viernes, 2 de marzo de 2012

Fiebre y malas prácticas

Sigo a vueltas con la fiebre, sí. No la mía, sino la de mi niño. Ayer jueves fue su quinto día febril. Bien es cierto que ha habido evolución, los dos primeros días fiebre de hasta 39,7º, que no bajaba casi con antitérmicos. Noches de baños tibios, paños mojados, dormir casi en pelotillas. Pero lo fuimos consiguiendo, reducir décimas y que el niño se sintiera mejor. 

En ausencia de ningún foco evidente había que dejar evolucionar. Así lo hicimos y el miércoles su pediatra me volvió a decir lo mismo: "tratamos la fiebre, hay que bajarla como sea, alterna cada cuatro horas antitérmicos si fuera necesario, y si no la bajas te vas a urgencias al hospital". Vamos me dijo lo que me ha dicho siempre cuando el nene ha presentado un cuadro febril. De estas ha tenido dos o tres, donde al final la fiebre se va como vino, de repente. 

En estos últimos años a mi me ha dado por leer mucho sobre pediatría, fíjate tu. Twitter te da la oportunidad de ir conociendo estupendos pediatras, instructivos blogs y publicaciones aptos para el usuario de a pie.  Y a mi me gusta estar informada. 

Cuando son pequeños o bebés a las madres se nos va la vida cuando vemos en el termómetro 38º. Cuando van siendo más mayorcitos nos creemos aquello de que hasta 38º no es fiebre sino febrícula y no debemos correr a por el antitérmico como posesas, sino que podemos esperar con tranquilidad. A no ser que la criaturita ande arrastras y entonces lo usemos para aliviarle un poco el malestar. 

Y cuando ya son más mayorcitos, como el mío que con sus 5 años es un chicarrón del norte (como poco), pues la fiebre asusta mucho menos. Y suele asustar menos porque le ves con sus casi 39º bailando en la cama. Vivir para ver. 

El estado general del niño es fundamental a la hora de establecer un diagnóstico. Eso me lo enseñó una (de las muchas) pediatras del hospital. Es lo que tiene visitarlo con frecuencia, acabas aprendiendo a tutiplén. 

Ayer mi hijo volvió con la fiebre, cuando yo ya creía que esto iba en declive. Me engañó la muy perra y se coló de nuevo entre nosotros. Pero era una fiebre que aparecía cada 7-8 horas, no muy alta, más que fiebre podríamos decir que era febrícula. Por la noche ha mejorado y ahora solo tiene algunas décimas. 

Y yo que me levanto dándole vueltas al tema (de nuevo) me encuentro con este artículo de Paz González para Pediatría Basada en Pruebas. En el título del blog podéis ir al enlace para leerlo. Pero os dejo un párrafo que al menos a mi me resulta interesante: 

"...  la fiebre no es una enfermedad, que protege al que la tiene, que es un mecanismo que actúa contra las infecciones, que no produce daño, y que en cambio si que pueden hacer daño los antitérmicos, sobre todo si se utilizan mal, que es como se viene haciendo. Y que lo que hay que hacer es tratar el malestar del niño, no la fiebre en sí. Todo ya sabido, pero no aplicado. Pues no solo se administran antitérmicos a diestro y siniestro a todos los niños en cuanto tienen fiebre, sino que además utilizan varios medicamentos, o a la vez, o alternando. Y esto no debe hacerse bajo ningun concepto".

Y saca una conclusión bien clarita: "... educar, educar, educar". 

Y claro, una que confía en su pediatra, porque confío, se da cuenta que la recomendación escuchada hasta la saciedad, no solo por su parte, sino en el hospital o en otras provincias cuyos centros de salud hemos tenido el gusto de conocer, es siempre la misma: "si hay fiebre alta alterna cada cuatro horas antitérmicos", vamos paracetamol e ibuprofeno.

