martes, 28 de febrero de 2012

¿Fiebrefobia? puede pero ¿dónde está el límite?

Hace unos días leía un artículo cuyo título era Una buena educación sanitaria de los padres puede mejorar la salud de los hijos. Según el 9º curso de actualización en pediatría, organizado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), las principales causas de visita al pediatra durante el invierno son la fiebre y la tos. 



Los padres tenemos un miedo atroz a la fiebre, cuando ésta no es más que una respuesta del cuerpo para contraatacar una amenaza externa. Lo mismo sucede con la tos. Las mamás y papás parece que nos alarmamos en exceso, saturamos las consultas y nos pasamos llevando a las criaturas al médico.

Esto mismo lo he leído por la red estos meses de boca de algunos pediatras a los que sigo. Y confieso que estoy de acuerdo. Los padres nos alarmamos en exceso, es tan fácil pedir cita, acudir y descartar, que no nos damos cuenta que debemos dejar que sus cuerpecitos actúen y sus sistemas inmunológicos saquen toda su artillería. 

Pero claro, una se sabe perfectamente la teoría. Y yo no soy partidaria de sobremedicar a mi hijo, prefiero esperar, ser cauta, observar antes que enchufar el medicamento que toque. Esto lo digo ahora, muy digna, que mi hijo tiene 5 años, pero cuando yo era una madre primeriza, novata y enormemente asustadiza, no lo tenía tan claro. Ver en el termómetro 39 de fiebre me ponía la piel de gallina y confieso que me aturdía. 

Hoy, como madre (algo) más experta y con un niño mayor que te habla y te cuenta dónde duele y dónde no, las cosas se han vuelto más sencillas y sobre todo más calmadas. Llevamos dos días de fiebre intensa y continuada, fiebre acompañada de un poco de tos. Una tos que a mi en principio no me parecía ni alarmante ni preocupante. Y ayer dudé, ¿le llevo al pediatra?. Haciendo caso de esas recomendaciones que dicen que se debe tratar el dolor o las molestias que causan la fiebre, y no la fiebre en sí misma, dudaba. Molestias pocas, tos poca, fiebre a tutiplén. ¿Qué hago?, me preguntaba. 

¿Dónde ponemos el límite?. Los padres observamos, analizamos la situación pero no tenemos la formación como para decidir ese límite. Y ante la duda, ¿no es mejor acudir a consultar al experto?. 

De esta guisa y aún con dudas entramos en la consulta ayer por la tarde, con décimas que apuntaban una pronta subida de temperatura, con un poco más de tos de la que había tenido durante todo el día y con buen estado general. 

Y cuál es mi sorpresa cuando el pediatra me dice que debemos vigilar esa fiebre pues la tos es sospechosa..... y aunque no hay clínica de .... ¡¡neumonía!!, debemos asegurarnos. No hay clínica evidente, pero a mi se me queda cara de haba al escuchar aquello. No es que sea yo aprensiva, pero no pude evitar que la pregunta me asaltara de nuevo, ¿dónde está el límite?. 

Yo había hecho un pre-diagnóstico en función de lo que observaba y de lo que habíamos pasado en veces anteriores..... y el pediatra ha decidido que el pre-diagnóstico, en ausencia de síntomas que lo justifiquen, puede ser más grave. 

Sé que los padres somos criticados por nuestra excesiva sobreprotección, por abusar de las citas médicas, por acudir a urgencias con patologías no urgentes.... Pero, ¿cómo saber cuándo un síntoma es benigno o posible fuente de complicaciones?. 

Y el peque ahí sigue, con su fiebre a cuestas. Después de una noche donde la fiebre, a pesar de los antitérmicos cada cuatro horas, los baños, los paños fríos, no ha querido marcharse hasta las cinco de la mañana, ahora duerme tranquilo rozando la barrera de los 37,0º. 

Seguiremos observando, esperando y dudando.

19 comentarios:

Mari Carmen Herrero dijo...

No hay manera de acertar Belén.
A mí alguna vez también me ha pasado lo mismo; que me he basado en lo que el pediatra me ha dicho en ocasiones anteriores para no alarmarme a la mínima y llevarlo demasiado pronto al médico y cuando lo llevo me dice que tendría que haber ido antes.
Así que he optado por no esperar. Si lo llevo y "no es nada", pues mejor, y sino, por lo menos lo cogen a tiempo.
Besos.
Mari.

http://vaninasblog.wordpress.com dijo...

