente al tiempo que seguro.


Mi hijo este año ya no lo necesita, nada bastante bien con un pequeño flotador que le ponemos en el bañador, a modo de "quitamiedos". A ver si con un poquito de práctica logramos quitarlo en unas semanas. Pero a mi sobrina le va a venir de perlas, y sé que lo va a aprovechar bien.


Así que si os gusta el diseño y os apetece participar, esta es vuestra oportunidad.

Para poder participar en el sorteo debéis cumplir los siguientes requisitos:

- Ser seguidor del blog.

- Dejar un comentario en este post indicando un nombre o nick y un correo electrónico de contacto (para poder contactar con vosotros en caso de resultar ganador y solicitaros los datos restantes).

Si no queréis que vuestro correo sea público, podéis dejar vuestro nombre en el comentario y enviarme un correo a mi cuenta mamasincomplejos@gmail.com.

- Los envíos se realizarán solo dentro del territorio español.

El sorteo queda abierto oficialmente hoy 2 de julio y se cerrará el próximo 10 de julio a las 00:00 horas.

Se sortearán 2 flotadores Puddle Jumpers.

El día 11 de julio se publicará el listado de participantes, y el día 12 de julio, utilizando la web Sortea2, procederé al sorteo y anunciaré el nombre de los ganadores.

Fácil, ¿verdad?. Pues ya sabéis, os esperamos por aquí para probar suerte.

viernes, 1 de julio de 2011

Grupo de Madres y un día muy largo

Ayer celebramos nuestra reunión habitual de madres de final de mes. Sabía que sería un poco arriesgado celebrarla pues mucha gente ya está de vacaciones, otros al tener a los nenes en casa no tienen mucho tiempo, pero aún así consideramos buena idea hacerlo.

Nuestra Mamá (contra) corriente no pudo asistir pues está disfrutando de unas merecidas vacaciones. Pero ¡ojo!, en septiembre cuando todo vuelva a su cauce prometemos estar de nuevo juntas al pie del cañón.

Ayer, como excepción y al no contar con canguro, me llevé a mi hijo. Temía que mi pequeño terremoto alterase un poco el ritmo del grupo, pero, ¿qué podía hacer?. Así que allí nos aventuramos los dos, después de un costoso despertar por su parte. Está claro que ha decidido que no va a madrugar este verano. Tocaré madera y cruzaré los dedos para que en la playa siga igual.

El centro comercial donde se encuentra Baby Deli le encanta a mi hijo, hay un trenecito de madera precioso, un laberinto, mucho sitio donde correr, y claro al llegar ya quería empezar con la juerga. Pero fue bueno y accedió a entrar a la tienda.

Fuimos poquitas mamás, pero quizá por eso se creo un clima muy cómplice, muy privado y charlamos de una manera increíble, muy intensa, muy sinceras, desnudando nuestra alma. Hasta se escapó alguna lagrimita, con eso os lo digo todo.

El tema que queríamos tratar fue "Hijo único: mitos, verdades y ¿Cuándo es el mejor momento para tener el segundo hijo?".

Es curioso, todas coincidimos en las locas ganas de tener un segundo hijo nada más parir. Y es totalmente normal, la oxitocina se nos sale por las cejas, nuestro bienestar tiene una única causa, el hijo que tenemos en brazos, ¿cómo no querer otro??,¡ si es la fuente de nuestra felicidad!.

Algunas consiguen vencer no solo sus miedos, sino también las trabas sociales, económicas, laborales y se aventuran en seguida. Otras, por el contrario, se ven atrapadas por circunstancias ajenas a la maternidad y ello ocasiona que no puedan realizar el sueño que desean, que es tener un hijo.

Me entristece ver como mujeres maravillosas, algunas madres otras aún no, ven frustrados sus deseos por causas externas a ellas. Y tenemos un denominador común, el trabajo. El miedo a perderlo, el miedo a no encontrarlo, el miedo a que no se vea adecuado la llegada de ese deseado hijo. El trabajo, al final, domina nuestras vidas y nos modela a su antojo. No nos permite ser nosotros mismos. Se decía en la reunión "mi trabajo me gusta, me llena, hago lo que me gusta y me siento feliz por ello", pero algo faltaba, incorporar la maternidad a esa vida.