Los padres y madres hacemos lo que se nos dice, creo que muchos médicos y pediatras deben revisarse y quizá reciclarse porque van dando recomendaciones poco acertadas. Y claro, que te haga daño a ti, como adulto, un medicamento, venga vale.... puedo hasta acertar barco. Pero que le haga daño a un niño, con las posibles implicaciones que puede tener... pues como que no. 

Os dejo estas reflexiones encima de la mesa y que cada cual las coja por donde pueda o quiera.

Yo, por lo pronto, tengo claro que hasta que el termómetro no supere los 38,5º, siempre que no haya malestar, no le doy nada. Y lo de alternar.... esto me causa ya un serio conflicto porque como madre temo que pueda perjudicarle, pero también temo a la fiebre.... 

14 comentarios:

Cocinando entre Olivos dijo...

Espero que este mejor, pobre. Muy interesante la entrada...aprendo mucho.

Miriam dijo...

Totalmente de acuerdo. Yo hago exactamente lo mismo y ya no me agobio como la primera vez. Lo de alternar no lo hemos hecho nunca... Supongo porque nunca ha estado mal cuando ha tenido fiebre: continúa jugando, más tranquilamente quizás pero no hace los dramas de los adultos cuando estamos a 38,5! Eso seguro ;)

MamaCachorro dijo...

Pobrete a ver si se pone 100% pronto (aunque ya veo que es un campeón).
Por mi parte, como mini aportación personal, contar que mi peque de 20 meses ha tenido unas cuantas veces fiebre (a partir de 38 hablamos) y sólo le he dado paracetamol. No soy partidaria de administrar ibuprofeno pues creo que cuanto menos se emplee mejor y si es malo abusar de él en adultos en niños ni te cuento (opinión personal). Si es cierto que la mayoría de las veces él estaba tan contento jugando, bailando... salvo por las noches y ahi es cuando le atacábamos con la medicina. La última vez que ha estado malo fue distinto, no comia, no jugaba... estaba hecho un trapo y la fiebre subia subia... en urgencias (siempre es un virus) nos dijeron aquello de alternar, pero... llamarme atrevida, en 30 años nunca he oido que el ibupofreno fuera para la fiebre, así que yo soy sólo de paracetamol :)

Silvia dijo...

Muy interesante! Gracias por la información :)

teresavet dijo...

Yo tampoco doy nada hasta que pasa de 38. A partir de ahí, depende. Si es de noche, o a primera hora de la tarde (que sé que entonces le va a subir deprisa), se lo doy. Si es por la mañana, espero a ver cómo va, la destapo... A partir de 39 se lo doy sí o sí, y nos vamos a la bañerita un rato.
Por ahora no nos ha tocado alternar antitérmicos, damos gracias. Yo no lo haría de forma habitual, pero si en algún momento la niña se pone fatal, super triste y con fiebre muy alta que no le bajara... pues seguro que se lo daba.
Espero que se mejore pronto. Hay virus que son así de puñeteros. Lo mismo cuando se va le deja "regalo" de un montón de granitos, a la mía le ha pasado ya un par de veces.

Mo dijo...

Yo con la fiebre también trato de no alarmarme y sólo dar medicación cuando pasa de 38, pero a veces me cuesta...Y lo de combinar antitérmicos, a mi no me gusta nada. Lo he hecho alguna vez bajo prescripción de la pediatra porque la fiebre era alta y a las dos horas de darle ibuprofeno estaba otra vez a 38,5 y hecho una piltrafilla (ha salido a mí, la fiebre lo deja aplatanao), pero trato de evitarlo. Un beso.

Carol dijo...

Como en muchos aspectos creo que los pediatras deberían estar más al día.
Creo que las líneas que nos has puesto tienen mucho sentido común, aunque como dices cuando se trata de fiebre alta el miedo nos acecha.
Espero que ya esté mejor.
Un abrazo

elmedicodemihijo dijo...

