sábado, 31 de diciembre de 2011

Otro año más


Otro año más se va, un nuevo año llega. Y ya estamos, como aquel que dice, en 2012. ¡Cómo pasa el tiempo!. Aquí escribiendo, en mi mesa, me doy cuenta que el tiempo pasa demasiado deprisa. Razón de más para aprovecharlo al máximo, para sentir, reir, disfrutar, amar..... 

Escucho a mi niño en el salón jugar con su padre, hablando como un chico super mayor, razonando, dialogando, explicando. Son casi 5 años, 5 añazos los que cumpla pronto. Hace nada le tenía en mis brazos, indefenso, tan pequeñito. Hoy es un maravilloso niño fuerte, capaz, creciendo a un ritmo imparable. 

Mi horno se calienta, espera para preparar unas deliciosas magdalenas con las que amaneceremos el día de Año Nuevo. 

Realmente no necesito mucho más que esto. Mis chicos disfrutando y yo pudiendo observar todo. ¿Es esto la felicidad?, yo diría que sí. Darme cuenta del valor de todo ello, de mi pequeño hogar, de mis chicos. 

¿Qué le pido al año nuevo? Todos los sabéis, solo deseo salud, mucha salud para los míos. El resto ya lo pongo yo: la alegría, el trabajo, el esfuerzo, el lograr metas nuevas, el seguir disfrutando de todo esto con la misma intensidad.... De eso ya me ocupo yo. 

Pero lo único que pido a este año bisiesto que está por llegar es tener salud, porque con salud todo se puede. 

Ahora quiero daros las gracias a todos los que pasáis por este espacio, mi casa. Gracias por haberme leído este año, he conocido a personas maravillosas que han compartido conmigo su vida, sus intimidades, sus miedos, sus alegrías. Gracias por apoyarme, comprenderme y acompañarme en los momentos buenos, y en los momentos difíciles.

El blog se ha convertido en parte imprescindible de mi vida, al igual que todos vosotros que cada día me dais la mano con vuestras visitas y lecturas. Papá sin complejos se acaba de unir a esta aventura y no descarto hacer nuevas cositas. Todo se andará. 

Os deseo lo mejor para este bisiesto que nos aguarda, os deseo alegría, paz, salud, bienestar. Deseo que vuestras preocupaciones se desvanezcan, que disfrutéis de la familia, que valoréis lo que tenéis, que os rodeéis de amistad.

Esta noche, en mi brindis para recibir al 2012, habrá un pensamiento para todos vosotros. 



¡Feliz Año Nuevo!. 

jueves, 29 de diciembre de 2011

Papá sin complejos se estrena: Yo también quiero conciliar, ¿puedo?

Este blog no sería lo que es, ni mamá sin complejos existiría de no ser porque papá sin complejos me dio un empujoncito. Fue él quien me enseñó a usar blogger, quien hizo el primer boceto del blog, quien me animo a escribir y contar nuestra historia. 

Ávido lector de blogs de maternidad, fiel seguidor de algunas blogueras, está metido hasta las cejas en el mundo de la crianza, la ma/paternidad, el apego, la lactancia, y todo lo que implica querer a un hijo sin reservas.

Ahora quiero cederle un cachito de este blog, que en definitiva es tan suyo como mío. Porque tiene mucho que decir, mucho que contar y porque además quiero compartir con él también este espacio. 

Es tu turno papá, porque tu también eres un papá sin complejos: 


Mamá sin complejos lleva un tiempo diciéndome que escriba en su blog. A mi la idea me apetecía mucho, pero tengo un problema: se me agolpan las ideas pero no acabo de estructurar como escribirlo. Así que ahí voy. Me lanzo a improvisar sobre la marcha y a ver que sale.

Vivimos unos tiempos en que la conciliación está de moda. Todo el mundo habla de ella, pero poca gente hace nada por trabajar por ella. Yo, como padre responsable (al menos un poco) intento que el trabajo no abarque toda mi vida, para poder dedicárselo a mi hijo. Y digo intento por que, francamente, lo consigo a medias. En mi trabajo saben que para mí la familia es más importante que el trabajo y así se lo dije en persona a mi director tras las vacaciones de verano, que quisieron cancelar el día anterior de su comienzo, a pesar de que las solicité con dos meses de antelación. Ante mi negativa a cancelarlas y a que me marché "sin permiso" el jefe se mosqueó mucho hasta el punto de que yo pensé que me iba a echar. Pero no fue así. Se limitó a echarme un rapapolvo y a decirme que si, que la familia era muy importante, que la vida personal lo era, pero que "sin trabajo no hay vida personal", y que "a ver como te pagas la hipoteca sin trabajo", etc...