Después de una hora compartiendo nuestras experiencias relacionadas con la llegada de nuestros hijos, nuestros sentimientos, nuestra emociones y deseos relacionados con la llegada de un segundo, el tema laboral y de la (mal llamada) conciliación salió, una vez más a relucir. Casi siempre, por no decir siempre se habla de ello en nuestras reuniones. Las mujeres poco menos que se sienten acosadas, abrumadas, obligadas por un sistema laboral que no las permite ser madres al modo deseado. Donde se pretende que se cambien las prioridades básicas de la vida, y se ensalce el trabajo como el fin primero y lo más importante.

Una de nuestras mamás contaba que en una entrevista de trabajo, la preguntaron (la entrevistaba una mujer) sobre una situación hipotética: "si tu hijo está en la guardería o en el colegio y te llaman diciendo que tiene 40º de fiebre, ¿qué haces?". La pregunta ya tiene su miga, porque si eso es una entrevista de trabajo, que venga Dios y lo vea. "¿Tú qué harías?" le preguntó hábilmente nuestra mamá a la entrevistadora. Y aquella fría mujer le confesó que ella era madre de tres hijos pero que la empresa era importante y había que darlo todo.

Con este tipo de creencias o de premisas, donde las propias mujeres, las poderosas, se comportan de una manera desnaturalizada y asexuada, negando sus instintos, su responsabilidad como madres, ¿cómo vamos a alcanzar una política de conciliación que favorezca a nuestros hijos?.

Como podéis ver tuvimos una larga charla, interesante, enriquecedora, maravillosa. Las conclusiones son siempre las mismas, y por desgracia no siempre positivas. O te subes al carro de esta sociedad y aceptas las normas rígidas o estás fuera. Yo me considero fuera, y la mayoría de madres con las que comparto mi día a día, también.

Como dije ayer en el Grupo de Madres, estoy contenta y feliz por la decisión que tomé hace ya 3 años, pero confieso sin mucho temor que desconozco las consecuencias que esto pueda traerme. Y las cosas no pintan bonitas, seguramente en los próximos años todo se endurezca aún más.

Y de esa guisa seguimos hablando y hasta nos pasamos de la hora, porque estábamos tan agusto, tan en familia que hubieramos seguido horas allí.

Mi hijo anduvo jugando por allí, correteando, pidiendo marchar alguna vez, pero en líneas generales se portó como un campeón y es que últimamente estoy haciendo un montón de cosas con él, sino fuera así no podría salir de casa. Además a los niños, cuando ya van siendo más mayorcitos, les viene bien.

Jugamos en los laberintos, en el trenecito e hicimos uso de un cheque regalo que Tiendas Zippy me regaló hace algunos meses. Una toalla de playa, un bañador, un pantalón, todo decorado con nuestro Rayo McQueen, como no podía ser de otra manera.

Y claro, la hora se había echado encima, así que mi chico y yo nos fuimos a comer por ahí.

Lo pasamos en grande. Al entrar en el coche tardó exactamente minuto y medio en quedarse dormido.

La tarde después fue larga, pero la amenizamos jugando a Pokemon (sus dibujos número uno en este momento). Mamá ha tenido que ponerse al día con el nombre de personajes, poderes varios y demás, porque claro, sino como voy a hacer una batalla de Pokemons!!. Jugamos a la diana, hicimos obras de arte con témperas. Y como colofón salimos un rato al parque. Nos encontramos con su amigo, y a pesar de estar bastante cansado, las carreras comenzaron. Yo no sé como unas criaturas de esta edad pueden tener tanta energía acumulada, ¡alucinante!.

El pobre llegó a casa literalmente reventado, su padre tuvo que traerlo en brazos porque llegó como un guiñapito, pero de lo más feliz. Cenó y se acostó. El pobre no tardó ni 30 segundo en quedarse dormidito.

Un gran día para mamá y para él.