miércoles, 31 de agosto de 2011
El menú del día: brócoli al ajito y pollo en salsa
La vuelta al cole (editado)
martes, 30 de agosto de 2011
La vuelta a casa, las vacaciones y Arnidol
domingo, 28 de agosto de 2011
El final del verano,...., llegó
Ya me he puesto manos a la obra, esta tarde haré las maletas y mañana regresamos a casa. El mal tiempo junto con un agotador comportamiento del Peque han sido los detonantes de la decisión. Ya ayer el tiempo acompañó más bien poco. Hoy además nos acompañan unas nubes traviesas que van dejando lloviznas aquí y allá. La temperatura es muy agradable y se está agusto, pero creo que ya me va entrando morriña por volver.
Además el nene no hace gala de su mejor comportamiento. Está muy demandante, hiperactivo, inconformista,...., y confieso que mi paciencia ha dicho ¡¡basta!!. No sé si es porque tanta actividad le tiene agotado, porque está cansado y quiere seguir con un ritmo irrefrenable, porque ya tiene ganas de volver a casa, o por qué razón, pero está en un plan que agota hasta a los padres más devotos y entregados. Y total para discutir, regañar o castigar no estamos aquí. Así que lo más adecuado es dar por concluídas estas vacaciones estivales y regresar al hogar, donde nos esperan los abuelos, los tíos, la prima, los amigos y unas gatas ansiosas de mimos.
El balance de estos días de descanso es muy positivo, hemos hecho exactamente lo que queríamos hacer, descansar sin planes, sin tener que hacer cosas porque sí, disfrutando de la playa al máximo, de los pequeños placeres, de comer helado del bueno, de perrear hasta el extremo, de grandes y ricos aperitivos, en fin, pequeñas cosas que han hecho grandes estas vacaciones. Las necesitábamos sin duda.
Aunque confieso que agradezco enormemente que mis padres (benditos abuelos) estén a mi llegada porque necesito un poco de descanso "infantil". Tanta demanda y tanta exigencia me tienen exhausta, le vendrá bien separarse un poquito de mi. Además los abuelos están deseosos de pasar tiempo con él, lo cual es totalmente normal.
El motivo de tan mal comportamiento en parte lo sé, la rebeldía, la alta demanda, la desobediencia se deben a una de esas fases de autoafirmación, provocadas por el crecimiento y el desarrollo. Está creciendo muy deprisa, su cabecita no para de pensar, es increíble lo que ha cambiado estos meses. Tiene algunas ideas alucinantes.
El otro día salía de la playa llorando, un claro quiero y no puedo: quiere seguir pero está tan cansado que no puede, y se enfada consigo mismo. El resultado es un llanto absurdo. Mientras yo tiraba de él al tiempo que de la bolsa de playa y demás enseres me dijo algo que me dejó de piedra:
- "mamá, ¿no vas a comprar a otro niño?".
Os explico, yo iba enfadada y explicándole los motivos de mi enfado, preguntándole qué le ocurría y por qué se comportaba así. Y fue entonces cuando me lo dijo. No sé muy bien por qué, pero el tener más hijos, hermanos para él, lo piensa como "comprar un niño". Fijáos, nosotros no amenazamos jamás al niño con quererle menos si se porta mal, o similar. Conozco a padres que lo hacen, lo oigo muchas veces en la calle "si te portas mal no te voy a querer", se me ponen los pelos de punta solo de escribirlo. Jamás hemos amenazado con algo tan terrible a nuestro hijo, nunca le hemos dicho que le querríamos menos si hacía esto o aquello. Pero a pesar de eso, él teme que así suceda, ¡qué cosas!.
Como digo está agotado porque se impone un ritmo frenético de lo mucho que le gusta todo esto, así que creo que ha llegado el momento de parar. Adelantamos un día y medio nuestro regreso, no es mucho. Así que toca tarde desenfrenada de preparativos. Mañana espero escribiros ya desde casa, comodamente sentada en mi silla del estudio y con una o más gatas a mi vera ronroneando de felicidad.
viernes, 26 de agosto de 2011
El final del verano
Mañana acudiré de nuevo a mi playa medio salvaje, sin chinringuitos, donde nadie te agobia con su sombrilla o su toalla pegada a ti, donde el mar ruge más salvaje y el agua se atreve a lucir un maravilloso color turquesa. Y entonces, creo, sentiré aún más nostalgia. Pero estoy almacenando en mi mente sus ruidos, su olor, el romper de las olas, el aroma a sal, la sensación de la brisa en mi cara, el calor del sol. Todo ello me lo llevo, para seguir aprendiendo en mis clases de yoga, para meditar, para relajarme, para perderme en la inmensidad del mar aun estando en la asquerosamente asfaltada ciudad.