En fin..., afortunadamente se limitó a eso, y como en estos últimos meses, parte de un proyecto ha dependido de mi, pues no me echó. Pero se que me la tiene guardada.  

Eso si, a pesar de las vacaciones, las llamadas a mi móvil fueron  prácticamente diarias, tuve que enviar varios correos electrónicos, y organizar ciertas cosillas. 

Estos días de Navidad también estoy de vacaciones, y la tónica es similar. Llamadas diarias, correos varios, y para colmo, guardia en el fin de semana de  Nochebuena y Navidad a pesar de estar de vacaciones. 40 horas  de guardia que se compensarán con un viernes que me cogeré libre sabe Dios cuando. 

Ya me he dispersado.... estaba hablando de que intento conciliar. Tengo la fea costumbre de intentar irme a mi hora. O al menos solo media hora después. Me gusta no tener que trabajar en casa. Pero lo hago, por que si no hago algunas cosas en casa, luego en la oficina no hago otras. Por que trabajo hay. Para varias personas. No me extraña que haya paro, ya que hago el trabajo de 2 ó 3 personas. Eso si, lo hago todo mal, trapicheando, y como diríamos en el colegio: para sacar un aprobado raspado. Y así nos va. Creo que este es el mal de las empresas y los empresarios españoles. Vamos sacando el trabajo incumpliendo plazos, prometiendo cosas que sabemos que no vamos a poder hacer, en vez de hacer las cosas bien. En vez de hacer los trabajos con calidad, los hacemos para salir al paso.  

Y sigo con la conciliación. Me gusta ir al médico con el niño. Creo que tanto el padre como la madre deben involucrarse en este tipo de cosas. Y me gustaría ir a llevar al niño al cole, ir a las reuniones con la profesora, ir con él a sus actividades extra escolares... pero a eso ya no puedo, porque como coinciden con el extenso horario laboral (de 8 a 18:00, con 1'5 horas para comer - que en realidad son 40 minutos y luego sigues currando -) pues ya no es posible. Pero claro, con esta clase de empresarios, a ver como les dices que te vas 40 minutos antes por que te han sobrado de la hora de la comida. 

Y luego está el tema de los viajes, que de vez en cuando toca ir de viaje y estar fuera de casa varios días, dejando a Mamá sin Complejos sola con el niño y con su trabajo, claro. Da igual lo que haya en la casa de uno. El trabajo es lo primero y si tienes que estar fuera una semana, lo estás. Total, te voy a pagar.... lo mismo que si no viajas.... Ni una compensación para poder conciliar. ¡¡NI UNA!!

Supongo que en el fondo soy un privilegiado. Como dicen algunos: no te quejes, que tienes trabajo. ¡¡Y encima sales a las 18:00!!! Yo salgo más tarde, y gano menos... Pues si, seguramente habrá gente que curre mucho más que yo, que gane menos que yo, y que tenga más problemas que yo (hipotecas impagables, etc...) Pues si, no digo yo que no, pero ya sabéis.. mal de muchos....  Lo que tendríamos que hacer TODOS es rebelarnos contra esta situación. Y cuando digo rebelión no quiero decir que tomemos medidas drásticas. Basta con que todos hagamos lo mismo. Todos salgamos a nuestra hora. Todos dejemos de trabajar en casa (y yo debería ser el primero en dejar de hacer esto) y todos dejemos de bajarnos los pantalones continuamente. En el momento que uno cede, el resto está vendido.  Y lo digo por propia experiencia. Tengo dos compañeros en el trabajo que tienen jornada reducida. Salen a las 15:00. Pero en casa siguen currando hasta bien entrada la noche. Y mientras tanto, mi jefe encantado, por que pagando menos sueldo, tienen el mismo rendimiento que si tuvieran jornada completa. 

Y mientras sigamos así, no tenemos nada que hacer. Lo malo es que se nos avecinan tiempos chungos, pero chungos de verdad, y con la amenaza constante de ir al paro, a ver quien es el guapo que no agacha la cabeza, y aguanta lo que haya que aguantar. 

La conciliación la hacemos entre todos. Pero debemos hacer más por ella los que la queremos. Por que los empresarios no van a hacer absolutamente nada por conciliar (salvo alguna excepción, que no dudo que la haya, pero que no la conozco). Los trabajadores deben concienciarse de ello y pensar en sus derechos y reclamarlos, sin descuidar sus obligaciones, pero sin dejar que los pisoteen. 

Joder, parezco de un sindicato...

Por papá sin complejos.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Nochevieja ¿noche fácil o difícil?

