Este blog no sería lo que es, ni mamá sin complejos existiría de no ser porque papá sin complejos me dio un empujoncito. Fue él quien me enseñó a usar blogger, quien hizo el primer boceto del blog, quien me animo a escribir y contar nuestra historia.
Ávido lector de blogs de maternidad, fiel seguidor de algunas blogueras, está metido hasta las cejas en el mundo de la crianza, la ma/paternidad, el apego, la lactancia, y todo lo que implica querer a un hijo sin reservas.
Ahora quiero cederle un cachito de este blog, que en definitiva es tan suyo como mío. Porque tiene mucho que decir, mucho que contar y porque además quiero compartir con él también este espacio.
Es tu turno papá, porque tu también eres un papá sin complejos.
Papá sin complejos: Preparando las vacaciones
Papá sin complejos: Cinco años ... 1821 días ... Como pasa el tiempo.
Papá sin complejos: La tecnología, mi niño y yo.
Papá sin complejos: Cambiando de trabajo.
Papá sin complejos: Mi hijo quiere más a su madre.
Papá sin complejos: Decepción "jugueteril".
Papá sin complejos se estrena: Yo también quiero conciliar, ¿puedo?.
Papá sin complejos: Preparando las vacaciones
Papá sin complejos: Cinco años ... 1821 días ... Como pasa el tiempo.
Papá sin complejos: La tecnología, mi niño y yo.
Papá sin complejos: Cambiando de trabajo.
Papá sin complejos: Mi hijo quiere más a su madre.
Papá sin complejos: Decepción "jugueteril".
Papá sin complejos se estrena: Yo también quiero conciliar, ¿puedo?.