Pero no estoy triste, en absoluto, Madrid me espera con muchos nuevos planes, cosas por hacer, mi niño empezará su segundo año de cole, mi sobrina ya tiene un año, y tengo muchas ganas de empezar con las baterías cargadas. Será que leyendo a Clarissa Pinkola mi nostalgia es más honda, ....., no sé.
jueves, 25 de agosto de 2011
13 días
En estos días la actividad preferida del peque, sin lugar a dudas está siendo nadar y bucear. Su capacidad para mantenerse bajo el agua es increíble, ha mejorado la técnica, le hemos enseñado algún truquito, le encanta buscar conchitas con sus gafas de bucear. Además hemos dado carpetazo a los manguitos y flotadores varios. Su único flotador era ya una pequeña ayudita que le poníamos en el bañador, en el culete, para que fuera practicando los movimientos y fuera desplazándose sin sustos. Pero llegados aquí este flotador también ha desaparecido y es que sin darse cuenta el nene ha empezado a nadar solo. ¡¡Lo que hace la práctica!!. Así que con un poquito de ayuda y mucho empeño ha empezado a nadar y lo que es más importante, a disfrutar con ello. El niño nos ha salido delfín, ¡adora estar en el agua!.
A pesar de su edad sigue teniendo palabrejas graciosas con las que nos hace sonreir a cada rato:
- Ahogailla o ogailla: me pongo encima tuyo y te meto bajo el agua, ¡¡le encanta!!. Menos mal que a su padre y a mi nos gusta tanto como a él esto del buceo que sino.....
- Vámonos a donde prufe: quiere decir vámonos a donde cubre. No sabemos muy bien por qué dice prufe en vez de cubre... y mira que se lo hemos corregido, pero a veces ciertas palabras no le gustan como suenan, sin más.
Come como un bellaco, si antes era adicto al chocolate, ahora con los helados y los crepes no encuentro un término para definir su..... necesidad.
Le encanta jugar con su padre al juego de "hacer lo que tu haces", papá va primero haciendo el indio, claro está, y el nene le sigue, repitiendo todo cuanto ve. Es una buena manera de hacer que camine cuando ya no puede más, al final del día, os lo recomiendo.
Comemos y cenamos al aire libre, en nuestra terraza, y al nene le encanta estar en calzonzillos, sin ropa, disfrutando del poco airecito que corre.
Creo que la vuelta a casa va a ser algo durilla para él. Lo está pasando de fábula. Papá y mamá a tiempo completo para él, todos nuestros planes son infantiles, nada de salidas a hacer "cosas de mayores", para nada, playa, parques, juegos, castillos hinchables, paseos en patín, atracciones infantiles,..... Creo que este verano será inolvidable para él y como no, también para nosotros.
Y como siempre la playa tiene mucha miga, a veces no me hace falta ni llevar lectura, basta con sentarte y observar al personal. Siempre es interesante. Por cierto, ¿alguien sabe por qué razón los chicos más jovencitos se ponen ahora calzoncillo debajo del bañador?. Una moda de lo más absurda,¿¿ no?? todo mojado, en fin.
Veo muchas embarazadas, luciendo sus hermosas y bellas barrigas al sol, paseando orgullosas y sin tapujos su desnudez. Sabedoras que el siguiente verano tendrán un hermoso bebé con ellas, conocedoras (o no) de cuanto cambiará su vida.
Y tantos niños disfrutando del agua, de la arena, de los juegos en familia, para ellos el verano es despreocupación absoluta, diversión. Me vienen a la mente recuerdos, de cuando yo era una niña, como ellos, y pasaba aquí los veranos, me doy cuenta de la cantidad de años que el mar me acompaña en mis vacaciones.
Empieza la cuenta atrás, la próxima semana regresaremos a casa, y con ello empezarán las rutinas, los horarios, el trabajo de papá, los últimos preparativos para la vuelta al cole.
Pero aún queda tiempo, aún disfrutamos aquí, aún nos quedan unos días de sol y playa.
viernes, 12 de agosto de 2011
¡Nos vamos de vacaciones!
jueves, 11 de agosto de 2011
Verano, trabajo y vacaciones
lunes, 8 de agosto de 2011
Primer cumpleaños
miércoles, 3 de agosto de 2011
Semana Mundial de la Lactancia Materna: porque todas podemos