Llega la segunda noche estrella de las fiestas, la noche de fin de año, ¡¡Nochevieja!!. Para muchos una noche muy esperada, encuentros con la familia, cena especial, buen cava, risas, festejos, baile,.... Pero para otros una noche complicada. 

Antes de ser madre la noche de Nochevieja era divertida. De adolescente por las fiestas de después de las uvas, qué bien lo pasábamos. Ya más mayor papá sin complejos y yo no salíamos tanto, lo tomábamos con más calma, pero siempre era una noche de celebración .

Cuando fuimos padres, empezó el problema. La primera Navidad de mi hijo él contaba 10 meses y yo no consideré necesario hacerle pasar por cambios de horarios, berrinches, acostarle a deshoras, etc, etc, etc. Mi opción fue mal vista por parte de la familia. Ese primer año la celebración fue en mi casa, y mi niño siguió sus horarios de baño, cena y sueño. Los adultos presentes se adaptaron y respetaron el no hacer ruido excesivo y así mi niño pasó esa primera Nochevieja como cualquier otra noche. 

A medida que ha ido creciendo hemos ido participando más activamente en estas celebraciones, pues ha sido más fácil. Mi Peque es un niño de horarios rígidos, aún hoy con casi 5 años las vacaciones no le están descentrando mucho. No se acuesta mucho más tarde de lo habitual, sus horarios de comida son similares..... Al menos a mi me parece importante que los niños no se descuadren en exceso.

Ya el año pasado, con sus 3 años y medio se comió las uvas muy animado, bajó a la calle con su padre a tirar petardos (los tiraba el padre, no el hijo, no penséis que soy una irresponsable) y se divirtió muchísimo. 

Este año es muy mayor, muy consciente de todo y está disfrutando de las Navidades ¡¡a tope!!. Y con todo esto llega el relax para nosotros como padres, pues él ya es uno más en los planes familiares. 

¿Y vosotros?, ¿Qué planes tenéis para fin de año?, ¿vuestros hijos participarán de la celebración o se irán antes a dormir?. 

El menú del día: Patatas guisadas con carne

Hoy quiero compartir con vosotros uno de esos platos típicos de nuestras madres, un guisito, sencillo, rápido, económico pero muy rico. Apto para todos los públicos, como siempre. Es un plato único, pero bien puede acompañarse con una ensalada de escarola, o de lechuga. 

Los ingredientes para estas patatas guisadas con carne son (para 4 personas) :

1 kg de carne de ternera en trozos
4 patatas grandes
Agua
3 zanahorias
1 pimiento (rojo) y medio
2 cebolletas
2 tomates maduros
1 hoja de laurel
sal
aceite
Vaso y medio de vino blanco.

En la olla express sofreímos la carne hasta que esté dorada, reservamos. En esa misma olla añadimos las cebolletas, el pimiento y las zanahorias finamente picadito. Yo lo pico todo en la picadora, queda todo en trocitos muy muy pequeños, ayuda a sofreirse mejor y es más fácil de comer. Si os gusta más en trozos grandes, se puede hacer también y el gusto es el mismo. Añadimos la hoja de laurel y dejamos rehogar. 

Pasamos unos minutos añadimos la carne y los tomates pelados y rallados. Mezclamos todo. Añadimos el vino blanco y cerramos la olla. Dejamos que se haga la carne durante 10-15 minutos (según la olla). Destapamos, añadimos las patatas cascadas y agua hasta cubrir. Rectificamos de sal y dejamos que las patas se hagan a fuego medio. 


Y listos para comer. El resultado os aseguro que es espectacular, éxito asegurado. Aquí podéis ver cómo ha quedado nuestro guiso hoy. Hemos dado buena cuenta en tiempo récord :)

lunes, 26 de diciembre de 2011

El menú del día: bacalao con tomate y arroz

En estos días que pasamos tanto tiempo en familia se comen suculentos platos, podemos degustar elaboraciones hechas con mimo, paciencia, guisos, salsas, ..... Y las que somos menos apañadas pensamos "ayyyy lo que yo daría por preparar algo así". Entre los niños, el trabajo, las diversas ocupaciones, a veces dedicar mucho tiempo a la cocina se vuelve complicado. Pero soy de las que piensa que nada es imposible. Podemos preparar ricos platos, como los de nuestras madres o suegras, en tiempo récord. 

¿No me creéis?. Hoy hemos preparado en casa bacalao con tomate y con un sencillo acompañamiento, arroz rehogado. 

Ingredientes para cuatro personas:

2 lomos de bacalao congelado al punto de sal (Mercadona). 
2 botes de salsa de tomate casera (Lidl).
Harina. 
Sal.
Aceite.
3 dientes de ajo.
Arroz.