Hay que cambiar la mentalidad de estos últimos años, el enemigo no es la fiebre el enemigo es el virus. La fiebre es nuestro aliado en la lucha contra los virus. La fiebre la desarrolla el organismo para calentar a los virus e impedir que se reproduzcan. Si nos empeñamos en bajar la fiebre ¿de que bando estamos?.
La fiebre no mata, la fiebre no deja tonto, la fiebre no produce convulsiones. Es el virus el problema ayudarnos a identificar al enemigo, reconozcamos a nuestros aliados.
Con tu permiso te coloco un artículito mío ya clásico sobre fiebre y virus. http://elmedicodemihijo.wordpress.com/2011/11/07/hola-soy-un-virus/

Irene dijo...

Hola. Soy Ramón Ugarte, pediatra de atención primaria y actualmente mantengo una cuenta de twitter @fiebreytos donde pretendo, entre otras cosas, que pediatras y familias no sean víctimas de la fiebrefobia. Esto es, miedo injustificado a la fiebre. La fiebre es un aliado que lucha contra el único enemigo: la infección. En un niño con fiebre hay que procurar su confort, no que le baje la temperatura.

Leia Organa dijo...

AY, Belén Belén... si es que es muy fácil decirlo pero, cuando es tu hijo el que te ha tenido la noche en vela porque la temperatura no le bajaba de 38.6... entonces ya es otro cantar!

Nosotros llevamos desde Septiembre con picos terribles de fiebre; y vale que el problema de PequeñoJedi sea especial pero... ¡Qué miedito da!

Un beso preciosa.

Belén dijo...

Cocinando entre olivos, ya mejor sí. La verdad que su estado ha sido bueno estos días, eso nos ha tranquilizado mucho.

Miriam, el estado general del niño es algo muy importante. De esta última vez he aprendido muchas cosas, bien es cierto que la experiencia es un grado.

MamaCachorro, a veces nuestro sentido común es de una inteligencia que asusta :)

Silvia, gracias a ti.

teresavet, virus muy puñetero sí. Y como se resiste a dejarnos ahora se ha instalado en el papi que tiene 38.5º y anda encamado.

Mo, es que nos han inculcado a fuego lo de bajar la fiebre a toda costa. Y claro, ahora nos dicen que la fiebre no es mala, y cuesta. Yo me lo creo, yo voto por eso, pero cuesta, hay que reconocerlo.

Carol, tenemos mucho que cambiar pero todo se andará.

elmedicodemihijo, ese post tuyo lo tengo casi en mi mesita de noche. Sabio post Doc que toda madre y todo padre debería leer. No me pillas excesivamente lejos, estoy por irme a tu consulta ;P Gracias por tu comentario.

Ramón, encantada de poder saludarte, conozco tu cuenta de twitter, que por supuesto sigo. Aprendo cada día con vosotros, no dudes que os seguiré de cerca. Un placer tenerte por aquí. Un abrazo.

Sandra Ferrer dijo...

Yo creo que no todos los niños son iguales y que hay que tener confianza en el instinto de las madres. No sabemos cómo pero acostumbramos a saber que hacer en situaciones febriles, la mayor parte de los casos, y como digo, cada niño es un mundo. Que se mejore pronto tu peque

Supermama dijo...

A mi me dicen también eso de alternar, pero solo si hay fiebre...vamos que si no hay fiebre no le doy antitermicos...salvo que vayamos a dormir, quizas ahi algun dia he hecho la expcepcion y si tenia 37,5y antecedentes de fiebre cada 4-5 horas, le he dado por si me quedaba dormida y no me enteraba de la subida...

Creo que en esto, como en todo, hay que basarse un poco en el sentido común, lo que pasa que es verdad que la fiebre asusta...

Mamá (contra) corriente dijo...

Como dices, vivir para ver. Creo que la mayoría de los padres no nos podíamos imaginar que nuestros hijos pudieran estar tan campantes con más de 38 de fiebre, pues a un adulto nos deja por los sueltos.

Siempre he tenido claro que siendo fiebre baja (desde la óptica infantil), no es necesario el antitérmico si el niño se encuentra bien. El problema es la edad. Cuanto más pequeño es el niño, más asusta. Yo no lo llamaría fiebrefobia en esos casos, sino lógica prudencia y preocupación.