Pues yo puede que sea una madre primeriza, y asustadiza, y otras "izas" que ahora no recuerdo,pero si veo que pasan los días y no mejora y mi estado de nervios empeora, pues lo llevo. Me quedo tranquila y salgo de dudas.
No soy muy amiga de la medicación por que sí, pero si es necesario...Es posible que algunos padres abusen del médico, pero ante la duda ese es su trabajo.
Ánimo que tu peque esta luchando como un campeón.

Tricius dijo...

Vel lo de la teoría yo también me lo se, pero que quieres que te diga prefiero que me tachen de histerica por acudir al pediatra, que tener que estar llorando por no haberlo hecho... no se si me explico.
Si fuera el médico para mi ni iría, pero mi hijo es lo más importante y grande que tengo y yo o soy doctora, no sé si algo que tiene puede complicarsele más y ser algo serio.
nosotros tenemos al nene malo, tiene placas, fiebre y un eccema muy raro por la cara, eso nunca le había salido, preferí llevarle ayer a su pediatra y que ella hiciera la valoración.
Mi cuñada en cambio no les lleva nunca, ella es enfermera de pediatria y sabe que hacer,o en casos estremos les lleva a la consulta de la pediatra con la que trabaja.
Creo que cada uno sabe donde está su limite.

Yo y mis mini yos dijo...

Ay la pobre! Espero que ya haya pasado lo peor!

unaterapeutatemprana dijo...

Yo preferiría pecar de "pesada" no sólo con la fiebre, sino con cualquier cosa que sospeche que no va bien. Cuanto antes se detecte donde está el problema, mejor para todos. Besitos antitérmicos para tu peque.

Elva Martínez Medina dijo...

Yo siempre he dicho "soy filóloga no pediatra" así que prefiero pecar de "pesada" y/o "cauta" cuando de la salud de mi piojo se trata. Sin embargo, si es para mí puedo quedarme sin ir al médico,jejeje.
un saludo

teresavet dijo...

Pues yo mira que soy de sanidad... pero no me arriesgo. A la que hay fiebre (más de 38.5) o mucha tos, le doy el antitérmico y pido hora para su pediatra. Más vale ir y que te digan que no es nada, que no ir y acabar en bronquiolitis o neumonía. Eso sí, la llevamos al ambulatorio con su cita, que para eso está, y dejamos las urgencias de los hospitales para lo que son.

Leia Organa dijo...

Nosotros llevamos desde los 4 meses con picos de fiebr altisima, y eso que PequeñoJedi tiene apenas 10 meses!

Confieso que me aterra que le suba la fiebre; pero nunca le hemos llevado a urgencias sin pasar por el de cabecera.

Pero claro, el caso de PequeñoJedi es especial, quizá si su sangre fuese normal no sería tan nerviosa... o quizá lo sería igual.

La mamá corchea dijo...

Qué mal lo pasamos cuando nuestros luceros están enfermitos, eso mismo me planteaba yo el otro día, http://lamamacorchea.wordpress.com/2012/02/21/la-temida-fiebre/ Cuánta razón tienes, si ni los médicos, bajo mi punto de vista, a voz de pronto saben lo que nos pasa, ¿cómo vamos a saberlo nosotros? Los mismos síntomas para uno son inofensivos, parte de un proceso viral, y para otro, parte de un proceso infeccioso, y ahí se complica la cosa.
Miedo es la palabra, cuando no controlamos.
Mucho ánimo y mimos!
Gracias por compartir

Mo dijo...

Yo hago como Teresavet. Mis conocimientos pueden orientarme un poco, pero ante la duda, que se lo mire el pediatra, que alguna vez me ha pasado como a ti en esta ocasión...Un besote!

kira permanyer dijo...

No sabes cómo te entiendo .Sorprende no saber donde está el limite. Si, que si vamos mucho somos pardillas histéricas, que si no los llevamos, lo dejamos demasiado... una ya no sabe qué hacer! que se mejore, es lo principal. BESOS

Belén dijo...

Mari Carmen Herrero, una nunca sabe, tienes razón. Tu opción es la que casi siempre yo elijo.

Vanina, yo nunca digo al médico que no le medique, por supuesto, pero dar medicinas y antibióticos porque sí, no me parece. Estamos en la era de la información, y tenemos tanta a nuestra disposición que a veces incluso los médicos pretenden que sepamos cosas que quizá no deberíamos.

Tricius, tu cuñada juega con mucha ventaja nena :)))

Yo y mis mini yos, yo también lo espero mi resistencia empieza a flaquear :)

Elva, jeje yo casi nunca voy al médico tampoco, al de cabecera, a algunos especialistas no me ha quedado más remedio. Pero con el peque no había ido en todo el invierno. Bueno, no nos quejaremos.

teresavet, no podemos saber si la fiebre viene por cuadro vírico o por algún foco localizado y peligroso, tienes razón.