Con estos sencillos ingredientes vamos a hacer un menú de auténtico lujo. 

Mercadona, este maravilloso supermercado que tiene unos productos que te sacan de miles de apuros, tiene unos lomos de bacalao congelados que salen buenísimos. Los conocí gracias a Cocinando entre Olivos, que los preparaba con una salsa de tomate casera para chuparse los dedos. Todo lo que ella cuenta en su blog, lo ratifico yo hoy aquí. Salen deliciosos, con un punto de sal perfecto. Lo único que necesitamos es descongelarlos para su inmediato consumo. 

Yo hoy no he podido hacer la salsa casera que Ana María prepara (y que os recomiendo hacer porque es deliciosa), pero he pasado por Lidl y he comprado una salsa de tomate muy rica y que siempre sale bien, la salsa de tomate estilo casero de la marca Sargona.

Ponemos la salsa de tomate en una sartén y la vamos calentando. Mientras cortamos en trozos los lomos de bacalao y pasamos por harina. Los freímos ligeramente y escurrimos el exceso de aceite. Los añadimos a la salsa de tomate y los dejamos cocer unos minutos.

Cocemos el arroz en agua, mientras se rehogan unos ajos cortados en láminas. Cuando el arroz esté cocido escurrimos con agua fría del grifo. Lo incorporamos a la sartén y lo rehogamos con los ajitos, añadimos sal al gusto.

Y ya está listo, solo hace falta servir y comer. Fácil, rápido y para mojar mucho pan.

Espero que lo disfrutéis. 

viernes, 23 de diciembre de 2011

Es Navidad

Han llegado las navidades, unos días para muchos especiales. Este año estoy algo apática con respecto a las fiestas. 

Mientras hemos estado en el hospital la única preocupación de algunas personas era que nos dieran el alta para Nochebuena, y honestamente a mi me daba igual. Lo realmente malo no es pasar la noche de Nochebuena en un hospital, sino estar enfermo. En estos momentos no veo nada más que a mi hijo y su bienestar, será por eso que este año me importa un bledo la noche festiva y demás parafernalias. No es que sea muy amante de estas fechas, soy de la opinión que no hace falta una noche concreta para reunirse con los que más quieres. Es más, a veces estas fiestas se convierten en imposiciones, cenas de apariencia y malas caras.

Recuerdo que el año pasado leí que en la noche de Nochebuena hay muchísimas peleas familiares y demás consecuencias nefastas. Ahí queda eso, para la reflexión. 

Pero mi niño espera ansioso la llegada de Papá Noel y un enorme scalextric de Cars 2, con Rayo Mcqueen a la cabeza, seguido de Francesco Bernoulli (esto para quienes hayan visto la película ;P). 

Y por si las moscas, por si no se encuentra bien para enero, los Reyes Magos, muy majos ellos, han decidido entregar a Papá Noel algún regalo más. 

Por lo pronto esta tarde hemos hecho acopio de polvorones, roscos de vino, marquesitas, mazapanes, ¡¡qué rico todo!!. 

Os deseo de corazón una Feliz Navidad. 

jueves, 22 de diciembre de 2011

Ya estamos en casa

Después de cuatro días en el hospital hoy nos han dado el alta. Es un alta relativa, un alta para seguir la observación desde casa, un alta con "peros", pero un alta al fin y al cabo.

El nene se despertó esta mañana diciendo que hoy se iba a casa, había oído al médico hablar de esa posibilidad y como las pilla al vuelo..... 

Así que por el momento estamos en casa, pero con un poco de miedo. 

Estar en el hospital, y más con un niño, nunca es grato, pero me llevo un buen sabor de boca. La última vez que estuvimos mi niño solo tenía quince meses, y fue muy duro. Él no entendía, sufrió mucho, lloró mucho y salió con un trauma bastante importante. Pero esta vez me he podido dar cuenta de lo mayor que ya es, de su madurez, de lo fácil que es explicar a un niño más mayor en qué consiste una prueba que le van a hacer. En definitiva, ahora sé que si tenemos que volver, mi niño lo sabrá llevar de un modo ejemplar.

Se ha portado como un valiente y estoy muy orgullosa de él,..., una vez más.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

La hidratación es salud


Una buena hidratación es fundamental para todos, niños y mayores. Un consumo diario de líquidos, ya sea agua, zumos u otra bebidas, es básico y contribuye a cuidar nuestra salud.

Los especialistas recomiendan una media de dos litros de líquidos al día. Nos puede parecer mucho, el problema es que no los bebemos de modo continuado. De ello me di cuenta hace un tiempo cuando empecé a sufrir pequeños problemas de riñón: cólicos nefríticos repetidos, cistitis, dolor al orinar, dolor en los riñones. Después de todo tipo de pruebas, el urólogo concluyó que estaba sana como una manzana, y el único tratamiento que me impuso fue tomar dos litros de agua diarios. Pero no un litro de golpe por la mañana y otro de golpe por la tarde. Lo importante era tomarlo continuadamente durante todo el día, pequeños sorbos cada poco tiempo para que los riñones fueran trabajando durante todo el día. Por supuesto hice caso a mi médico y tal y como él me dijo, los problemas acabaron.

Como sabéis mi hijo ahora está malito y para su problema de salud también es muy importante la hidratación, un consumo de líquidos que complementan incluso con un suero por vía intravenosa. Para su especialista una completa hidratación ayudará en su problema de salud.

Pero no nos hace falta ponernos en casos extremos o de enfermedad. Veamos por ejemplo el caso de la lactancia materna. El consumo de agua de una madre lactante es fundamental para reponer líquidos ya que su bebé está continuamente alimentándose de ella.

¿Y los niños?, todo el día jugando, saltando, corriendo de aquí para allá. A veces ni ellos se dan cuenta de la sed que tienen, del desgaste que experimentan con tanta actividad. Somos nosotros, los adultos, quienes tenemos que estar pendientes de que beban agua, zumos, refrescos, batidos, yogures, cualquier líquido que pueda hidratarles.

¿Qué ocurre si no bebemos suficiente cantidad?. Son muchas las señales que nos lo indican: piel reseca y con falta de elasticidad, cansancio, irritabilidad, dolores de cabeza, pesadez mental.....

No debemos olvidarlo, la hidratación es salud. Y con la salud, no se juega.

lunes, 19 de diciembre de 2011

En el hospital

Bien es verdad que la salud es un tesoro. Uno se da cuenta de esto sobre todo cuando falta. Mi hijo vuelve a estar enfermito y estamos en el hospital.

La última vez que pasamos por aquí tenía 15 meses, qué diferencias de entonces a ahora, ahora entiende que le deben realizar ciertas pruebas y acepta pasar sin mi y sale muy sonriente y orgulloso de sí mismo. Le cuenta a los médicos lo que le pasa, vamos que yo casi no necesito añadir nada. Entiende que debe comer la comida del hospital aunque no le guste. Acepta que duerme en una cama que no es la suya. Hasta asume llevar una vía con el pinchazo que eso implica.

Y todo ello mientras corretea por los pasillos de la planta y busca a una enfermera para darle un dibujo de un árbol de Navidad. Ya las tiene encandiladas.

¿Qué le pido a Papá Noel?, ¿qué le pido al año nuevo?. Yo sólo quiero salud, para mi niño, para mi famiia, para mis amigos. Es el bien más preciado, el tesoro más grande. Lo demás me importa un bledo.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Loción hidratante para niños Deliplus

Hoy os traigo un producto barato, pero no por ello de menor calidad, la Loción Hidratante para niños Deliplus, de supermercados Mercadona. Realmente está indicada para bebés pero yo sigo utilizándola con mi hijo por el buen resultado que nos ha dado siempre.

Como sabéis el nene no tiene ningún problema en la piel, ya he hablado en posts anteriores de otras cremas más adecuadas en caso de pieles sensibles.

La loción hidratante de Deliplus es la crema habitual para después del baño que usamos. He probado alguna otra marca, más cara, pero no ha tenido mejor resultado que esta.

Con extractos de caléndula y glicerina asegura el fabricante que está indicado para minimizar el riesgo de picores e irritaciones.

A mi Peque le va estupendamente, ya que es una crema no grasa, que se absorbe en seguida. Para aquellos niños con piel seca puede que la hidratación se quede corta, aunque yo la he usado incluso en verano, entre playa y piscina y no ha tenido la piel reseca o descamada. Pero para niños con pieles normales es una crema muy adecuada.

La condición de crema no grasa para mi es un punto importante, ya que aborrezco vestirle tras echar la crema y que se le quede pegada la ropa. Además él suda mucho al principio de la noche, si la crema no se ha absorbido bien ya puedo cambiarle al poco de acostarse porque sudará aún más. Con esta loción no nos ha pasado eso, su absorción es muy rápida y no le hace sudar más.

Confieso que le damos múltiples usos, yo misma la utilizo para después de la depilación y ¡¡me va genial!!. Se me irrita mucho la piel pero con esta loción minimizo la irritación y el enrojecimiento.

¿Su precio?, lo mejor de todo, el dosificador de 500 ml. por 2,50 €uros.