Leia Organa, esa misma pregunta también me la hago yo..... y aún no tengo clara la respuesta.

La mamá corchea, con los niños todos son dudas, cuando son bebés esas dudas son horribles. Bien es cierto que yo ahora con mi peque más mayorcito voy dudando menos....

Mo, chica es que y si luego era algo más????? yo tengo buen ojo, los nervios ya no son los de antes, la experiencia es un grado, pero el profesional, es el profesional.

kira permanyer, hoy ya estamos mejor, menos fiebre... a ver si esta noche la vencemos por fin.

Princesa Fol dijo...

Si yo te contara lo que hace alguna mamá del cole!!...yo no suelo mirarles la fiebre, único que les note que la tienen o que están medio apagadas y les miro que no la vayan a tener....pero hay mamás que llevan un termómetro en el bolso y cada poco les ponen el termómetro a sus hijos! es igual que ir al médico, hay que ir cuando se necesita, no porque si...esto me cabrea un montón ¡¡quieren que sus hijos estén enfermos?? o es que no lo entiendo!Una cosa es vigilar si el niños está enfermo o sufre de alguna enfermedad y otra estar ahí mirando porque a la madre le da por eso....
Espero que tu hijo esté mejor, muchos besos guapa

Mamá (contra) corriente dijo...

Pues yo tampoco sé dónde está el límite...

Creo que con bebés y niños muy pequeños, es preferible pasarse de precavidos que no llegar. Vamos, que prefiero hacer el pringado en la consulta del pediatra que encontrarme en mi casa con un cuadro grave. Pero, por otro lado, efectivamente no pasa nada por tener fiebre ni por tener tosecilla...

No lo sé, la verdad que tampoco tengo una regla fija, creo que depende un poco de cómo se vea el estado general del niño y la experiencia que tenga uno ya, como tu has dicho.

Supermama dijo...

Pues los pediatras pueden decir lo que quieran, pero yo ante la fiebre alta hago una visita al pediatra, porque la fiebre (hablo de 39 para arriba), suele ser por infeccion, y hay que tratarla.

MadreYMas dijo...

Ufff, qué complicado, Belén.
Criatura apenas se pone mala, la verdad. Pero recuerdo la primera vez, con 10 meses, que tuvo fiebre y cuando la pediatra le puso el termòmetro y estaba en 39, yo me puse a llorar (así de valiente soy).
Las otras dos veces que ha tenido fiebre en su vida, sólo le hemos dado apiretal cuando ha superado los 38. Antes NO. Y claro... la ventaja de haber tomado apiretal 3 veces en su vida es que la fiebre le baja enseguida. Y al día siguiente está como una rosa.

Por tanto, no me veo muy capacitada para hablar de este tema...

Pero creo que el límite está en una fiebre continuada durante más de 24 horas y que no baja con nada.

Y ante la duda, me uno a Mamá CC. Prefiero pecar de precavida...

Espero que se mejore pronto!

Un abrazo!
(Y felicidaes atrasadas al peque! Y a los papás!).

Cocinando entre Olivos dijo...

Espero que este mejor, y que esta noche la pase tranquilo. Nosotros llevamos dos días con el peque con fiebre de 38.7, hoy ha sido fiesta aquí y como su estado general es bueno no lo íbamos a llevar a Urgencias pero mañana tiene cita en el Centro de Salud con su pediatra, en estos casos nunca sé que hacer, al final voy siempre con sentimiento de culpa...

London dijo...

A mi no me gusta llevar a los niños al pediatra porque considero que la sala de espera está llenita de virus... me da mal rollito.

Ahora con mi hija mayor es diferente, tenemos pautas distintas por obligación. Pero yo no los suelo llevar al pediatra si la fiebre no es mayor a 38,5 aproximadamante, y si le dura mas de 24-48 horas también me pido cita, ya me huele mal.

Para fiebres bajas y poco duraderas un poco de Dalsy y pasamos el trago...

Besitos y que se mejore el enano

superamatxu dijo...

A mí tanto me habían insistido en que la fiebre era normal, que una vez me fié, y aunque la niña tenía mucha fiebre y como había ido el anterior al médico y me había dicho que no era nada, no volví a ir... Y después me llevé un buen susto, porque llegó a tener convulsiones y después en urgencias me dijero que por qué no había ido antes... Así que una y no más, lo siento, pero prefiero pecar de "porsiaca" que de "sihubiera"...