¿Recomendable?, totalmente.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Ota, una lechuza con muchas ganas de divertirse

La mascota de la clase de mi hijo pasó el puente de diciembre en nuestra casa. Al igual que el año pasado el protagonista de los libros del curso, pasa a ser también protagonista de la clase. En primer curso fue Papelote, un gato blanco con cara de resalao. El Peque disfrutó muchísimo con él, le cuidó con esmero aunque lloró de lo lindo cuando el lunes siguiente tocó llevarlo de nuevo a clase. Era demasiado pequeñín y le costó aceptar que el gatito era para todos los compañeros de clase.

Este año hemos tenido la suerte de pasar con Ota, una lechuza muy avispada, todo el puente. Desde el miércoles por la tarde Ota no se separó de mi niño. Han dormido juntos, comido justos, se han bañado juntos, etc, etc, etc.

Es una actividad muy popular en los colegios, que los niños siempre suelen recibir de buen grado. Aprenden a sentirse responsables de la mascota, a cuidarla, a llevarla a sitios divertidos. Y claro, los padres también tenemos deberes pues somos los encargados de elaborar un plan de acciónpara niño y mascota, y además hacer el álbum de fotos, con narración incluída, sobre las aventuras de Ota y la criatura.


Este año nos ha tocado pronto tener a Ota, el nene se está portando en el colegio de fábula y esta ha sido su recompensa.

Así que la organizamos un planning divertido. La hemos llevado al parque, ha jugado entre toboganes y columpios, con los amigos del cole. También la hemos llevado a conocer Segovia, gran corderito asado en horno de leña que nos comimos. Paseamos por los jardines de La Granja en una maravillosa tarde soleada. Se ha divertido en Dabadum, la feria de ocio infantil que se celebraba esos días en Ifema. Ha conocido a la prima del Peque.

Unos días intensos donde mi hijo ha cuidado de ella, ¡¡hasta la ha enseñado a jugar a la Wii!!, menudo equipo han formado.

Os dejo algunas imágenes del paso de Ota por nuestra casa.






Creo que Ota se lleva un gran recuerdo.

jueves, 8 de diciembre de 2011

La Navidad no es igual para todos: padres divorciados


Llega Diciembre y aunque no quieras, hueles la Navidad. Aunque son fechas que siempre me gustaron, desde que soy madre las vivo de otro modo. Y ahora que el Peque ya es consciente de todo lo que implican estas fiestas, son más divertidas que nunca. Confieso que lo vivimos todo de una manera más hermosa, más intensa, todo adquiere un significado diferente. Los padres volvemos a vivir la ilusión y la magia a través de esos ojitos, de los ojos maravillados de nuestros hijos.

Pero no todos los padres viven por igual esta época del año. Hay parejas que ya solo comparten a sus hijos, y entonces hay que separarse de ellos. Fiestas divididas, familias divididas, regalos divididos, celebraciones por separado.

No debe ser fácil, ni para uno ni para otro, y por supuesto no debe ser fácil para los niños.

Sinceramente creo que cuando una pareja que se separa tiene hijos ha de cambiar el chip y reprogramarse. Veo muchos casos de parejas que aún separadas siguen haciéndose daño, utilizando a los niños, y no pueden avanzar. Cuando se decide poner un fin es para poder continuar, es bueno para los adultos y es vital para los niños. No, no hace falta ser amigos y darse besitos de amor cada vez que se intercambian a los niños. Pero una relación basada en el respeto es necesaria para que esos niños no sufran, vean la normalidad de su situación y no noten carencias.

A esos padres separados, a esas madres que creen morir al verles marchar el fin de semana, pensad en lo que he dicho al principio, pensad en sus ojos llenos de magia e ilusión, pensad en su inocencia, para ellos todo esto es especial. Y aunque sea difícil, aunque ya no seáis una familia "al uso", se puede y se debe vivir de un modo mágico. Por ellos y para ellos. Porque aunque esa noche especial no estén contigo, estarán con su padre, con la familia, y serán felices, y se sentirán queridos. Y cuando regresen contigo te contarán todo lo que han hecho, con quien estuvieron, lo felices que fueron y sus sonrisas te revelarán que aunque viváis una situación diferente, no tiene por qué ser mala.

Las primeras veces son las peores, pero después todo mejora, porque ves que tus hijos están contentos, porque vuelven sonrientes y van entendiendo su nueva situación. Respeto y confianza, esa es la base, ese es el único truco.

Pero hablo viendo casos de otros, suponiendo cómo me sentiría yo si pasara por algo similar. Así que si alguno/a de los que me leéis estáis en esa situación, aquí tenéis mi casa para poder contarnos lo que queráis y sobre todo, cómo os sentís.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Empezamos la Navidad


Por mi casa ronda un niño que quiere montar mañana mismo el árbol de Navidad.

- "mamá como mañana es fiesta, porque es el día de la Constitución,...., ¿ponemos el árbol?".

Qué redicho es mi niño y lo mucho que escucha a su profesora. Pues sí, ya sabe por qué es festivo mañana, aunque dudo que pueda entender la esencia. Y sabe que la Navidad está a la vuelta de la esquina. Además, por petición expresa del interesado, mi casa va a parecer una feria pues quiere luces por doquier. Así que esta tarde ya nos estamos yendo a la tienda a por iluminación divertida.

Si el año pasado ya fue algo mágico para él este año es,...., sumamente especial. Él se sabe mayor y yo le veo mayor. Es perfectamente consciente de en qué orden vienen las fechas, que nos reuniremos con la familia, que comeremos asado, que tendrá vacaciones en el cole, que papá estará unos días en casa.

Y le noto tan mayor que tengo la sensación que con el tema regalos, Reyes Magos, Papá Noel, no es nada tonto. Y ya hemos empezado a tener una prudencia extema, sobre lo que se habla delante de él, sobre ir o no ir a las tiendas de juguetes todos juntos a mirar.... Es un niño muy perceptivo y no se le escapa una. Así que hay que tener mucho cuidado que quiero que siga con la ilusión de los regalos unos añitos más.

Por nuestra parte mañana mismo daremos el pistoletazo de salida a la Navidad, pero ¿no creéis que es demasiado pronto?.

viernes, 2 de diciembre de 2011

De hermanos, primos y amor

No hace mucho tiempo os hablaba de mi preocupación ante las preguntas de mi hijo acerca de los hermanos. Muchos de sus amiguitos tienen hermanos, mayores o menores, los ve a la salida del colegio, los ve en el parque. A los más pequeñines los respeta y se da cuenta de que entre todos deben cuidarlos.

Siempre he sabido que mi hijo sería un gran hermano mayor, tiene un corazón que no le cabe en el pecho, un gran afán de protección, y además es un sentimental, rebosa amor por sus cuatro costados.

Los hermanos, a día de hoy, es algo que no va a poder ser pero aún no hemos hablado de ese tema con claridad, ya que él no hace preguntas directas tipo "¿cuándo tendré un hermano?". Y a los niños es mejor contestar exactamente aquello que preguntan, dar más información de la que piden puede llegar a confundirles o incluso preocuparles.

Pero mi niño de tonto no tiene un pelo, es muy perceptivo y sensible y yo sé que él se da cuenta de más cosas de las que parece.

Ayer tarde comenta en casa:

- Mamá, cuando sea más mayor seré un hermano.

No le dije nada. No era una pregunta, era una afirmación. Sabía que su cabecita daba vueltas a esta idea, pero quería saber por dónde saldría. Quería que pensara por sí mismo.

No me equivocaba, al cabo de un par de horas volvió con el tema:

- Mamá, cuando sea más mayor, cuando tenga 7 ú 8 años, seré un hermano,....., el hermano de La Prima. Seremos primos y también hermanos, y yo cuidaré de ella.

- Pero cariño, ¡¡vosotros ya sois primos-hermanos!!, no te hace falta ser mayor, tu ya cuidas de tu prima porque la quieres mucho, y ella a ti.

Su carita se iluminó, está deseando verla esta tarde para darla un buen achuchón.

La lógica de los niños es increíble. Su cabecita ha buscado una alternativa al hecho de tener un hermano en casa. Él ha buscado una solución que le resulta satisfactoria. Me maravilla como funciona la mente infantil.

Bravo por mi niño, ¡¡los niños son sabios!!, ¿quién puede negarlo?.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Más reflexiones sobre cómo comen nuestros hijos

Como ya suponía, mi anterior post ha sido muy comentado. He leído todos y cada uno de los comentarios. Algunas madres me contáis vuestra dura batalla, algunas estáis de acuerdo con mis palabras, otras menos. Quiero escribir más acerca de la comida en los niños porque quiero dejaros claro que no banalizo en absoluto este tema, me parece fundamental y que cuando digo que hay darles un poquito de libertad en la mesa, no lo hago a la ligera.

Es cierto que mi hijo "come", y es más fácil para mi "respetar" las cantidades, el tipo de alimentos que decide comer. También conozco bien de cerca el caso del niño que de verdad no come, que come como un pajarito, que sobrevive con apenas cuatro cucharadas del plato. Sí, sé que esos casos existen, que son durísimos para los padres. Un familiar muy cercano tenía un hijo así. Y digo tenía porque aquel problema se acabó. Su madre luchó incansablemente durante 8 largos años con él, no importaba lo que fuera, carnes, pescados, pollo, legumbres, caldos, verduras,....., nada, y digo nada le gustaba. Sentarle a la mesa era una odisea. Sé que ese niño no comía suficiente, era evidente para todos los que pudimos compartir mantel con ellos en esos años. De repente el hambre llegó a su vida, el hambre junto con el estirón tremendo que le sitúa en un percentil 75 de estatura y 50 de peso. Algo que su madre nunca imaginó.

¿Os acordáis que el pediatra de mi hijo me dijo que en torno a los 7 años de edad los niños tienen un hambre voraz y no hay quién les pare?. Pues eso ha pasado en este caso. Ahora come como una lima, rebaña el plato, moja pan. A su madre se le caen las lágrimas cuando lo ve, prometo que no exagero. Así que sí, os comprendo a todas las madres que me contáis vuestra preocupación, vuestra desesperación.

También os quiero contar algo, yo siempre digo que mi hijo come bien, pero ni de lejos está en el patrón de "niño que come de todo y en cantidad" porque no es cierto. De hecho, si muchas personas vieran las cantidades que pongo en el plato de mi hijo me dirían que le mato de hambre, sí, sí, estoy segura. Nos empeñamos en que los niños tienen que comer cantidades que seguro sus madres no se sirven en el plato ¿a que conocéis casos así?. Y cuando no se lo acaban, o se dejan la mitad, esas madres, muy osadas ellas, afirman que sus hijos no comen.

Esta es una realidad muy habitual. Por eso os quiero aclarar que las cantidades que mi hijo come son las que considero adecuadas para su edad, tamaño y apetito. A estas alturas yo ya sé qué cantidad come, y cuánto se deja si pongo más, así que, ¿para qué malgastar?. Os aseguro que si tiene más hambre pide más comida y come más.

Con respecto a la variedad en su alimentación poco puedo contaros, porque poco es lo que variamos. Se resiste a probar comidas nuevas, ahora la excusa que nos pone es "lo pruebo cuando sea más mayor", ¡no sabe nada!. Las legumbres que toma son lentejas y garbanzos. Las lentejas mejor en puré que sino le dan asquito. Ahí aprovecho para introducir las verduras que no come. Verduras, contadas con los dedos de una mano: espárragos, berenjena, ensaladas, tomates, ...., algunas veces zanahorias crudas y poco más. En las ensaladas aprovecho y pongo rúcula, espinacas, pero no siempre lo acepta de buen grado. Patatas, zanahorias cocidas, calabaza, pimientos, y algo más, intento dárselo con las lentejas. El resto de purés ni los cata. El resto de verduras se niega. Como la hija de alguna mamá que comentó el post anterior, no le gusta el arroz, cosa increíble en un niño. De pastas no le des otra cosa que no sean espaguetis. Croquetas caseras, de vez en cuando empanadillas aunque pocas. El huevo mejor frito, la tortilla ni la prueba.

Las carnes, pescados y pollo sí, lo come y bien. Las frutas, según los días, a veces las coge el solo y otros días tengo que hacer tratos con él para conseguir que se coma una pieza al día.

La leche de vaca no le ha gustado nunca. Precisamente ayer decidió tomarla "blanca", como él dice, es decir sin cacao, y parece que le gustó. Yogures los toma contados, el queso no le gusta, eso sí, para el recreo del cole ahora le gusta llevarse yogures bebidos y similares. Como véis es poco amigo de los lacteos.

Me ha costado mucho que tome meriendas tipo bocadillo, pero poco a poco lo vamos consiguiendo. Ahora que es más mayor hemos podido "pactar" y acepta comerse cada día un buen bocata a cambio de uno de nocilla los viernes.

Los cereales y el pan sí, le encantan y los come a diario.

Como veis él tiene una dieta peculiar y no es perfecta. Pero creo que el niño está fuerte, sano y tiene muchísima energía. Poco a poco va aceptando comer más cositas, aunque cuesta y su apetito es muy variable. Su cuerpecito ha cambiado mucho, nunca ha sido un niño regordete pero se le veía fuertote, ahora es un niño delgadito pero como digo con una energía que nos tumba a todos. Creo que ahí es donde debemos fijarnos, en la actividad física de nuestros hijos, en su ansia de juego. Si los vemos imparables, con ganas de jugar, de correr, de saltar, debe ser que su cuerpo responde favorablemente.

A todas aquellas madres y padres que lo pasáis mal con este tema, os mando todo mi ánimo. Y recordad que los niños, aunque nos pueda parecer mentira, se saben regular. Respetando un poquito sus ritmos, a medida que crecen y maduran mejoran su alimentación.